El Defensor mordió la manzana

Carlos Navarro Antolín | 13 de mayo de 2014 a las 20:36

Pleno extraordinario del Ayuntamiento.  Comparece José Barranca.
José Barranca no es un político. Es un militar. Su código de valores es el de Caballería, no el de los argumentarios precocinados, las declaraciones de carril, las conductas lanares y la disciplina de aparato. El problema de Barranca es que está dentro del teatro de la política y ayer mordió la manzana que le puso por delante la astuta serpiente del PSOE en el escenario más importante de la tragicomedia de la vida municipal: el Salón Colón. Los socialistas han esperado tres años para estrenarse en un Pleno con José Barranca, al que los dos grupos de izquierda que componen la actual oposición han pintado siempre con rabo y cuernos. El repentino interés del grupo socialista por participar esta vez en el Pleno no era otro que sacar rédito político del enfrentamiento sordo mantenido en el último mes entre el presidente del Pleno y delegado de Relaciones Institucionales, Javier Landa, y el propio Barranca a cuenta de la elaboración de la memoria. Landa, otro que no es político aunque últimamente asiste a todos los actos orgánicos del PP, se negó a recibir una memoria con valoraciones personales y se lo dijo por escrito al Defensor. Y Barranca rehusó suprimirlas. Al final se han publicado (Landa ha quedado desautorizado) pero el Pleno sólo tomó conocimiento oficialmente (tararí) del balance de la comisión del Defensor en la tramitación de los expedientes.
Espadas acudió con sus chicos a evidenciar la división de pareceres entre Landa y Barranca, a seguir recordando que no le gusta la figura del Defensor y a restar mérito y eficacia a su trabajo. La manzana, facilona y previsible, estaba servida. El político se llevó a su terreno al militar. Barranca mordió la fruta y los efectos fueron inmediatos.Entró al trapo al identificar en su discurso a los socialistas municipales con el Gobierno de la Junta “que entregó las llaves a la Corrala Utopía” –asumiendo de facto la posición del PP–, al tomarse la licencia de mandar callar a la concejal Encarnación Martínez, lo que provocó que Landa viera pista libre y experimentara el placer de recordarle con toda razón y con toda legitimación que no se tomara esa atribución; y sobre todo cuando se dirigió a Espadas con escasa fortuna: “Le he tendido la mano y usted me la ha mordido”. Guau.
Barranca –aun harto de tres años de desprecios– saludó a los portavoces del PSOE e IU al entrar en el Pleno. Pero le sobraron los cinco minutos de su segunda intervención. Y hasta el final, todo es teatro.

  • Antonio 62278

    Evidentemente, las formas son irrenunciables y, al parecer y en algún momento, Barranca las perdió. Pero eso no puede oscurecer que su figura es incómoda para los munícipes, si no en general sí en algunos casos. Alguien que cante las verdades del barquero sin pelos en la lengua y que, además, emita una opinión personal como ciudadano de a pié, es realmente incómodo. Ese es el problema y no su carrera militar. Porque si la carrera (cualquiera) es un problema para ser Defensor del Ciudadano, ¿a quién se pone?.

  • Chufla pagada con dinero público

    Esto es una comedia de chufla pagada con dinero de los andaluces. Don Carlos Navarro Antolín, lo capta y los describe con precisión.

  • Lúculo

    Hombre, tampoco hay que exagerar: yo no le veo rabo por ningún lado

  • Jose

    Ese hombre esta loco por vivir del cuento de la politica. Ya estoy harto de este teatro, ya que el defensor del ciudadano es puro camelo de Don Zoido. Barranca se le ve el plumero, y si no detengase en la palza nueva y vean sus compañias. lo dicho loco por estar en el Pleno de pero de concejal con poder.

  • ANTONIO

    Es muy difícil que políticos de enésima fila ( los de primera son iguales ,sepan ,ni por asomo,lo que es la lealtad a un pueblo,o a sus principios, a todo lo que no sea las siglas de partido y pensar al dictado de su comité.Pepe sige asi y enséñales lo que es honor,lealtad y verdades como puños