Las grietas del zoidismo

Carlos Navarro Antolín | 31 de mayo de 2015 a las 5:00

Pleno extraordinario en el Salón Colón.
La orquesta seguía tocando mientras el barco era engullido por el agua con una parsimonia macabra, con la velocidad de un rito inmisericorde. La música era la banda sonora de la tragedia. Era tan grande la nave, tan infinitamente colosal, que nadie podía imaginar un final de tragedia. El gobierno de Juan Ignacio Zoido es como la orquesta (municipal) del Titanic estos días de primavera tardía. Los músicos siguen representando un papel, fieles al guión teatral de la política. Los veinte concejales saben que van directos a un naufragio incierto, donde ahora resulta imposible otear una nave de salvamento. Hacen su papel. Aparentan que pueden gobernar cuando la despensa de las opciones está hueca. Un alcalde sin mácula, honrado y con don de gentes, ha estrellado la nave del gobierno contra el iceberg de la descoordinación, la falta de un método de trabajo cotidiano y la ausencia de un número dos que fijara las directrices políticas mientras él hacía lo mejor que sabe hacer:el candidato imbatible.

Premonición. Javier Arenas retiró a Jaime Raynaud de la carrera por la Alcaldía la tarde del Jueves de Corpus de 2006. A los pocos día se anunció que Juan Ignacio Zoido era el candidato para los comicios de 2007. Un asesor cualificado del PP clavó el veredicto en el andén del Ayuntamiento: “Raynaud es el peor candidato, pero sería el mejor alcalde. Y Zoido es el mejor candidato, pero será el peor alcalde”. ¿Por qué se derrumba a las primeras de cambio un gobierno con 20 concejales y cerca de 170.000 votos? Un veterano del PP de Córdoba advirtió en la reciente sesión de la ejecutiva regional que no se puede culpar de las debacles electorales a las políticas de Rajoy. No le falta razón. Pese a las medidas impopulares del Gobierno de España, el PP ha obtenido el 24-M un total de 2.768 mayorías absolutas. En la provincia de Sevilla tiene cuatro: Tomares, Carmona, Pilas y Herrera. Zoido habría acusado el castigo propinado al inquilino de la Moncloa, pero también el efecto de una gestión sin brillo, carente de logros materiales y que se ha centrado excesivamente en la recuperación económica de un Ayuntamiento que heredó sin capacidad de crédito y con algunas empresas en estado de coma por falta de liquidez.

Excesivo poder. El que ha tenido la delegada de Hacienda, Asunción Fley. No son pocos los concejales del gobierno que coinciden en que Zoido ha asignado un papel fortísimo a esta independiente, que se ha regido siempre por criterios técnicos y nunca por objetivos políticos. La Hacienda local no ha hecho política, se ha limitado a cuadrar los números, dejando a los concejales sin margen de maniobra. Zoido jamás ha consentido una crítica hacia Fley, que ha sido del grupo de sus intocables junto a Dolores de Pablo-Blanco, la delegada de los asuntos sociales. Pruebas del poder de Fley son la libertad de la que ha gozado para la designación de algunos de sus colaboradores más importantes: Lorenzo Cabanillas, director general de Gobierno Interior, conocido por sus vinculaciones con el anarquismo, y Eduardo León, gerente de Recaudación que ya lo era con el gobierno de PSOE e IU. Un dato más: Zoido consintió que Fley disparara el sueldo de Teresa Ojeda, directora general de Hacienda, cuando asumió también las competencias de personal, por lo que el salario pasó a ser de cien mil euros en un contexto de crisis internacional y de fuertes recortes en el Ayuntamiento. Al alcalde le llovieron las críticas públicas del PSOE. En el PP se refieren desde entonces a esta directora general como La bien pagá. Pero si Fley decide, todos deben callar. La cola de espera de los concejales del gobierno para ser atendidos por Teresa Ojeda, era como la de quienes aún conservan la esperanza de almorzar un día con Javier Arenas. Zoido no ha sabido convencer a Fley de que, en ocasiones, convenía sacrificar ciertas medidas de austeridad para obtener liquidez con la que cumplir ciertas promesas políticas. O simplemente para no tocarle las narices a los cinco mil trabajadores del Ayuntamiento, a los que se ha dejado sin las productividades. Las cuentas han cuadrado a costa del enojo de los funcionarios, de no haber nadie por las tardes en muchas dependencias municipales, de carecer de inspectores para los veladores los fines de semana y, por supuesto, a costa de ochocientas vacantes que han terminado por ser el tiro en el pie: “Si te dan unas tijeras, todos sabemos cortar. La clave es usarlas sin provocar heridas”. La crítica de algunos colaboradores directos de la Alcaldía se dirige también hacia Madrid: “Lo que dice Montoro no debe ser tomado como palabra de Dios. Se podía haber hecho una resistencia mayor. Siempre hay márgenes”.

Embargos. Se lo preguntan varios concejales. ¿Por qué se ejecutaron cientos de órdenes de embargo contra las cuentas de los sevillanos en los días previos a las elecciones? Unos aseguran que los programas informáticos de la Hacienda local no entienden de estrategias electorales, otros ven en esta acción una prueba más de la ausencia de una política fiscal que hubiera pospuesto los embargos hasta después de la cita con las urnas. Y, desde luego, que no se hubiera puesto tanto empeño a lo largo de todo el mandato en cobrar deudas antiguas.

40 votos al día. Son los que ha perdido Zoido estos cuatro años. Todos los sufragios perdidos no se pueden deber a la gestión de Rajoy. A este alcalde le ha faltado un número dos, un vicealcalde o concejal de Presidencia que se dedicara a la gestión pura y dura mientras él seguía entregado a la calle, consagrado al cultivo de las relaciones con los vecinos, dedicado a estar próximo a los sevillanos. Cuando más ha acusado la falta de esa figura ha sido tras caer sobre sus hombros las cruces de la presidencia de la FEMP y la del PP regional. El gobierno ha estado desorganizado, sin un método de trabajo, sin un esquema de organización similar al de una gran empresa donde los directivos rinden cuentas y se hace un seguimiento de los objetivos de trabajo. La mastodóntica estructura del Ayuntamiento ha estado en manos de funcionarios sin criterio político, o con políticos sin margen de acción porque todas las ofrendas se han depositado en el altar de la Hacienda local. Y Hacienda jamás reporta votos. Gallardón tenía la figura de Manuel Cobo. Yel Ayuntamiento de Barcelona cuenta con un gerente. En Sevilla todo se ha apostado a la figura de Zoido, que ha vivido al día, entregado a una agenda que otros confeccionaban y que hace cinco meses que dejó de incluir cada lunes por la mañana la reunión de los concejales del Grupo Popular para fijar los objetivos políticos de la semana. Zoido ha seguido un modelo radial de relaciones con sus concejales, de tal forma que unos no podían saber cuáles eran las necesidades de otros porque nunca había puestas en común. La carencia de una estructura piramidal de gobierno, operativa y con un calendario de sesiones establecido, ha sido clave. La brecha entre los delegados de distrito y los tenientes de alcalde ha sido excesiva. Este defecto no se ha apreciado, por ejemplo, en algunas empresas municipales, como Tussam y Lipasam, donde los objetivos se han cumplido con mérito. Sólo durante unos meses funcionó un grupo de trabajo en el que se integraban los delegados de Urbanismo y Hacienda, el portavoz del Grupo Popular, el vicepresidente de las empresas municipales y el jefe de gabinete de la Alcaldía. Pero este intento por sistematizar el trabajo duró poco.

Urbanismo. La Gerencia ha sido el motor gripado del gobierno. Maximiliano Vílchez ha estado más preocupado por no meter la pata que por sacar adelante proyectos. Ha ejercido un urbanismo tan honrado como pusilánime, tan silencioso como infructuoso. Los escándalos de los años de Monteseirín han provocado un gobierno acomplejado. La coyuntura económica no ha ayudado, pero tampoco ha habido ni imaginación ni impulso político para colocar, por ejemplo, un simple azulejo en Triana, o para instalar unos toldos en la Avenida. Con el PGOU se ha seguido la política del metisaca: primero se anuncia una comisión de sabios para su revisión y después se renuncia a ella. Ni comisión, ni sabios, ni listos, ni tontos, ni el PGOU revisado. El gerente de Urbanismo no se ha comprometido con la causa zoidista en ningún momento, como tampoco lo ha hecho el de Emvisesa, todo lo contrario que los de Tussam y Lipasam. Torreglosa vive una luna de miel con el sindicato de conductores. Yhasta los más críticos con Paco Pepe han perdonado sus pecados veniales y han terminado por reconocer su capacidad de trabajo y su dominio del sector de la limpieza.

Miedo a decir no. Al alcalde le cuesta un mundo decidir un cambio, y afrontar un problema tanto como dar nones a una petición. Tiene la escuela de Rajoy: orilla los conflictos como si fueran a arreglarse por efecto de alguna fuerza desconocida. Yen ocasiones hasta le ha ido bien, pero en otras ha provocado el efecto contrario. Cualquier vecino que lo ha abordado sabe que su respuesta siempre es complaciente y se remata con una indicación a su jefe de gabinete:“Alberto, toma nota del número de este señor, que vamos a atender su solicitud”. Generaba así la ilusión del vecino, que al día siguiente estaba telefoneando a la Plaza Nueva en demanda del cumplimiento de la promesa. La ilusión se tornaba en frustración en no pocas ocasiones. Pongamos otro ejemplo. Al confeccionar la nueva lista electoral, no ha sabido prescindir de su número dos, Javier Landa, al que había retirado funciones y había mandado avisos por medio de la prensa para provocar su marcha voluntaria. Landa ha sido feliz en el Alcázar, pero ha generado problemas y antipatías hasta el punto de ser declarado persona non grata por una entidad tan poco sospechosa de beligerancia como el Curso de Temas Sevillanos.

Demoras. El gobierno tardó en echar andar. El efecto de los 20 concejales subió en un pedestal a más de uno y de dos, tanto como tenía escondidos y un punto avergonzados a los miembros de la oposición. “Tardamos en coger el teléfono a mucha gente”, admite ahora un estrecho colaborador de Zoido. Ha habido empresarios esperando meses una cita con el alcalde, mientras se multiplicaban las fotos de su asistencia a esos canapés donde se concentra siempre la misma Sevilla, donde sólo varía el adulado, nunca el adulador.

Modelo. A Zoido le chirría la teoría sobre la necesidad de tener un modelo de ciudad. Quizás tenga razón en que se ha abusado de ella en otros tiempos para vender fuegos de artificio, pero no es menos cierto que este Ayuntamiento no ha tenido un plan estratégico definido, ni las delegaciones han seguido un plan director. En general, se ha actuado a salto de mata. Una prueba del caos es que el alcalde se enteró por la prensa de la implantación de la zona azul.

Interventor. Casi todos los concejales se quejan de las trabas impuestas por la Intervención General a muchos gastos. Demonizan incluso la figura del interventor y del viceinterventor como funcionarios implacables. Bien es verdad que también hay quienes consideran lógico el papel de ambos cuando tantos interventores y funcionarios están haciendo el paseíllo por los juzgados de toda España. La coyuntura no está para interpretaciones de la ley según el viento político que sople.

Deportes y Cultura. La coca-cola ya ha perdido el gas. El concejal, no sin antes escrutar por enésima vez la dependencia, se refiere a dos parcelas de poder específicas. “En Deportes se ha hecho una gestión profesional impecable. Pero el proceso de transición de las juntas rectoras se ha vendido mal. No se ha presentado como una solución y se ha terminado percibiendo como una imposición. No se ha conseguido que los nuevos adjudicatarios den la cara. Yen Cultura se ha hecho muy bien, pero las diferencias entre María del Mar y Benito Navarrete se han evidenciado demasiadas veces. Estos dos egos debían haber sido coordinados por alguien para evitar ciertos numeritos”.

Despedida. “Zoido es un tipo extraordinario, pero muchas veces ha sido el padre de familia numerosa que llega a casa harto de trabajar y no está para que los niños le cuenten problemas. Y en un gobierno hay que afrontar muchos problemas cada minuto”.

  • Hércules Fundator

    Que Zoido ha ganado. Y por tercera vez, además .

  • Jesús Luengo Mena

    Magnífico análisis de los cuatro años de Zoido. No obstante, pienso que su gestión ha sido razonablemente buena y que ha pagado la factura de la política del gobierno central: incumplimiento de casi todas las promesas electorales, sueldo cuatro años congelado a los funcionarios, salida masiva de etarras a la calle, subidas brutales de impuestos a la clase media, reparto de puestos en los tribuunales como siempre… En fin. si se gobierna apaleando a sus votantes el resultado está a la vista.

  • Sigillum

    Las 800 vacantes no se pueden cubrir a menos si no son servicios públicos esenciales, esto lo establece la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2015 y viene arrastrado desde el establecimiento de la tasa de reposición cero. Y eso no es culpa de Zoido. Hay un margen muy débil para casos excepcionales, pero imposible para 800 vacantes.

  • Lucio Quinto

    Zoido es el alcalde en funciones de una de las ciudades con mayor paro de Europa, incluyendo Grecia, Bulgaria y Rumania, sólo por detrás de, principalmente, Cádiz. Y a muchos de los que tienen trabajo no les llega el salario para lo básico, son dependientes de otros, por lo menos en la vivienda. Y al que le llega para lo básico tiene la solo la mitad de lo que dispone el ciudadano de Madrid. Y el que ingresa más, cree tenerlo a salvo afuera. Esa es la realidad.
    ¿Dónde se genera el valor en la comarca de la ciudad?
    (1) En la agricultura. De lo que genera la agricultura solo una parte escasa repercute en la región. El campo no es de “los ricos” que los neo-viejocomunistas creen ver, o intuir ver, pasando por la calle. Esos ricos se han escapado hace décadas. No tienen rostro visible. El valor del campo, tiene varias cáscaras interpuestas antes de llegar a un rostro físico que ellos ven. Lo más que ven es un administrador. El campo que tiene poco valor o que, directamente, no vale para nada, sí es de las duquesas que salen en las fotos, que no se pueden deshacer de él.
    (2) En los servicios, particularmente el turismo. Sevilla está en un puesto superior al diecisiete en preferencias turísticas. Solo puede ofrecer al visitante contemplar lo que hicieron las generaciones pasadas, hace siglos. Y mucho calor. El turismo de calidad no pasa por aquí, va a de Japón a la cola de la Sagrada Familia. Aquí vienen hordas de estudiantes dieciochoañaeros porque es barato. Y turistas de 60 euros la habitación y comida por 26 y paseo en coches de caballo. Y de excursionistas para matar el aburrimiento en la Costa del Sol, si es que les da el tiempo para sobrepasar Ronda. Hoteles de a 350 euros, no hay. Ni comen por 90. Ni el Congreso del Móvil.
    (3) La Industria. La escasa industria está en recesión, véase la carretera de Alcalá. La gran industria es generalmente muy nueva y, por ello, de futuro muy volátil, lo mismo se cae cualquier día.
    ¿De qué otros ingresos vive el sevillano, aparte del que queda en la región de esas fuentes de riqueza? Pues (4) de las transferencias externas desde otras comunidades, lo que contribuye a sostener al gran funcionariado, la vocación mayoritaria de la juventud sevillana que no emigra. O sea, de la caridad de los demás. Si quieren de la voluntad de justicia solidaria de los demás, en vez de caridad. Da igual.
    ¿Se ha hecho alguna vez un análisis similar el alcalde? No, pues si no ha llegado a enterar de lo que expresa don Carlos Navarro más arriba, esto es para molleras más densas.
    ¿Y tenía algo más que hacer el alcalde para entusiasmar a la ciudad?
    Pues el origen de la ciudad se debe a su puerto y de él ha vivido secularmente -ya sabemos que con sus limitaciones-, de la oportunidad del comercio que genera y de la industria que se pudiera asentar en la cabecera. ¿Que no es mucha? De acuerdo, pero por lo menos se podría esperar algún puesto de trabajo. Por ejemplo, el alcalde no sabe que hay un astillero cerrado, que tuvo más de mil trabajadores y que puede aspirar ahora a tener más de … cien.
    En el puerto de Sevilla no se ha invertido un duro desde 1925, va para 90 años. Ahora hubo una oportunidad de ampliarlo pagado con los últimos dineros de la Unión Europea, dinero que se ha perdido por no haber hecho la obra de dragado a tiempo. ¿Por qué?
    Ampliar el puerto en condiciones iguales en cuanto a sostenibilidad ecológica –misma velocidad de bajada del agua en estiaje para mantener vencida la subida del agua salada del mar- supone un poco más de gasto de agua de los embalses de regulación –como es representativo el de Iznájar–, lo que va en detrimento de las multinacionales sin rostro del arroz, que no solo quieren esa agua para ellas, sino que se transvase agua del Genil –Iznájar– a la cuenca del Guadiamar, empleando el canal del Bajo Guadalquivir, el cauce desviado del Guadaira y un tubo por debajo del río, hasta llegar otra vez al río principal, pero por la margen opuesta. 200 millones de euros que quieren que los paguen los presupuestos públicos. Un transvase es pecado grave en la doctrina ecologista y es considerado como dumping a la producción por la UE.
    ¿Y como han conseguido los arroceros paralizar la ampliación?
    Hay que comenzar diciendo que los intereses de los arroceros (y de otros agricultores de la baja Andalucía) los representa Arias Cañete, exministro de Agricultura del PP y luego alto funcionario, tan alto como cuestionado, en Bruselas. El resto es fácil de explicar: Se echa un poco de dinero montando un lobby, que actúa para ejercer acciones propias de los gobernantes legítimos sin tener que ser elegidos en las urnas, hasta conseguir culminar con una sentencia de un suficientemente Alto Tribunal Español que condene el dragado (así). Argumentado en base a lo que sea, da igual, el caso son seis líneas del fallo que diga que no. El resto, paja.
    El Partido Popular, que incluye a su Arias Cañete, han sido los mentores políticos de la acción del gobierno de Zoido que, en vez de entusiasmar a los sevillanos con la tarea política de hacer la modernización del puerto y negociar con los otros políticos, se ha limitado a ejercer de Administrador de la Comunidad de Vecinos de la Ciudad de Sevilla. Y a callar y a obedecer.
    Don Zoido, suponemos que tras su pérdida de poder, le habrá llamado su Arias Cañete para agradecerle los servicios pasivos que le ha prestado al permanecer callado cuatro años. O ni eso. El árbol caído, para leña, bien lo sabe un agricultor, aunque sea consorte.

  • SILENCIO

    No es verdad.
    Los datos son otros; este señor estuvo 3 años dedicados al PP andalúz, casi no estaba en Sevilla, esa es la verdad.
    Los datos de la deuda son una excusa. En Málaga la deuda es el doble que la de Sevilla y su señor alcalde ha hecho muchisimo, ha abierto en 6 meses un museo internacional, con eso está to dicho.
    Zoido ha hecho de la confrontación con la Junta su entretenimiento perfecto para no hacer. Es un señor que no arriesga. Ha vivido de la herencia de Monteseirín.
    Y ha ahorrado recortando. Prometió empresas, inversiones que nadie ha visto
    Eso si, se ha hecho fotos de lujo y preside procesiones como nadie.
    Estamos en una ciudad en la que ayer tarde una cruz de mayo corta una avenida con dos zetas de la policia, dos motos y 6 agentes. Es esto serio ?

  • SILENCIO

    Zoido es un señor honrado que no da para más.
    El modelo de ciudad debe basarse en la cultura y la belleza. Así de claro; reformas de museos, puesta en valor, vender lo que hay, embellecer la ciudad, fachadas, plazas, renovar la calle Imagen, el Duque, la Magdalena, la Campana, poner árboles en la Avenida, apostar por la excelencia en hoteles, escuelas de cocina, restaurantes en vez de tanta tasca de tres al cuarto. Limpieza y los barrios, Proyectar el modelo del metro y la Ciudad de la Justicia para cuando haya pasta y pequeñas obras que note el vecino; reposicion de arbolado, mobiliario, arreglos de aceras q se levantan, bordillos, sin grandes historias.

  • Jaime Lopez

    Los puntos vitales de una ciudad: tráfico, limpieza, alumbrado público y parques y jardines no han mejorado y nunca han estado bien en esta ciudad. Es un sistema de derroche e ineficiencia. ¿Tan complicado es traer expertos de prestigio, uno por cada ámbito, a que solucionen los problemas de una vez?

  • paco

    El ciudadano de a pie ve que la política de estos 4 años ha consistido en llenar de bares con veladores las calles del centro. Nada más. ¿Cómo no va a perder votos?

  • Austeridadparaquien

    Zoido ha sido el alcalde mas eficiente en el cumplimiento de austeridad para funcionarios, ciudadanos,servicios públicos, no para el nombramiento de directores generales, ni para la determinación de sus sueldos, tampoco para destinar lo ahorrado en medidas de interés general, ha cuadrado el presupuesto y que¿?, que lo plastifique y se lo ponga en el salón de su casa, que lo parta de trocitos dominutos y los reparta como ostias consagradas…..a lo mejor a alguien le ayuda a tener una vida mejor.

  • ANTONIO

    Que bien. Por fin nos vamos a liberar del malvado Zoido y volveremos a disfrutar de un alcalde progresista que mirará por nuestro dinero y no dilapidará un euro de mas. Se acabó la corrupción a la que nos tiene acostumbrados el PP. Por fin volverá a entrar la honradez en el ayuntamiento. Estamos de enhorabuena. Gracias.

  • Juanito

    Hoy se pone negro sobre blanco lo que muchos ya sabíamos, IN ÚTILES! de eso se llenó el consistorio. La gran gestión no mencionada el MAPPING. ahora es un buen momento para retirarse a Fregenal de la Sierra y esperar que le pongan una calle. Jueces, notarios, profesores se creen con la capacidad de gobernar a sus conciudadanos pero es mas complicado de lo creen y en esos experimentos muchos fracasan como este.
    Hoy Monteseirin es mas grande que cuando su propio partido con Viera de protagonista lo sustituyera por el hoy in pectore Espadas, otro melón por calar que ya veremos.
    Y en eso nos va pasando la vida.

  • Galileo Galilei

    Buen análisis del Sr.Carlos Navarro. Los ciudadanos de a pie no conocemos las cuitas internas organizativas del equipo de gobierno, pero sí hemos tenido la percepción de que la ciudad ha quedado paralizada en el tiempo durante cuatro años. Ciertamente, la limpieza y los autobuses han funcionado razonablemente bien, pero era visible el abandono del mobiliario urbano e infraestructuras. A las calles le salían grietas y agujeros que no se reparaban y las líneas del suelo han empezado a pintarlas un mes antes de las elecciones. El carril bici ha estado dejado de la mano de Dios cuando, a pesar de muchos, ha sido uno de los mayores éxitos en la historia de la ciudad. ¿Acaso era preciso sanear toda la deuda municipal en solo cuatro años?
    También muy buen comentario el de Lucio Quinto, que deja traslucir una realidad que muchos se niegan a reconocer: el inmovilismo de esta ciudad; y casi me atrevería a decir el inmovilismo de nuestra tierra. Las tradiciones pesan demasiado y parece que solo nos esforzamos para su mantenimiento. La visión empresarial sigue siendo de pequeña potencia, nada que ver con la de otras latitudes de España. Las causas darían para un máster.
    Ya, a finales de los 90, se veía a dónde se destinaban los escasos recursos que la sociedad generaba. El Monte y San Fernando se dedicaban a “invertir” en operaciones especulativas como la del Charco de la Pava, en lugar de en operaciones productivas. La cultura del pelotazo rápido. Hoy en día ya no tenemos ni cajas de ahorro ni, por supuesto, los beneficios que éstas podrían generar (con la honrosa excepción de Unicaja).
    ¿Cuántas veces habré escuchado que Andalucía podría ser el Silicon Valley californiano? ¿Que cualquier científico o emprendedor del mundo estaría encantado de vivir en el sur de España? Una quimera; nuestros jóvenes preparados emigran.
    Lo cierto es que las piedras angulares de nuestra economía siguen siendo agricultura y servicios, ambos sectores de bajo valor añadido. Pobres cimientos para sobrevivir en un mundo globalizado en el que intentar competir con mano de obra barata es sencillamente suicida.

  • Manuel

    Muy bueno el artículo. Claro, corto y certero. Es cierto que era necesario sanear la economía municipal pero no te puedes dedicar solo a pagar deudas. Si en tu casa solo pagas las deudas y no inviertes también en comer, terminas muriéndote. Eso le ha pasado al PP. Sevilla es bellísima por sí misma, solo hay que saber mantener sus necesidades y tener imaginación política para hacerlo…..pero desgraciadamente no ha existido ninguna.

  • luis

    Zoido dijo en su discurso de investidura que apostaría por dos cosas la excelencia y el que el Ayuntamiento funcionara como un reloj.Lo único que medio funcina en la Casa Grande es el reloj y la excelencia se centró en la noche obscura del mayor periodo de nepotismo que ha pasado por la Admnistarción en Andalucía; Jefas de servicio sin experiencia en puestos claves, ascensos de soldado a generalmas propios de las administraciones bananeras que de un pais como el nuestro….por cierto, algunas, habran sacado ya de los cajones sus antiguos carnets socialistas para estas preparadas para lo que se avecina o eran simples simpatizantes lo que les facilitó su ascenso a las Direcciones Generales; sueldos injustificados e injustificables a la bien pagá, sus chicas de oro manejando y riendose de los funcioanrios profesionales y con experiencias como si fueran casposos ….Y mientras que hacía Zoido?, entre ging tonic y ging tonic se reía con sus amistades “…esta Fley que manejo se trae con sus opositoras”… jijiji; jajaja pon me otro. Claro que las cuentas han cuadrado por imperativo legal y gracias al control de la intervención. Digasmolo claro la Fley sin el pacto de estabilidad, la reforma de la Ley de Regimen Local, Montoro presto a castigar a los desobedientes y el buen hacer de la intervención no sería nadie, bueno si la mayor nepotista de la historia del Ayuntamiento. Gracias por todo Zoido en mi casa y familia te votamos muchas pero que muchas personas en las pasadas elecciones.En estas estamos felices con el resultado y el justidicado cambio de alcalde.Welcome Espadas! No nos defraudes tú tambien!

  • Barquero

    Es el sino de la malvada derechona,arreglar los desaguisados y las trampas que deja la izquierda,sanear las cuentas y dejar el camino libre para que la izquierda vuelva a destrozar la economia,….Sevilla y los sevillanos, se merecen lo que se les va a vanir encima.

  • Alfonso

    Particularmente me da mucha pena el resultado de las elecciones. Creo, honradamente, que Juan Ignacio Zoido ha sido un buen alcalde. Ha tenido sus meteduras de patas pero sus aciertos son mucho más grandes que sus errores. Para mí el mayor acierto es que no ha sido un político, ha sido un gerente de una gran empresa que solo piensa en ella y nada más que en ella (Sevilla). Eso no lo hace un político ya que solamente se fijan en robar, mantener el sillón y buscar votos… Ojalá hubiese más personas gobernando como Zoido!

  • Ranciosalacalle

    La desbandada de estos peperos es para no votarlos más.Y estaría bien que ustedes lo cuenten en los periódicos.¿Saben que hay delegados de distrito que no pisan el suyo desde las elecciones?¿Y que han dejado el marrón a técnicos y afiliados porque ya no les sirve pasearse para repartir palmaditas? Que se han quedao grogis del piñaso, vale, pero ¿dónde está su profesionalidad? ¿Y la dedicación a Sevilla -“te quiero Sevilla” (jajajaja)- que vendía el abrazafarolas de Zoido? Deberían servir a la ciudad porque ya se han servido bastante!!Todos buscando donde colocarse, muchos de ellos no han trabajado en la vida y el pobre Curro Pérez dando la cara por su señorito.¿Se atreverá Juanma a limpiar en San Fernando?

  • Alfonso

    Que gracioso eres Ranciosalacalle! Los que no habrán trabajado en su vida serán los que se han llevado toda vida gobernando en Andalucía y la mayor parte de la democracia en Sevilla, es decir, el PSOE. Si finalmente gobierna el eterno perdedor de Espadas (dos veces, dos) me encantará verlo tragándose sapos y culebras de sus amigos los comunistas radicales de Podemos e IU.

  • Javier

    Después de leerme todos y cada uno de los comentarios (¡Qué pesadez!) Lo que más me asombra es que haya quien todavía defiende a Monteseirín. Espero que Espadas se aleje lo más posible del modelo de ¿gestión? de aquel nefasto alcalde. ¿De Zoido? Sin duda lo mejor la gestión en Hacienda y en Cultura. Por mucho que a algunos de los que escriben por aquí lo que les guste sea el despilfarro y el traer museítos-franquicia de todo a cien como se hace por otros lares.