Espadas, dos meses de paz

Carlos Navarro Antolín | 13 de agosto de 2015 a las 5:00

EL SOCIALISTA JUAN ESPADAS TOMA POSESIÓN COMO ALCALDE DE SEVILLA
DOS meses en el gobierno y ni una sola polémica que ponga en jaque la estabilidad de un ejecutivo en minoría. Madrid y Barcelona no han dejado de copar titulares por las decisiones de sus nuevos gobiernos, ambos controlados por franquicias de Podemos. Juan Espadas puede presumir de que la banda sonora de su arranque como alcalde suena a música celestial, a un chill out donde los concejales, camisas blancas por fuera, comen las perdices de la felicidad y no dan muestras de estar atacados de los nervios pese a la concentración de competencias en sólo diez delegados. Hasta uno de ellos se encuentra ahora muy lejos de Sevilla, por unos lugares del planeta donde se caen los glaciares por efecto del cambio climático, disfrutando de unos días de vacaciones. Un gobierno sin una sola grieta aún en sus cimientos, pese a estar apuntalado por tres concejales bisoños de Participa Sevilla (una suerte de podemitas a tiempo parcial) y dos de Izquierda Unida. El nuevo frente de izquierdas no irrumpe, al menos por ahora, en la actualidad municipal.

El mayor problema interno del alcalde sigue siendo encontrar gerentes para las sociedades y entes municipales, un escollo provocado por él mismo (un tiro en el pie) al fijar el tope salarial de asesores y altos directivos en los 60.000 euros mal contados que él mismo percibe como máxima autoridad municipal. Este techo en los emolumentos provoca, por ejemplo, que la joya de la corona de las empresas municipales –la compañía metropolitana de aguas– aún no tenga consejero delegado, pues han declinado el ofrecimiento algunos de los profesionales a los que se ha ofrecido el cargo, como Jaime Palop y José Manuel Puerto.

Espadas disfruta de una paz inicial de la que sus dos antecesores no gozaron. La historia reciente así lo demuestra. Monteseirín las pasó canutas en el Pleno de organización, el primero del mandato. Ha sido el último alcalde de Sevilla que ha intentado subir los sueldos de los capitulares. Lo consiguió en el Pleno del 20 de julio de 1999, donde el socialista se asignó, en su caso, dos millones de pesetas más al año. Votaron a favor del aumento salarial todos los concejales del PSOE y los del PA, que eran socios de gobierno. Los del PP, cuya portavoz era aún la ex alcaldesa Soledad Becerril, votaron en contra y renunciaron después a la subida. Aquella misma noche, pocas horas después de acabada la sesión plenaria, Monteseirín filtró a algunos medios de comunicación que renunciaba al aumento de sueldo, pese a que había sacado adelante la votación. La presión de la polémica, de la que se hicieron eco varios telediarios nacionales, forzó al alcalde a dar el paso atrás. Monteseirín siempre se ha quejado de que el PP se la jugó con las cámaras por delante, pues la subida estaba pactada previamente entre los portavoces de los grupos políticos. Los concejales del PSOE fueron también renunciando días después al aumento salarial, no sin que alguno como Blas Ballesteros, delegado de Tráfico, advirtiera que la marcha atrás del alcalde no obligaba a los demás concejales del grupo socialista. El caso es que la polémica lastró la figura de Monteseirín durante mucho tiempo. Los sueldos se quedaron como estaban desde 1991, última vez que crecieron.

Doce años después, Zoido sudó también en el arranque de mandato. Pasó fatigas sólo dos días después de arrollar en las urnas, cuando ni siquiera estaba aún investido como alcalde por el Pleno. Todo se originó por anunciar en una televisión local que colocaría mobiliario clásico en sustitución de las farolas y bancos de estilo moderno que Monteseirín colocó en zonas del centro histórico, como la Puerta de Jerez y las plazas del Pan, la Pescadería y la Alfalfa. Pese a que precisó que serían reutilizadas en otros lugares de la ciudad más idóneos, al político del PP le llovieron las críticas y le recordaron que el polémico proyecto bautizado como La Piel Sensible (reforma urbanística de la Alfalfa y su entorno caracterizada por un nuevo pavimento y las farolas duchas) costó tres millones a las arcas municipales. Zoido fue visto como un político frívolo en una ciudad marcada por problemas como el paro y la falta de viviendas.

Los socialistas municipales de hoy, apuntalados en la investidura por dos grupos que tienden con facilidad al radicalismo de teletipo y salón, han tenido ahora la habilidad de dejar a Zoido orillado en la ranciedumbre estética desde un punto de vista político. Basten tres ejemplos. Espadas, sin ser el Ayuntamiento propietario de los terrenos de Altadis, ha conseguido que el futuro de este gran espacio fabril de Los Remedios se asocie por iniciativa suya a una marca de prestigio no cuestionada como la Singularity University en lugar de a ofertas comerciales, como proponía el anterior alcalde. En segundo lugar, Espadas ha logrado sacar a Zoido del burladero del palomar en la polémica (gratuita, todo hay que decirlo) del recorte del número de concejales en la procesión de la Virgen de los Reyes. El PP ha tratado de hacerse fuerte sin éxito en un asunto donde hubiese sido más fácil tildar al gobierno de prohibicionista. Y en tercer lugar, el PP ha tenido que echar la mirada abajo cuando ha trascendido que la multinacional Macdonald´s toma la Campana con sillas y veladores. Zoido ha tenido que estar callado en este nuevo ejemplo de ocupación de la vía pública, pues su Gerencia de Urbanismo disparó la concesión de licencias de veladores en tal número que bien pudiera poner en su escudo de armas una mesa y cuatro sillas. Y, además, se mostró incapaz de poner orden e impedir la instalación de terrazas ilegales, un objetivo que está por ver si lo consigue el hoy alcalde socialista, con un Ayuntamiento sin inspectores por las tardes.

La situación es favorable a Espadas a su derecha y a su izquierda. A su diestra, el alcalde socialista cuenta con la ventaja de tener un líder de la oposición con pasado. Y un pasado muy reciente. Juan Ignacio Zoido se ha empeñado en seguir al frente del grupo municipal del PP (a la espera de un nuevo destino político a sumar o en sustituición del actual cargo) lo que carga de munición al gobierno para defenderse de los ataques de quien es su principal adversario político (y que preside el grupo municipal más poblado, con doce concejales). Cada vez que Zoido levanta la voz, hay un expediente municipal aún calentito que sirve como respuesta, ya sea para recordar que ni siquiera tramitó la rehabilitación del Pabellón Real, que dejó un remanente negativo en Urbanismo de 15,3 millones o que emitió permisos para veladores en favor de 3.500 nuevos bares. Zoido es víctima de sus particulares hormigas blancas. Se han invertido las tornas, pues con Monteseirín ocurrió anteriormente esta situación, ya que al sumar tantos años de gobierno terminaba por acumular irregularidades diversas que eran la delicia de los entonces implacables Zoido´s boys.

A su izquierda, Espadas no sufre hostilidad digna de mención. Participa Sevilla e IU no amenazan por el momento los planes del gobierno, más allá de reivindicaciones en asuntos de los que ambos partidos hacen estandarte propio: críticas a las subvenciones a la Iglesia (caso del patrocinio de Emasesa a Santa Catalina) o el apoyo a los trabajadores de la Corchuela que se manifiestan hoy ante las puertas del Ayuntamiento. Ciudadanos, con tres concejales, aún no ha dado ni un simple dolor de cabeza al gobierno. Ni es previsible a corto plazo que haga sudar mucho al alcalde, pues el entendimiento entre el PSOE de Susana Díaz (en adelante La Que Manda) y los Ciudadanos de Juan Marín (brazo ejecutor de Albert Rivera en Andalucía) se presume estable en el Parlamento, más allá de roces propios de la gestión diaria y el asunto sobre la permanencia en el gobierno de altos cargos que están imputados.

  • SILENCIO

    Es que sencillamente lo está haciendo bien. Si alharacas, con decisiones coherentes y racionales. Y se nota que tiene experiencia, que es inteligente y que es listo. Los hechos, los datos han vuelto a dejar en evidencia el humo que era Don Zoido, mucho lirili y poco lerele.
    Espadas debe ir preparandose para el otoño cofraderil: hay que ser coherentes, abordar los problemas de la Semana Santa y desde el Cecop, con los técnicos por delante, limitar el número de nazarenos, limitar el negocio sin fin de las hermandades…, para garantizar la seguridad.
    De otro lado negociar desde ya con la Macarena, como viene en el programa electoral la salida de los resto de Queipo de Llano. Con la familia, sin cámaras, de noche , en secreto o bajo palio, como quieran, pero esa ignominia ha de cesar con Espadas como alcalde. Sin polémicas. Los datos, los números, los hechos contrastables no mienten, asi que cada uno asuma lo suyo.

  • leo

    Alabemos y adoremos todos al gran lider y candidato perdedor de las elecciones! Ohmmmm!
    Gracias, oh gran, candidato perdedor republicano.
    Tápese un poquito su sentimiento socialista, señor Antolín….

  • AAA

    Vamos, que va a hacerlo que le dé la gana en negativo, y, en positivo, poco, y no va a recibir muchas críticas, ni tan siquiera desde su columna. Qué bien, qué suerte tenemos los sevillanos ! Y a aceptar lo que le dicte Susanita.

  • Azabache

    Es normal. Han probado Uds las naranjas “cañadú”, vulgo tontas?.
    Pues eso, ni saben a naranjas y por supuesto son tontas. Las pueden tomas hasta los enfermos de úlcera.
    Sevilla, cada vez se merece menos para este partido devaluado.

  • ACG

    Dos meses no es tiempo.A ver cómo acaba el mandato que es lo importante.Ya nadie se acuerda de Alfredito y sus amiguitos los de las mariscadas,mercasevilla…??

  • Uno que estaba arando...

    Dos meses de Paz… ” Padilla”. Mismo estilo.