Archivos para el tag ‘Ayuntamiento de Sevilla’

Zoido y Serrano, el poli bueno y el poli malo

Carlos Navarro Antolín | 12 de diciembre de 2011 a las 22:02

Seis meses de gobierno y ya se ven los roles. Sí, los roles. Cualquier término es bueno mientras no sea el escenario, porque ahora ha subido una barbaridad la afición al teatro en España. Todo son escenarios por el empleo, escenarios de más recortes económicos, escenarios de brotes verdes, el nuevo escenario con Rajoy en la Moncloa, el escenario surgido de la última cumbre europea y así hasta que se venga abajo el escenario, que todo llega. Pero a lo que íbamos. Seis meses de Zoido en el gobierno y ya vemos cómo funciona a la perfección la coreografía del poli bueno y el poli malo.

A las once de la mañana sale Superserrano, concejal para todo, y hace de saetero del gobierno con quejíos y gorgoritos incluidos: “Nos han dejado el Ayuntamiento arrasado y hay que tomar medidasdolorosas. La situación financiera del Ayuntamiento pone los vellos de punta”. Y al mismo tiempo despliega Zoido el capote de los números y avanza contra todo pronóstico las bonanzas de su primer presupuesto: más dinero para colegios, para políticas sociales y para el pago a proveedores, los tres pilares de unas cuentas que son como tres dagas especialmente escogidas para herir a un PSOE distraído ahora en la previa de su congreso. Ahí duele.

La jugada está clara. El poli malo y el bueno se han coordinado a la perfección. Serrano dice las verdades incómodas. Y a Zoido le corresponden las amables, cocinadas previamente en su punto.

La cofradía de los morosos

Carlos Navarro Antolín | 24 de noviembre de 2011 a las 6:30

Si usted pertenece a esa minoría oculta e incomprendida, sin grupo parlamentario por supuesto, que tiene la mala costumbre de leer el BOP, ayer se le atragantaría la magdalena del desayuno. El Ayuntamiento celebró el día de San Clemente con la publicación de los casi 20.000 sevillanos que no han pagado una multa de tráfico impuesta a lo largo de este 2011. Algo debe fallar en la administración cuando es imposible hallar el último domicilio conocido de tantísimo contribuyente. Aunque la cosa no extraña tanto si se recuerda el caso de cierto alcalde que era reclamado en el BOP por el impago de varios impuestos cuando era precisamente presidente de la Diputación Provincial, el organismo que edita la publicación. Cuesta creer que tantos miles de sevillanos se pongan de acuerdo en eso de si el cartero pregunta por mí estoy en Las Bahamas o en el bar de abajo, donde primero se te ocurra. El problema es que si a usted por un casual le embargan la cuenta por una multa de 30, 70 o 200 euros como las que el Ayuntamiento está reclamando a tutiplén, corre el riesgo de que la entidad bancaria incluya su identidad en uno de esos registros apócrifos que nadie ve pero que todos sabemos que existen. Y el día de mañana, cuando vaya a solicitar un microcrédito (otra cosa ya es difícil que se la concedan) le pueden dar nones porque alguien cometió la barrabasada de estigmatizarle en la lista negra por una simple multa de tráfico. ¿A que conoce a alguien en esta situación? A manojos, como los morosos de este Ayuntamiento. Unos morosos muy disciplinados que salen en la cofradía del BOP, que es hermandad que no gasta antifaz y cuyos tramos están perfectamente organizados a razón de 96 nombres por folio. Venga, busque usted a su vecino en la lista mientras termina la magdalena. Seguro que tampoco paga. Y está el hombre de penitencia en el BOP.

Las ‘setas’ de Pepe Gotera y Otilio

Carlos Navarro Antolín | 18 de noviembre de 2011 a las 10:54

Y eso que el entonces delegado de Urbanismo mudó su despacho a la misma Encarnación con el pretexto de vigilar el día a día de las obras, porque el señor Rey (Manuel) sabía que cuando se meten albañiles en casa hay que estar encima de ellos, que el ojo del amo engorda el caballo. La chapuza en la terminación de las escalinatas de las setas es similar a la picaresca del alumno marrullero que el día antes del examen prefiere perder el tiempo fabricando la chuleta antes que en aprenderse los últimos temas. Como dijo aquel: ¡si era más fácil hacerlo bien! Estas setas son de Pepe Gotera y Otilio, porque ya me dirán qué botón de muestra de profesionalidad es eso de colocar el firme de las escaleras desnivelado para que a las primeras lluvias haya que coger la fregona (pepita) para achicar el agua. Y eso que nos hemos dejado cien millones de euros, cien, de las arcas públicas en pagar este grito de Münch de la arquitectura moderna, también llamado mamarracho con goteras en el catálogo apócrifo de la arquitectura civil contemporanea de la ciudad. Luego dirán que es la intolerancia de la Sevilla eterna, rancia, casposa, retrógrada y, por supuesto, fasha, mu fasha… ¡Pero si se trataba de colocar bien niveladas las losetas para impedir la formación de charcos! Y ni eso. El nivel se lo dejaron en casa. Porque usar el nivel es cosa de fashas… Menos mal que mudamos el despacho del delegado de Urbanismo a pie de obra. Ese despacho lo enviaba yo tal como está al Museo de Artes y Costumbres Populares con un letrero para los turistas: Desde aquí vigiló el delegado de Urbanismo la ejecución de la obra que costó al Excelentísimo Ayuntamiento más de cien millones de euros y que en sólo cuatro meses lleva más de 60 reparaciones por las negligencias manifiestas en el proceso de construccción. Dios conserve la vista al edil y a todos sus sucesores.

Plan Centro: el peligro del toro mal apuntillado

Carlos Navarro Antolín | 17 de noviembre de 2011 a las 18:29

El toro busca las tablas, barbea unos segundos el burladero, deja caer los cuartos traseros, se acula, abre la boca y finalmente se echa a dormir la muerte. Sigue con los ojos abiertos, oteando la plaza, soñando tal vez con aquella dehesa a campo abierto. Se acerca temeroso el puntillero, alza el acero y yerra…El toro se levanta entonces violentamente, se revuelve con ese canto de cisne que siempre guarda la condición del bravo y se lleva por delante todo lo que ose detener su embestida desesperada. Célebres cornadas ha habido por la arrancada de toros mal apuntillados. Al toro del Plan Centro, que estaba en verano perfectamente cuadrado para la suerte suprema, con las banderillas orilladas y el hocico cerrado, que estaba estoqueado de muerte en el programa electoral del PP, lo ha levantado la negligencia del puntillero y anda dando las últimas embestidas alocadas del animal que se sabe muerto y arrampla con el que sea a base de tornillazos. Quisieron acelerar su muerte y lo han levantado. Cuidado con ese toro porque lleva en los pitones el peligro del que ya nada tiene que perder. Con lo fácil que era dejarlo morir, que se echara en el olvido de los archivos municipales, de la vida efímera de cuatro titulares de prensa y de la indolencia de la ciudad que es sello de la casa.

La comisión ‘boomerang’

Carlos Navarro Antolín | 9 de noviembre de 2011 a las 13:23

Como en política no hay puntada sin hilo y las primeras intenciones nunca cuentan, convendremos sin necesidad de espesos argumentarios que cuando un gobierno promueve una comisión de investigación es para fijar la atención en un asunto específico, distraer la atención de otros objetivos, desgastar al rival o rivales y sacar el máximo rédito político. Al PP no le está saliendo bien la comisión de investigación del Plan Centro. Al gobierno le ocurre como al que escupe contra el viento. Eolo tiene por costumbre devolver el salivajo a la cara. Seguro que la petición de disculpas a la empresa adjudicataria de las cámaras no figuraba ni en la peor previsión del gobierno. Estamos ante el clásico ejemplo del tiro en el pie. Esta comisión es un boomerang que puede romper los ventanales de algún despacho con vistas a la zona noble del casco antriguo.

Hay que arrinconar a Juan Pablo II

Carlos Navarro Antolín | 25 de octubre de 2011 a las 14:22

Vaya por delante que no nos van los soldaditos de plomo ni el callejero trufado de cristos y vírgenes a mayor honor y gloria del hermano mayor de turno para su fotografía junto al alcalde (también de turno) el día que se descorre la cortinilla. No hay que tener ningún complejo en alabar a quienes en la ciudad de Sevilla pretenden homenajear al Papa que vino dos veces, por quedarnos solamente en los motivos estrictamente locales más allá de la figura universal del Pontífice polaco. Ni tampoco hay que tener reparos en denunciar tanto los prejuicios de algunos con esta iniciativa (reveladores tal vez de los tirones de oreja que sufrieron en los colegios de curas) ni la cicatería de otros (como algunos macarenos que negaron cobijo a la estatua en el atrio porque el Papa no fue a la Basílica en ninguna de sus dos visitas). El gazpacho que se ha majado con todo este asunto es justo el menos recomendable para una iniciativa como la presente. Para colmo, el Ayuntamiento exhibe ahora una actitud un poquito recelosa (¿Lo decimos así?) con todo esta iniciativa. Parece que la estatua molesta, hay que arrinconarla en la Plaza de la Contratación (bellísima, por otra parte) y descartar esa Puerta de Jerez que es el lugar preferente y donde, además, Juan Pablo II fue recibido por la Corporación en su primera visita de 1982. Se percibe cierto miedo hacia la denominada “progresía”, tal fue el término empleado por algunos en la reunión que se celebró ayer entre el gobierno y los promotores. Por cierto, en la Plaza de la Contratación iba proyectada una preciosa fuente de Guillermo Pérez Villata que, finalmente, se quedó sin el apoyo económico de la Cámara de Comercio. Ahora, si monseñor Asenjo bendice la propuesta municipal, irá el bronce de Juan Pablo II, al que está claro que no se le podrá cantar eso de te quiere todo el mundo. Unos sí, otros a escondidas y otros respirando por la herida. Sevilla misma. A la iniciativa de la estatua le han colgado donde menos se esperaba el cartelito que luce en el pomo de las habitaciones de los hoteles: No molestar. Don´t disturb. Enseguía pasa la misma gente por la Puerta de Jerez que por la Contratación.

El retorno de Mir a la Plaza Nueva

Carlos Navarro Antolín | 3 de agosto de 2011 a las 19:12

El ex concejal Alfonso Mir seguirá en la Plaza Nueva. Ya ha salido la resolución del correspondiente negociado del Ayuntamiento en la que este veterano funcionario municipal queda adscrito, tachín, tachín…al grupo municipal socialista. Fíjense ustedes qué cosas tiene el destino. El PSOE dejó fuera de la lista electoral a todos los secretarios generales de sus agrupaciones capitalinas por decreto de La que Manda. (¿Pero aún no saben ustedes quién es La que Manda?) La verdad es que Mir tuvo opciones de entrar en la candidatura hasta el último minuto. Pero al final La que Manda dijo que no, que ninguno. Y ahora, tras pasar el caballo de Atila por la hierba socialista el pasado 22-M, este secretario general de la Agrupación Sur estará en las mismas dependencias del grupo socialista, junto a la funcionaria Rosamar Prieto-Castro, que también se quedó fuera de la lista en el último minuto por decisión de La que Manda. Qué cosas.

Ahora vuelven al mismo corazón de la Plaza Nueva aquellos que fueron descartados hace muy poco tiempo. Lo dicho: lo de este PSOE suena raro. Muy raro. Y Monteseirín pulsando cada dos por tres la opción Me gusta en los comentarios de Espadas en el feisbú. Sic transit gloria mundi…

Las lecciones del profesor Pérez

Carlos Navarro Antolín | 27 de julio de 2011 a las 14:03

Decían los periodistas capitalinos que asistir a una rueda de prensa del ex vicepresidente Solbes era como estar en la Universidad y recibir la lección magistral de un viejo catedrático. Al político barbudo (que por serlo nunca hubiera recibido un beso de Soledad Becerril) sólo le faltaba en ocasiones el puntero para ir señalando las gráficas de la economía. Te enterabas o no, según los días, pero aquello sonaba bien. Lo de ir a las ruedas de prensa es un ejercicio de rejuvenecimiento, una suerte de túnel del tiempo en el que por minutos crees estar de nuevo en las aulas que perdimos. Y eso puede ser agradable. O no, que diría Rajoy. Porque en la política y en la Universidad el pelaje es más variado que un encierro de Prieto de la Cal. Anda que no.

Lo de Curro Pérez, portavoz del gobierno de los 20 concejales de Zoido, es la mar de entretenido. Se sienta uno allí y no se le va el santo al cielo ni un minuto. Los ojos se le ponen al personal como los de un búho. Hay que regalarle al profesor Pérez el puntero de Solbes. Pérez le explica a usted la diferencia entre decretos, reales decretos y resoluciones en un santiamén. Se lo da mascadito y directo para que usted se vaya a casa y ya tenga tema de conversación en la comida. Y para que se beba los telediarios como el agua de Emasesa de Jesús Maza. Cuanto más sabe usted de Derecho Administrativo mejor engulle los telediarios. Está comprobado. Ni Pérez Royo, ese rector para el olvido, explica tan clarito en su libro lo que nos enseña el profesor Pérez. Con Pérez da gusto. Y qué respuestas más sesudas. Le preguntan con toda la razón del mundo por la idoneidad de haber derogado el Plan Centro después del Pleno para evitar ciertas críticas y fíjense la perla que suelta el profesor Pérez: “Las críticas las iba a haber de todas las maneras. Y las recibimos con agrado”. ¡Pista que va el artista!

Lo dicho. A comprarse todos (los periodistas los primeros) el Curso Aceleradísimo de Derecho Administrativo. Del profesor Pérez, por supuesto. Nuestro Solbes local. El manual de Pérez Royo, no; que ese ya nos lo empapamos hace unos años.

Coda: Pérez también tiene barba, como Solbes. ¿Lo besará la ex alcaldesa?

Plan Centro: Adiós a los cascos azules

Carlos Navarro Antolín | 26 de julio de 2011 a las 19:17

Se acabó el buen rollito, ese buenismo inicial e importado que ponía cejas de Bambi ZP al alcalde, al líder de la oposición y al que fuma en pipa dentro del coche oficial. La foto del sofá que se hicieron los gachós en el primer cuarto de hora de mandato ya está reventada. Alguien ha tirado la copa de champán en lo alto del mantel. El mar plato de los días posteriores a la toma de posesión se ha embravecido definitivamente. Los cascos azules de la Plaza Nueva no se han llegado ni a empadronar. El PSOE vincula ya hábil e interesadamente el término decretazo con el estilo de gobierno de Zoido a cuenta de la resolución que deroga el Plan Centro. Espadas cumple su objetivo: hacer ruido, provocar el debate, obtener cuota mediática. Tiene mérito tal como tiene el grupo político, pero ésta es otra historia para más adelante. Y también tiene mérito porque Espadas trata de sacarle ahora partido al mismo plan que le metió el miedo en el cuerpo cuando faltaban meses para las elecciones. Aquel plan que fue visto en el PSOE como el fuego amigo es ahora el primer motivo para montarle a Zoido la primera pitada a las puertas del Ayuntamiento.

Los del 15-M asoman ya la patita y convocan la manifesación de turno para calentar el ambiente a cuarenta y ocho horas de la celebración del primer Pleno hábil del mandato. Hasta cuestionan en un comunicado al firmante de la resolución derogatoria, el delegado de Movilidad, señor Cabello, por estar elegido a dedo. ¿Y cómo ha gobernado, carnes mías, el edil piquetero Carlos Vázquez (IU) en el mandato anterior? Tachín, tachín, estamos a un minuto del esto nos pasa por un gobierno facha. Hagan juego, señores. Hay que llamar al tendero de Zoido urgentemente, el que rebajaba los miedos que genera la derecha mientras cobraba los productos.

El gobierno se ampara en que la supresión del plan está incluida en el programa electoral (lo que efectivamente es un hecho probado) y en la legitimidad de origen que aportan los veinte concejales. Frente a la agenda oculta que se le imputó a Zoido en la campaña, la agenda publicada del programa, programa, programa. Cueste lo que cueste Zoido tira como el de Alicante, con el programa por delante. Cada cual despliega su estrategia. Para manaña se anuncia la aparición de un informe que dejaría a la oposición en la casilla de los bisoños por el supuesto desconocimiento del reglamento municipal. Veremos. Lo que hoy se ve, por lo pronto, es que el espíritu del Pacto por Sevilla se ha esfumado. Al sofá de la foto se le ha salido un muelle, como al de los tebeos de Mortadelo y Filemón. Menos mal que ya está aquí agosto con las vacaciones. Pronto empezaremos a pasarlo bien con esos concejales de guardia a los que los núcleos duros de cada partido dejan tener su minutito de gloria. El centro se despoblará de coches con plan o sin plan. Adiós, cascos azules, adiós… A esta Corporación comienza a salirle el pelo de la dehesa.

Golpes de maza: No confundir con Jesús Maza

Carlos Navarro Antolín | 11 de julio de 2011 a las 12:10

  • No confundir con Jesús Maza. Zoido ha nombrado como hombre fuerte de las empresas municipales a un gerente al que le gustan tela los faroles. Y no piensen mal. Es que Jesús Maza porta uno de los cuatro privilegiados faroles de respeto que figuran junto a la Custodia cada Jueves de Corpus. Un gerente con farol…
  • Descarten a la mujer en la que algunos pensábamos como directora-conservadora del Real Alcázar. Al final se buscará el perfil de un arquitecto. O arquitecta. Por cierto, la posibilidad de rescatar a José María Cabeza pierde todo el fuelle.
  • Juan Espadas está muy activo en su muro de facebook. Ayer cargó contra el gobierno de Zoido a cuenta de un artículo de prensa. Su reflexión fue la siguiente: “Solo un mes y ya parece que empezamos a darnos cuenta de en qué consiste el cambio! Esto no ha hecho mas que empezar, sigan atentos a sus pantallas”. Los socialistas no esperan ni los cien días.
  • Alguien debió explicarle a Javier Landa que el presidente del Consejo Económico y Social (CESS) no lo eligen ni él ni el alcalde. Hay que votarlo en la asamblea, tal como tuvieron que explicarle los representantes sindicales.
  • Oído en la Universidad: “Anda que como se enteren de que ha dicho en su currículum que es doctor cuando no tiene la tesina… ¿Pero no se da cuenta de que aquí leemos los periódicos? ¿A quién se le ocurre meter semejante gato en su trayectoria laboral?”
  • El de la televisión no será el único gerente que permanecerá en el organigrama municipal. Y está colocado a conciencia el término: el organigrama municipal, donde caben muchos cargos y muy distintos.

Unos vienen y otros van, los maceros siempre están