Viera en el Blanca Paloma

Carlos Navarro Antolín | 18 de marzo de 2011 a las 19:06

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Mesa para tres en el Blanca Paloma, restaurante de la calle San Jacinto. Triana, ese barrio. Triana, esa agrupación. Triana, cuna del susanismo. Mediodía del viernes. En el Ayuntamiento hay gresca, un concejal zafio de IU insulta a un periodista, al que dedica el calificativo de txakurra, perro en vasco. Mientras, en el arrabal, ay el arrabal, se habla en privado de una macroencuesta encargada por el PSOE. Dicen que “supera las dos mil muestras”. El establecimiento tiene entre sus especialidades el arroz en distintas variedades. Los tres comensales disfrutan de la sobremesa. Bueno, disfrutar, lo que se dice disfrutar, tal vez no lo hagan, pero hacen como si disfrutaran. Son José Antonio Viera, secretario general del PSOE de Sevilla, y Ramón Díaz. Se oyen alusiones a la encuesta que atribuye 18 concejales al PP, al candidato, a una sangría de votos en los distritos Macarena y Macarena Norte y a la necesidad de reactivar al personal de los distritos. En la mesa también está una mujer que nadie sabe identificar, pero de la que se asegura que es militante de la agrupación Macarena. En las guías se dice que el Blanca Paloma es un restaurante caro, pero de calidad…

De ausencias y cachiporras

Carlos Navarro Antolín | 15 de marzo de 2011 a las 5:00

Esta noche se emite el cuarto debate sectorial en Giralda TV, grabado ayer en los estudios de la calle Rioja. El tema a tratar es la convivencia (lo que toda la vida se ha llamado seguridad) y la participación ciudadana. En los carteles estaban anunciados Eugenio S. Palomares por el PSOE, Josefa Medrano por IU e Ignacio Flores por el PP. La sorpresa se produjo cuando no se presentó nadie por los socialistas por un problema de ajuste de citas y confirmaciones de citas. El PP se negó a posponer la grabación alegando que ellos estaban a la hora y en el lugar donde se les había indicado. Y el PSOE, ante la imposibilidad de que Palomares acudiera con la rapidez exigida a los estudios, envió al portavoz de la campaña de Juan Espadas, Miguel Ángel Vázquez.

Les adelantamos algunas claves de lo que pódrán ver esta noche. La compañera Pepi, como la llaman en su partido, y el portavoz Vázquez mordieron el pasado de Zoido, acusándole de llevarse 600 policías de la ciudad cuando era delegado del Gobierno en Andalucía. Flores pidió que demostraran esa acusación con papeles y puso de relieve que se trata de unas elecciones municipales y, por lo tanto, cabe hablar de policías locales. El representante del PP recordó que ese mismo argumento fue empleado por el defenestrado Francisco Fernández (PSOE) en un debate de hace cuatro años. Qué falta de piedad la de Flores…

El portavoz Vázquez se refirió a Zoido como “el de la cachiporra”. Recuérdese, por lo rancio del término, que una cachiporra es el “palo enterizo que termina en una bola o cabeza abultada”. La compañera Pepi se refirió a Zoido como “represor” de los manifestantes y hasta hubo alguna acusación de micrófonos ocultos en las reuniones del comité de empresa de cierta compañía. Ojú, el tío de la luz… Y, claro, el camarada Flores le recordó a la compañera Pepi que se encuentra procesada a la espera de sentarse en el banquillo por vetar la organización del homenaje a Agustín de Foxá. Dedo en el ojo, se llama.

Así se despachó el asunto de la seguridad, que todas las encuestas dicen que es una de las principales preocupaciones de los ciudadanos. Y, ay pena, penita, pena, tendremos que seguir esperando para ver al tres del PSOE, el independiente Palomares. Ahora, no me negarán que lo de la cachiporra no les rejuvenece. Esas historietas de Mortadelo y Filemón… ¿Recuerdan aquel Mortadelo disfrazado de troglodito con cachiporra en la mano? Ay, aquellos maravillosos años. El PSOE arrasaba y los geniales protagonistas del cómic nos hacían tan felices…

De Bellavista antes que socialista

Carlos Navarro Antolín | 9 de marzo de 2011 a las 6:14

Juan EspadasEl runrún posterior a la lista electoral de Juan Espadas no ha cesado en las once agrupaciones socialistas. Ha ido a más en muchos casos. En Bellavista ha aparecido la primera grieta. Quien lo diría. Con lo que supone Bellavista para el partido del puño y la rosa… Es como si al PP le fallaran en las urnas las clientas de la extinta Nova Roma, aquella confitería del salón de té al fondo. Lo peor de todo es que quienes conocen al secretario general de la agrupación de Bellavista aseguran que la confección de la lista puede ser hasta lo de menos. La causa estaría en la ausencia de un compromiso en firme del candidato Espadas y del secretario general del partido en Sevilla, José Antonio Viera, para construir un campo de fútbol en el distrito. Hay que ser socialistas antes que marxistas, dijo Felipe. Hay que ser de Bellavista antes que socialista, parece defender Medinilla. De ser verdaderamente el único motivo, ya podrían aprender muchos barandas de todos los partidos, que anteponen los intereses de las siglas a los de la ciudad. Pero las verdaderas causas de las broncas nunca están explicadas en las páginas de Alicia en el país de las maravillas. Dicen que estos revuelos, insólitos amagos de dimisiones en bloque y reiteradas amenazas de brazos caídos le vienen bien, pero que muy bien, a quien ya se fabrica un burladero en la calle San Vicente para protegerse de la posible perdida de la Alcaldía tras doce años de gobierno. Pongan palmas rocieras de fondo: ¡Ya está aquí triana, ya está aquí Triana..!

Los ‘micromangazos’ de IU y la batalla del Cerro

Carlos Navarro Antolín | 7 de marzo de 2011 a las 10:36

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Se aplica en muchos órdenes de la vida ese aserto tan atinado que alerta de que al matador que no torea con su cuadrilla le acaba cogiendo el toro. El político que aterriza en un despacho debería, pues, laminar el cuerpo de asesores de su predecesor y rodearse de los suyos. Una vez asentado, sólo tjene que cuidar a la grey. Y es lo que hace a la perfección IU en Sevilla, donde lleva ocho años en tareas de gobierno municipales. La historia de las subvenciones y contrataciones al estilo de Juan Palomo dan para eso: para una historia. El descaro, la falta de decoro o la ausencia de una mínima ética, aunque fuera de escaparate, han primado a la hora de manejar el dinero público. He aquí la gran clave, que se trata de fondos públicos. No hay duda de que IU es un partido que cuida a su cuadrilla. Ejemplos hay ya para fletar un avión a Cuba: el director de área que actúa en un grupo musical que paga el Instituto Municipal de Deportes, el coordinador de talleres que preside una asociación que trinca en tres años hasta 45.000 euros en subvenciones de la Delegación de Juventud… Por no hablar de los periplos de los ya casi olvidados ‘brigadistas’ y un generoso rosario de polémicas. ‘Micromangazos’, como dijo aquél, pero ‘micromangazos’ al fin y al cabo.

El astuto Torrijos, por cierto, ya le ha echado el ojo al Distrito Cerro-Amate, donde el PSOE ha barrido hasta ahora en todas las citas electorales. Ayer dijo claramente que quiere gobernar ese distrito. Puso los ojos en la calle Afán de Ribera y las cartas bocarriba, condicionando desde ya la negociación de un hipotético nuevo pacto de gobierno con el PSOE. El distrito Casco Antiguo se queda chico para alimentar a la cuadrilla, tiene demasiadas hermandades y sólo presenta el atractivo de que la sede está a la vera de la Alameda, que viene a ser como la Meca de la progresía. Aunque el gustazo que da hacer ir a las señoronas de la derecha hasta la calle Crédito es impagable para los camaradas. El portavoz municipal de IU sabe que en el Cerro puede arañar mucho voto socialista desmovilizado y descorazonado. No se olvide, además, que la zona es propicia a los ‘brazos caídos’, pues el secretario general de la agrupación del PSOE en este distrito es el concejal Francisco Fernández, excluido de las listas por el ‘susanismo’ que impera. Tanto el PP como IU revolotean los cielos cerreños como buitres a la espera de hincarle el diente al previsible, según los sondeos, cadáver socialista del 22-M.

El baile del dos

Carlos Navarro Antolín | 3 de marzo de 2011 a las 20:14

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Ella era la número dos, la verdaderamente deseada en la planta más alta del partido, que no quiere decir que sea aquella en la que se toman las decisiones a última hora. El poder real no suele coincidir con el organigrama oficial.   Sí, era la número dos. Lo fue hasta las once de la mañana de aquel viernes en que se difundió la lista completa y definitiva del PSOE para las próximas municipales. Ese viernes (viernes de dolores para las agrupaciones que perdimos en favor de los independientes) se cayó de los carteles porque quien cuece los guisos en este PSOE de avecrem sabe que ella es indomable y que a las alturas de la película de su vida no está dispuesta a tener que dar el parte de lo que ocurre en el Ayuntamiento cada cinco minutos. Alguien ejecutó un derribo decidido por la que dicen que manda  como los antiguos capitanes generales. ¿Pero usted no sabe  todavía quién mueve la cuchara del perol desde Triana a San Vicente, de San Jerónimo a Luis Montoto?

Ella era la número dos, aunque ella misma se lo haya callado. Y lo era porque en las encuestas internas daba sobresaliente en la asignatura de la notoriedad, pese a formar parte de un gobierno en caída libre, y porque daba, además, la mejor imagen de entre unos concejales lastrados por diversos asuntos, cuando no por la mera desidia. Durante varios días fue la número dos. Muchos lo saben. Incluso algunos de los nuevos sabían que ella iba de número dos. Pero como no tenía ni tiene un perfil gris, que es el que permite  el triunfo en una política controlada por los mediocres, a alguien le dio miedo dejarla continuar en los despachos de la Plaza Nueva.

Hay que reconocer que el número dos ha bailado bastante. Y tanto que ha bailado. Un ex alto mandatario del partido, de los que son historia viva de la autonomía andaluza, echó un cable no hace mucho tiempo para buscar un número dos que finalmente no aceptó la oferta. Ni de dos, ni de tres, ni de nada. Pregúntenle al camarero de cierto hotel de cinco estrellas. Y quienes creían en un número dos al estilo antiguo, combativo, de mordisco en el hueso cada mañana, generando titulares y marcando el ritmo político, tiempo hace que desistieron de empujar en favor de la figura de una ex consejera, vetada desde el primer minuto en las cocinas de este PSOE de menú y servilleta de papel.

Frustrada la incorporación de un galáctico y abortado el fichaje de la verdaderamente deseada por las alturas, tuvieron que poner deprisa y corriendo de dos a quien nunca iba a ir de dos. Así es la historia. (Continuará).

Espadas se va de novillada

Carlos Navarro Antolín | 2 de marzo de 2011 a las 8:48

“Qué cosa más rara”. Fue lo que pensaron en Giralda Televisión cuando a menos de veinticuatro horas de la grabación del segundo de los nueve debates sectoriales planificados hasta mayo recibieron la comunicación de que el representante del PSOE no sería la concejal Esther Gil, que ocupa el puesto número 15 en la lista que concurrirá a las próximas elecciones, sino el mismísimo… ¡Juan Espadas! Un cabeza de lista apostaba por debatir sobre políticas de educación, mujer, juventud y niños con la actual número 12 del PP, la concejal Amidea Navarro, y la número 4 de Izquierda Unida, Susan Al-Khouli. Hagan recuento como en una Primitiva: el 1, el 4, el 12…

El PP e IU apostaron por no alteraron sus planes. No hubo mayores cambios en el cartel. Los debates sectoriales son al abono de la temporada taurina como las novilladas de los domingos posteriores a la Feria. No son festejos de relumbrón, la plaza se llena a la mitad a duras penas y ya no hay enganches por la calle Antonia Díaz, salvo los coches de punto del Ayuntamiento con los cuatro turistas ‘asalmonetados’ de turno. Las figuras no acuden a estas citas, porque en ellas tiene mucho que perder y muy poco que ganar. Los grandes nombres cuidan mucho los carteles en los que se anuncian. Por eso extraña el paso dado por el candidato socialista al anunciarse en este debate, arriesgándose a que la 12 del PP le refriegue la lista de colegios pendientes de obras u otros asuntos cotidianos de los que Espadas, para colmo, no tiene culpa directa.

En política casi nada es lo que parece. Todo guarda una intención más o menos oculta con la sola diferencia que ofrecen los matices. Que Espadas se preste a un debate sectorial puede explicarse por varias razones. Y la mayoría de ellas están marcadas por esa desesperanza que provocan las encuestas en la sede de Luis Montoto, por la necesidad de elevar la notoriedad a toda costa como el alumno que el día antes del examen quiere hacer todo lo que no ha hecho en los meses previos.  ¿O es que alguien se cree que su equipo simplemente no se fiaba de la participación de la concejal Esther Gil, que es la que estaba anunciada como participante del debate desde un primer momento? No cuela. Como tampoco cuela que la asistencia del jefe de filas se deba a la preocupación por un tema tan importante como la educación. ¿Ustedes conocen algún candidato de algún partido que reste importancia a alguna parcela de la gestión municipal? Tampoco cuela.

Espadas es el candidato con la singladura más difícil. Tiene que navegar con fuerte marejada, un mar revuelto que le viene dado (el desgaste del partido en la Junta, la crisis, las decisiones de un Griñán al que algunos días no reconocen ni algunos de sus íntimos y los escándalos de los ERE). Un veterano andalucista lo comentaba el otro día: “Te aseguro que Juan es lo mejor que tiene el PSOE. He trabajado con él. Y me da pena al frente donde lo han mandado en el peor momento para su partido”.

Por seguir descartando hipótesis, no es creíble que Espadas sea un “glotón de la política”, como el veterano Caballos definía en tiempos a Monteseirín en las tertulias con periodistas. Monteseirín también hizo “cosas raras” cuando exigió estar presente en la mesa de negociación del denominado Pacto de Progreso entre el PSOE e IU para gobernar el Ayuntamiento en el cuatrienio que ahora expira. Los alcaldes o alcaldables no suelen estar en esas reuniones, no descienden a un determinado nivel de detalles, porque cuanto más se baja, se llega al sótano y peor huele. Para eso están los ‘fontaneros’, los recesos y los teléfonos móviles.

Si la lista que acaba de confeccionar Espadas (bendecida por el ‘susanismo’) es tan sumamente potente, ¿no había nadie en ella con meridiana solvencia capacitado para exponer las propuestas en materia de mujer, niños, educación y jóvenes? En el previsible y aburrido mundo de la política, las “cosas raras” no son tan raras, aunque efectivamente resulten raras. Y este PSOE está más enrarecido que nunca. Uno de sus grandes nombres lo resumía todo de la siguiente forma: “La cabra… Que se nos ha muerto la cabra. Entérate ya”.

La pipa del PA

Carlos Navarro Antolín | 24 de febrero de 2011 a las 20:16

Ha tenido gracia. Hace tiempo que no se recuerda una convocatoria de prensa tan ocurrente como la que remitió el el Partido Andalucista el pasado miércoles a las redacciones. Además de colocar el ‘High Priority’ a todos los correos electrónicos, los andalucistas se han apuntado con ingenio al marketing para llamar la atención de la prensa. Debe ser efecto de la travesía del desierto. El ingenio se agudiza en tiempos de penuria. No se había visto nada igual desde que Carlos Telmo enviaba las convocatorias de presentación de las nuevas atracciones de Isla Mágica dentro de una botella con un enorme tapón de corcho. De los piratas a la pipa. Y todo para reclamar que Torrijos comparezca como testigo en el caso de la adjudicación de los terrenos de Mercasevilla. Reconózcase el ingenio donde lo haya. Lástima que las encuestas no sólo no le abran la pista de despegue a una buena candidata como parece Pilar González, sino que muestren incluso una tendencia más proclive al fortalecimiento del bipartidismo. Curioso que lo de hoy haya ocurrido el mismo día en que Rojas-Marcos aparece en todos los medios nacionales con el Rey, Zapatero, González y otras grandes figuras de Transición en las escalinatas del Congreso por el 30 aniversario del Golpe. Una ironía del destino. ¿Volverán a ser lo que fueron?

Moriña irrumpe

Carlos Navarro Antolín | 24 de febrero de 2011 a las 5:00

Pues menos mal que el portavoz era el ‘pocavoz’, según la definición de algunos de sus propios compañeros (y compañeras) de partido, los mismos que a la Montaño le pusieron la ‘portacoz’ por la que liaba cada vez que hablaba en nombre del gobierno. Ya se sabe cómo se las gastan los entrañables de tus propias filas. Este ‘JASP’ del PSOE (Joven Aunque Sobradamente Preparado) es lo mejorcito que hay en el grupo socialista, al que muchos envidian su número cinco en una lista que ha despertado más interés mediático que en la calle. Bien es verdad que las listas de ningún partido levantan pasiones ni son tema de conversación en la cafetería de ninguna factoría de cientos de trabajadores. Ni la del PSOE, ni la del PP, ni la de IU.

A Moriña le tocó ayer bailar con la fea (y no busquen otras interpretaciones) y darle estopa a Zoido, con cuyos chicos se lleva más que bien en privado. Como es político moderado, de paseos cardiosaludables por el centro, de cerveza trianera y de ver cofradías, se le vio algo raro en el toreo a caballo, en lo de apretar la puya. Pero la apretó. La encuesta que otorga 17 concejales al PP marchita la rosa del puño. Por eso Moriña habló de Arenas, de Zoido, de Gürtel, del recurso del PP contra la ley de matrimonios homosexuales, de Rajoy, de las Minas de Riotinto y de todo bicho viviente de la actualidad en todos sus órdenes que pueda cortarle el vuelo a la gaviota ‘pepera’. Un gazpacho algo pasado de ajo, como nos gusta a muchos, pero que también repele a otros tantos muchos. Parece que de ajo vamos a andar sobrados hasta el 22 de mayo.

Moriña demostró que tiene voz. Mucha voz. Y va a tener que seguir demostrándolo estos tres meses para evitar el páramo en que se ha convertido la Plaza Nueva desde el lunes, donde es difícil toparse con algún concejal del gobierno de los que no repite. Baste un ejemplo: en el horizonte, una Semana Santa pegada a una Feria, con mucho tráfico que regular que pondrá a prueba a un Francisco Fernández en cuya agrupación, oh casaulidad de las casualidades, fueron 51 criaturitas a votar en contra de la lista un viernes por la tarde. Con la de cosas que hay que hacer un viernes por la tarde…

Coda: ¿Cuántos cargos de confianza del PSOE en el Ayuntamiento se negaron a ir a votar la listas? Huuuum… En Nervión se echaron en falta a varios.

Sausan: con ella llegó el desmarque

Carlos Navarro Antolín | 23 de febrero de 2011 a las 5:00

Sausan Al-Khouli avinagró el debut televisivo de Mercedes de Pablos como flamante número dos del PSOE en la lista de Espadas. Cuando la veterana periodista y María del Mar Sánchez Estrella, concejal del PP, se disponían a un cara a cara de guante blanco con ella de testigo, Sausan sacó el mandoble y se despachó a gusto con la política cultural de los gobiernos socialistas de Monteseirín. Debió darse cuenta del siete que le estaba haciendo a su socio de gobierno que tuvo que arremeter también contra el PP, pero con desatino, pues a los chicos de la derecha les ocurre con la Delegación de Cultura como con la de Urbanismo: aún no han olido ni la una ni la otra en los años que llevamos de democracia por más que lo han intentado. Lo que queda claro es que Doña Sausan ha desmarcado a su partido del PSOE como hace tiempo que los socialistas deberían haber hecho ya. Todo indica que ha dejado marcada, y bien marcada, la senda en estos meses finales. Separarse o morir. Separarse para crecer. O tal vez separarse para simplemente seguir igual.

Sausan se tragó el sapo de defender a la “compañera Pepi” (sonó horrible) a cuenta del veto al homenaje literario a Agustín de Foxá, hábilmente puesto encima de la mesa por Sánchez Estrella. Alguien debe decirle a Sausan que la “compañera Pepi” está procesada. Y lo de la “defensa de los valores de la Segunda República” que esgrimió en cierto momento del debate debe encajar en esa estrategia de denominar a la Copa del Rey como “Copa del Jefe del Estado”, tal como se las gasta el camarada José Manuel García en los Plenos.

De Pablos habla bien, la verdad es que está sobrada de oratoria y tiene muy buena imagen. Pudo pecar de ingenuidad (o de sinceridad) al final del debate: “Estoy empezando en la carrera de conocer la ciudad”. Tendrá que aligerar porque Sevilla no es una asignatura trimestral, que es el tiempo que queda para que se abran las urnas. Y se echó años encima cuando dijo que sus “contertulias” (¡Viva el buen rollito!) eran “escandalosamente jóvenes”, por lo que no recordarían aquel tiempo en que no hubo teatros en Sevilla porque el Lope de Vega estaba de obras. A De Pablos no se la ve ni mucho menos tan metida en años como ella quiere presentarse.

La conclusión es clara. Sausan Al-Khouli le sacó tajada al debate. Mucha más de la esperada. Con ella llegó el desmarque. Por fin. A ver si esto se anima. Con permiso de los ERE. Ese es otro sapo…

Una lista sin poder orgánico

Carlos Navarro Antolín | 18 de febrero de 2011 a las 15:10

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Una apuesta arriesgada si se conoce medianamente cómo funciona un partido como el PSOE. El susanismo deja fuera de la lista municipal a los secretarios generales de las agrupaciones de la capital. No, no se trata de un error de imprenta. Está más que confrimado. El único que ha conservado mínimas esperanzas de entrar en la candidatura hasta ultimísima hora ha sido Alfonso Mir, presidente de Mercasevilla. ¿Les suena a algo esta empresa? La renovación pasa por un auténtico desguace de todos los conceptos seguidos en los últimos años y por la incorporación de independientes que no están implicados en el día a día de las agrupaciones y que serán mirados con recelo por las bases activas de agrupaciones como Bellavista, Pino Montano, Cerro-Amate o San Jerónimo, por citar cuatro bastiones tradicionales del puño y la rosa.

El esfuerzo para movilizar a esas bases, siempre vitales en el PSOE, tendrá que ser realmente extraordinario a partir de ahora, porque ya se habla de brazos caídos por algunos lares. Y los tiempos en que la cabra arrasaba en cada cita electoral de Sevilla ya han pasado. Cuando tener tensionadas a las agrupaciones parecía más necesario que nunca, el PSOE opta por una externalización en los principales puestos.

Basta una mirada al pasado para comprobar que las únicas elecciones en las que Monteseirín encabezó la lista más votada fue en 2003, cuando en su lista concurrieron más fontaneros del partido que nunca.