¿La Alcaicería o la Antilla?

Carlos Navarro Antolín | 30 de mayo de 2016 a las 5:00

alcaicería
La ciudad está afeada por acción de los gobiernos o de los administrados, que no toda la culpa es de los alcaldes de turno y los lumbreras que los rodean. Hay calles del centro que son más horripilantes ahora que cuando gobernaban PSOE e IU, que fue la unión de dos partidos más mortífera para el patrimnoio histórico en una ciudad cuya economía pivota en el turismo. Descontamos al PP porque sencillamente no hizo nada con el casco antiguo: ni frío ni calor. Y escrito está que los tibios serán expulsados… en las urnas. Pero Monteseirín y su espíritu reformista erosionaron para siempre el conjunto histórico declarado de la ciudad. En algunos casos de forma irreversible. Algunos fines buenos, como acabar con la agresion que sufría la Catedral por la polución que generaban los autobuses, tuvo finalmente el efecto perverso de convertir la Avenida en uno de los lugares más inhóspitos para el peatón. Yfeos, muy feos. Los pavimentos de calles como Alcaicería o la Plaza de la Pescadería tornaron en cutres, de estética tan guarrindonga como esos aceros chorreados de la nueva arquitectura. A las acciones de los gobiernos hay que sumar las de los particulares, caso de los comerciantes que convierten una de las calles de más sabor del centro en un paisaje más propio de la Antilla. Quien saca un perchero y lo cruza directamente en la zona de paso de los ya de por sí sufridos viandantes demuestra carecer de sensibilidad, como también lo demostraron el tío que levantó la calle para colocar un firme tan asqueroso, los señores de la comisión de Patrimonio cuanto autorizaron el mamarracho de la calle Santander o el Ayuntamiento que sigue dando el visto bueno a tantos comercios de estética agresiva junto a los principales monumentos de la ciudad. ¡Qué bonita es la estridente Jabuteca a la vera del barroco del Salvados! Ve uno los jamones y se acuerda irremediablemente… de los cerdos.

  • Juan Jesus

    Todo este problema de la ocupacion ilegal del dominio publico se ha disparado por la falta de inspeccion y sancion, tanto por parte de funcionarios inspectores municipales que chantajean al ayuntamiento en busca de mas madandurria si cabe, y si no a las 3 fichan y a casa (desde el bar , por supuesto) y losagentes de la policia local que buscan identica mamandurria, o el ayuntamiento cede al chantaje o esto es lo que hay. Esto es como africa, la diferencia que los funcionarios extorsionan directamente al poder en lugar de al los ciudadanos.

  • Recaredo

    Estoy de acuerdo con gran parte de este árticulo, el centro esta dejado totalmente quitando la zona de la catedral, el afaltado es pobre con boquetes llenos de alquitran para taparlos, aceras con bordillos de hace 50 años a dos niveles que hacen que se caigan transeuntes, falta de uniformidad en mobiliario urbano, Grafitis en comercios etc etc, Zoido si hizo algo por el centro cambió farolas mas acordes en Alfafa y coloco basuras soterradas. El casco antiguo es el motor de la economia del turismo por fabor no lo abandonen ( mieren estado de bordillos y firme en entorno Alfafa y demas barrios centricos).

  • Soldemar

    ¿Ocupación de vía pública dice? Pues eche un vistazo a lo que monta un bar en plena plaza del Duque de la “Victoria”. Eso ya no es una calle de la Antilla, es como en un paseo marítimo. Hay que bajarse de la acera, o pasar por el tinglado. Lo que no entiendo es la misión del inspector.

  • Soldemar

    Para ser justos, decir que el bar de la Plaza del Duque ha desmontado el tinglado para el verano, dejando el toldo y colocando unas sombrillas en los veladores. El paramento vertical de momento ha desaparecido

  • SILENCIO

    Está visto que hay que ser más diligente en las multas y que estas crezcan por dias, con en Hacienda; es decir, que al tipo del bar le cueste de verdad más pagarla que seguir manteniendo el chiringuito. Como en la Campana que es vergonzoso ni coger el bus se puede ya ¡ Otras calles como Cuna, simplemente hay que reformarla de arriba-abajo. Y poner más árboles y fuentes publicas donde no morir deshidratados, tampoco es tan, tan caro ¡