Tres mujeres curadas de espanto

Carlos Navarro Antolín | 11 de junio de 2015 a las 5:00

curadas.jpg
SEVILLA es una ciudad en la que quedarse quieto da sus frutos. Y moverse es asumir riesgos. A Sevilla le encanta hacer el estatuario para que el toro de la circunstancia no acabe llevándosela por delante. La indolencia está en el escudo de armas de una inmensa mayoría. ¿Para qué hacer nada si cualquier empresa está condenada al fracaso? ¿Para qué afrontar un objetivo si el sanedrín de la ciudad lo hará desbarrar en la primera curva? ¿Para qué tratar de innovar si la fuerza de la postal acaba con cualquier novedad en las artes medianamente seria y bien concebida? ¿Para qué abrir un nuevo negocio si sólo triunfan los bares y la vara de medir universal es el montadito con guarnición de patatas fritas de paquete? ¿Para qué hacer nada si los agoreros del todo está inventado lanzarán las bolas negras? Es mejor hacerse el tonto en la ciudad donde hay más suecos por metro cuadrado. Es mejor no moverse, no dar pasos al frente. ¿Caminar? Siéntese en cualquier de los trece mil veladores, que la ciudad está para quedarse sentados. A Zoido, por cierto, se le ocurrió decir en la campaña que arreglaría los abusos de los veladores mediante la creación de una mesa formada por los representantes de los bares, los vecinos, la Gerencia de Urbanismo… Y cuentan que alguien advirtió:

–No, por Dios, no monte usted más mesas que ya hay 13.000… Quédese usted quieto.

Pues en la ciudad de los estatuarios hay de vez en cuando ciudadanos que piensan cómo hacer la vida mejor a otros sevillanos mediante iniciativas empresariales ejemplares, de las de medalla de oro sin necesidad de ser agradaores del alcalde de turno. Hay tres ciudadanas que, mientras unos ponen veladores y otros ya hacen cola ante Juan Espadas para no perder el tendido de sombra en la plaza del poder, han fundado una empresa que lleva por denominación Curadas de Espanto, S. L. Estas tres mujeres abrirán un comercio en la calle Francos que llevará ese mismo nombre. Las promotoras han viajado a varias capitales del extranjero para elegir bien los productos. Venderán ropa, enseñarán técnicas de maquillaje, darán charlas, habilitarán un espacio para la lectura, ofrecerán masajes y atenderán a personas que han demostrado en la vida estar ya curadas de espanto. El pintor Manolo Cuervo ha hecho el logotipo de un comercio singular.

Detrás del mostrador y junto a los clientes, sobre todo muy próximos a unos clientes tan especiales, habrá un personal cualificado para atender a esos ciudadanos que están curados de espanto. Las tres empresarias son la ex concejal Rosamar Prieto-Castro, Chiqui Domínguez y Marina Sanz. Las tres quieren que los pacientes de cáncer, mujeres y hombres, tengan un comercio donde comprar prendas y artículos específicamente pensados para sus circunstancias sin necesidad de sentirse estigmatizados. Ya es noticia que alguien en Sevilla reforme un local del centro para montar un negocio que no sea un bar. Si además esa obra, esa inversión, ese tinglado de licencias y esos viajes por el mundo para hacer las cosas con el rigor que requiere la causa, están proyectados para hacer la vida más fácil a quienes demuestran una capacidad de superación ante la adversidad, es para sentirse muy orgullosos de estas tres vecinas, de tres mujeres que representan la mejor sociedad civil de la ciudad, la que no está sentada ni juega al tacticismo de quedarse quieto y esperar las rentas, la que piensa en cómo hacer en definitiva un mundo mejor.

  • Rosa

    Enhorabuena a estas valientes, y deseo que les vaya bien.

  • Miguel

    Ojalá cundiese el ejemplo de como hacer las cosas bien hechas.

  • Juan Luis

    Felicidades, por vuestra iniciativa, de otro modo nos iría en esta ciudad de mis amores, si todos tomáramos vuestro ejemplo

  • Jpdl

    Enhorabuena por ese espíritu de querer cambiar las cosas y la mentalidad en esta Ciudad

  • Amalia Gallardo Francisco

    os doy la bienvenida a las tres
    Aquí estoy yo, desde hace 45 años haciendo lo que vosotras pensáis hacer!
    Espero que tengáis suerte en este proyecto que vais a. Comenzar
    No corren buenos tiempos para personas de ley
    No he parado en todos estos años en intentar darle a Sevilla todo lo bueno que se merece empleando tres partes de mi vida en conseguir el reconocimiento a los años trabajados
    Seguiré hasta que mi cuerpo aguante, lo llevo en los genes, soy nieta e hija de comerciantes
    Todo mi apoyo a empresas de personas de Sevilla y por Sevilla, para darle la categoría que se merece
    Suerte!!!!!!!

  • Apluso

    Aplauso y reconocimiento Amalia. Trabajadora hasta en verano en nuestra Punta Umbría y señora en todo, hasta para expresarte. Aplauso y reconocimiento, una vez mas.

  • Cristina Paloma Torrego Fraile

    Enhorabuena a las tres.
    Estoy encantada de poder contar con mujeres como vosotras en nuestra ciudad. Además estáis guapísimas, aunque a Chiqui no tengo el gusto de conocerl. A . Rosamar la conocí hace muchos años en el trabajo, un ejemplo de esfuerzo, como siempre. Marina, me alegro muchísimo.