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Elogio del frío de Don Remondo

Carlos Navarro Antolín | 30 de enero de 2018 a las 5:00

Alberto Jiménez Becerril

LA memoria discrimina. Olvida los números de teléfono de gente indeseable, orilla las identidades de quienes nos hicieron daño, repele cualquier intento de rebuscar en el altillo de los recuerdos si intuye que, al final, espera el pinchazo de un aguijón. La memoria bien empleada es una fortaleza defensiva que garantiza una existencia en equilibrio. El rencor es la nota marginal que impide el olvido. Y el frío, ay el frío, es una evocación perenne, un homenaje perpetuo, una sensación que sobrecoge en un lugar en particular, una hormiga blanca que recorre las entrañas de cuantos pasan por esa encrucijada de adoquines y muros altos. En la calle Don Remondo siempre hace frío. Lleva veinte años haciendo frío todos los días. En esa calle se quedó clavada la mirada profunda de una madre, la sonrisa continua de un concejal que vivía en una continua sesión de buen humor. En esa calle suena la voz tronante de una homilía sin equívocos, sin burladeros, sin perífrasis, sin edulcorantes… sin miedo.

En esa calle, yacente, se quedó un trozo de nuestras vidas. Se paró el reloj de la ciudad, se congeló el tiempo. Y por eso siempre hace frío. A esa calle vuelves siempre. Unas veces solo, otras acompañado, pero siempre te topas con el frío. Piensas cuáles serían sus últimas palabras, cuál su última charla, cuál sería el último momento maravilloso de su vida cotidiana. Tal vez preparaban el dinero justo para pagar a la cuidadora de aquellos tres ángeles que dormían el sueño de una noche de enero alto, quizás comentaban algún lance de ese final de su último jueves a los pies de la Giralda, o simplemente miraban la hora para calcular cuántas les quedaban de sueño por delante. La memoria, selectiva ella, quiere que siempre haga frío en los corazones de cuantos por allí pasan. El frío que nos impide olvidar. Sólo asistiremos al funeral definitivo de aquellos dos vecinos el día en que dejemos de sentir ese frío. Por eso necesitamos el calor de nuevas imágenes de Alberto y Ascensión en la plenitud de sus vidas, el calor de los recuerdos de una noche de verano en los Jardines de Murillo, el calor del testimonio de quienes rieron con las ocurrencias de aquel concejal que llegaba tarde al Pleno y ofrecía la explicación más sorprendente, el calor de quienes los trataron y son hoy las lamparillas de guardia de su recuerdo.

Sevilla respeta siempre el frío, como respeta el miedo, el vacío, las ausencias. Somos así. Necesitamos sentir frío cada vez que pasemos por Don Remondo. Que los cuerpos se estremezcan, que los corazones sientan un aldabonazo, que la memoria de los sevillanos sufra un zamarreón para soltar el rencor, liberar la ira, expulsar el odio y quedarnos con esa paz tranquila que sólo reporta una justicia verdadera. Frío, debe seguir haciendo frío, hasta que veamos las armas entregadas y el daño reparado. Frío que nos tenga en vilo y con la guardia alta. Frío, mucho frío, para no perderle el respeto a una fecha, para no perdernos el respeto a nosotros mismos como ciudad.

El arriolo del palomar

Carlos Navarro Antolín | 17 de enero de 2016 a las 5:00

montaje CAJA
LA oposición desgasta más que el poder, sobre todo por la cantidad de horas libres que se tienen para tomar café en los alrededores del Ayuntamiento. Nos seguimos preguntando hoy: ¿A qué se dedicaban los 50 diputados del PP en el Parlamento Andaluz que formaban la particular armada invencible de Arenas, derrotada en la tormenta de la silla vacía del debate? Hoy contemplanos con inocente curiosidad la labor de los doce concejales del Grupo Popular, que ha menguado de veinte a doce como mengua un chaleco de mercadillo tras el primer lavado, con más pelotillas y menos asesores. Los pelotillas no faltan ni en el grupo… Ni en lo chalecos. Aquí mostramos a qué se dedica alguno de los ediles de Zoido: a trazar el camino para que el ex alcalde recupere el bastón en 2019 y ponga a punto la ciudad para 2029. ¡Zoido por fin encarga la elaboración de un modelo de ciudad! Con la de años que despotricó de la teoría del modelo, ahora ya tiene uno. El profesor Curro Pérez ya maneja un borrador con las 92 medidas –¡que son 92 oiga!– para que el zoidismo levante el vuelo. Ya sabemos la razón por la que el aparato del PPno quería a Pérez como portavoz adjunto:para que se dedicara a ejercer de arriolo del palomar, como hace Arriola, el marido de Celia Villalobos, en los despachos de Génova desde hace años, a pesar de sumar más batacazos que éxitos. Si Landa era el intelectual del zoidismo, Pérez es el arriolo, el pensador, el mariscal, el druida que tiene la poción mágica para entonar el volverán banderas victoriosas. Del cómo aprender inglés en tres semanas, al cómo volver a ser alcalde en cuatro años y estar diez más en el cargo.

Me encanta la terminología que emplea el profesor Pérez, por el que es pública mi simpatía, en el documento más valioso nunca conocido en la política municipal. Tengo debilidad por los DAFO, el área controler y, sobre todo, por las líneas verdes, rojas y azules que son la base de una política carioca. Pero no carioca por sus connotaciones brasileñas con recuerdos al cónsul socialista Blas Ballesteros, sino carioca por la de rotuladores de colores que nos va a hacer usar este Panoramix del palomar de aquí a 2029.

¿Y qué me dicen del “agosto de vacaciones”? Eso es precisión, oiga. Y el guiño a la Sevilla costumbrista entre tanto término de escuela de negocios ochentera tiene su valor añadido:“Día de la copa de la Velá de Triana”. ¿La Velá es debilidad o es fortaleza en un análisis DAFO? ¿La falta de papel higiénico en los aseos del Ayuntamiento, por ejemplo, era una debilidad del final del monteseirinato? Está previsto hasta el período de elección del candidato de 2019, pero no dice si el líder regional Moreno Bonilla interviene en el proceso, a pesar de que estos días anda mosca con las referencias de Zoido a su autonomía en la decisión de presentarse de nuevo, o de elegir a su delfín cual Aznar con libreta azul. Cuidado con el malagueño que las mata callando.

Los concejales de Participa e Izquierda Unida se dedican a darle pellizcos de monja al alcalde. Y el alcalde está contentísimo con las ganas de Zoido de seguir hasta 2029. Dicen que Espadas ha descorchado una de Dubois para brindar por la ambición a largo plazo del líder de la oposición. Yen Sevilla, por fin, ya sabemos quién es el arriolo de Zoido. Lo que falta por saber es si el área controler asume el corte del salchichón en la copa de la Velá. ¿El salchichón es fortaleza o debilidad? Me alegro de que me haga esa pregunta.

Tercera dimisión en el PP en menos de seis meses

Carlos Navarro Antolín | 22 de diciembre de 2015 a las 5:00

: Sevilla : 30 SEV (Caja Negra
LO peor no es que un concejal se vaya porque su partido no ha conseguido el objetivo primordial: lograr el poder. Hubo varios concejales que se marcharon poco a poco, con la lenta velocidad a la que sale una cofradía de ruan con escasas parejas de nazarenos, cuando Soledad Becerril perdió el bastón de alcaldesa en 1999. Nada nuevo bajo el sol (del Plantinar). Lo peor no es que cunda el desánimo cuando se dilapida el mayor crédito político que ha logrado un político del centro-derecha en el Sur de España. Lo peor no es que el partido no acierte a levantar no ya la cabeza, sino las cervicales, en el contexto regional, ni que toda la estructura de poder nacional se sitúe en tenguerengue desde la noche del domingo, cuando nos acostamos sin saber quién dormirá en las Marismillas para escaparse del próximo debate (¿A dónde estaré, Dios mío, la próxima primavera?, cantan a Rajoy Los Romeros de la Puebla). Lo peor es que un político no cumpla la palabra dada, no recuerde una mínima declaración de intenciones escrita en la tarjeta de presentación escondida en el ramo de flores de cortesía. “Tengo claro que dejo todas las obras cuando sea concejal”, dijo en abril el arquitecto José Luis Vargas, fichaje estrella de Juan Ignacio Zoido en la lista electoral del pasado mayo. Eso proclamó al trascender en este periódico que la Gerencia de Urbanismo, presidida aún por el propio Zoido, había paralizado la obra de rehabilitación de la casa catalogada de la calle San Fernando, donde está prevista la apertura del Hard Rock Café, por falta de los preceptivos permisos legales. Vargas tomó posesión como concejal, ay fue en la oposición, y se olvidó de cumplir la palabra dada. No dejó los proyectos. Y comenzaron los problemas, sobre todo porque Zoido, ay de nuevo, lo metió como representante del Grupo Popular nada menos que en el Consejo de Gobierno y en la Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo. Lo tenía “claro”, pero la claridad es un concepto tan difuso, tan relativo, tan subjetivo, que lejos de olvidar los proyectos, se sentó en la mesa que se debatía sobre ellos, por mucho que se saliera de la sala en las votaciones.

–¿Qué es la claridad?
–¿Y tú me lo preguntas?

Vargas anunció ayer su dimisión en la reunión del Grupo Popular convocada para preparar el próximo Pleno. “Esperad, que José Luis os quiere decir algo”, advirtió un Zoido con la resaca emocional de una noche de escrutinio vivida en la sede provincial a puerta cerrada, lejos del líder regional, con el que se lleva bien para las fotos, pero mal para la melva. Vargas entonó el adiós alegando “motivos personales”. En la puerta estaba ya el recambio que todos habían podido saludar minutos antes:la combativa Evelia Rincón, especializada en la fiscalización de los gobiernos socialistas del tardoalfredismo.

A Vargas lo echan del palomar los expedientes del Hard Rock Café, sus continuas visitas al servicio de licencias para acelerar los permisos en su notoria doble condición de edil y arquitecto del proyecto, las denuncias de los vecinos al proyecto, la intervención del Defensor del Pueblo Andaluz y las críticas de reconocidos expertos en patrimonio a la reforma planteada en un inmueble de alto valor.
Cuando Zoido se presentó a la Alcaldía en 2007 tenía muy claro que la parcela de Urbanismo sería para alguien que no guardara la más mínima relación con los asuntos inmobiliarios. No gobernó, se reservó el nombre. Cuando en 2011 bebió del cáliz de la rotunda victoria, concedió la codiciada Gerencia al funcionario Maximiliano Vílchez, al que es cierto que no se lo conoció jamás ninguna confusión de intereses en cuatro años, ni tampoco grandes logros, más allá de poner de los nervios sin pretenderlo a Curro Pérez, que esperaba devorar él solito el gran pastel de la Delegación de Urbanismo y se quedó con la pobre piruleta del distrito Triana. Del urbanismo bajo sospecha del PA se pasó al urbanismo plano del PP. Zoido cambió de criterio en 2015 y confió los asuntos del ladrillo a un arquitecto con demasiados proyectos en curso. Se fue Fley y se acaba de marchar Landa, estrellas de 2011, y ahora se apaga la estrella de 2015.

En el PP hay quienes sienten bastante alivio porque temían nuevas revelaciones en las próximas fechas. Digamos que han sido “motivos personales”, tupido velo del que abusan los políticos. Que parezca un accidente. Y que haya café para todos. Pero que sea del Hard Rock, por supuesto. Y que siga la música. Tres en seis meses. Tanta claridad, confunde.

Fley dimite: sólo queda Landa de la tripleta de 2011

Carlos Navarro Antolín | 17 de junio de 2015 a las 5:00

Entrevista a Asunción Fley, delegada de Hacienda
HA sido el pilar más sólido de la arquitectura del zoidismo. Y ya es revelador que la Hacienda local haya sido lo que mejor ha funcionado en cuatro años de mandato. Hacienda nunca genera votos. El Fisco es como el árbitro en el fútbol: mucho mejor cuanto menos se note. Asunción Fley ha sido una marca de rigor en el escaparate de un gobierno con escasos logros materiales y con una publicitada hiperactividad social de su jefe de filas.

A Zoido se le va el segundo de los independientes estrella que fichó para la lista electoral de 2011, la gloriosa, la de la mayoría absolutísima, la que endiosó a algunos cargando de barro sus zapatos. Maximiliano Vílchez fue el primero en decir que no repetiría. Se bajó del tren antes del maracanazo electoral. Y ahora se apea esta funcionaria municipal que no pocos compañeros de gobierno han visto como la implacable Merkel del ejecutivo, la que quitó los caramelos de las carrozas que componían la cabalgata de poder de los veinte ediles. Fley ha ejercido en el gobierno con la diligencia del buen padre de familia, por usar una expresión del vigente Código Civil. Y eso ha irritado a muchos hijos deseosos de gastar más y de llegar más tarde a casa.

Sólo queda Landa de los tres independientes estrella del glorioso 2011. El profesor universitario tiene mucho más fácil la compatibilidad de la cátedra con la asistencia a los Plenos. Con su retorno a las aulas, gana algo más de sueldo que como concejal del gobierno y mantiene la posición en el Ayuntamiento. Tiene hasta el tranvía de Monteseirín para desplazarse desde la facultad de Ramón y Cajal hasta la Plaza Nueva con toda comodidad. Sólo necesita el bonobús.

El Grupo Popular no ha hecho más que empezar una travesía mucho más dolorosa que la de 1999, cuando el volantazo de Rojas-Marcos mandó a Soledad Becerril y a sus chicos a la oposición. La caída ahora ha sido más dura, porque la altura ha sido mucho mayor. El rearme para ejercer la oposición no será fácil, ni sonará la música celestial durante las maniobras de quienes pretenden coger posición en la carrera del pos-zoidismo. El jefe se queda, por el momento. El PP se asegura así cierto orden en el grupo hasta las elecciones generales. Soledad Becerril hizo lo mismo en 1999, hasta que Aznar la repescó como vicepresidenta del Congreso de los Diputados tras la mayoría absoluta de 2000.

Fley dimite y Zoido se queda. La dos se va y el uno aguanta. A Fley le cabe el honor de haber dejado las cosas mejor de lo que se las encontró. Tiene la conciencia muy tranquila. Nunca ha sido política. Ha estado en política, que no es lo mismo.

Se va Fley. Y se lleva el cochino de la mesa de su despacho, en cuyo lomo exhibe el principio general de sus criterios de gobierno: “No hay mejor ahorrar que poco gastar”. El nuevo alcalde anunció en su discurso de investidura la creación de empleo público a base de aumentar la declaración de servicios esenciales. Las 800 vacantes ya serán menos en unos meses. Espadas no tiene cochino en la mesa. Pero se ha encontrado la despensa llena.
Entrevista a Asunción Fley, delegada de Hacienda

El garaje de Juan Bueno, API de la política

Carlos Navarro Antolín | 14 de octubre de 2013 a las 20:11

PRESENTACION DE LA CONSTRUCCION DE NUEVA ZONA DE TIRO EN LA COMISARIA
Si Juan Bueno convoca a la prensa para enseñarle un garaje que en el futuro se convertirá en galería de tiro, no es que estemos ante política ficción, ante un nuevo caso de venta de humo o ante la fabricación de castillos en el aire a los que son tan aficionados los arquitectos de una política cortoplacista que convierte en titular la intención, la licitación, la adjudicación y la inauguración del cualquier proyecto. Lo de Juan Bueno es política de API, de los API que en los años de boyantía se paseaban con las corbatas verdes y te enseñaban un piso vacío, con azulejos desconchados y con los tubos de suministro del cuarto de baño al aire, que por algo se dice que hay pacientes en la UVI que tienen más tubos que un cuarto de baño sin alicatar. Esos comerciales de inmobiliaria de los tiempos del cuerno de la abundancia te enseñaban el trastero y te convencían de que podías ampliar la cocina comiéndote el trastero si te veían aficionado a las cocinas grandes. Te enseñaban la chimenea y te convencían de que podías convertirla en biblioteca si te veían hacer comentarios sobre la falta de espacio para trabajar con libros. Y no digamos si se trataba de echar muros abajo y te veían aficionado a las últimas modalidades en vivienda.

-Estos muros que ve se pueden tirar y sale un loft la mar de estupendo.

Lo que no fallaba en aquellas búsquedas de pisos era la barra americana, auténtica varita mágica que todo lo arreglaba. Cualquier problema encontraba solución en la barra americana. Toda cocina debía ser desplomada para hacer una barra americana. La falta de espacio de esos pisos sin ni siquiera una pequeña entradita se resolvía siempre con la barra americana. Pues Juan Bueno se colocó el otro día la corbata verde de API de los años anteriores al derrumbe, cuando todo era sólido a lo Muñoz Molina, y citó a la prensa por medio de una convocatoria oficial para enseñarle un garaje. Literalmente fue así: para enseñar el garaje de la Jefatura de la Policía Local en La Ranilla. Si de la chimenea sale una biblioteca y de la cocina tirada sale un loft, del garaje de Juan Bueno sale una galería de tiro. Así lo explicó, como si tuviera puesto el corbatón verdolaga y la agenda bajo el brazo, como si estuviera sonando música de inicio de Ben-Hur.

-Lo que ustedes ven en esta oscuridad de columnas y muros altos será algún día una galería de tiro.

Juan Bueno está dispuesto a echar muros abajo y sacar un loft para que los municipales ensayen pegando tiros. Nos ha vendido el garaje como salón de tiro, como el API de Tecnocasa nos metía la barra americana por los ojos. Y el que no lo vea que se lo haga mirar en el oftalmólogo. Si Juan Bueno enseña el garaje sin esperar a que ni siquiera esté acondicionado como galería de tiro, es porque en esta ciudad, cuando se quiere, se hace todo rápidamente. Un poner: ¿No compraba usted trajes en el Milano de la Plaza de la Magdalena hasta hace cuatro días? Pues ahora Milano sigue siendo Milano, pero en un plisplás se ha convertido en bar de copas y ya no venden trajes que pican, o eso decían las malas lenguas. Bar de copas Milano, así de sencillo. ¿A que no se ha dado cuenta? Donde cortaban trajes, ahora sirven gin tonics. Donde hoy se aparca, mañana se pegan tiros. Eso es así, Juan, di que sí. Deseandito estamos de ver el próximo garaje de esta política de API.

Beltrán, el concejal Cillit Bang

Carlos Navarro Antolín | 26 de junio de 2012 a las 19:33

La tableta del portavoz del gobierno local, el profesor Pérez, en su prédica de los viernes de precepto en el Laredo, que resulta una cita mucho más amable y risueña que las de Soraya desde la Moncloa en el canal 24 horas de TVE, tiene ya un competidor estético en claro avance en la Plaza Nueva. El portavoz Pérez mete el dedito en el ipad que da gusto. Y el otro Pérez del gobierno, Beltrán, se ha aficionado a convocar a la prensa en el llamado salón comedor, donde no se yanta porque este gobierno anda corto de jamar pese a que alguno tiene dados dos golpes más de bimba que hace un año. Beltrán se remanga la camisa y se hace la foto en ese salón comedor junto a sus alcaldes de barrio y parece el mismo Obama en el despacho oval. El ala oeste de la Plaza Nueva. Qué foto más estudiada, qué diagonales, qué composición barroca, qué juego de brazos, qué corbata más natural en su caída y en su nudo, qué cruce de miradas, qué señores más serios…Y todo para anunciar 40.000 reparaciones en los barrios (¿barrios que perdimos?) por valor de 400.000 euros. Pero cáspita, si están cuadradas hasta las cifras. Qué casualidad, qué redondo todo. A este Beltrán del salón comedor sin manjares sólo le falta la llave inglesa de Pepe Gotera y Otilio, la gorrita y vámonos para los barrios, señora, que yo le arreglo el bache de la puerta de su casa en un santiamén. En el reparto de caramelos, fíjense que este concejal en versión Cillit Bang prima los distritos Este y Cerro Amate, donde curiosamente dicen que el PSOE recupera apoyos, que se llevarán 90.000 euros en reparaciones. El que menos, el de Los Remedios, con sólo 24.300 euros, que es el distrito electoral donde el PP recibe más votos en toda España. ¿Vuelta de tuerca a la estrategia de la micropolítica o el mismo complejo de siempre del centro-derecha? Currito, dale al dedito. Y con Beltrán, los baches se van en un bang.

Golpes de maza

Carlos Navarro Antolín | 6 de febrero de 2012 a las 12:36

* Acusamos recibo de una llamada teléfonica de un veteranísimo socialista:

“Te puedo asegurar que la primera opción de Zapatero para cenar el sábado en Sevilla no era la del alcalareño Gutiérrez Limones, sino la del periodista Carlos Herrera, con quien sabes que tiene un trato fluido y con quien ha compartido veladas estivales en Sanlúcar de Barrameda. Hablaron por teléfono, pero como Herrera estaba en los Estados Unidos, no pudo ser. Zapatero prefirió, entonces sí, irse con su querido Limones. Eso es verdad”.

* Feo, pero que muy feo resulta que un concejal socialista como Joaquín Díaz mantenga publicado en su muro de facebook durante tres días ya el insulto que una señora dedica a un familiar del alcalde. Díaz publicó a mediodía del viernes una crítica a la intervención de la grúa municipal en los alrededores del Hotel Renacimiento en la primera jornada del congreso socialista. Nada que objetar a su denuncia, pero es muy reprobable que consienta los rebuznos de quienes a falta de argumentos se comportan como asnos. Debe reaccionar con celeridad.

* El entorno de Susana Díaz, secretaria de organización del PSOE, resta importancia al éxito obtenido por Alfonso Rodríguez Gómez de Celis en el congreso federal. El aparato de la calle San Vicente considera que Celis no ha ganado ningún cortijo al salirle bien su apuesta por Rubalcaba:

“Más bien se ha ganado una caseta de peón caminero. Incluso Carmelo Gómez va tres puestos por delante de él en la lista del comité federal. Quiso servir la venganza en plato frío y se enfrió esperando algo que no llegó”.

* Oído en una taberna del Tiro de Línea:

“Vaya tela lo de Espadas. Dijo que apoyaría lo del cambio de nombre de la calle si la cosa tenía apoyo mayoritario en el distrito. Y después ná de ná”.