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El TC impone el espíritu de Utrera

Carlos Navarro Antolín | 11 de mayo de 2013 a las 5:00


El juzgado de Utrera era conocido a principios de los ochenta como uno de los peores de España. Una descomunal carga de trabajo, ya que también conocía de los casos de Dos Hermanas, Lebrija y Las Cabezas, y unas infraestructuras deficientes justificaban la mala fama. A su despacho principal llegó en 1984 un tal Juan Ignacio Zoido procedente de Canarias. Se encontró con un equipo de funcionarios que le doblaban la edad y con hábitos, manías y caracteres más que consolidados. Basten dos ejemplos. En esos días tuvo que emplear la mano izquierda con uno que se negaba a trabajar si no era con su máquina de escribir y con otro que se conocía el pueblo tan al dedillo que se tomaba la licencia de hacerle al juez valoraciones sobre los citados a declarar antes de que accedieran al despacho. Aquellos días fueron un máster en la gestión de equipos, en la dura tarea de guardar los equilibrios y en la apuesta por los potajes para limar las tensiones en el horario extralaboral. Pasado el tiempo, un agente judicial le comentó: “Usted se ha dado cuenta aquí de que en la vida hay que arar con los bueyes que uno tiene. Y no con los que uno quiere comprar”.
El Tribunal Constitucional le ha dicho al hoy alcalde de Sevilla, casi treinta años después, que hay que formar gobierno con los concejales que uno tiene. Y no con los que se fichan a dedo. La de Demetrio Cabello fue, si cabe, la apuesta más personal de Juan Ignacio Zoido. Ni el haber conseguido nada menos que veinte concejales en tiempos de máxima austeridad y de dolorosos recortes frenó al alcalde a la hora de utilizar la vía digital para aumentar en un puesto el equipo del gobierno. Zoido tenía la convicción de que Cabello era el mejor para esas funciones. Y no lo iba a hacer pasar por el proceso de confección de una lista electoral, donde hay dentelladas de tiburones y codazos de sprint ciclista. Cabello, por cierto, ha tenido el segundo sueldo más elevado del gobierno, con 58.106 euros anuales, sólo por detrás de la independiente Asunción Fley, con 60.282.
Tan personal era la apuesta que a este alcalde poco amigo de los cambios forzados desde el exterior le ha escocido tener que renunciar a mitad de mandato a su único dedil, después de que Monteseirín agotara en sus dos últimas corporaciones el cupo de tres dediles que corresponden a Sevilla.
Zoido no ha hecho más cambios. No le gustan las crisis de gobierno. Lo más llamativo en la designación de Juan Bueno es el pendulazo que supone el desplazamiento desde un perfil técnico a uno marcadamente político. El profesional de la Policía Nacional no ha asumido nunca ni ha tenido el más mínimo interés en aprender los modos de la actual clase política, cosa que se agradece. Ni circunloquios, ni códigos de corrección política, ni cultivo de los argumentarios oficiales. Tal vez por eso sus comparecencias ante los medios de comunicación han estado muy limitadas. Cabello era un peligro. Su despedida improvisada en un pasillo del Ayuntamiento lo dice todo: “Si alguna vez me equivoqué fue con la mejor intención. Nunca lo hice por joder, aunque no debiera utilizar esta palabra delante de políticos profesionales”.
Juan Bueno es el aparato puro y duro del partido, criado a la vera de Javier Arenas, que lo ha sacrificado en más de una ocasión, y mimado por Ricardo Tarno. Bueno es un perfecto guardián de las formas al que le gusta vivir su ciudad en la calle. Acaso extraña que el alcalde no haya tratado ni siquiera de buscar entre sus diecinueve concejales un perfil parecido en algo al que con toda legitimidad creyó idóneo en 2011 para dirigir la Policía Local, ese cuerpo que es la pesadilla periódica de todos los alcaldes de España, con independencia de las siglas del partido. Sacar a Asunción Fley de la árida Hacienda resultaba inconcebible, una licencia que sólo se le hubiera permitido a Arenas en caso de haber alcanzado San Telmo. Curro Pérez sigue orillado en Triana y con una portavocía del gobierno más bien difusa. Y en contra del concejal Ignacio Flores ha jugado su excesiva proximidad con los agentes. Sabido es que tanta familiaridad con una área de gobierno tan delicada no gusta a un alcalde que, precisamente, eligió al reverendo Maximiliano Vílchez para Urbanismo por ser completamente ajeno a las caracolas de la Cartuja. Y eso que Curro Pérez brilló en la oposición fiscalizando los dineros de las setas.
Como en aquel 1984 en la Campiña, el alcalde se ha topado con la realidad. Ya no puede elegir al perfil idóneo. No hay chisteras, ni conejos. Están los bueyes que uno tiene, que no son pocos. Y no los que uno querría tener, que tampoco es que fueran muchos. Política. Siempre ganan los aparatos. Como los alemanes en fútbol.

Los sevillanos de Zoido en la ejecutiva regional: ausencias y presencias

Carlos Navarro Antolín | 26 de julio de 2012 a las 5:00

ZOIDO no ha dudado en integrar en la ejecutiva regional del PP andaluz a determinadas piezas que considera claves en su gestión diaria como alcalde de Sevilla, el cargo que está obligado a revalidar en 2015 antes de pensar siquiera en otras empresas. En la selección realizada se ven claras algunas apuestas. Yen las ausencias, cómo no, la confirmación de algunas sospechas o posibles maniobras con vistas al congreso del PP sevillano, que se celebrará el último fin de semana de septiembre o el primero de octubre. El ingreso en la ejecutiva regional se puede producir por tres vías: ser parte de la lista formal de vocales que plantea el candidato a la presidencia (gozando de la legitimidad de los votos del congreso y de la seguridad de no poder ser removido del puesto), ser designado directamente por el presidente (en cuyo caso el elegido puede ser cesado en cualquier momento)u ostentar algunos de los cargos orgánicos o institucionales que da acceso directo al comité (presidentes provinciales, secretarios generales, diputados, senadores, etcétera).

Al margen de los equilibrios territoriales y de la apuesta por un sevillano –José Luis Sanz– como secretario general del PP andaluz, Zoido cuenta con otros siete sevillanos en el comité ejecutivo que preside desde el pasado congreso de Granada. Sólo uno de ellos, Juan Bueno, tiene la condición de miembro nato al ser secretario general del PP sevillano. Y casi seguro será el próximo presidente del partido en Sevilla con Eloy Carmona como secretario general. Los seis restantes responden a un juego de apuestas y equilibrios que revelan que Zoido quiere establecer determinadas conexiones entre la calle San Fernando y la Plaza Nueva.

El hombre de las empresas municipales, Jesús Maza, vicepresidente de la Agrupación de Interés Económico (AIE) del Ayuntamiento y consejero delegado de Emasesa (la joya de la corona de las sociedad municipales) ha entrado en la ejecutiva como secretario de área. Nunca había tenido cargos orgánicos en el PP. Hace años ya lo advirtió un colaborador de Zoido: “Para nosotros es importante que Maza esté contento, porque Maza es importante para Zoido”. De hecho, este profesional procedente de la empresa privada ha estado integrado en los dos equipos de campaña de Zoido (2007 y 2011).

Miguel Contreras, gerente de Emvisesa, es también nuevo secretario de área. Conoce sobradamente determinadas entrañas claves del PP andaluz, porque fue su gerente en una anterior etapa. Los dineros estarán controlados. Y Zoido contará así, además, con otro puente tendido entre la sede de San Fernando y el organigrama de las empresas municipales, donde se gestionan los principales presupuestos.

Alberto Díaz, criado en las Nuevas Generaciones del partido, es uno de los nuevos vicesecretarios generales. Es el jefe de gabinete del alcalde, por lo que se lógico por razones de operatividad que sea la misma persona la que controle ambas agendas: la del partido y la del Ayuntamiento. Es el hombre que ejerce la virtud de decir que no, que filtra las reuniones e innumerables llamadas y que está siempre pegado al teléfono, sea en el despacho o fumando en el andén.

Curro Pérez, portavoz del gobierno local, regresa en cierta manera a sus orígenes al ser el nuevo coordinador de formación del PP andaluz. Hay quien ve en esta designación una suerte de compensación por estar infravalorado en el Ayuntamiento, donde es portavoz del gobierno (pero en un ejecutivo presidencialista, nunca se olvide) y delegado de Triana. Estas dos responsabilidades parecían poco para quien fue jefe de campaña en 2007 y se fajó en los temas de urbanismo en los años de la dura oposición.

Y la apuesta más llamativa y hasta ahora poco sonada es la de José Miguel Luque, el discreto delegado de Cerro-Amate, un fortín socialista donde hay coincidencia entre sus compañeros en que su labor desde la oposición fue clave para crecer en votos en 2011. Aquellos resultados fueron premiados con su ingreso en la junta de gobierno del Ayuntamiento como teniente de alcalde. Es también secretario del grupo popular, donde asume labores grises enormemente valoradas por el alcalde, de ahí que lo quiera tener cerca en la ejecutiva.

Gregorio Serrano es el concejal más próximo en lo personal (con todo lo que eso supone), concentra cuatro parcelas de poder en el Ayuntamiento y a nadie ha extrañado que el jefe lo haya incluido por designación directa en la ejecutiva. Otras personas del círculo íntimo no han sido llamados, como pueden ser los casos del delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, y la delegada de Cultura, Mar Sánchez Estrella. Otros perfiles muy políticos del gobierno local como Beltrán Pérez, que estuvo en el comité de campaña de 2011 y que podría haber entrado perfectamente en la ejecutiva, tendrán que esperar al congreso de Sevilla para coger tajada orgánica de poder en el nuevo orden del PP. Un dirigente reconoce lo siguiente: “Esto de la ejecutiva tiene una importancia relativa, como el orden de las listas, pero es verdad que este jefe no da puntada sin hilo”. Y en política casi todo es susceptible de ser interpretado.

Beltrán, el concejal Cillit Bang

Carlos Navarro Antolín | 26 de junio de 2012 a las 19:33

La tableta del portavoz del gobierno local, el profesor Pérez, en su prédica de los viernes de precepto en el Laredo, que resulta una cita mucho más amable y risueña que las de Soraya desde la Moncloa en el canal 24 horas de TVE, tiene ya un competidor estético en claro avance en la Plaza Nueva. El portavoz Pérez mete el dedito en el ipad que da gusto. Y el otro Pérez del gobierno, Beltrán, se ha aficionado a convocar a la prensa en el llamado salón comedor, donde no se yanta porque este gobierno anda corto de jamar pese a que alguno tiene dados dos golpes más de bimba que hace un año. Beltrán se remanga la camisa y se hace la foto en ese salón comedor junto a sus alcaldes de barrio y parece el mismo Obama en el despacho oval. El ala oeste de la Plaza Nueva. Qué foto más estudiada, qué diagonales, qué composición barroca, qué juego de brazos, qué corbata más natural en su caída y en su nudo, qué cruce de miradas, qué señores más serios…Y todo para anunciar 40.000 reparaciones en los barrios (¿barrios que perdimos?) por valor de 400.000 euros. Pero cáspita, si están cuadradas hasta las cifras. Qué casualidad, qué redondo todo. A este Beltrán del salón comedor sin manjares sólo le falta la llave inglesa de Pepe Gotera y Otilio, la gorrita y vámonos para los barrios, señora, que yo le arreglo el bache de la puerta de su casa en un santiamén. En el reparto de caramelos, fíjense que este concejal en versión Cillit Bang prima los distritos Este y Cerro Amate, donde curiosamente dicen que el PSOE recupera apoyos, que se llevarán 90.000 euros en reparaciones. El que menos, el de Los Remedios, con sólo 24.300 euros, que es el distrito electoral donde el PP recibe más votos en toda España. ¿Vuelta de tuerca a la estrategia de la micropolítica o el mismo complejo de siempre del centro-derecha? Currito, dale al dedito. Y con Beltrán, los baches se van en un bang.

Un alcalde y 20 fieles ejecutores

Carlos Navarro Antolín | 20 de mayo de 2012 a las 5:00

UN alcalde sin sombra. Una curia sin cardenales. Todo por Zoido. El primer año de gobierno se salda prácticamente sin incidentes en la convivencia entre los veintiún concejales del gobierno. Nadie discute al jefe, que ha formado un ejecutivo local donde no hay ningún número dos, nadie que oficialmente se aproxime a la categoría de vicealcalde con la que Monteseirín llegó a investir a Emilio Carrillo amparándose en la Ley de Grandes Ciudades. Zoido no tiene vicealcaldes ni delfines, pese que su programa electoral recogía el nombramiento de un edil de Presidencia. Todo lo más, un círculo estrechísimo en el que sólo cabe como fijo el concejal Gregorio Serrano y algún otro de forma esporádica. El nombre de esa sala noble que está en la planta baja del Ayuntamiento, junto al Arquillo, reproduce fielmente el espíritu de un gobierno donde, por el momento, nadie tose ni cuestiona al alcalde: los concejales de gobierno son los fieles ejecutores. La fidelidad es el efecto lógico de ese período de estabilidad que otorga a todo partido una mayoría absoluta tan abultada y también obedece a que el alcalde no sólo no está cuestionado en su partido sino que no ha hecho más que coger peso específico en las filas del PP. La paz, por ahora, reina en el PP de Sevilla. En el andaluz es otro el debate.

El gobierno local ha vivido casi un año en continuo ritmo electoral, un calendario marcado por la necesidad del PP de explotar (con resultado desigual) la figura del alcalde en las elecciones generales y en las autonómicas. El pronóstico dice que a partir de este segundo año deberán entrar más en juego otros concejales de gobierno (de algunos no se conoce ni la voz).

Un gobierno sin fisuras, pero con un reparto de poder muy distinto. Serrano acapara cuatro áreas y las empresas municipales de peso. Es el superconcejal del gobierno, quien recibe encargos directos y personales del alcalde, el de la agenda más apretada y con quien Zoido comparte muchos de sus momentos de distensión. En general, los concejales de perfil gestor han sustituido a los de perfil político. La delegada de Hacienda, la independiente Asunción Fley, se ha hecho respetar y valer. Tan es así que Arenas se llegó a fijar en ella. Pero la Junta de Andalucía tendrá que esperar. En los Plenos le falta tono político. Maximiliano Vílchez es ya sin duda el delegado de Urbanismo más discreto de la democracia, parece calcado para una etapa de crisis en la que el urbanismo ha perdido fuelle. Ya su gerente se le conoce en las caracolas como “el del pañuelito” por su afición a lucirlos en el bolsillo del pecho de la chaqueta. Es precisamente lo que quería Zoido y así lo expresaba en sus años de oposición: la discreción absoluta en una delegación marcada demasiadas veces por las polémicas y los escándalos.

Pero quien más carece de tono político es, sin duda, el número dos de la lista electoral, el catedrático Javier Landa, que ha metido al alcalde en más de un aprieto por su estilo personal, ajeno a una política encorsetada. Landa usó su potestad como presidente del Pleno para expulsar a dos fotógrafos del Salón Colón, lo que puso a los tres grupos políticos en su contra, que ya es difícil. Anteriormente justificó sin tino que no se izara en el Ayuntamiento la bandera del Día del Orgullo Gay, pero sí la del pueblo gitano. Arguyó que una enseña era institucional y la otra no. Landa ha ido adquiriendo un perfil más discreto y algo menos árido en los últimos meses, consciente tal vez de que las cátedras tienen un peso muy relativo en el mundillo de la política. Por no decir que tienen un peso nulo.

Los concejales más políticos, Curro Pérez y Beltrán Pérez, otrora látigos del gobierno de PSOE e IU, desarrollan ahora papeles más discretos. Curro Pérez está desaprovechado: es portavoz oficial de un gobierno muy presidencialista y su parcela de gestión se reduce al distrito de Triana. Recuérdese que el grupo popular tiene también su propio portavoz, Juan Bueno, con un destacado peso orgánico. Curro Pérez tendrá en pocos meses una competencia para sacar a la luz sus cualidades: la construcción del aparcamiento en San Martín de Porres, que tendrá dos meses levantada esta plaza.

Y Beltrán Pérez parece estar dedicado (y a gusto por el momento) en esa tarea poco lucida de coordinar y potenciar los distritos. La previsión lógica es que Los Pérez recuperen más protagonismo en cuanto se acerquen las elecciones. Son los más políticos.

Zoido sólo ha tenido que desautorizar expresamente en una ocasión a un miembro de su gobierno, precisamente al único que eligió a dedo: Demetrio Cabello. El delegado de Movilidad, comisario del Cuerpo Nacional de Policía de profesión, admitió en público que el Ayuntamiento no puede hacer nada para que la empresa Equipark devuelva a los vecinos las fianzas entregadas porque «no es una obligación impuesta» ni en la normativa contractual ni en los pliegos administrativos de la concesión, por lo que se trataría de una cuestión civil entre una empresa y un particular «y en este ámbito ha de dilucidarse». Cabello dinamitó así una de las principales promesas de Zoido, que en las elecciones experimentó una fuerte subida de votos en el distrito San Pablo-Santa Justa, donde son muchísimos los vecinos defraudados por este asunto. Ni veinticuatro horas tardó el alcalde en pegar su primer tirón de orejas al edil independiente. Zoido calificó de “insatisfactoria” la explicación del concejal de Movilidad y ganó tiempo pidiendo nuevos informes.

El segundo tropiezo resultaron ser los familiares enchufados en los distritos, donde adquirió un protagonismo negativo el más joven de la corporación municipal, José Luis García, delegado del Distrito Sur. Los parientes tuvieron que renunciar a los contratos para que el gobierno no persistiera por más tiempo en los mismos errores que se hartó de denunciar cuando estaba en la oposición y gobernaba Monteseirín con el sostén de IU. A Zoido le escoció especialmente que tales prácticas las hubiera realizado precisamente el más joven del grupo político. José Luis García, Pepelu en las filas del PP, tiene el aval del propio Javier Arenas. Pero ahora está estrecha y discretamente marcado para que no vuelva a protagonizar escándalos que concedan munición al PSOE, que en este asunto fue donde realizó su mejor rodaje como oposición.

Tan sólo se ha producido una baja en el gobierno, la de la delegada de Nervión, María Eugenia Romero, que ahora es diputada en las Cortes. Entró como concejal el siguiente en la lista electoral, Rafael Belmonte. Zoido aprovechó para asignar a Pía Halcón al amable distrito de Nervión y enviar a Belmonte, de perfil mucho más político y un buen ejemplo de fiel ejecutor, a bregar con los problemas de Bellavista, un distrito más duro donde el PSOE tiene a sus dirigentes más beligerantes. Incluso el propio Juan Espadas tuvo sus más y sus menos con sus compañeros de partido en Bellavista en plena campaña electoral. El cambio de Halcón ha sido el único producido respecto al organigrama inicial del gobierno.

Un vídeo sin cacas y al estilo de Fabio Capello

Carlos Navarro Antolín | 30 de noviembre de 2011 a las 21:55

El cacareado vídeo de los reyes magos adolece de un defecto. A estos magos impostados de Oriente les faltan las camisas de tirantes, los pantalones piratas y las chanclas que dejan ver las garras enlutadas del turisteo de la ciudad si de verdad de la buena los creativos de Zoido querían demostrar que sus sudorosas majestades están tan a gusto en Sevilla que se quedan a vivir en ella. Los podían haber puesto en la cola de uno de esos establecimientos desubicadores de cafe&tapas (¿Pero alguien en Sevilla pide un cortado con una cola de toro o una leche manchada con una urta a la roteña?), vagando por los santuarios de la camiseta que pueblan el barrio de Santa Cruz, regateando a las gitanas del romero que vivaquean por esa misma Plaza del Triunfo o sorteando las cacas de los jacos a los que aún no han puesto los dodotis. A este vídeo le faltan tantos recursos como las cacas de esa zona del entorno catedralicio. Es tan cortito que recuerda a aquellas promociones de los vídeos comunitarios de los años ochenta. El gobierno local dice que está encantado con la polémica porque ha generado en una sola jornada miles de descargas en las redes sociales. Parece que en materia de promoción turística lo que importa es el resultado, el 1-0 que da los tres puntos al estilo italiano y hasta la siguiente; el que hablen mal de mí, pero que hablen. Cuanto más ladra el PSOE, más cabalga Gregorio Serrano. Política resultadista, al estilo Capello.

¿Pero ustedes saben para qué le ha venido verdaderamente bien el vídeo al gobierno? Para que se olvide cuanto antes la fotografía dominical del alcalde vestido de tenista en la pista de la Copa Davis. Aquella sí que merecía un ojú como el que Melchor le dice a Gaspar en el vídeo sin cacas. Este vídeo no tiene cacas, pero tiene mucho de quite providencial para Zoido. La cosa no huele bien. ¡Curro (Pérez) dale el botoncito del vídeo, que el alcalde se ha hecho otro foto! Ojú. ¡Pero cómo ladran, cómo ladran! Guau, guau.

Las lecciones del profesor Pérez

Carlos Navarro Antolín | 27 de julio de 2011 a las 14:03

Decían los periodistas capitalinos que asistir a una rueda de prensa del ex vicepresidente Solbes era como estar en la Universidad y recibir la lección magistral de un viejo catedrático. Al político barbudo (que por serlo nunca hubiera recibido un beso de Soledad Becerril) sólo le faltaba en ocasiones el puntero para ir señalando las gráficas de la economía. Te enterabas o no, según los días, pero aquello sonaba bien. Lo de ir a las ruedas de prensa es un ejercicio de rejuvenecimiento, una suerte de túnel del tiempo en el que por minutos crees estar de nuevo en las aulas que perdimos. Y eso puede ser agradable. O no, que diría Rajoy. Porque en la política y en la Universidad el pelaje es más variado que un encierro de Prieto de la Cal. Anda que no.

Lo de Curro Pérez, portavoz del gobierno de los 20 concejales de Zoido, es la mar de entretenido. Se sienta uno allí y no se le va el santo al cielo ni un minuto. Los ojos se le ponen al personal como los de un búho. Hay que regalarle al profesor Pérez el puntero de Solbes. Pérez le explica a usted la diferencia entre decretos, reales decretos y resoluciones en un santiamén. Se lo da mascadito y directo para que usted se vaya a casa y ya tenga tema de conversación en la comida. Y para que se beba los telediarios como el agua de Emasesa de Jesús Maza. Cuanto más sabe usted de Derecho Administrativo mejor engulle los telediarios. Está comprobado. Ni Pérez Royo, ese rector para el olvido, explica tan clarito en su libro lo que nos enseña el profesor Pérez. Con Pérez da gusto. Y qué respuestas más sesudas. Le preguntan con toda la razón del mundo por la idoneidad de haber derogado el Plan Centro después del Pleno para evitar ciertas críticas y fíjense la perla que suelta el profesor Pérez: “Las críticas las iba a haber de todas las maneras. Y las recibimos con agrado”. ¡Pista que va el artista!

Lo dicho. A comprarse todos (los periodistas los primeros) el Curso Aceleradísimo de Derecho Administrativo. Del profesor Pérez, por supuesto. Nuestro Solbes local. El manual de Pérez Royo, no; que ese ya nos lo empapamos hace unos años.

Coda: Pérez también tiene barba, como Solbes. ¿Lo besará la ex alcaldesa?

Concordias y discordias

Carlos Navarro Antolín | 31 de mayo de 2011 a las 5:00

La festividad del patrón en la Catedral registró una nueva victoria incontestable de la derecha. Once concejales del PP por tres del PSOE. El gobierno saliente estuvo representado por Alfredo Sánchez Monteseirín, Rosamar Prieto-Castro y Joaquín Díaz. Zoido llevó a diez de sus quince concejales, entre ellos a dos de los tres que no repiten. La misa coral comienza. Está en el templo metropolitano la corporación bajo mazas, pero está ausente la alta jerarquía eclesiástica. “Los del PP nos barren en todo. ¿Que cómo está la gente del partido? Hay días y días…” Zoido y Monteseirín se saludan con los heraldos de los reinos de la corona española del monumento a Colón como testigos. Debe ser un ejemplo del seguimiento de la tesis sobre la concordia expuesta en la pasada campaña por el ex alcalde socialista Manuel del Valle: “Los del PP no son nuestros enemigos, son nuestros rivales”.

Los sonidos de la flauta y el tamboril ambientan la entrada a la ceremonia en el Teatro Lope de Vega, segundo gran acto del día. Hay dos hermandades rocieras distinguidas en la ceremonia civil del denominado Día de la Ciudad. Ocurre que cierta procesión va por dentro, pues la autoridad eclesiástica ha hecho saber en tiempo y forma a quienes corresponde que no se le ha tenido en cuenta ni para pedir ni para aceptar la Medalla de la Ciudad. Una llamada al orden en toda regla. Un coscorrón. Un tened claro aquí quién es el que manda. El día se tornó agridulce para algunos. Las carretas, más que nunca, fueron por dentro.

La ceremonia en el teatro dio lugar a más imágenes para la concordia. Zoido y Espadas se saludaron en el patio de butacas. Al alcalde electo le dieron primera fila. Al senador socialista lo colocaron bastante más atrás, con la diputada socialista Carmen Hermosín como acompañante. La victoria tiene séquito. La derrota, aires de soledad. Por cierto, que nadie del PSOE municipal ha dicho aún ni mú sobre la composición del nuevo gobierno local. Debe ser cosa de la oposición “implacable”.

Zoido no quiso este año sentarse en el escenario. Tenía asiento en una esquina de la segunda fila como portavoz del grupo popular. Su lugar lo ocupó el portavoz adjunto, Curro Pérez. Alguien debió hacer valer que esa esquina no era el sitio más adecuado para un ganador con veinte concejales. Y encima con Torrijos como compañero de todas las fotografías. El alcalde entrante saludó a decenas de personas antes del comienzo del acto. Se dejó ver y se dejó querer, sabedor de que la gente quiere seguir viendo al mismo Zoido de los últimos cinco años. Resultan curiosas las maniobras de algunos (y algunas) para ir colocándose en puesto de saludo. Hay verdaderos ingenieros en la materia.

Los vídeos sobre los homenajeados tuvieron gazapos. Cuando tocaba el turno de agasajar a las hermandades rocieras del Cerro y de Sevilla Sur, la gran pantalla proyectó una imagen de la salida de la hermandad de Sevilla del Salvador. La cosa recordó a los telediarios que se hacen en Madrid los Viernes Santos, cuando confunden a las Esperanzas.

Monteseirín se refirió al antiguo convento de Los Remedios, actual museo de carruajes, como el pabellón de Cuba de 1929, cuando éste realmente se encuentra en la Avenida de la Palmera, hoy sede de la Delegación de Gobernación de la Junta de Andalucía. El alcalde prometió no hacer un balance de su gestión, pero a la hora de la verdad se hartó. Y se llevó un aplauso especialmente prolongado que tuvo que agradecer con un gesto de abrazo hacia todos los asistentes. A Monteseirín le ocurre como al cardenal. Comienza a recoger el cariño de ciertos sevillanos en el túnel de salida, con el pontificado a punto de esfumarse. Así es esta ciudad. Te perdona cuando te vas. Dicen que es un perdón egoísta, porque complace más a quien lo otorga que a quien lo recibe.

La intervención de la presidenta del Parlamento, Fuensanta Coves, no pasará a la historia. El presidente del Senado cerró el acto con un discurso inocuo con un final patriótico sobre lo que España nos une más que nos desune. Javier Rojo acudió a arropar a su amigo Monteseirín. Cumplió. A la salida, la crisis dejó a los asistentes sin canapé oficial por tercer año consecutivo. “Y eso que esta vez teníamos la esperanza de que Robles se estirara al haber recibido una medalla”. Torrijos se quita la americana, enciende la pipa y se va por los Jardines de Murillo. La derrota y sus aires de soledad.

La tableta de Curro Pérez

Carlos Navarro Antolín | 23 de marzo de 2011 a las 13:37

tableta

Pero qué moderno estan los Zoido’s boys. Están imparables, como la Junta en sus buenos tiempos, a. E. (antes de los ERE). El portavoz adjunto Curro Pérez se presentó en el debate sectorial sobre medio ambiente, urbanismo y otras ramas con las dos manos ocupadas. En una, el mandoble para atizarle al gobierno “de perdedores”, como hace en los Plenos, y en la otra el iPad donde tenía todo el argumentario para responderle con rapidez al candidato Espadas, que ayer se fue otra vez de novillada. O te compro una casa o te visto de luto. El cabeza de lista del PSOE largaba y largaba cuando ya estaba Don Curro activando las yemas de los dedos para sacar la relación de parques construidos por Soledad Becerril y los millones que perdimos en Urbanismo. Se dice por la Plaza Nueva eso de que ya tienes más peligro que Curro Perez manejando la tableta. Los de IU deberían traer de nuevo a Sausan, la gran revelación de los debates sectoriales. Sin Sausan nada es lo mismo. Cuantísimos espectadores no creyeron ayer que Gloria Sánchez (IU) era la representante del PP. ¿Por qué sería? ¿Tal vez por la barba del descorbatado Curro Pérez? La barba los confunde. Esta derecha ya no es lo que era.

El prime time se logró cuando Don Curro le preguntó a Espadas por los millones de los convenios urbanísticos. ¿Dónde están los millones? Y tuvo su gracia que Espadas se refiriera a su interlocutor como el futuro líder de la oposición. El PSOE huele una desbandada popular si Zoido no logra la Alcaldía. Cierto. Claro que lo mismo ocurriría en la lista socialista, pues no vemos a ciertos independientes con poco menos de 1.800 euros al mes sufriendo en los despachos con goteras del palomar. Hay que tener devoción para empollarse decenas de expedientes al mes para hacerse con los titulares de prensa.

Gloria Sánchez se sintió ninguneada en medio del fuego cruzado entre el socialista y el popular. “Parecen ustedes Pimpinela”. Ah no, de ninguna manera. El copyright de Pimpinela lo tienen Gregorio Serrano (PP) y Nieves Hernández (PSOE) con los temas de la Hacienda local en los Plenos.

Pero nada como la tableta de Curro Pérez. ¿Recuerdan aquella arenga de ciertos mítines de los grandes años del PSOE? “¡Alfonso, dales caña!” Los tiempos evolucionan: “¡Curro, saca la tableta!”