La diócesis tiene a su Karanka

Carlos Navarro Antolín | 23 de julio de 2013 a las 18:33


El cardenal Amigo nunca quiso tener obispos auxiliares pese a que la diócesis sevillana estaba acostumbrada a la figura de estos prelados asistentes del titular. La grey le cogió cariño a alguno de ellos de tal forma que hasta hubo uno, monseñor Cirarda, que fue pregonero de la Semana Santa. Monseñor Amigo prefirió un esquema de delegación de poder basado en vicarías territoriales. Y así estuvo 28 años. No había un número dos de la diócesis, dicho sea en la terminología de los aparatos políticos. El cardenal, además, estaba omnipresente en la agenda de actos de la ciudad, difundiendo una imagen de hiperactividad y ausencia de fatiga que ríanse ustedes de la voracidad de fotos del hoy alcalde. Don Carlos presidía el mismo día una ceremonia de confirmación de cientos de jóvenes en la Parroquia del Cerro, asistía después a una celebración privada a mediodía y al humo de las velas cogía el coche para presidir una misa en Écija. Todo un cardenal vitaminado. Monseñor Asenjo tardó muy poco en nombrar a un obispo auxiliar, el simpatiquísimo Santiago Gómez Sierra, que rápidamente se ha convertido en el Karanka del Arzobispado, como el entrenador madridista que salía del burladero para dar las ruedas de prensa cuando Mouriño no quería darle la cara al toro. Gómez Sierra se traga todos los actos a los que el titular de la diócesis no puede o considera que no es conveniente ir para evitar una sobreexposición. Cuestión de criterio. La misma noche del domingo, cuando el Arzobispado informó oficialmente del fallecimiento de Francisco Navarro, el comunicado anunciaba que el funeral de hoy martes sería presidido por Gómez Sierra. Monseñor Asenjo se reserva para la misa del lunes próximo en la Parroquia de los Remedios, donde Navarro ha ejercido de párroco en los últimos años. Al final, el cardenal Amigo vino a Sevilla a presidir el funeral de cuerpo presente de quien ha sido una figura destacada en la transformación de una diócesis como la de Sevilla a lo largo de los últimos 30 años. Era lógica la presencia de don Carlos en la despedida de quien fue uno de sus grandes colaboradores. A Gómez Sierra le ha tocado hacer de Karanka y disculpar públicamente la ausencia del titular de la diócesis, que según el Arzobispado atiende estos días unos compromisos adquiridos en su tierra natal. A esta ciudad le pirra sentir muy próximos a dos figuras claves en la vida cotidiana de la urbe como son el alcalde y el arzobispo, como si quisiera revivir la importancia histórica del cabildo municipal y el eclesiástico. Tal vez por eso el cardenal y el hoy alcalde han terminado triunfando, por estar a pie de calle un día sí y el otro también. Hay que estar el 6 de enero con el Gran Poder en el Día de la Epifanía aunque sea un día para vivirlo en familia, hay que estar en la novena de la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla y su Archidiócesis, aunque sean días oficiales de asueto; hay que estar en el funeral de quien hizo posible que la Iglesia de Sevilla tuviera en la Catedral una gran fuente de ingresos con la que se restauran templos y se edifican otros nuevos en los barrios emergentes de la ciudad. El ministerio pastoral, como el periodismo, requiere de estar en la calle.

  • manolin el macareno

    No puedo estar mas de acuerdo con CARLOS NAVARRO ANTOLIN …Este hombre ,ASENJO . parece de otro mundo , de otra época …y encima …cómo quiere entrar en SEVILLA y que SEVILLA lo quiera ….¡¡¡

  • Sevillanísimo

    Tratando de retratar al personaje, se le ha olvidado a usted citar la reciente sentencia que le condena al pago de 180000 euros por jugar a ser banquero en Córdoba. También sería conveniente en esto de no tener dos varas de medir saber si ese pecunio va a salir de las arcas arzobispales … Gracias

  • acascoporro

    El respeto es al cargo, el afecto a la persona. Al actual lo segundo cada día se le está poniendo más difícil.

  • Alberto

    Sevillanísimo. En la sentencia también le inhabilitan para ejercer cargo público. Si eso le pasa a un político, lo machacan… Todavía Asenjo no ha dicho ni mú.

  • Sevillanísimo

    Uno de los muchos problemas que tiene la Iglesia es su totalitarismo y falta de transparencia y en muchos de sus devotos, idem. Imaginen que hubiese sido un político, da igual el color, se imaginan lo que habrían escrito muchos de nuestros columnistas, muchos de los criticones sevillanisimos oficiales ? Ahí lo dejo, señores ¡