Los lodos de una alta expectativa

Carlos Navarro Antolín | 25 de mayo de 2015 a las 5:00

24/05/15 Reacciones a las elecciones del Ayuntamiento de Sevilla Part
La mayoría absoluta más absoluta de la democracia. Y el bajonazo más pronunciado y doloroso que lamina el extraordinario crédito que los vecinos de Sevilla habían dado nunca a un candidato. Juan Ignacio Zoido pierde el 16% de los apoyos recibidos hace cuatro años, un hundimiento en toda regla maquillado por una victoria en número de votos conseguida con foto finish. Los préstamos de votos que auparon al PP a la cúspide con casi un 50% de los apoyos, han quedado crudamente cancelados. Alguien en el PP de Sevilla debería entonar la célebre frase de Felipe González en 1993, cuando el PSOE quedó relegado a una mayoría simple: “He entendido el mensaje”. Echar la culpa a Rajoy de la caída en más de 65.000 sufragios es enrocarse en una mentira de consumo interno. Las mayorías absolutas de los populares en Tomares, Pilas y Herrera demuestran que la figura de los alcaldes y su gestión son valoradas por el electorado. La estrategia de recurrir continuamente a denunciar el bloqueo de la Junta a los grandes proyectos de Sevilla y de aludir a la herencia recibida se ha demostrado, cuando menos, muy endeble para convencer a los prestamistas del voto para que renovaran la confianza un mandato más. Los sevillanos han castigado una gestión plana, con más logros inmateriales que apreciables por el ciudadano de a pie. Y, sobre todo, han votado con el recuerdo de la gran expectativa generada por el candidato Zoido hace cuatro años, cuando fue literalmente vitoreado por el público en la procesión del Corpus y se generó la denominada Zoidomanía, después de que su gabinete ya viniera de explotar el Efecto Zoido en los años de la oposición. Expectativa disparada, fracaso absoluto. Que la última esperanza dependa cuatro años después del escrutinio de un 5% es una prueba suficiente de la debacle electoral.

Es evidente que al electorado le ha importado muy poco el saneamiento de las cuentas. Resulta palmario que los reiterados mensajes sobre la herencia recibida han sido baldíos. Zoido se encontró un Ayuntamiento con una deuda de más de 700 millones de euros, sometió la economía municipal a un Plan de Ajuste y limpió la lista débitos con los proveedores. Basar el principal logro del mandato en la gestión de la Hacienda local ha resultado infructuoso. Pareciera que el votante no castiga las siglas vinculadas con la corrupción, como se ha visto en las autonómicas andaluzas, ni premia las directamente ligadas a la buena administración que permite recuperar la confianza con los bancos, como queda patente con los resultados del Domingo de Pentecostés. El votante castiga la altísima expectación concitada en torno a una figura política que en un plisplás fue alcalde incontestable de Sevilla, presidente de la Federación de Municipios y Provincias y hasta presidente regional del PP. La política, como la televisión, tiende a quemar los productos de éxito rápido. Zoido ha sido valorado como un superhombre durante muchos meses, un político al que sólo faltaba encomendarle acabar con el calor en Sevilla. Tan alta expectativa ha terminado por generar una frustración que deja en tenguerenge al PP de la capital, amén del estrepitoso balance cosechado en la provincia. El partido de la gaviota está necesitado de una profunda sentada, como diría Luis Aragonés.

El Grupo Popular se queda ahora con 12 concejales, los mismos que obtuvo Jaime Raynaud en 2003. Arenas quitó a Raynaud una tarde de junio de 2006 porque no garantizaba el crecimiento electoral, no sacaba rédito a los escándalos del gobierno de coalición del PSOE e IU, según los sondeos internos del partido.

Espadas tiene opciones serias de ser alcalde. Puede gobernar en solitario, como ya hizo Manuel del Valle en su primer mandato, o mediante la fórmula del tripartito. El verdadero ganador de unas elecciones es el que gobierna. Soledad Becerril fue alcaldesa con diez ediles en 1995. Pero el PSOE y Espadas saben que no han sacado provecho del batacazo electoral de Zoido, lo que revela que el partido sigue preocupantemente varado en la capital, donde no gana unas municipales en número de votos desde 2003. El Grupo Socialista se queda con once concejales, que sigue siendo la cifra más baja del puño y la rosa en el otrora fortín andaluz. Espadas apenas ha sumado tres puntos porcentuales más de apoyo, un balance paupérrimo si se compara con la caída del actual alcalde. El electorado no ha premiado una labor de oposición basada en la moderación y estudiada para pasar muy por encima de cualquier asunto espinoso que afectara al gobierno, una actitud motivada por el miedo a que el PP recordara cualquiera de los escándalos de los tiempos de Monteseirín que siguen su curso en los juzgados. El gobierno y la oposición se han parecido en demasiados momentos en su estilo de hacer política: sin chispa, ni sal. Política light.

El PP se desmorona en la capital mientras el PSOE ha sido incapaz de crecer. Zoido ha terminado asumiendo proyectos demasiado vinculados a Monteseirín: la Lonja del Barranco y la ampliación del tranvía a Santa Justa. Y el Grupo Socialista no ha sabido sacudirse a Monteseirín para dejar de ser la diana en la que el gobierno del PP lanzaba los dardos para achantar a los chicos de Espadas.

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  • SILENCIO

    El humo del acólito se evaporó por muy bien que oliese ¡
    Con ser honrado sólo, no basta ¡
    Es que este señor no ha hecho nada en 4 años, se ha peleado con la Junta para no hacer y el solito se ha cargado el mejor proyecto cultural que había soñado Sevilla con el caixaforum de las Atarazanas.
    Que le vaya bien. Y que se vaya, claro. Para mayor castigo debía volver a la Ciudad de la Justicia de El Prado… Ni eso ha hecho ¡
    Eso si, presidir procesiones, como nadie, regalarle pasta a la Iglesia, como nadie, lo último el regalito de Emasesa a Santa Catalina…
    En fin, que le vaya bonito y asuma ¡
    P.D. El nuevo sistema de registro para comentar es un sistema de control. Me niego a dar datos. Y es un fracaso absoluto, hagan algo.

  • El Arquero

    Yo no he votado a Zoido (de hecho no he votado), y coincido en buena parte de las críticas realizadas por el anterior comentarista que firma como ‘Silencio’. Sin embargo, decir que Zoido se ha dedicado a “regalar pasta a la Iglesia” es un disparate que no se corresponde en absoluto con la realidad. Contribuir en la restauración de Santa Catalina es de las pocas cosas que ha hecho bien Zoido, si bien muy al final de su primer y probablemente último mandato.

  • gema

    ¿Y qué hay del plan centro? una maravilla para los que vivían dentro y los que vivíamos fuera, se podía pasear tranquilamente sin ruido y prácticamente sin humo de vehículos.
    Espero que se vaya Zoido y que vuelva el plan centro junto con un uso del espacio público respetuoso con el medio urbano, que no soporta ya más tenderetes, mimos o kioscos.

  • PACO MONTES

    Y esto es una democracia ….? Já,já,já, ….já,já,.já …..pero si el que ha ganado es EL PARTIDO POPULAR ..QUE ES EL QUE HA CONSEGUIDO MAS VOTOS …….a pesar de RAJOY y de la SORAYITA …… Pero si los demás son PERDEDORES ….P E R D E D O R E S ….!!!!!!

  • PACO MONTES

    Y estoy hasta los ” guevos ” de las pactos de la GENTUZA DE IZQUIERDAS para arrebatar la Alcaldia a lois GANADORES ….EL PARTIDO POPULAR Y JUAN IGNACIO ZOIDO …..a pesar del gallego plastón que habita en la Moncloa , síiii ….. el ZAPATERO -2

  • Pacto, pactas, pacta, pactamos.....

    En España tenemos un sistema electoral representativo, por si alguien lo desconoce. La lista más votada se elige en los sistemas electorales mayoritarios. Por favor, que no nos tomen por idiotas con la cantinela de los pactos de perdedores, porque el Partido Popular ha hecho pactos hasta con IU con tal de llegar al poder.