Herrera deja el barranco

Carlos Navarro Antolín | 24 de abril de 2018 a las 5:00

Herrera

LA Lonja del Barranco, el mercado gourmet que capta turistas a la vera del Puente de Triana, pierde su símbolo más potente y su marca de mayor éxito: el periodista Carlos Herrera. El comunicador se ha desvinculado de este negocio al vender el 11% de las acciones que poseía desde los inicios de un proyecto hostelero inaugurado en tiempos del alcalde Juan Ignacio Zoido. Herrera ha tomado la decisión dentro de un plan de reestructuración de sus negocios. Se ha ido sin mayores problemas ni tensiones con los actuales accionistas. Llegó una buena oferta de compra y aprovechó para vender su cupo. La Lonja del Barranco sigue adelante, pero sin la figura de Herrera, quien desde el principio se volcó en el arranque del proyecto. La lonja fue una idea del socialista Monteseirín, que se inspiró en el mercado de San Miguel de Madrid. Monteseirín dejó de ser alcalde en mayo de 2011 sin que le diera tiempo a sacar adelante los pliegos del concurso administrativo. Zoido, con la mayoría absolutísima de los veinte concejales, apostó por la idea, capitalizó la iniciativa y la convirtió, en buena medida, en uno de los estandartes de su mandato, cuatro años de gestión basada en la recuperación económica pero con pocos logros materiales en un contexto de fuerte crisis económica y financiera y condicionado por un encorsetamiento asfixiante aplicado por el Estado a las cuentas de todos los ayuntamientos de España.

En la UTE que se hizo con la concesión de la lonja figuraba también el matador de toros Francisco Rivera Ordóñez, que arrancó con el mayor paquete de acciones. El negocio es un éxito, pero más entre los turistas que entre los sevillanos. El personal de la capital es poco aficionado a ir con la bandeja de un puesto a otro. O codo en la barra, o servicio en mesa. “La última vez que me levanté con una bandeja para comer fue en el servicio militar”, dijo un célebre empresario de la hostelería local el día de la inauguración de la lonja.

El gobierno del PP tuvo que usar al límite el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para permitir un mercado gourmet de iniciativa privada en las Naves del Barranco. El Plan califica la parcela como Servicio de Interés Público y Social (SIPS) con usos socioculturales. Los usos de un SIPS de esas características están perfectamente tasados y ninguno guarda relación ni directa ni aparente con los de un mercado de productos delicatessen. Los epígrafes de los usos contemplados son los siguientes: centros cívicos asociativos, centros culturales, centros cívicos municipales, centros de culto, bibliotecas, museos, archivos y culturales recreativos.

¿Cuál fue la maniobra del gobierno de Juan Ignacio Zoido para permitir un negocio privado de productos delicatessen en un edificio público, altamente catalogado y al que se asignan usos culturales? El recurso a una excepción. El artículo 6.6.6 de la normativa urbanística del Plan General establece que los usos socioculturales sólo podrán ser sustituidos por cuatro: educativos, equipamientos administrativos, de economía social o de servicio público. A la última posibilidad de esta excepción se agarró la Gerencia de Urbanismo, dirigida entonces por el concejal Maximiliano Vílchez, para alterar el uso asignado por el Plan General a la parcela de la Nave del Barranco. Para lo cual, claro está, el gobierno local presentó el mercado gourmet de explotación privada como un servicio público para la ciudad de Sevilla.

La UTE de Rivera Ordóñez en la que participaba Herrera tuvo que salvar otros escollos antes de la inauguración del negocio. El corte de la cinta se demoró varios meses por efecto de las impugnaciones de las que fue objeto el concurso de adjudicación. El proyecto estuvo varado como consecuencia de los recursos interpuestos por la UTE que perdió el concurso, en la que estaban integrados el futbolista Sergio Ramos y el torero José María Manzanares. Hasta tres recursos fueron elevados contra el concurso, todos en relación con las supuestas deudas con Hacienda y la Seguridad Social que tendrían entonces vigentes algunas de las sociedades que integraban la UTE ganadora. Los dos primeros recursos fueron inadmitidos porque fueron dirigidos contra actos previos a la adjudicación. El tercero fue presentado directamente contra la adjudicación y de forma separada por distintas sociedades (Sermos 32 S.L. y Romero Álvarez S.A.) de la UTE perdedora del concurso. El Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales de la Junta de Andalucía desestimó todos los recursos.

La lonja se ha consolidado. Pero los actuales responsables han preferido mantener silencio sobre la pérdida de su gran referencia, la marcha de un símbolo.

  • Alberto Perez Reyes

    Pensaba que el arti’culo iba de Carlos Herrera y la Lonja del Barranco, pero ya veo que tarda usted poco en justificar el nefasto gobierno de Zoido…

  • Isabel

    El lugar es precioso, de una calma perfecta y con vitas al puente de Triana y al rio; con varios ambientes que dan la posibilidad de que cada uno encuentre su sitio.

    Eso de las bandeja es una chuminá de prensa tonta actual, que hunde o levanta a las gentes y los negocios como si fuera diosmismo.

    Además se comen cosas ricas y de muy buena calidad, el precio un poco alto pero se opaga el sitio tambien.

    Voy muy a menudo y con buenos amigos y jamas me he encontrado con periodistas o toreros ni falta que me hace. Que esté o no Herrera en el negocio me da exactamente igual, que haga con sus negocios lo que quiera. Para el Barranco NO CAMBIA NADA.

    Sigue igual de bonito y en verano se está de cine.

  • Jose

    El Mercado del Barranco es solo una atraccion turistica,”pa giris”.Ni los sevillanos somos tontos,ni bandejismo,ni diosismo alguno.Escasisima calidad,precios altos e incomodo.El sr Herrera tan solo se ha puesto a salvo.