Archivos para el tag ‘Hacienda’

Varoufakis y el gobierno de Espadas

Carlos Navarro Antolín | 12 de junio de 2015 a las 5:00

Paseo por Sevilla con Antonio Mu–oz, concejal del PSOE
LO suave que han ido las negociaciones para la investidura de Espadas, ¿se ha dado usted cuenta? Parece que nadie recuerda las tensiones de 2003 y de 2007 para negociar el reparto del poder entre el PSOE de Monteseirín y la IU de Torrijos. Monteseirín, glotón de la política, exigió estar en todas las mesas de negociación, pese a que esas tareas se dejan para los escuderos de calidad, para los hombres del aparato, para los fontaneros. La IU de entonces chuleó todo lo posible. Hasta llegó a exigir despachos en Urbanismo, de tal forma que Monteseirín duplicó la estructura de la Gerencia: un vicegerente para IU, una oficina de la bici para IU y una oficina para inquilinos en situación de riesgo para IU. Juan Espadas no se sienta en todas las negociaciones. No se mancha en todas. Para los momentos delicados tiene a su Varoufakis particular, su fiel Antonio Muñoz. A Muñoz se le está poniendo cara de delegado de Urbanismo, de delegado de Turismo, de portavoz del grupo socialista y de no se sabe cuántos cargos más. Que dicen que Muñoz será el Gregorio Serrano de la nueva era de la Plaza Nueva, pero más estilizado, merendando tortas de aceite y sin chaqué para las procesiones. ¿Pues no que dicen que le quieren encajar también Cultura? Y eso que Espadas tendría para Cultura a una chica que se llama Miriam Díaz, que para eso es la secretaria de Cultura de la Ejecutiva Regional del PSOE andaluz. Y para Deportes tiene a Inmaculada Acevedo, que trabaja en el Instituto Municipal de Deportes desde antes de los tiempos del largo pontificado de Monteseirín. Por cierto, a Monteseirín se le espera el sábado en el Salón Colón, en lugar preferente para asistir a la toma de posesión del nuevo alcalde. Hace cuatro años fue el ausente. Y ahora se hará presente, muy presente. El morbo entre maceros está servido.

Sigamos con la quiniela del gobierno. La lidia con el sindicato de Policías (Seguridad) y con Tussam (Movilidad) recaerá en Juan Carlos Cabrera, que asumirá además las funciones de delegado de Fiestas Mayores, donde puede contar con colaboradores como Miguel Bazaga, concejal saliente, y hasta con, tachín, tachín, Carlos Bourrellier, actual presidente del Consejo de Cofradías que no oculta sus ganas por aceptar nuevos retos si llega el caso. Ojo con el actual gerente de Tussam, Manuel Torreglosa, que está muy bien visto por los dirigentes socialistas. Podría seguir en la empresa o ser destinado a otras funciones, aunque los recortes salariales que tendrá que aplicar el nuevo gobierno pueden dificultar la partipación de determinados profesionales. Torreglosa ha conseguido en la empresa de Tussam lo que parecía un imposible: la paz social. Está cantado que Carmen Castreño asumirá funciones de delegada de Economía y Empleo; el veterano Joaquín Castillo tiene papeletas para Hacienda, donde el gerente que deja el PP, Eduardo León, es el mismo que estaba en los tiempos de Monteseirín. León tiene muchas opciones de seguir en el puesto y convertirse en el decano de los gerentes.

El médico Juan Manuel Flores suena para la parcela de asuntos sociales y para la portavocía adjunta del grupo político. Y está claro que Adela Castaño encajaría más en Participación Ciudadana, con varios distritos a la vez, que en áreas como Cultura. La aritmética manda a la hora del reparto de los distritos: hay once a asignar entre un máximo de diez concejales si se tiene en cuenta que Espadas es el alcalde. Si el Varoufakis local se carga de competencias, ya son nueve concejales para asumir los distritos, por lo que no sería descabellado vaticinar que habrá ediles destinados a la atención de más de uno y de dos. A 48 horas de la toma de posesión, nadie ha pedido entrar en el gobierno de Espadas, ni ha exigido estructuras paralelas. Hasta el arzobispo de Sevilla ha lanzado un aviso de cordialidad al recordar que él se entiende bien con gobiernos del PSOE y del PP. La derecha casi no tiene plañideras de su derrota (a la que siguen llamando victoria en el derecho a la última voluntad) y en el PP aún están a la búsqueda del albacea del gobierno de los veinte concejales y 13.000 veladores.
Esto, por el momento, se parece muy poco a aquellas tensiones de 2003 y de 2007, a esas interminables reuniones en los hoteles de Triana y de la Cartuja, o frente a la estación de Santa Justa. De aquellos tiempos sólo queda una chica llamada Susana Díaz, que estaba en la mesa de negociación con IU en 2007. Hoy tenemos a Varoufakis, pero sin reportaje en el papel couché con el Partenón de fondo. Por ahora le esperan las caracolas de la Gerencia, algo más áridas que el Partenón, pero donde algunos se han pasado cuatro años haciendo la estatua con pañuelito en el bolsillo. A Espadas, eso sí, lo vigilará una troika de señores que tienen poca pinta de lucir chaqué. Y no sabemos si merenderán o repartirán tortas.

Los maitines de Zoido en las caracolas

Carlos Navarro Antolín | 23 de junio de 2014 a las 12:46

El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, visita la calle Amador de los Ríos junto al concejal delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, y la concejal delegada del Distrito Nervión, Pía Halcón. En la calle Amador de los Ríos, esquina Alonso de Or
Tres lunes seguidos a primera hora. Tres lunes a la sombra de las caracolas. Tres lunes donde habita la colonia de gatos (miau) y aún quedan dos patos (cua) en el estanque central. El alcalde le ha cogido afición a arrancar la semana lejos de la Plaza Nueva. Zoido se desplaza hasta la sede de la Gerencia de Urbanismo para controlar personalmente la tramitación de proyectos que considera claves en los nueve meses hábiles que restan de mandato. Zoido prepara el parto electoral allí donde se cuece lo poco de macropolítica a la que están capacitados los ayuntamientos de hoy y casi toda esa micropolítica que es el principal asidero para su marca personal en Sevilla. En la sala de juntas de la caracola número uno se reúne a puerta cerrada para sus particulares maitines con el concejal de Urbanismo, Maximiliano Vílchez; su jefe de gabinete, el inseparable Alberto Díaz; el gerente del organismo autónomo,Alberto de Leopoldo, y los dos directores del organismo autónomo: Manuel Valdivieso (área administrativa y económica) y Jorge Almazán (área técnica).
La buena noticia es que la Hacienda local librará tres millones de euros para que la Gerencia pueda arreglar los pavimentos de muchas barriadas, todo un regalo para una Gerencia que sólo disponía de 14 millones de euros para inversiones, una partida de la que tienen que salir las ayudas a la rehabilitación de los templos, las demoliciones de los bloques de Los Pajaritos y tres millones ya reservados para el vallado de la superficie de 700.000 metros cuadrados de la Zona Franca, que es la aportación que hace el Ayuntamiento al proyecto, y de cuyo proyecto ya han informado favorablemente la Guardia Civil y el Servicio de Aduana, por lo que sólo queda el visto bueno del Puerto. El próximo Pleno aprobará la correspondiente modificación presupuestaria para que Urbanismo coja aire y los vecinos puedan apreciar esa política de infantería por la que se pirra el alcalde (barrenderos, policías y albañiles sobre el asfalto).
Las otras buenas nuevas son que todo marcha para que el otoño arranque con el mercado gourmet de la Nave del Barranco a pleno rendimiento. Yen los siguientes meses, siempre antes de las elecciones, deben comenzar las obras de los proyectos privados de la antigua estación ferroviaria de Cádiz (su conversión en centro deportivo) y del mercado de la Puerta de la Carne (otro mercado gourmet con usos culturales añadidos). El alcalde está muy encima del segundo, del que en breve quiere que sea presentado a los medios de comunicación con todo detalle. De hecho, su deseo hubiera sido presentarlo ya, pero no estaba todo amarrado y ha preferido esperar. Y también antes de las elecciones quiere abrir al público la antigua Fábrica de Artillería, una vez que la Gerencia concluya el saneamiento de las cubiertas y la instalación de un sistema de recogida de aguas propio (450.000euros) y quede planteada la rehabilitación de la zona conocida como la catedral (1,5 millones). Poco más.
El vallado de la Zona Franca estará listo antes de mayo, pero no es precisamente un proyecto para el lucimiento. Al igual que ocurrirá con la demolición de los bloques de Los Pajaritos y la licitación de las 512 nuevas viviendas, un proyecto en el que Zoido tiene empeñada su palabra y en el que ha comprometido personalmente a la ministra Ana Mato, a la que en marzo de 2012 invitó a presentar el proyecto de nuevas viviendas municipales.
Todos los demás grandes proyectos no dependen directamente del Ayuntamiento. No habrá antes de mayo ni novedades de la SE-35 (un sueño celestial), ni segunda tienda de Ikea (el Ministerio aún tiene que responder al proyecto de vía alternativa que comunique los terrenos con la A-4), ni movimiento en la antigua fábrica de Altadis, ni el Paseo del Arte (el comienzo de la obra antes de las elecciones sería como encontrar el vellocino de oro), ni el supuesto auditorio en terrenos del Puerto, ni un uso definido para la antigua comisaría de la Gavidia, ni por supuesto el nuevo puente que se reclama para la Cartuja.
Los maitines de la Cartuja son una especie de administración de la pobreza en una Gerencia de Urbanismo que saca los matasuegras y los gorritos para celebrar la llegada de tres millones más para la reparación de calles y que sólo en 2007 daba licencias para obras por valor de 1.500 millones de euros. Del cuerno de la abundancia a los dos patos del estanque. Cua, cua.

El PP gobierna en ‘coalición’ con Fley

Carlos Navarro Antolín | 21 de junio de 2012 a las 12:43

NO lo piensa este cajista de eterno luto, sino el concejal más próximo al alcalde. Gregorio Serrano se lo dijo en el consejo de administración de Giralda Televisión a Mercedes de Pablos, representante del PSOE, cuando la concejal le preguntó por el presupuesto de la futura agencia pública con la que el gobierno del PP alargará la vida de la tele que fundó Monteseirín. Serrano aseguró desconocer aún la cuestión económica y se dirigió a los representantes de la oposición: “Ustedes saben mejor que nadie que todos los gobiernos son de coalición. Por un lado está el gobierno y por otro la delegada de Hacienda con la que hay que pactar”. ¡Toma ya, pista que va el artista! Serrano nos ha cegado con tanta iluminación. En la próxima auditoría sobre transparencia en la gestión nos salimos de la tabla. La monosilábica Fley hace saltar por los aires el medidor de la independencia. Por una lado, ella. Por el otro, los miembros de la orden mendicante que son los Zoido’s boys. Y el superdelegado lo dice en un consejo de administración imbuido del espíritu del cura Chamizo, el que lee la cartilla a los parlamentarios: “La gente está hasta el gorro de ustedes”. Están las verdades del barquero, las verdadres del cura sin sótana y las verdades de café que suelta este Serrano. Picardía, picardía, don Zoido, Serrano ha dicho una picardía….
En casa de Zoido manda la que controla la pastora (divina). ¿Pasa algo? Yyo preocupado porque me como las uñas. La De Pablos tenía ante así el reconocimiento de lo que todo el gobierno rumia que te rumia en los cafés de General Polavieja. Doña Tijeras, uf… Menuda es. La periodista De Pablos consiguió la exclusiva de un Serrano que desentierra el tabú con la naturalidad con la que dijo en la oposición que no se podía vivir con un sueldo tan bajo. Ylo hizo sin acritud, como reconoce Mercedes con camaradería.
Saque usted veinte concejales para que de verdad luego sólo mande uno. O una. Si Hacienda somos todos, vamos a cerrarla, dijo aquel. Hasta el gorro de Chamizo están algunos de Hacienda. Y rumian que te rumian… Cuanto más aprieta la Fley, más suena la máquina del café. Vemos a Serrano ya sentado en el plató de La máquina de la verdad con los sensores pegados al traje de Javier Sobrino. Y una voz profunda que dice solemne: “A la pregunta de si Asunción Fley es la que parte el bacalao en el Ayuntamiento, el concursante dijo…sí. Y dice…la verdad”.