Zoido acaba con la subdelegada del Gobierno

Carlos Navarro Antolín | 27 de diciembre de 2016 a las 5:00

La delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, preside el acto de presentación de la nueva subdelegada del Gobierno en Sevilla, Felisa Panadero.
DEL bombo grande del sorteo de Navidad de la Lotería Nacional iban cayendo los números en un escenario donde se combinaban de mala forma la suntuosidad del Teatro Real de Madrid y el barniz hortera del público habitual de estas citas. También en la capital del reino, en los despachos del Ministerio del Interior, se ejercían todas las influencias posibles a esas horas para dejar huella en el nuevo organigrama de subdelegados del Gobierno, antiguamente denominados gobernadores civiles hasta que Aznar suprimió tal denominación y algunas condiciones para contentar a Cataluña. En simultáneo, en el Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla se celebraba el último Pleno del año. Mientras unos se distraían con el sonajero del cambio del mobiliario de una estancia en otros tiempos suntuosa y ahora degradada, algunos (muy pocos) estaban atentos al plato frío que se estaba preparando en las cocinas del PP. Toda una venganza. Estaba en juego el puesto de la subdelegada del Gobierno en Sevilla, Felisa Panadero, cuya gestión está marcada por el éxito, especialmente en el último año. Cantaban los niños de San Ildefonso y la subdelegada tenía a esas horas el puesto asegurado. Pero sólo en esos momentos. Interior apretaba desde Madrid para derribarla. Y la cúpula del partido, leal al ministro Zoido, empujaba desde Sevilla con el mismo objetivo de tumbar a Panadero: “Ha hecho mucho daño al partido, muchísimo”. Daba igual el éxito de seguridad de la Semana Santa de 2016, una fiesta en la que el gobierno de Zoido cometió una imperdonable bajada de guardia en 2015 con el agravante, además, de tratar de ocultar los graves sucesos ocurridos. Importaba poco que Panadero se haya entendido a la perfección con el gobierno socialista de Juan Espadas en operativos tan delicados como la salida extraordinaria del Gran Poder, las cientos de manifestaciones o la cabalgata del Orgullo Gay. “Ha hecho mucho daño al partido”, se insistía desde Sevilla. El aparato del PP hispalense, en el fondo, no le perdona a esta secretaria judicial que haya asistido a dos reuniones de los críticos con sus correspondientes fotografías: una el Miércoles de Feria y otra el 30 de mayo. Felisa debía caer por alinearse con Javier Arenas, debía ser cesada de manera ejemplarizante como serio aviso del futuro que puede esperar a los críticos del PP sevillano, amparados por Arenas, padre natural del centro derecho andaluz.

Los subdelegados del Gobierno dependen en la actualidad de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que para eso es también ministra para las Administraciones Territoriales. El Pleno, soporífero, continuaba en Sevilla. El secretario, Luis Enrique Flores, daba lectura a un nuevo punto del orden del día mientras en la calle todo era jarana y de fondo se oía una banda sonora de cantes de lengua gorda: “Un pasito palante, María, un, dos, tres, un pasito patrás”. Panadero cayó por la tarde . Las presiones de Zoido y sus chicos desde Sevilla surtieron efecto. Antonio Sanz, ahijado político de Arenas, sería respetado por ahora como delegado del Gobierno en Andalucía, pero Panadero debía ser relevada. Es el precio de la rebeldía. El precio de enfrentarse al aparato del partido. El precio, también, de ser amiga íntima de la hermana de Javier Arenas. Remover a Sanz hubiera sido tocarle un hijo político a Javié. Remover a Felisa es advertir a la parroquia del cambio de roles. Antes era Arenas el que influía para que Zoido fuera delegado del Gobierno en Castilla la Mancha, primero, y en Andalucía después. Hoy es al revés. Annuntio vobis.

Zoido jamás lo reconocerá. Hoy pondrá la sonrisa de rigor en la ceremonia de jura del nuevo subdelegado. Son días de pascua. Zoido metió la bola negra en el bombo grande y los subalternos la hicieron caer cuando del chico salió el nombre de Felisa Panadero. ¡Premio! Hasta el arzobispo Asenjo pidió que Felisa continuara en el cargo como premio a su eficacia, ¿verdad Juan Ignacio? Fue al término de la misa oficiada en la Catedral ante el Gran Poder. Nada menos que un prelado y en presencia del Señor de Sevilla se interesó por el futuro de una profesional leal. Zoido dijo que sí –¡Cómo no!– y anunció que no habría problemas. Hasta los socialistas Juan Espadas y Juan Carlos Cabrera defendieron su permanencia en el cargo por la colaboración eficaz y leal entre ambas partes. “La seguridad no tiene color político”. ¿Cuándo ha ocurrido que un gobierno de la ciudad, de color socialista, elogie a la Delegación y a la Subdelegación del Gobierno en manos del PP? En Sevilla lleva casi dos años ocurriendo en beneficio de los ciudadanos. Pero Panadero cae porque es de Arenas. Y porque ayudó a que la Semana Santa fuera un éxito, la Semana Santa que se le fue de las manos a Zoido cuando su gobierno sesteaba por enésima vez y aún no se había recuperado del paso por la primera taberna de los 20 concejales. Así es la política. Las caras de algunos concejales tanto del PSOE como del PP en la tarde del último Pleno eran literalmente un poema. Hablando de poemas, alguien escribió en su teléfono móvil que a Zoido habría que tomarle juramento como al rey Alfonso en los versos del Mío Cid: “En la Plaza de España, donde juran los subdelegados, allí toma juramento Arenas a su antiguo cortesano. Las juras eran tan recias que a Zoido ponen de espanto. Melva no pruebes jamás, ni de Calvo ni de Usisa, si no dices la verdad de lo que te es preguntado: si fuiste o consentiste en el cese de Felisa”.

Y a don Juan José ya se lo explicarán. Los siglos de la Iglesia todo lo resisten. Como el poema del Mío Cid.

  • Juanito

    En una serie britanica de los ochenta, “SI MINISTRO” el protagonista, Ministro de Administracion Publica del R.U. comentaba con gozo al jefe de gabinete de la Premier que los conductores de vehiculos oficiales, pertenecientes a su ministerio, hablaban muy bien de él.
    El Jefe de gabinete le cuestionaba que eso fuese bueno para el y los suyos.
    De igual forma, tanto placet desde el otro lado de la bancada, puede arruinar la carrera de cualquiera por eficaz que fuese, asi “su gozo en un pozo”

  • acascoporro

    Ya parece que Soilo asomó la patita de verdad

  • José Enrique González Fernández

    Esta forma de hacer política es muy normal en el Señor Zoido, ya que la prepotencia que está llevando a cabo y además con la animadversión que tiene hacía la persona de Javier Arenas, no se puede esperar que comience a esquilar por la Subdelegada del Gobierno. La cual es una persona que ha sabido llevar su responsabilidad con una gran dedicación y demostrando que el nuevo Ministro del Interior está cometiendo los mismo errores que llevó a cabo en su época de Alcalde. Pena me da estas circunstancias pues ya está colocando trabas en los pies del Señor Sanz. Pero que tenga cuidado que torres mas grandes he visto caer y no me extrañaré que haciendo uso del refranero español. Le digan ” Fue por lana y salió trasquilado”

  • Alfonsete

    Pues mi opinión es contraria. El Sr. Zoido es un magnífico gestor y eso le ha llevado al puesto de Ministro. El problema en Sevilla es que ha coincidido con “politicuchos” de turno liderados por el Sr. Arenas (no diré nada ya que casi todo el mundo piensa lo mismo de él en Sevilla) y un renegado como Jaime Raynaud. Por cierto, que van a renovar el PP los Virginia Pérez y compañía si estaban antes que el Sr. Zoido. Me da la risa…

    Respecto a Felisa Panadero desearle lo mejor y que siga bien con su gran amiga… La hermana del Sr. Arenas. Es importante que no se omita información relevante si hablamos tan profundamente de estos temas…

    Al escritor solamente decirle que me gusta leerle aunque en ciertos temas no coincidamos. Una Feliz Navidad a todos!