El Despeñaperros de los veladores

Carlos Navarro Antolín | 23 de octubre de 2016 a las 5:00

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QUÉ valiente este Ayuntamiento en materia de veladores, qué forma de abrirse la chaquetilla y ofrecer el pecho a la cornamenta del avieso toro de la hostelería, dispuesto siempre a pegar una andanada en cuanto se anuncia cierta regulación del uso de la vía pública. El gobierno de Juan Espadas ha tomado la Campana como estandarte de la lucha contra la ciudad chabolizada, le ha echado coraje a dos negocios de dirección despersonalizada como son las franquicias de las hamburgueserías y a la popular confitería. Bien está, señor alcalde. Bien está, don Juan Espadas, eso de mandar al bueno de Antonio Muñoz con su tropa de inspectores a hacer razzias de mesas y sillas en la Campana, donde dicen que no quedará ni una; y en la Avenida y en la calle San Fernando, donde anuncian que se reducirán en elevados porcentajes. En materia de veladores, uno es muy de Santo Tomás, siempre con el dedito buscando la llaga.

Zoido gestionó la miseria en los años de crisis. Y Espadas tiene que aplicar medidas correctoras por la dejación de funciones de Zoido: poner orden en la Semana Santa, nombrar un jefe de la Policía Local, meterle mano al Vacie y tratar de frenar el caos con los veladores a partir del primero de enero, el día que la gente deja de fumar y, en Sevilla, dejará de sentarse en los veladores. Anoche cuando dormía, soñé, ¡bendita ilusión!, que Urbanismo limpiaba de veladores la Avenida de la Constitución.

De todo cuando ha ocurrido en los últimos días, extraña que el señor alcalde no se haya acordado de la Plaza de San Francisco en el arranque de su ambicioso plan contra la estética de covacha que marca un lugar tan noble de la ciudad, tan próximo a su propio despacho. Antonio Muñoz no dijo ni pío de la Plaza de San Francisco. Ni pío, ni mú, ni esta boca es mía. El mismo alcalde que estuvo raudo en su primer día de gobierno para sustituir el suntuoso sillón de su despacho por un funcional sillón de oficina, no se ha acordado en materia de ordenación de la vía pública de empezar por su propio entorno, donde la firma hostelera de siempre sigue como las tropas de San Fernando en vísperas de la reconquista de Sevilla: exhibiendo todo su poder a las mismas puertas del gobierno de la ciudad. Si en Nochebuena y en Nochevieja apareció la jaima de Gadafi en la Plaza de San Francisco para dar cobijo a los comensales, desprovista la ciudad de inspectores a esas horas donde la calle es Jauja con coheterío, estos días del otoño cálido aparece un puesto donde se ofrecen cachimbas. Cachimbas con vistas a la Giralda, oiga, y con el fondo plateresco del Ayuntamiento, marco incomparable donde suena el eco del con dinero o sin dinero hago siempre lo que quiero y mis veladores son la ley.

En otro lugar del centro, en la calle Luchana, hay un restaurante italiano que cada noche empotra el mostrador auxiliar de los cubiertos en la rejería del templo de San Isidoro, catalogado como Bien de Interés Cultural, que se dice BIC, cristal escribe fino. Y el BIC normal ya se sabe: escribe normal. Algunos estamos esperando la firmeza del delegado Antonio Muñoz a la hora de hacer cumplir la ordenanza bajo sus narices, en la misma Plaza de San Francisco, la que estuvo décadas libre de obstáculos y que en la última década es salón multiusos de la ciudad, aparcamiento de motos y una suerte de zona franca de cierta hostelería que organiza cócteles, planta lamparitas, veladores, mesas auxiliares, parasoles, media Ikea de quita y pon… Y ahora hasta cachimbas. ¿No refiere el gran Muñoz, con más razón que un santo, que hay que reducir las mesas por una razón estética, entre otras? Pues haga también una razzia por esta plaza, que la tiene bien cerquita de su asiento de concejal en los plenos. Cualquier día la web municipal nos ofrece la evolución de la Plaza de San Francisco en streaming, como la tortura de los plenos, pero en plan más divertido, con alguien de la familia pendiente de la pantalla para dar el aviso.

–¡Corred, corred, que han sacado la jaima y las cachimbas! Qué monas esas lámparas y esos aspersores. Qué precioso todo.

La Plaza de San Francisco es el Despeñaperros del plan anti-veladores de Juan Espadas. Aquella anécdota de la locomotora que al llegar a Atocha pegó un resoplío atronador que asustó a los viajeros que circulaban por el andén: “¡Esos cojones en Despeñaperros!”. Ahí, en esa plaza, es donde muchos queremos ver el coraje de un alcalde que confiamos en que no sea blando con las espigas del hostelero de siempre y duro con las espuelas de las franquicias que, al final, nadie sabe de quién son por que todas son iguales por el arte de la globalización.

–¡Óle! Ha rimado.
–Gracias.

En la Plaza de San Francisco es donde muchos esperamos que el alcalde la líe gorda y no haga la vista gorda. Y lo mismo se puede decir del entorno de la Catedral, de esa calle Mateos Gago que prometió reorganizar siendo líder de la oposición, y de la Cuesta del Bacalao, donde la misma firma hostelera tiene la milla de oro de la verdadera unidad del PIB local:el velador. Toda terraza de veladores de la Cuesta del Bacalao ya se sabe de quién es mientras no se demuestre lo contrario. Del tío de las cachimbas, que ya no es Torrijos, sino aquel al que todos temían y se salvó otra vez… por la Campana.

  • Uno que estaba arando...

    No en vano, Sr. Antolín, el Sr. Muñoz, procede de ese ” Hospital de sangre” que fundase Fernando III, a orillas del Guadalquivir en una , o mejor ” en aquesta rinconada del río ” cuando bajaba con sus mesnadas desde Alcalá del Río, y en previsión de su asalto a la ciudad, casi por estas mismas fechas de 1248.. Parece ser que no es casual. Ahora un rinconero, probablemente ignorante de su origen, ha decidido TOMAR EL CENTRO, parcialmente. Es como la historial del reloj de oro, que ” tenía días “. Unos días era de oro y otros no. Como me recuerda esta forma de actuar, a la policía local en algunas salas de la madrugada de Sevilla, y en otras, SIN APERTURA, ni miran. ¿ Desde cuando está abierta ” La Ansema” ? ¿ Desde cuando tiene apertura ?

  • Manuel Vicente

    Carlos, que no se trata de quitar por quitar. Creo yo que tampoco queremos plazas rojas o de tianamen. Se trata de convivir, de dar espacio tanto a turistas y comensales como a transeuntes. Y también de facilitar el acceso al centro. En el término medio está la virtud.

  • Teresa Gonzalez

    Que razón tienes!. Hartos de la invasión de veladores que hace que los peatones tengan que ir por la calzada y que las personas con problemas de movilidad se lo piensen mucho antes de salir a la calle,entre veladores,coches de caballo y charcos.
    A ver si se acuerdan también del salidero continuo de los “armaritos” que instalaron para los coches de caballos delante de la Giralda…

  • Jose

    Aun no quitandole la razon en el quid de la cuestion, demostrado queda que es un sueño un periodismo imparcial. Han metido mano a los veladores ilegales que dicho sea de paso es lo que pedia a gritos el periodismo. Bien, pues en vez de reconocer algo bueno, seguimos atizando. Que echo de menos?, que este tipo de articulos los hubiesemos leido durante el.mandato de Zoido, que prometió mucho para despues quedar todo en promesas. Un saludo.

  • Andres Hurtado

    Y la Plazuela de Santa Ana en Triana … Hay quien recuerda que los niños jugaban allí, ahora ni siquiera puede uno sentarse en los bancos sin que le caiga encima una ración de croquetas.

  • constanza

    Muy buen post, casi excelente. Porque falta un apunte: los barrios.¿ O es que Sevilla sólo es el Centro? Vivo en el Cerro del Águila y la calle Afán de Rivera se ha convertido también en una chabola donde ni siquiera hay cachimbas para adormecernos contra tanto descontrol.
    ¿Que allí no pasan turistas? Claro, pero pasamos los ciudadanos y no podemos transitar por las aceras.

  • Sevillanía

    A los mesoneros del régimen socialista ni tocarlos, eh!!!
    Ni se os ocurra esa barbaridad….

  • Carmen

    No nos olvidemos de la explanada del barranco, desde el pasado jueves ocupada en su totalidad por una suerte de octoberfest alemán, escenario con grupo incluido, motos aparcadas ante uno de los restos de muro del puente y otro convertido en barra. Y si pasas con los niños y les da por hacer eso tan infantil de subir y bajar las escaleras, “quítate de ahí niño”, espacio público súper invadido por un negocio privado. Pena de ciudad.

  • Emilio

    No es una guerra contra los veladores, es por el modelo de ciudad y su espacio público de convivencia, calles y plazas. Acaso una persona mayor ya no puede sentarse a descansar en un banco o beber de una fuente pública si no es pagando un café? Son mayoría los peatones frente a vehículos y turistas, así pues, hágase un reparto justo.

  • Guillermo

    Carlos, no podemos quejarnos de un negocio que funciona, habrá que acotar los desmanes. No se pueden cambiar las reglas a mitad del partido. Hay mucho dinero en juego, tanto de los negocios como del ayuntamiento. Esto es el embudo que hace entrar el dinero de fuera a nuestra ciudad. Si quitamos veladores, los sustituirán chorizos, pedigüeños, músicos y artistas callejeros. Ese dinero irá a su casero y después a su país de origen. El ayuntamiento no verá ni un centimo. De acuerdo con hacer cumplir las ordenanzas. Cuando se pasea por una ciudad si poder sentarse y sin poder tomar nada estamos echando a nuestros visitantes… no todo son franquicias

  • Triana

    Y que no se olviden de la calle Betis

  • Rafael

    Era: Bic naranja escribe fino, Bic cristal escribe normal.

  • José Ramírez Hernández

    Me alegro de que la zona monumental y turística de nuestra ciudad sea aliviada de veladores y cachibaches que tanto la degradan. Los vecinos de barrios periféricos no tan turísticos,como por ejemplo Bami, nos alegraríamos igualmente de que las autoridades les dedicaran una simple inspección y verificasen si el espacio que nos dejan los veladores es suficiente para el transito normal de los peatones por las aceras.

  • Manuel

    La iglesia de San Isidoro será todo lo BIC que quiera pero esa reja tiene poco mas de 20 años y cuando se instaló para que la muchachada no se sentara en los escalones pocos protestaron contra esa intervención tan grosera en un BIC.

  • Jaime

    Pues otra cosa que debían quitar son todos los expositores varios y anuncios de todo tipo que sobresalen y están en el exterior de las tiendas. Dando una vuelta por el barrio de Santa Cruz es bochornoso la cantidad de ropa, camisetas y cachivaches de las tiendas que invaden la calle, al más puro estilo de zoco marroquí.

  • Miguel

    Me gustaría haber leído esta “caja negra” hace un par de años. Pero como eso ya no es posible, a este súbito ataque anti veladores que demuestra el columnista o blogero habrá que insinuarle: 1) Ante la evidencia de que ni pueden ni deben quitarse todos los veladores de Sevilla al mismo tiempo, parece lógico que el proceso se inicie por aquellos que no tienen licencia o tienen abiertos expedientes por invadir zonas que no les corresponde ¿O no es eso lo que solicita la patronal de hostelería? 2) Habrá que revisar luego que veladores con licencia del glorioso pontificado de San Juan Ignacio Zoido fueron otorgadas de forma correcta, y cuales lo fueron de forma lesiva para la ciudad. 3) Una vez retirados los que, a pesar de tener licencia, estorben el tránsito de los peatones, invadan zonas monumentales y demás, habrá que crear una ordenanza especial que contemple el cierre sin contemplaciones de todo establecimiento participado por los Sres. Robles, para que se demuestre que en esta ciudad mandan AB, CNA y La Raza.

  • Sai

    Y de Triana…San jacinto..entre veladores..carril bici…sombrillas…espaciadores. Y los clientes de pie…más gente bebiendo de pie que en veladores…pura BOTELLONA.. se incumple todas las ordenanzas:veladores, horarios, Ruidos y Vibraciones, convivencía…desde El Altozano, hasta San Martín de Porres, pasando por bares como la Grande,,,El Tejar… abacerias…la Pará…la Estrellita…etc y las calles perpendiculares como Pagéste Corro…Esperanza Triana…Santa Cecilía…en fin Más Veladores y Botellonas que en otra zona de Sevilla.

  • eres_mi_cruz

    hay que ver la guarrería que es una cachimba… un tubo compartido por donde habrán circulado los vahos lo mismo de un tuberculoso que de uno con halitosis… ¡qué asco por Dios!…

    pues éso que a esta horterada no le van a meter mano… lo mismo que donde el Paseo Colón cambia de acera de jueves a lunes, desde Adriano hasta Reyes Católicos… ahí, mire por dónde, como que no…

  • Pablo Grijan

    …y no os olvidéis de la plaza de Doña Elvira, donde no se puede caminar literalmente ya hasta te miran mal si eres sevillano e intentas sentarte en el banquito donde tantos momentos de tu vida has vivido y soñado en esas noches de primavera cuando Sevilla era de los Sevillanos. Esa es otra, más vale que vayan pensando en declarar zona saturada de apartamentos turísticos lo mismo que hicieron en su día con nuestros benditos bares, porque esto empieza a ser un parque temático del que seremos expulsados los sevillanos y entonces: qué vendrán a venir esos rubios mareados con mapas en la mano sino la esencia del sevillano que es lo que le venden los touroperadores??
    Esa es otra, los touroperadores…grandes vendedores de humo por su habilidad de vender cultura muerta y lo que es peor, al propio sevillano el cuento chino de que es dinero para el sevillano cuando en realidad la mayoría de los negocios turísticos son de inversión de fuera de nuestra ciudad…y país.

  • alejandra

    Tengo entendido que,de momento, estan retirando sólo aquello que esta en situación ilegal. A ningún ciudadano,ni negocio, se nos permite usar la vía pública sin licencia. La ley es para todos y espero que lleven a cabo esta actuación en todos los barrios de la ciudad.Y por cierto, creo que hay otros negocios en la plaza de San Francisco que también tienen licencia de veladores desde 2013 según reza en un artículo de su periódico. Objetividad Sr. Navarro.
    http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1657629/urbanismo/autoriza/una/terraza/veladores/la/plaza/san/francisco.html

  • VICENTE FERRER

    Yo vivo en la calle Francos y he sido testigo como las terrazas han ido invadiendo el centro de la ciudad hasta el punto de ser insoportable vivi. Es una lastima siendo la ciudad tan bonita como veladores y terrazas han invadido aceras y plazas para convertir la ciudad en un parque tematico de verguenza. Calles como Mateos Gago, Argote de Molina, Luchana, entrecarceles…plaza San Francisco, San Andres, del Pan.. alli donde hay un pequeño hueco estan las mesas.
    Triste y vergonzoso, pero cierto