La enmienda del Alcázar

Carlos Navarro Antolín | 13 de octubre de 2015 a las 21:16

Real Alcázar  Espadas informa de una reunión con los alcaldes de la primera corona metropolitana
SOLEDAD Becerril dio la espantá del patronato del Alcázar cuando Monteseirín, en tiempos de convenios urbanísticos, delirios de PGOU y otras vacas gordas, se inventó el desvío de fondos del monumento para costear restauraciones y otras ocurrencias en la Casa Consistorial. Aquellos años 2003, 2004 y 2005 sobraba dinero en la caja municipal. Un político con dinero tiene más peligro que un cofrade con la tarde libre. Soraya Sáenz de Santa María lo confesó en El Hormiguero antes del baile: “Tiene que ser una gozada gobernar con dinero. A nosotros no nos ha tocado”. Monteseirín vivió en un gozo continuo. Superada la crisis del 92, contó como impulso inicial de su mandato con el Mundial de Atletismo del 99 y, después, con los años del boom económico del ladrillo. La resaca de la Exposición se la chupó Soledad Becerril apagando luces del Ayuntamiento para no gastar, salvo en los últimos días que quiso levantar un gran edificio municipal en el Prado, pero si a Felipe le faltó una semana de campaña y un debate en las generales de 1996, a Soledad le faltaron unos meses como alcaldesa en 1999 para inaugurar aquella obra que abortó Monteseirín. La segunda gran resaca, la del ladrillo, se la ha pasado Zoido en un permanente y perfecto estatuario para no llevarse ninguna andanada. Los dos alcaldes del PP que ha tenido la ciudad han gobernado sin gozos. Tampoco sombras.

Monteseirín se levantaba cada mañana con una idea, digámoslo así. Un día se le ocurrió terminar con el exorno plateresco de la fachada del Ayuntamiento, la que da a la Plaza de San Francisco, al igual que Salamanca va rematando los medallones de su Plaza Mayor con nuevos personajes. ¿De dónde sacar el dinero para ese proyecto? Una mente preclara lo iluminó: del superávit del Alcázar. Y reformó los estatutos del patronato. El catedrático Vicente Lleó dimitió. Y Soledad Becerril y Jaime Raynaud también. Pero como no se trataba de las dimisiones de hermanos mayores, a la ciudad le importó un pimiento (morrón)la marcha de ambos. Lo mejor de la carta de renuncia de la ex alcaldesa y ex ministra de Cultura fue la comparación que hizo: “No es conveniente que sobre el Alcázar se haga recaer la conservación de la Casa Consistorial porque es como si sobre el Museo del Prado recayera la conservación de la Casa de las Siete Chimeneas, sede del Ministerio de Cultura”.

Diez años después de aquella reforma estatutaria, el alcaide del Alcázar, Bernardo Bueno, confirma que el gobierno está dispuesto a cortar el desvío de fondos del Alcázar para pagar las restauraciones del edificio noble del Ayuntamiento, una enmienda en toda regla a una de las principales reformas del anterior alcalde socialista. El Alcázar ha generado hasta ahora 1,1 millones de euros que se han empleado en mejoras de la Casa Consistorial, donde en los últimos meses de Monteseirín faltaba el papel higiénico.

Bernardo Bueno, socialista sevillano de la vieja guardia, defiende con todo acierto el retorno al plural en la denominación del conjunto monumental. Esta ciudad tiene 13.000 veladores, una Catedral y unos Reales Alcázares, al ser una suma de palacios de diferentes períodos. Si Bueno anuncia que las cosas volverán al statu quo previo a la reforma de Monteseirín, hay que darlo por hecho. Porque cada vez que hay marejada en el PSOE sevillano, alguien que sabe dice que hay que mirar en qué bando está Bernardo Bueno. Su bando es siempre el que gana.

  • Sin Luz

    Y Jacinto…

  • Paco Montes

    MONTESERRIN ..EL PEOR ALCALDE QUE YO HE CONOCIDO EN SEVILLA Y EL QUE MÁS DAÑO HA HECHO …Y TENGO 60 TACOS …..YO CREO QUE ÉS ALGO …..!!!!