La crisis de los melones

Carlos Navarro Antolín | 22 de octubre de 2017 a las 5:00

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EL catamarán Luna de Sevilla surcaba las aguas en una tarde de calor húmedo, de las que deja el ambiente mostoso, no sólo por la sensación de vértigo que genera que Rajoy haya apretado el botón rojo, sino porque Sevilla tarda siempre demasiado en despedirse del verano. Pasa el catamarán y nuestro hombre, desde la horrible balaustrada de Marqués del Contadero, mira al público jovial que viaja en la planta alta, una tripulación marcada por las chanclas, embebida en las nuevas tecnologías y ajena a lo que cuenta la megafonía sobre los orígenes de la ciudad. “Mira qué felices van esos turistas, ¿recuerdas la última noche electoral de Zoido en 2011? Nos montamos en este mismo barco y la foto del día siguiente fue la de Juan Ignacio con Asunción Fley a su lado. Quisimos representar el inicio de una nueva singladura. Seis años después, Zoido está a punto de asumir el mando de los mossos, el partido en Sevilla está malherido y en Andalucía no se sostiene. Lo que nos faltaba es lo de esta semana, lo del presidente diciendo que las ocho capitales están abiertas como melones. Lo del coñazo del desfile que le pillaron diciendo a Rajoy a micrófono encendido es una anécdota al lado de lo de Moreno. Por cierto, Rajoy pidió disculpas a las fuerzas armadas, mientras este hombre se ha dedicado a practicar el acoso y derribo de Alberto Díaz. O, mejor dicho, ha ordenado a Beltrán Pérez que lo haga para no mancharse él las manos. La alegría que tendrá Susana en el Palacio de San Telmo”.

El catamarán se otea ya en lontananza, los ciclistas maniobran por las rampas del adefesio diseñado por la Gerencia de Urbanismo como centro de recepción de turistas. Nuestro hombre continúa su parlamento en la tarde de calor pegajoso. Ahora comenta el contenido de un mensaje que le acaba de llegar: “Verónica Pérez ha recibido un 94% de apoyo a su informe de gestión y un 96% a su nueva ejecutiva. Nosotros acabamos de hacernos con el control de los once distritos y llega este hombre y nos reabre la herida. Este Moreno es el Zapatero del PP andaluz. Sabe que eligirá a los candidatos a las alcaldías, pero teme que no llegue a tiempo de poder influir en las listas electorales. Sabe que la misma noche de las autonómicas tendrá que marcharse si saca menos de 33 diputados. Lo sabe. Yparece que quiere irse ajustando cuentas. La caza de brujas de medio pelo de esta semana no se presta a otra interpretación. Los muchachos del palomar esperaban un mensaje de apoyo a la candidatura de Beltrán Pérez, que se ha tragado el sapo de orillar a Alberto Díaz. ¿Tal vez por eso lo grabaron? No lo sé, ni me importa. La crisis de los melones va a durar mucho tiempo, porque aún tiene que entrar en juego la presidenta provincial, cuyo silencio es elocuente. Y hay que saber qué opina Javier Arenas de la degradación de Alberto Díaz. Fíjate qué dos silencios más significativos… Nadie arropa a Moreno, al que todos damos como caballo perdedor. Ha reventado Sevilla, pero es que ha encendido a Bendodo en Málaga, ha dejado Huelva como unos zorros… Lo mejor que nos ha podido pasar es que lo de Cataluña reduzca el impacto de tanto despropósito. Esto da pie a nuevos cruces de alianzas, a que enemigos supuestamente irreconciliables tengan de pronto intereses comunes, a escrutar la evolución de este chico, Beltrán Pérez, que siempre nos ha parecido tan gladiador como prudente. ¿Se ha echado en los brazos de Juanma? No lo sé, me dicen que lo amenazaron con quitarlo a él de portavoz y colocar a Sánchez Estrella si no cesaba a Alberto en 48 horas. Todo muy cutre en la sede regional, muy de aprendices de Juego de Tronos. Tanto trabajar para los congresos de distrito para, al final, que venga este hombre a reventarnos por no asumir el alcance de sus palabras. Tú no pierdas nunca de vista a Arenas. Cuando más callado está es cuando lanza los mensajes más certeros. Y que no te digan que está concentrado con lo de la Cataluña. Javier puede con todo a la vez. Yse guarda el as en la manga, siempre”.

El catamarán regresa ya de Chapina. Nuestro hombre se vuelve de pronto cuando ya se marchaba: “Recuerda que la historia no se repite, la historia es la misma. Yque buena parte de lo que ocurra en Sevilla dependerá de cómo se entiendan Arenas y Virginia. Y Virginia deja claro a todos que no es ahijada de Arenas, que no entiende de tutelas ni tutías, como dijo don Manuel. Anda que a don Manuel, por cierto, lo iban a sorprender diciendo que en Málaga nos podíamos meter una hostia…”.

  • acascoporro

    Llamadme Juanma va a conseguir quedar como Cagancho en Almagro. Al tiempo