Cruzada contra los morosos

Carlos Navarro Antolín | 13 de mayo de 2015 a las 5:00

Acto de Zoido con Fley
Nunca se reconoció como tortura encubierta tener que ver por segunda vez Acapulco, la película de Raphael. Ni estar obligado a soportar el vídeo de la boda de unos amigos. Ni contar los veladores de Placentines. Otra forma de tortura taimada es la lectura de los programas electorales –por mucha lectura en diagonal que se haga– donde encontrar alguna perla es tan difícil como hallar la gamba en ciertas ensaladillas de marisco, sobre todo si en el concepto de marisco se incluye el palito de cangrejo. No se sabe si ha hecho más daño a la ensaladilla el palito de cangrejo que la costumbre de servirla en bolitas como si se tratara del helado de un cucurucho. El caso es que nos hemos impuesto la tortura de leer el programa electoral de Zoido, que incluye nada menos que 333 medidas. Y alguna perla sí que hemos encontrado, no australiana pero alguna hay casi de Majorica.

El candidato del PP a la Alcaldía, como le gusta decir a Juan Espadas para no reconocerle ya como alcalde plenipotenciario, promete que sus ediles no sólo harán la declaración de bienes y actividades inicial a la que están obligados –por la que nos enteramos de que Gregorio Serrano tiene un barco y sabemos de los detalles de los préstamos hipotecarios de sus señorías– sino que también incluirán voluntariamente un certificado de la Agencia Tributaria que demuestre que están al día en sus obligaciones fiscales con el Ayuntamiento. ¡Caramba! Quince años después del escándalo de Monteseirín, alguna mente preclara ha considerado necesario el chequeo a los concejales para que no haya sorpresas. Alfredo Sánchez Monteseirín se estrenó en el cargo de alcalde en 1999. A los pocos meses trascendió que debía más de diez años del Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica, el conocido popularmente como el sellito. Posteriormente supimos que tenía pendientes de pago varios recibos del Impuesto de Bienes Inmuebles, la antigua contribución urbana. Lo mejor de todo es que el pago de los recibos del coche se le estaban reclamando en las páginas del Boletín Oficial de la Provincia cuando era presidente de la Diputación Provincial, institución que edita la publicación. Monteseirín aparecía como ciudadano al que no se habían podido notificar las deudas por desconocerse su domicilio, cuando moraba en la planta noble de la Diputación. La entonces portavoz del Grupo Popular, Carmen Diz, calificó al socialista de “rebelde fiscal” por la cantidad de edictos que reclamaban al alcalde el pago de deudas con el Ayuntamiento.

No pocos concejales de aquella Corporación municipal del año 2000 acudieron a las ventanillas a ponerse al día en impuestos varios. En otro país, un alcalde moroso dura menos en el sillón que un árbol en Almirante Lobo. Pero Monteseirín se enrocó y aguantó doce años. Con el tiempo confesó que aquellas informaciones sobre sus deudas supusieron el peor momento de su carrera política. Ni el sobrecoste de las setas, ni las polémicas por sus viajes, ni corrruptelas varias de algunos de sus colaboradores. Lo peor para él fue verse ante la opinión pública como un persistente moroso, cuando a muchos ciudadanos se les embargaban cuentas y bienes por débitos mucho menores que los del entonces alcalde. La publicación del embargo de un frigorífico o de un Simca a sendos vecinos fue un mazazo añadido para Monteseirín. La Hacienda local era dura con los débiles. Y débil con el fuerte.

El programa de Zoido guarda otra perlita en la medida 294. El alcalde quiere difundir la lista de los grandes deudores del Ayuntamiento, que a su juicio son aquellos que deben más de 25.000 euros. Para cumplir este objetivo, anuncia que la Hacienda local realizará el “análisis jurídico de la posibilidad de publicación de las listas de morosos en un límite inferior al del proyecto de ley actual, es decir, un millón de euros, con la propuesta de fijarlo en 25.000”. Y añade: “Si no estuviera previsto en las normas legales, estableceremos propuestas al Gobierno de la Nación, consultas a la Agencia de Protección de Datos y otras medidas proactivas”.

Y no se vayan todavía porque aún hay más. El PP anuncia un convenio con la Junta de Andalucía para poder cobrarse deudas municipales de habitantes que residen fuera de la provincia (medida 54). Zoido prepara el camino para lo que técnicamente se denominan como embargos extraterritoriales, siguiendo el modelo que el Ayuntamiento sigue ya con éxito con la Diputación Provincial, para que nadie que viva en los pueblos de la provincia se escape de pagar deudas con la capital. Está por ver si la Junta acepta ser colaboradora de Zoido para facilitarle el cobro de deudas. Si el PP promete no subir más tasas ni impuestos (según la medida 51), está claro que la Hacienda local debe tirar de imaginación para obtener más recursos con los que hacer frente al gasto corriente, a las inversiones y al mapping de Navidad.

La lectura de las 333 medidas de Zoido es como la repetición de Acapulco en alta calidad, como el vídeo de una viaje de novios a Praga. Todo sea por la cruzada contra los morosos. Esto con Alfredo no pasaba. Aunque tampoco teníamos mapping. La política aprieta, pero no ahoga.

Golpes de maza

Del voto por correo. Los partidos políticos, tan solidarios y caritativos todos ellos, andan apurando estos días la obtención de sufragios por correo, fundamentalmente entre la Tercera Edad. La clave está en que los militantes de los partidos se ofrecen a facilitar a los ancianos los trámites para votar sin salir de casa, para lo cual se requiere el certificado médico que dictamine que el votante está impedido, y se requiere la presencia del fedatario público para el otorgamiento del correspondiente poder en favor de quien ha de llevar el voto hasta la Oficina de Correos.

Casualidades…. Lo curioso es que ocurre más veces de la cuenta que hay coincidencia entre el médico y el partido que tramita los certificados de los ancianos. Hay algunos galenos que certifican la imposibilidad de movilidad de un anciano, pero cuando llega el notario a su casa, es el propio anciano el que abre la puerta sin impedimento físico alguno. ¡Albricias, se mueve! En otros casos, el anciano confiesa que sale de casa sin problema alguno para dar saludables paseos. Yhasta se ha producido el caso de un anciano que minutos antes había regresado de la calle. Tal vez es que hay médicos que no se fijan bien cuando examinan al paciente. Pero no pensemos mal, quizás sea que ciertos médicos, al evaluar a los impedidos, tienen efectos sanatorios, una suerte de Lázaro, levántate y anda. Y la enfermedad y la incapacidad (requisitos legales para que una persona pueda votar desde casa mediante un poder notarial) cesan de inmediato. ¡Milagro, milagro! Y hay votantes que andan, vaya si andan… Esto ocurre muchas veces en diferentes provincias. ¡Qué buenos son los partidos políticos, qué preocupados están por la Tercera Edad! Qué sensibilidad tienen al facilitar el ejercicio del derecho de sufragio activo. Hay que ver la lían con tal de controlar los votos… Algunos son capaces de resucitar muertos y, cómo no, de encontrar un médico que lo certifique.

Juan Espadas. El candidato socialista estuvo en Madrid la noche del domingo para participar en un programa de La Sexta. El lunes cogió un AVE bien temprano. Yantes de las diez ya salía de la estación a pie, con su trolley en la mano, que hasta se le cayó en una ocasión por la calle José Laguillo. Lo dicho: un tipo normal.

  • Adlibitum

    Que no D. Carlos, q no es un tipo normal el candidato del partido socialista. Como mucho le admito q sea gris, un señor Cuesta de la política de medio pelo q nos ha tocado vivir.
    Pero sigue usted sin conocer el lado oscuro del candidato. Indague por los regalos recibidos y de quien, en su época de alto cargo en la Consejeria de Medio Ambiente.
    Quiere mas pistas de su lado oscuro?, otro día le cuento mas

  • victor

    Adlibitium, no le han dicho que no es ortodoxo lanza r la piedar y esconder la mano?. Calumnia que algo queda.

  • victor

    …lanzar la piedra…. Perdón.

    Como diría el inigualable Silvio. MALDITOS ROMANOS!!