Como enseña la Madre Iglesia

Carlos Navarro Antolín | 11 de mayo de 2016 a las 5:00

Espadas visita la jefatura de la policia local Lugar: Espacio La Ranilla,
EL viejo canónigo, emérito desde hacía ya varios años, sentenció en la tertulia en la que había compañeros a los que duplicaba en edad: “Dejad de hacer cábalas absurdas. El nuevo arzobispo nunca, nunca, puede ser elegido de entre los curas del clero local, ni siquiera de entre los que hayan estado aquí en alguna etapa de su ministerio pastoral . Imagínate que fueras elegido tú. O tú. O aquel joven que ejerció de rector del seminario y ahora está en las misiones, ¿lo recordáis?. Tendríamos tal grado de confianza, tal fluidez de relación y tanta información compartida que no nos infundiría el respeto debido. Hacedme caso, la madre Iglesia enseña que los obispos deben venir de fuera, sobre todo cuando es la hora de las reformas y toca poner orden”.

El alcalde de Sevilla busca fuera lo que sencillamente no tiene dentro:alguien que de verdad ejerza la autoridad en la Policía Local. Un militar, un policía nacional, un guardia civil, un legionario… La ley ofrece un abanico variado. Los que están no vale. Han quedado amortizados con los años. Ose han mimetizado en exceso con los representantes sindicales, o no son del gusto de un gobierno que se aproxima al primer aniversario con la asignatura pendiente de poner en marcha su propio modelo de Policía Local: un sólo jefe como en tiempos pretéritos. Espadas no quiere una bicefalia estrenada en tiempos de Zoido, que decidió dejar vacante la jefatura propiamente dicha y, al menos, no cedió a las presiones de los sindicatos que –como siempre es previsible– trataron de colocar a su candidato. Como si los canónigos trataran de imponer al obispo o los monaguillos al párroco.

Conocemos ya que Espadas no hará una revisión del PGOU, que ha apostado por un modelo de Navidad con diferencias sustanciales con respecto a los cuatro años anteriores, que prepara unas bodas de plata de la Expo 92 con cierta ambición, que apuesta por ampliar el trazado del tranvía en lugar de exigir –brazos en jarra– más líneas de Metro al gobierno amigo de la Junta, que se pirra por la interlocución con otros alcaldes de capitales andaluzas, y que hasta no tiene el menor reparo en contentar a las cofradías. Nos quedaba por descubrir su proyecto de cúpula de la Policía Local, más allá de aumentar o congelar la partida de las productividades. La política de infantería (barrenderos, conductores de autobuses urbanos y policías) define en buena medida a un alcalde. Tussam y Lipasam son ahora un mar plato para el alcalde que navega en minoría.

Espadas externaliza al jefe de un cuerpo con 1.100 agentes para que el contratado ejerza el cargo libre de ataduras. Un cuerpo bajo sospecha que necesita recuperar cuanto antes el crédito que nunca debió perder. La apuesta no siempre sale bien. Ocurre como con los obispos. Pero, al menos, la garantía de que el elegido no sea víctima de vicios de origen es notable. Después la curia ayudará o torpedeará al designado. Pero eso es otra historia. En la curia está la lepra, dice el Papa. Que también sufre lo suyo para hacer reformas.

  • Opinión

    No siempre es mejor traer gente de fuera. Puede ocurrir que el que llega mientras se entera o no se quedan muchos asuntos sin realizar o los hace sin tener un conocimiento profundo de una realidad que le permitiría tomar buenas decisiones. Sin tener en cuenta, los posibles consejos interesados que pueda recibir de personas que tengan el mismo mínimo conocimiento y de otros muchos que aprovechen para poner como temas importantes aquellos que solo le interesen a ellos mismos.
    Hay que entrar sabiendo o valorar a los que están dentro, que son muchos y buenos.

  • Juan

    Esa idea no es nueva, recordemos que la Policía Local ha tenido ya jefes de distintos cuerpos, tales como militares, guardias civiles y policías nacionales, algo que se ha demostrado bastante ineficaz por el total desconocimiento de estos colectivos hacia el trabajo y las funciones propias de las policías locales, por tanto creo que el mejor jefe sería uno del propio cuerpo aún incluso de otras plantillas si no encuentran al adecuado en la de esta ciudad.

  • jose

    No se trata de traer a alguien de fuera o nombrar a alguien de dentro, se trata de que el que sea le dejen trabajar y los políticos no le obliguen a tragar ruedas de molino con las ordenes que impone el sindicato.
    Los políticos tienen que saber escuchar la verdad y no considerarla una traición, el jefe que sea tiene que decirles que la política de mas edificios policiales (en breve Bellavista), quita a los policias de la calle y los mete en los edificios a vigilarlos y en las oficinas a atender el papeleo.

  • Fernando

    Este ganao no se deja pastorear por un profesional recto y honrado, están acostumbrados al chantaje sindical, y sus lideres son esos golfos de sindicalistas. Y el que venga tirará la toalla a la primera denuncia que le metan por acoso laboral o cualquier otra chorra. O se agilizan los procesos judiciales y se limpia de porquería el cuerpo, o la podredumbre oculta a los verdaderos profesionales.