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Zoido-Vázquez Consuegra, encuentro en la cumbre

Carlos Navarro Antolín | 9 de diciembre de 2012 a las 5:00


Se pararon los relojes. Se calentaron los botellines. No se habían visto desde aquellas vísperas de la huelga general, que en Sevilla ya se sabe que una víspera vale mucho más que su correspondiente festivo, una víspera se vive con una intensidad inusitada. Y un festivo casi se emplea en dormir los efectos de la víspera. Aquel 13 de noviembre se conoció que el Caixafórum no se instalaría en las Atarazanas, sino en la Torre Pelli.
Ocurrió el pasado viernes a mediodía, a esa hora peligrosísima en la que la mañana deja de serlo y la tarde aún no ha perdido luz, en ese agujero negro de la hostelería que conforman Trifón, Casa Moreno y Becerra, ese cruce entre Gamazo y Joaquín Guichot en el que entendidos en la materia aseguran que se sabe cuándo se entra pero nunca cuándo se sale. En esos agujeros negros se producen las fusiones más extrañas, los encuentros de mayor morbo y unas apreturas en las barras que son como bullas de Semana Santa en las que de forma improvisada se organiza una corriente hacia fuera y una corriente hacia dentro, señores vamos a colaborar con la hermandad para que el paso pueda avanzar.

Viernes a mediodía, decíamos. Eran las 14:45 horas. El alcalde procedía de El Portón, donde brindó con el equipo al completo de la Delegación de Hacienda tras cerrar los presupuestos de 2013. Y el arquitecto procedía de la barra de Trifón acompañado por su mujer. Para ambos el sitio era lugar de ‘segunda estación’. Juan Ignacio Zoido se marchó de la taberna de General Polavieja a Casa Moreno, santuario del emparedado y el chicharrón de Cádiz. Se tuvo que quedar prácticamente en la puerta, acodado en la barra de la zona de tienda. Le acompañaban su inseparable jefe de gabinete, Alberto Díaz, y el presidente de la Federación Española de Baloncesto, el extremeño José Luis Sáez. De pronto llegó al establecimiento Guillermo Vázquez Consuegra, el arquitecto cuyo proyecto de rehabilitación de las Atarazanas ha quedado orillado. Unos dicen que por culpa de Zoido al demorar la concesión de la licencia y empeñarse en exigir un plan especial. Otros que por la lógica y legítima decisión de La Caixa de querer darle uso a la Torre Pelli instalando en ella el Caixafórum.

Los minutos pasan. Vázquez Consuegra y su mujer salen de Casa Moreno. En la puerta siguen Zoido y su comitiva, a la que se incorporan momentáneamente algunos conocidos (Luis Miguel Martín Rubio, entre ellos) y los habituales espontáneos de parabienes o reproches. El arquitecto va con gafas de sol. De pronto, efectivamente, se calientan los botellines y se resquebraja la melva. Sin mediar saludo ni otro tipo de introito, el arquitecto irrumpe en la escena:

-Alcalde, ¿me podrías explicar por qué te parece poco serio mi proyecto para las Atarazanas?

Y Zoido, lógicamente, se extraña. No sabe si mirar los quesos o los paquetes de alubias que le rodean. Sólo falta que suene la música. Terror en el hipermercado, horror en el ultramarinos.

-Es que como has dicho que vas a buscar un proyecto serio para el edificio, debe ser que el mío no te parece serio.

Se suceden varias preguntas más, ya sin gafas de sol. “¿Conoces, alcalde, mi proyecto para las Atarazanas?” “¿Has visitado alguna vez algún Caixafórum?” El alcalde le explica que ha visitado el de Madrid. Y se entabla una conversación (llamémosla así) de 25 minutos en la que tercian de vez en cuando otras personas, conscientes de la tensión que pudiera entrañar el encuentro. Mientras, en ese trozo de barra, ya no quedan botellines, tan solo alguna copa de tinto, restos de melva y patatas fritas Perdi, la prestigiosa marca de Aracena.

Lo que el Caixafórum ha separado, lo une Casa Moreno. Por algo le llaman el agujero negro. Bares, qué lugares…

  • Fernando

    Parece que nos movemos de chapuza en chapuza. Me cuesta decantarme por quién es más chapucero, si el arquitecto estrella, o el Alcalde que primero fué en contra del engendro de rascacielos y luego lo defendió como un lameculos de Pulido.

    La culpa la tenemos todos los Sevillanos por no defender lo que es nuestro , permitir que un banco arruinado perprete la barbaridad de la Torre Pelli.

    Luego nos quejamos por el traslado del caixaforum y la pérdida de 25 millones de €. , pues claro , pero ..¿Que se creen que es un banco, una O.N.G.?

    Tenemos lo que nos merecemos…incultura, miseria y un banco catalán que se adueña de nuestro Patrimonio visual e histórico para hacer con él lo que quiera… es decir hacer caja.