Un debate al ralentí

Carlos Navarro Antolín | 11 de mayo de 2015 a las 14:08

ELECCIONES.
Los candidatos a la Alcaldía de Sevilla no se zurran. Guante blanco. Versalles en la Plaza Nueva. Quizás porque uno está henchido de alegría con sólo saber que Zoido tiene pérdida esa mayoría absolutísima de hace cuatro años. Quizás porque el otro cree que Sevilla puede funcionar como una gran sucursal del Reino Unido en la que, al final, surja un gran voto oculto en favor del PP de miles de sevillanos que no se atreverían a reconocer que la economía y la ciudad se están viviendo arriba. Ni Zoido ni Espadas asumen riesgos. Zoido dio la impresión de estar un punto sobrado, confiado y sin haberse preparado mucho los temas. Y Espadas pretendió dar la imagen de un político con altura de miras, como al reconocer que Tussam ha mejorado mucho, pero que no se atreve a hincar el diente más allá de pequeños dardos, pellizcos de monja, como recordarle a Zoido que ya no es alcalde plenipotenciario, sino candidato a la Alcaldía. De la hora de debate en la SER llamó la atención que Zoido se arrancara a criticar a la oposición en los primeros lances. Sabido es que Zoido ha jugado siempre la carta de la elegancia al no entrar a analizar el papel de compañeros de la Corporación. Así lo recordó hace menos de un mes en un debate con periodistas en la Universidad CEU-San Pablo. Zoido fue un opositor muy duro poniendo en jaque al gobierno de Monteseirín cada dos por tres. En aquel foro se le pidió que valorara la labor de la oposición. Entonces se negó. Hoy le ha faltado tiempo para reprocharle a Juan Espadas que lo ha echado en falta en asuntos de ciudad que hubieran necesitado de un consenso entre el gobierno y la oposición.

Espadas trató fina y hábilmente de reducir a Zoido a la figura de un político campechano carente de fondo. El candidato socialista dijo que era capaz de tomarse una cerveza y una tapa de caracoles con el actual alcalde del PP, pero no de votarle para que siga al frente del Ayuntamiento cuatro años más. Es la prueba de que el PSOE sabe que Zoido no tiene ninguna arista. O no se la han sabido encontrar.

Entre la falta de ganas del alcalde y con un líder de la oposición poniendo mucho algodón antes de clavar cualquier aguja fina, el encuentro fue un debate al ralentí. “Yo no tengo tiempo de nadar”, llegó a decir Zoido en un lance del debate. Es lo que tienen las tácticas ocultas: uno espera el voto oculto para repetir en el cargo con la comodidad que niegan todas las encuestas, el otro que un empate técnico le ponga en condiciones de ser alcalde. Ninguno se tira a la piscina. O porque no tienen claro si hay agua, o por falta de tiempo.

  • plastra

    El señor espadas tiene poco que reprocharle al actual alcalde porque su partido dejó las arcas en banca rota.

  • Miguel

    Creo que Monteseirin no fue un buen alcalde, pero Zoido no lo ha mejorado. Es verdad que recibió un Ayuntamiento endeudado, pero podríamos decir que Monteseirin recibió, por ejemplo, un solar en la Encarnación, a 100 metros de la Campana, y resolvió lo de tener un basurero, estercolero y nido de ratas en ese espacio. Que hizo el tranvía. Que hizo el metro. Que peatonalizo la Avenida. Que puso la Plaza Nueva de dulce. Que hizo del Centro una ciudad habitable. ¡Y a pesar de eso, no me gusto su labor! A mi juicio, Espadas lo haría bastante mejor que el actual y que el anterior al actual.

  • Rodrigo

    Miguel, me sorprende que digas que el centro de Sevilla es una ciudad habitable y que la Avenida (de la Constitución) es peatonal. Es imposible dormir en el centro con las ventanas abiertas a menos que seas sordo y la Avenida tiene ahora menos espacio para peatones de lo que ha tenido en toda su historia. Con el tranvía, el carril bici y los veladores no se puede transitar.

    Una vez dicho esto, creo que Monteseirín y Zoido han sido alcaldes nefastos que solo han contribuido a que Sevilla tenga aún más aspecto de ciudad de país en vías de desarrollo. La actividad cultural es casi nula y lo poco que queda está en declive.

  • SILENCIO

    Al tal plastra sólo decirle que “bancarrota” se escribe así. Después de eso, nada tengo que decirle.
    Don Zoido es un acólito. Echa humo y más humo y más humo, solo que ya hemos visto el misterio de cerca; 4 años perdidos de inacción, de fotos, de poses y de circunloquios, de peleas con la Junta para no hacer ( fijense que el señor alcalde de Málaga, que eso si es un alcalde tiene el doble de deuda y se ha sacado un museo internacional y lo ha abierto en 6 meses. 6 meses señores ¡ eso es querer y hacer. Pues ese señor ha acordado mucho con la Junta, lo que demuestra que dos no se pelean si uno no quiere. En fin Don Zoido, le deseo lo mejor, que sea hermano mayor de algo, que de ahí no debería usted haber pasado, o que vuelva a la Ciudad de la Justicia a trabajar para mayor castigo ¡ jajaja

  • victor

    Si claro Rodrigo. La avda. de la Constitución estaba antes mucho mejor con 4 carriles para autobuses tirando CO2 a toda pastilla , tráfico sin parar, cuatro peatones intentando andar entre ruido,humo,contaminación la fachada de la Catedral negra y cuatro árboles medio muertos con piojos.
    Lo que hay que oír Dios mío.

  • Manuela

    Quiero una Sevilla desarrollada,una ciudad donde la cultura sea centro de atencion,donde pueda ir con mis hijas lo mismo a un museo que hacer deportes y que me lo facilite el ayuntamiento donde pongo mi dinero en forma de impuestos,pido tambien un alcalde comprometido con su gente,pero que esa gente seamos TODOS,los que vivimos en esta ciudad,no una clase,minoritaria la cual tiene preferencias,que desgraciadamente el bolsillo del resto no no lo podemos permitir..En fin ……….no es,señor Zoido por su poco hacer la persona,que creo capaz……

  • ale

    Zoido, es un alcaldw que no hizo nada. La Diosa de Ricardo Suárez, sin poneer. La estatua del poeta, tampoco. ¿No venía, según Zoido, el Pompidou a Sevilla? En fin… No ha hecho NADA.