El PP de Gila: “¿Hay alguien ahí?”

Carlos Navarro Antolín | 24 de junio de 2015 a las 5:00

zoidoespadas
NO sabíamos nada de Zoido desde que se fue del Pleno de toma de posesión de la corporación como se despiden los toreros de las tardes aciagas: a paso de mudá y apretando los dientes por si caen almohadillas de la Cruz Roja. Sí, así abandonó el Salón Colón a mediodía del pasado 13 de junio: por una escalera secundaria, arropado por varios de los concejales y empleados del Grupo Popular, y soportando una pitada de los haraposos de diseño que suelen ser muy valientes cuando actúan en manada. No hubo almohadillazos, porque la Cruz Roja la preside Amalia Gómez, pero se llevó una bronca que no pudieron neutralizar las palmas de apoyo de ediles y asesores. Desde ese día nada hemos sabido del grupo político con más votos del Ayuntamiento. Nadie ha dicho esta boca es mía, salvo Asunción Fley para presentar su dimisión. Días de silencio en los que el PP de la Plaza Nueva parece presidido por Gila:

–¿Oiga? ¿Es el PP? ¿Hay alguien ahí?

Ganó las elecciones y se fue como si las hubiera perdido, cuando debió bajar por la escalera principal, con la cabeza alta y reclamando el primer sitio que, pese a la debacle, le habían concedido las urnas, ¿o no?. Era el día de enseñar los piños, como enseña la Pantoja –“¡Dientes, dientes!”– y no de evacuar el Ayuntamiento como si se acabara de recibir en la centralita un aviso de bomba. El PP sevillano no se cree sus propias teorías de consumo interno. El partido parece noqueado desde aquella noche. A muchos de sus miembros se les ha estreñido el rostro, pareciera que están tratando de buscar a los traidores, caminan por la calle creyendo toparse con alguno de esos 60.000 sevillanos que han dejado de votar al partido de la gaviota y que no han sabido reconocer las bondades de una gestión de cuatro años. “Nos han echado como si fuéramos delincuentes”. No se esperaban jamás semejante resultado. En la primera reunión de los doce electos, celebrada en el Real Alcázar, Zoido pidió perdón a José Luis Vargas, el arquitecto que ocupa el puesto quinto de la lista, por haberlo metido en la “aventura” de gobernar Sevilla y acabar en un despacho compartido del palomar.

Y Juan Espadas, mientras tanto, disfruta de la vía expedita, ancha es Castilla y horrible Imagen. Nadie del PP ha dicho ni pío, por ejemplo, de la constitución del nuevo gobierno, con un alcalde al frente y con Carmen Castreño y Antonio Muñoz sobrecargados de competencias, brazos del Atlas que sostiene el gobierno de Espadas, pese a que hay nada menos que dos ediles socialistas de miranda, orilladas en sendos distritos. Unos con tanto y otras con tan poquito. A Zoido le criticaban la concentración de competencias en pocos ediles, sobre todo en Gregorio Serrano, pero nadie de los doce concejales del PP ha salido del burladero ni a pegar un mantazo. Zoido dice que se queda hasta 2019. Claro que se queda. Primero, porque tiene que jugar sus opciones de ir al Congreso o al Senado en las generales de noviembre. Segundo, porque las novedades anunciadas por Rajoy en el PP dejan vivo, coleando y enredando al que manda en Andalucía: Javier Arenas. “¡Mira Sevilla, presidente, mira Sevilla…! Hay que hacer algo”, cuentan que le susurraba a Rajoy al oído en el despacho de Génova donde se seguía el escrutinio.

La fuerza de Zoido está ahora en enrocarse en el palomar, vender muy cara su salida del Ayuntamiento y mantener bloqueada la expectativa del partido de ir creando un candidato con posibilidades. Si deja la Plaza Nueva, pierde la única liana a la que agarrarse en política. Ayer se estrenó, diez días después de la toma de posesión, por medio de un comunicado del PP provincial. Valoró un asunto de plazos de la Zona Franca, un tema que los sevillanos no paran de comentar en tabernas y cafés de franquicias… Por las que hilan. ¿Que el Papa quiere poner fecha fija a la Semana Santa? Si aquí la gente está hablando de la Zona Franca, qué cosas dice este argentino. Pareciera que Gila continúa: “¿Es el PP? ¿Hay alguien ahí?”

  • luis

    Zoido ha vivido el sueño que se había montado el mismo ” la gente me quiere y por eso me saludan una “jarta” y además esa Asunción, aunque hace lo que le da la gana, sanea mis finanzas…al final Sevilla entederá..”y vaya que entendió una Ciudad sin proyecto, una gestión neutra tirando a invisible y difusa, salvo en transportes, un saneamiento finaciero impuesto,afortunadamente como a todas las ciudades españolas, desde Madrid por el art.135 de la Constitución y la Ley 27/2013, de 27 de diciembre, de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local (aunque Zoido y Carlos Navarro creeen que se trata de una genialidad de Asunción Fley jajajaja), 17 Concejales que no sabían, no contestaban en realiad no se les ponía al telefono ni la bien pagá (los otros tres concejales eran Zoido, Fley y Gregorio Serrano) y una parva de Directoras Generales tan amantes de sus puestos que se olvidaban de lo demás, de hecho cuando cesen, las que cesen volveran a sus puestos ilegalmente blindados expulsando a quienes los ocupaban hasta ahora (otra genialidad de la Fley que le va abeneficiar personalmente, que lista!) En fin 4 años tirados por la borda llenos de casticismo y ausentes de talento, junto lo contrario de lo que prometió Zoido en su discurso de investidura y, efectivamente necesitaba la Ciudad. Que desastre menos mal que, al menos, aunque haya sido el alcalde más nefasto de la historia reciente de Sevilla, posiblemente haya sido el más honrado. Esto último es una virtud estupenda, especialmente en los políticos, por lo infrecuente de la misma, pero no habilita, por si misma, para dirigir adecudamente una ciudad como Sevilla. Byee, byee Mister talento, suerte, la vas a necesitas en la próxima andaudra (algo me dice que tus amigos de Genova y de la calle San Fernando te van a acoger con los brazos abiertos ).

  • sincero

    Hay gente que predica la alternancia como un principio democrático en unos casos (Junta), pero a la que le sienta mu malamente cuando los suyos pierden el asiento. Afirmar que Zoido se merecía, porque sí, seguir de alcalde y que Espadas es un pobrecito al que han regalado el cargo, es perpetuar la vieja creencia franquista de que la derecha es la propietaria del poder.
    Saludos cordiales y mi más sentido pésame por la debacle.

  • SILENCIO

    Yo creo que Don Zoido debe aspirar a un cargo a la altura de su talento; ser hermano mayor de una cofradía muy rancia. Nada hizo tan bien como presidir procesiones ¡