La caja negra » Archivo » El conejo de la boda de las chisteras

El conejo de la boda de las chisteras

Carlos Navarro Antolín | 18 de septiembre de 2013 a las 5:00

ENLACE ENTRE FRANCISCO RIVERA Y LOURDES MONTES
NI la boda de las chisteras, ni la de José Manuel Soto disfrazado de chulapo con pañuelo a la cabeza y flor en lo alto, ni la de la exclusiva reventada por unos invitados que no paraban de darle a la cámara del teléfono móvil como capillitas cangrejeros delante de un paso, que menos mal que eran amigos los que mandaban las fotos, que si llegan a ser enemigos… Éstos debían ser amigos a lo Romanones: vaya tropa. La boda de Ronda no fue tal, sino simple celebración nupcial. La boda se celebró en Sevilla días antes, sin chisteras, sin chulapos ni amigos reventadores. Como la letra de la sevillana, fue en Sevilla.

Sí, la boda fue en Sevilla con Juan Ignacio Zoido como alcalde, que para eso el Código Civil dicta en su artículo 51 quiénes son competentes para autorizar un matrimonio: “El juez encargado del Registro Civil y el alcalde del municipio donde se celebre el matrimonio o concejal en quien éste delegue”. Y que se sepa, si Don Zoido es competente para algo en Ronda es a los efectos de presidente del PP andaluz, pero no como alcalde para hacer casamientos, a no ser que Montoro lo haya investido de pronto de poderes extraterritoriales. Por eso la página 68 del Hola que lleva fecha de 25 de septiembre y que se ha agotado en los quioscos en un santiamén nos ha dejado como dijo Guerra: ¡pasmaos! El Hola está cantando la traviata sin saberlo. El Hola canta como Zubizarreta en los penaltis. En las fotos calentitas del Hola aparece un sonriente alcalde de Sevilla oficiando una suerte de ceremonia con todos sus avíos: novia de blanco, novio de tiros largos, una imagen mariana y un ritual de firma de actas incluida.

El caso es que aquello no fue más que una representación, la repetición de la boda a puerta cerrada celebrada días antes en Sevilla, pero con cientos de invitados y con el alcalde de Sevilla incluido. Rivera Ordóñez ha gozado de todo un privilegio: que el mismísimo alcalde se preste a hacer de alcalde para una boda que no fue boda, sino fiesta con chisteras; un alcalde situado enfrente de novios que se colocan los anillos y que hace hasta las lecturas de rigor, porque en las fotografías se le ve sosteniendo la chuleta. Pero, ay, la boda estaba consumada y el pescado… El pescado no estaba vendido. Había que guisarlo y exponerlo en las páginas del colorín. Y no es lo mismo vender una boda que una simple fiesta nupcial con la cofradía apócrifa de los Tíos Gilitos haciendo el gili… con los teléfonos. Y conste que el propio alcalde advirtió a los presentes que estaba fuera de su jurisdicción y que todo se había consumado ya en Sevilla hacía varios días. Pero quiso culminar simbólicamente el proceso por su amistad no sólo con el torero, sino sobre todo con la familia de la novia.

Ya sabemos por qué Francisco Rivera Ordóñez pidió a sus invitados la etiqueta con chistera. Para distraer al personal y que no se fijara en Zoido haciendo de alcalde. Tan hacía de alcalde de Sevilla que sólo faltaban los maceros y Paquito Robledo, el vecino de los Pajaritos que se traga todos los plenos. Un alcalde, por cierto, sin chistera, que para eso era el oficiante. Y el oficiante puede ir como quiera. El oficiante de la que en expresión tan al uso podría calificarse como la no boda. Porque si una cofradía no sale por la lluvia, se dice que ha aprobado la no salida. Si el PP veta que Rajoy acuda al Parlamento para seguir hablando de Bárcenas, se dice que ha utilizado el rodillo para aprobar la no comparecencia. Y si Zoido casa a Francisco Rivera Ordóñez en Ronda, se dice que los tíos de las chisteras han acudido a la no boda. Dos invitados muy avispados bajaban en coche de la serranía rondeña comentando la jugada cuando se sorprendieron cual Cabeza y el Culebra:

–Culebra, ¿pero entonces a lo que hemos asistido tú y yo cómo se le llama?
–Paripé, Cabeza, se le llama paripé.

La chistera era el sonajero. Cuando el sabio señala la luna, el tonto mira la chistera. Por si sale el conejo… Y salió.

  • MARICARMEN

    AYER CUANDO VI LA REVISTA EN LA PELUQUERIA ,NADA MAS VERLE LA CARA A FRAN ,ME DI CUENTA QUE ERA UNA COÑA MARINERA,DE TADAS FORMAS QUISE COMPRAR LA REVISTA Y SE HABIA AGOTADO,EL REPORTAGE NO TIENE DESPERDICIO,VER A TANTA PIPI, CON TANTO CASQUETE ” ES DIVERTIDO .BUENO TENGO QUE DECIR QUE COMO CIUDADANA DE APIE ,QUE ME GUSTA Y MUCHO EL CACHONDEO,ME HABRIA ENCANTAO ESTAR EN LA FIESTA ,(CON CASQUETE Y TODO ).JAJAJAJAJAJAJAJAJ

  • carmen

    jajajaj ajjaj y es que es demasiaoo, jajaajja tanta chistera, jaajaa

  • Trajano

    Desde aqui animo al Cabeza y al Culebra a que monten un episodio
    con la boda de los gili de la chisteras, y asi nos reimos un poco
    que falta nos hace.

  • angeles

    hombre lo mejor de esta boda es nuestro Robledo jajajjaajajajj el si que ha presenciado la verdadera boda jajajajajjaj