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Arenas controla, Tarno se enoja

Carlos Navarro Antolín | 26 de febrero de 2018 a las 5:00

24/02/2017: Junta Dirrectiva provincial del PP Andalucía. 24/02/2017: Junta Dirrectiva provincial del PP Andalucía.

LOS comités ejecutivos del PP a puerta cerrada son una mina. La primera señal que mide la expectativa de la cita radica en la presencia o ausencia del gran Povedano, jefe de seguridad del partido. ¿No pide la Delegación del Gobierno en Andalucía que cada cofradía tenga un jefe de seguridad? Pues la derecha hispalense es esa organización preclara que hace años que tiene su propio Cecop. Y les aseguro que funciona perfectamente. Los presidentes provinciales pasan, Povedano siempre se queda. Como Eduardo Herrera en la Federación Andaluza de Fútbol. Como Gallardo en el Colegio de Abogados. Como Paco Vélez en el Consejo de Hermandades. El sábado –a lo que íbamos– se presentó Povedano en el comité ejecutivo. Se barruntaba lío en la sesión a puerta cerrada a cuenta de los catorce expedientes de expulsión por doble militancia (¡Malditos roedores!) y por los dos casos de insultos públicos a la cúpula del partido (¡Malditos tuits y retuits!). Cuando Povedano está es que hay control de firma a la entrada y votaciones. Su presencia tranquiliza. Disuade a los potenciales alborotadores. La sesión estaba presidida por Arenas. Resulta un verdadero espectáculo comprobar cómo Javié controla las situaciones… tantos años después. Su auctoritas es demoledora. Es lo que hay. Su sombra es indiscutiblemente alargada. Los hijos políticos quisieron jubilarle en 2012. Los nietos políticos lo mantienen hiperactivo. Ni siquiera ha entrado en emeritud.

El graderío se situó en torno a la disposición habitual. A la derecha de la entrada y en el centro, el sector más afín a la dirección habitual, junto con alcaldes, la muchachada de Nuevas Generaciones y los presidentes de distritos de la capital. A la izquierda de la mesa, los actuales críticos (antes oficialistas). Una de las novedades del sábado era ver al edil Ignacio Flores completamente integrado en el aparato actual desde que ha sido nombrado portavoz adjunto del grupo municipal. Flores lleva en el Ayuntamiento desde los tiempos de Soledad Becerril, por lo que hay quien considera con guasa que la Real Academia de la Historia puede dar por concluida la Transición.

Los tres últimos ex presidentes del PP de Sevilla (Ricardo Tarno, José Luis Sanz y Juan Bueno) se sentaron juntos. La secretaria de Organización, Macarena O´Neill, leyó las pruebas contra los catorce afiliados que debían ser expulsados, entre los que se encontraba un concejal y baluarte de la candidatura de Juan Bueno en Dos Hermanas. Bueno afirmó que no le habían presentado pruebas concluyentes de dichas descalificaciones, a lo que Virginia Pérez respondió con un completo dossier de descalificaciones o incitaciones a traspasar la militancia a otros partidos. El ex presidente no puso en duda esas pruebas y apoyó la medida en ese caso.

Una crítica con la dirección actual, Maribel Vilches, justificó que comparecía muy arreglada porque tenía una boda (“un evento”). Recordó su condición de abogada para exigir garantías en los expedientes de expulsión, a lo que tanto O´Neill como Juan de la Rosa, secretario general cada vez con más complicidad con la presidenta Virginia Pérez, contestaron que, “evidentemente”, los expulsados tienen un plazo legal para recurrir la decisión. Arenas, siempre presto a promover la distensión en público entre hijos y nietos, recordó con humor que los dados de baja por fallecimiento no necesitan de plazo de alegaciones. Todos (o casi todos) se rieron. Vilches pidió la palabra hasta cuatro veces más, provocando algún bostezo: “Te pido brevedad y lo hago con todo el cariño”, le suplicó Arenas en alguna ocasión. Algún asistente llegó a preguntar en voz alta por la hora de comienzo de la boda a la que estaba invitada Vilches (¡Qué desahogada es esta derecha en ocasiones!). La presidenta Virginia Pérez intervino para exponer a los presentes si no era suficiente prueba en contra de un militante expedientado el hecho de que siendo un cargo público del PP votara contra mociones presentadas por su propio partido, como ocurrió en Dos Hermanas. Sólo se opuso a las expulsiones la muy parlante letrada Vílches. Hasta el ex presidente Juan Bueno y el senador José Luis Sanz votaron a favor de las medidas disciplinarias.

Se trató la creación de una gestora en el municipio de Sanlúcar la Mayor tras la imposibilidad de poner de acuerdo a los dos candidatos que optan a la presidencia local. Esta vez sí hubo una votación y, nueve meses después, se midieron de nuevo las fuerzas internas con un muy desigual resultado. Se registraron 65 votos a favor de la gestora propuesta por la dirección actual, dos abstenciones y 20 votos en contra (entre los que estaban los sufragios de los ex presidentes José Luis Sanz, Ricardo Tarno y Juan Bueno). Curiosos fueron los votos en contra del edil y vicepresidente del partido, Alberto Díaz (ex portavoz municipal y ex jefe de gabinete de Zoido) y el voto a favor de la gestora de José Miguel Luque (actual jefe de gabinete de Beltrán Pérez y antiguo de Zoido). Si algunos mantienen que el partido está roto por la mitad, el sábado se comprobó que una mitad es cada vez más grande y se extiende a la velocidad de los adosados del Aljarafe en tiempos del boom inmobiliario. Distinto es que el partido tenga mayor o menor capacidad de movilización del voto cuando lleguen las elecciones y no se trate ya de ganar partidos amistosos (léase comités ejecutivos), sino poder puro y duro.

Se sucedieron finalmente las intervenciones de clausura. Bueno pidió un “debate serio y sereno” sobre el uso de las redes sociales. Se refirió al “calentamiento” de algunos militantes y a la necesidad de no promover expulsiones. Y advirtió:“Si nos ponemos a buscar insultos en las redes, tendríamos una lista interminable en el último año”. La presidenta Virginia Pérez replicó de inmediato a su antecesor: “Quien después de nueve meses no entienda que no se puede decir en las redes, con el logotipo del partido, que aquí existe una dictadura interna… No puedo consentir que nadie insulte a nadie, es mi responsabilidad. Yo lo pongo en conocimiento del comité de derechos y garantías y que allí se decida. Basta con tener sentido común. No le hagas a tu compañero lo que no quieras que te hagan a ti”. Se oyeron aplausos.

Pedro González, presidente de NNGG y concejal en Tomares, felicitó a la cúpula del partido. Juan Ávila, alcalde de Carmona y, por cierto, poseedor de un burro (El Platero y yo de la Campiña), pidió una reflexión sobre el uso de las redes sociales. “Es penoso lo que está pasando y que perdamos tres horas de un sábado en esto en vez de trabajar para ganar las elecciones. Hay gente que no acepta que unos han ganado y otros han perdido. No se puede estar jugando con los tuits y con la prensa. ¡Que Ciudadanos nos está machacando!”. Sonaron más aplausos. Felipe Rodríguez Melgarejo felicitó al senador José Luis Sanz por las noticias favorables sobre su situación judicial. “Es la segunda vez que atacan a nuestro buen amigo. ¡Que se entere la gente! ¡Que has salido ileso!”. Sonaron aplausos. Arenas aseguró que figuraría en acta la felicitación a Sanz. Maribel Vilches pidió la palabra por enésima vez y se reiteró en su petición de “proporcionalidad” en las sanciones a los ya expulsados. Arenas aseguró que él era feliz con un teléfono Nokia sin capacidad de mensajería rápida: “¡Esto es un martirio chino!”, refiriéndose a su smart phone. “A mí me ponen a parir aquí todos los días y no sé quiénes son”, dijo sobre las redes sociales con el teléfono alzado. “Y esto es un problema extraordinario que perjudica a la infancia y que puede cambiar la sociedad en cinco o diez años. Esto es muy serio”, sentenció.

La letrada Vilches pidió de nuevo la palabra. Arenas le echó humor. El edil Pepelu García exclamó: “¡Que no llegamos al telediario!”. Este último comentario provocó la reacción airada del ex presidente provincial Ricardo Tarno, diputado nacional, que irrumpió e instó a que se respetara a la interviniente: “¡Me parecen impresentables estas faltas de respeto!”. Y abundó en cómo se cuestiona al ministro del Interior en las redes sociales. Arenas apuntó a que no sólo al ministro Zoido, sino que él también sufre ataques en silencio. Tarno recibió algunos aplausos. Arenas de nuevo calmó el ambiente.

Beltrán Pérez actuó como virtual candidato a la Alcaldía presentando el acuerdo presupuestario que permite la bajada de impuestos. Fue aplaudido por el personal de los distritos y de NNGG. Virginia Pérez declaró que no permitiría faltas de respeto y anunció que todos los candidatos de la provincia se presentarían en junio. Arenas felicitó la labor del grupo municipal de la capital y lanzó un mensaje contra las influencias extrenas: “Este partido es autónomo en sus decisiones. La dirección del PP es una”. Las filas de los antiguos oficialistas clareaban ya en ese instante. Fuera del castillo hace frío. Arenas levantó la sesión. Povedano controló la evacuación de la sala. Sin novedad. Virginia Pérez se fue a Carmona a apoyar la labor de los muchachos de NNGG. La letrada parlante se iría a su boda, donde los novios comerían perdices. En fútbol ganan los alemanes. En política, los aparatos. Ignacio Flores ha sido premiado por abrazar el nuevo régimen. Aviso a navegantes.

24/02/2017: Junta Dirrectiva provincial del PP Andalucía.

24/02/2017: Junta Dirrectiva provincial del PP Andalucía.

En la fiesta de Juan Bueno

Carlos Navarro Antolín | 30 de mayo de 2017 a las 5:00

Fiesta bueno

LOS homenajes en Sevilla los carga el diablo. ¿Cuántos cazadores no despiden a sus presas, ya cazadas y desplumadas, con el correspondiente homenaje de cena, discurso y placa? En Sevilla homenajeamos muy bien, estupendamente, se nos da de cine. Aquí se jubila del cargo un presidente del Consejo de Cofradías y sale organizada una cena de 600 comensales en dos minutos. Se jubila (o jubilan) un cardenal que ha gobernado 28 años y todavía estamos esperando a que haya un homenaje masivo de la sociedad civil como Dios manda. Las varas de medir son de cualquier manera. A Monteseirín, por ejemplo, le dieron su homenaje en las setas tras doce años de alcalde. En vez de a puerta cerrada, que así fue, alguien dijo con cierta guasa que fue a setas tapadas porque a la prensa no la dejaron acercarse. El otro día le dieron su homenaje al bueno de Juan Bueno tras cuatro años de presidente del PP sevillano. Fue un homenaje a plaza partida, que se decía de los antiguos espectáculos taurinos. Pero no porque acudiera sólo la parte que apoyó a Juan en el XIV congreso de la formación, sino porque asistió la mitad de la mitad de los que lo votaron. En la fiesta de Juan, que no era la de Blas ni la gente –válgame Dios– salía con varias copas de más, hubo muchas ausencias. Notables ausencias. Reveladoras ausencias. De la famosa mesa camilla que dicen que ha gobernado el PP en los últimos tiempos no fue nadie: Ricardo Tarno estaba con los asuntos de la OTAN que le corresponden como diputado nacional, y José Luis Sanz con los de sus dominios de Tomares que le corresponden como alcalde. Tampoco se dejó ver el ministro Juan Ignacio Zoido, que al día siguiente tenía el coñazo del desfile de las Fuerzas Armadas en Guadalajara, dicho sea según la expresión de Rajoy a micrófono abierto, ¿recuerdan?. El presidente del Gobierno, por cierto, se borró del desfile este año para ir a dar una conferencia a Sitges. Don Mariano, usted sí que sabe.

Tampoco, por supuesto, fue Arenas a la fiesta de Juan, a pesar de que tanto elogia siempre a Bueno en sus discursos. El lince no apareció, el lince anda moviendo las piezas del nuevo orden del PP sevillano. Hablando del nuevo orden, tampoco estuvieron Los Pérez: ni Virginia ni Beltrán. ¿Pero el PP de Sevilla no era una gran familia donde todos estaban ya la mar de contentos, pidiéndose perdón por las esquinas y dándose abrazos de costaleros con besos triples en las mejillas? Unos no fueron porque no podían, otros porque alegan que no se les convocó.

Las ausencias no serían por el precio de la fiesta. Se estipularon cinco euros para el merecido obsequio. Las consumiciones eran de Bollullos.

–¿Un cáterin de la provincia?
–No, de Bollullos es que cada uno se paga lo suyo.

La cosa no era gravosa. Asistió algún primer espada como el subdelegado del Gobierno, don Ricardo Gil-Toresano, que le debe el cargo a Zoido y Bueno y que, además, el sitio (La Raza) le cogía cerca de la alcoba (Plaza de España). A Gil-Toresano le diseñaron el festolín con escuadra y cartabón, como Curro Pérez le cuadra las agendas de los lunes al ministro Zoido: un actito en Sevilla para alargar el fin de semana.

El nuevo secretario general, Juan de la Rosa, no faltó, como tampoco lo hizo José Miguel Luque. En la heráldica del buenismo bien podrían aparecer Luque y de la Rosa como los particulares San Isidoro y San Leandro del bueno de Juan Bueno.
Hubo concejales como María del Mar Sánchez Estrella, Pía Halcón, Ignacio Flores y Jaime Ruiz, y diputadas provinciales como Carolina González Vigo. El portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento, Alberto Díaz, hizo acto de presencia algunos minutos.

Quizás alguien debió pensar en una fecha más idónea para celebrar el homenaje. Tal vez se precipitó la convocatoria. Juan Bueno es un personaje que no tiene aristas pese a todo lo que ha soportado en el último año. Siempre correcto, siempre educado, alejado de las formas agrestes de otros figuras, hay quien dice que le ha pasado como a muchos arzobispos recién aterrizados en Sevilla:que ha estado mal asesorado. Un presidente de partido es un símbolo cuando deja de serlo. Y como tal merece ser cuidado. A Bueno le ha tocado vivir como presidente la mayor convulsión que ha sufrido el PP sevillano desde su fundación. Nunca antes había ocurrido todo lo que ha sucedido en el último año, pese a que algunos se empeñaban en negar la importancia de los hechos. Está por ver que la agitación interna no se reproduzca en los próximos meses. Se sabrá después de agosto.

El homenaje debió ser masivo. Los nostálgicos tienen razón: Sevilla se nos va. Ya no nos sale bien ni la Madrugada ni los homenajes. Esto no es lo que era.

Agitación inédita en el PP de Sevilla

Carlos Navarro Antolín | 5 de junio de 2016 a las 5:00

reuniones PP sevilla
LOS tres rostros tradicionales del PP sevillano (Tarno, Bueno y Sanz) se estiraron al ver la fotografía. Los tres antiguos cachorros de Arenas fruncieron el ceño. Alguien debió llamar el lunes a uno de ellos, el diputado nacional Ricardo Tarno:“Ricardo, tenemos un problema”. Virginia Pérez, la camarlenga del PP sevillano que hace las veces de secretaria general, ha pegado el segundo aldabonazo. Pérez se desmarca del pelotón y reclama un sitio preferente en la futura estructura provincial del partido. Un PP sevillano que tendrá que celebrar su congreso tras los congresos nacional y regional que serán convocados después de las elecciones generales. La camarlenga no quiere ser un florero. No acepta tutelas. Como es consciente de que le reprochan escasos resultados electorales donde se ha presentado hasta ahora, apuesta por exhibir músculo interno.

La fotografía difundida el lunes por los propios interesados –tal como hicieron en la primera puesta en escena el Miércoles de Feria– disparó las alarmas del aparato oficial. No es normal que tantos afiliados y de cierta relevancia se reúnan por segunda vez al margen del poder orgánico establecido para hacer valer sus deseos de cambio, sus ansias de renovación. Estas cosas casi nunca han ocurrido en el PP sevillano. Habría que remontarse al congreso de 2000, pero todo aquello fue muy distinto.

Al trío que hasta ahora se ha repartido los principales cargos del aparato provincial (Los citados Tarno, Sanz y Bueno) les ha salido una fuerte contestación liderada por Virginia Pérez en colaboración con el concejal Beltrán Pérez, y auspiciada por Arenas, que no asistió a ninguno de los dos encuentros celebrados hasta ahora, pero envió su bendición al pedir a sus incondicionales que estuvieran presentes. Hay que dejar constancia de que en la reunión del lunes estaban la subdelegada del Gobierno, cinco de los doce concejales de la capital, cuatro diputados provinciales (entre ellos, la secretaria general del partido), dos diputados autonómicos, la secretaria del Grupo Popular en el Parlamento, los alcaldes de Carmona, Palomares, Villanueva del Ariscal y Lora del Río, los presidentes del PP de Gelves, Morón y Coria del Río, la ex concejal de Presidencia de Mairena del Aljarafe (en la etapa de Tarno como alcalde) y el núcleo duro de Nuevas Generaciones de Sevilla con su presidente regional al frente, entre muchos asesores del gobierno de Zoido y conocidos militantes.

El encuentro de este sector crítico se celebró en el Círculo Arte Vivo. Esa misma noche, el aparato oficial se reunió de urgencia en un restaurante del Aljarafe. Allí acudieron el presidente provincial, Juan Bueno; el alcalde de Tomares, José Luis Sanz, el diputado nacional Ricardo Tarno; el ex alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido con su jefe de gabinete José Miguel Luque; y Eloy Carmona, edil de Tomares. Como se aprecia en la fotografía, los rostros eran más propios de la salida de la Mortaja que de la noche del alumbrao.

Tarno, Bueno, Sanz y Zoido saben que detrás de los críticos está Arenas, que no les perdona haber puesto el PP de Sevilla, su PP de Sevilla, al servicio de su enemiga Cospedal, la secretaria general en Génova que, como mínimo, está dispuesta a jugar sus cartas en el nuevo partido que se configure en los congresos posteriores al 26-J. El trío sevillano también sabe que las maniobras de Arenas para controlar Sevilla le vienen muy bien al líder regional, Moreno Bonilla, el invasor malagueño que ve como crecen sus adeptos (los conocidos como afrancesados) en la plaza sevillana donde ha sido tratado con frialdad desde el principio, excepto por la propia Virginia Pérez y un ramillete escaso de militantes sevillanos, caso de Toni Martín, miembro de su ejecutiva. El ramillete de partidarios sevillanos de Moreno Bonilla se convierte poco a poco en un ramo frondoso, pese a que el malagueño no está en un momento boyante, sino más bien al contrario, pues se especula con su retorno a Madrid si el PP retiene la Moncloa.

El PP regional hace un seguimiento al detalle de la agitación interna que vive el partido. Por el momento, fuentes internas tienen una súplica muy clara: “Estas tres semanas tenemos que remar todos en la misma dirección, después ya vendrán los procesos inevitables”.

El todavía aparato provincial tratará de dar un vuelco a la situación. Uno de los objetivos del trío tradicional será el de romper la alianza entre Virginia Pérez, que quiere ser la futura presidenta provincial, y el edil Beltrán Pérez, que aspira a la portavocía municipal. Ambos son claves en el reclutamiento de adeptos a la causa crítica. Pero a nadie escapa que la ruptura también podría producirse en el propio trío, pues Sanz tiene poder territorial y un acta de senador. Vuela sólo. Yaspira a volar más alto.

El peligroso círculo de confort

Carlos Navarro Antolín | 12 de enero de 2016 a las 5:00

Sevilla,01/12/2014.
A mayor decadencia del imperio, más grandes las estatuas. Cuanto más indiscreto es el canto de las sirenas del estómago por el hambre acumulada, más migas de pan impostadas en las solapas del abrigo. Los romanos ocultaban su decadencia. Carpanta maquillaba a duras penas sus míticas ganas de hincarle el diento al pollo asado. En la política actual hay fotografías oficiales que representan a la perfección el drama, gestos que recuerdan a la Roma de la grandeza perdida, y decisiones revestidas de fuerza que recuerdan a la frustración del infortunado personaje de Bruguera al que el plato de comida caliente, al final, siempre le resultaba esquivo.

El portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento y ex alcalde de la ciudad, Juan Ignacio Zoido, convocó a los concejales en la tarde ayer para comunicarles el nombramiento de Gregorio Serrano como su portavoz adjunto. La cosa tiene mérito. No porque Serrano, veterano de la política municipal, consiga por fin un reconocimiento político (más allá de la sobrecarga de competencias de los cuatro años de gobierno), sino porque Zoido afronta la tarea de tomar una decisión en clave interna. Y lo hace provocando una fuerte contestación que, como siempre ocurre en el PP, queda muda a la hora de la reunión. Zoido en realidad quería proclamar a Curro Pérez como portavoz adjunto a finales de la pasada semana, pero la dirección provincial desautorizó este nombramiento. No se olvide que el presidente provincial, Juan Bueno, lo es también del grupo municipal. Bueno intervino en la sesión vespertina de ayer, en presencia de doce concejales y dos asesores, para proclamar que el nombramiento de Serrano y otros cambios menores de organización interna (pedreas en el reparto de fiscalización de los distritos y otras chucherías de consolación) se había hecho de acuerdo con el partido. Revestido con la estola del aparato oficial, agitó el hisopo para bendecir al nuevo portavoz adjunto mientras el fiel José Miguel Luque sostenía el acetre. ¡Vaya sapo que se traga el bueno de Bueno para mantener prietas las filas! Por lo demás, el presidente provincial dijo unas palabritas de rigor sobre el esfuerzo que espera de todos, la dificultad de la coyuntura política actual, la incertidumbre sobre la posibilidad de unas nuevas elecciones generales y, por último, aludió a los “procesos de renovación del partido” en referencia al próximo congreso provincial.

Con razón Virginia Pérez, coordinadora general del PP sevillano, estaba que trinaba en la mañana de ayer en la Diputación. La Pérez, a la que algunos ven perfiles susanistas en clave conservadora, ya advirtió en la última junta directiva provincial que no quiere personalismos. Y la forma en que Zoido ha tramitado la designación (legítima) de su portavoz adjunto ha rayado en el cesarismo propio de la decadencia en el contexto de un momento político especialmente delicado.

Zoido desprecia los aparatos del partido y tiene escasa consideración por los políticos sin oficio propio o forjados en las filas de Nuevas Generaciones. No tuvo más remedio que respetar el veto a Curro Pérez. Pero ya no iba aceptar más tutelas. Ni tutías, que diría don Manuel. Optó por demorar la reunión hasta el lunes y tuvo que elegir a Serrano, un concejal trabajador y leal a su liderazgo, una pieza sólida de ese círculo de confort que Zoido se ha ido creando en los últimos años y que ha ido recortando los campos de acción de un político que antes no daba ni un voto, ni un tema por perdido. En la orilla deja a Alberto Díaz, número siete de la lista electoral. Y en el limbo del odio africano arrincona a Beltrán Pérez, por el que ex alcalde tiene un problema indisimulado de celos. No hay foto oficial de familia que pueda maquillar la desolación de la mayoría de los concejales del grupo, indignados ayer no tanto por la designación de Serrano, sino por las formas en las que se ha tramitado su nombramiento. Muchos preparan ya ese plato frío que no falta nunca en los fogones de la política: la venganza.

El día de ayer aún podía mejorar. Y lo hizo. Zoido anunció en la reunión a puerta cerrada que ha encargado a Curro Pérez –abróchense los cinturones– nada menos que la redacción de un plan estratégico de trabajo del grupo municipal con vistas a 2029. Se trata de preparar la ciudad para el centenario de la Exposición Iberoamericana. ¡Largo me lo fiáis, amigo Sancho! El plan tiene como objetivo prioritario recuperar el poder municipal en 2019 para afrontar después una década de trabajo que deje a Sevilla lista para la gloriosa efemérides. El humo que despide el polo químico de Huelva (va por usted el guiño, Curro Pérez) se queda corto con el venteado ayer en el palomar por el ex alcalde de la ciudad. Ahora que Zoido se marcha a Madrid (decadencia), más ambiciosos son los objetivos fijados (altas las estatuas). Las caras no estaban para chistes ni pantomimas trazadas en hojas de ruta a trece años vista.

El círculo de confort ha absorbido al líder, ha terminado por empequeñecer la figura del político, del dirigente que fue durante dos años la referencia indiscutida del centro derecha andaluz tras años de trabajo a destajo en las que se forjó un perfil de simpatía que convenció a muchos votantes de los barrios tradicionalmente de izquierdas. Pero después vinieron los incumplimientos (más de 60.000 votos perdidos en cuatro años), las frivolidades como ciertas concesiones de medallas de la ciudad, las fotos en el Hola en bodas de chisteras y en otros saraos repletos de agradaores (alejamiento del votante de barrio) y, cómo no, la nefasta aventura de la presidencia regional. Sevilla no es generosa a la hora de administrar el perdón, de ahí el batacazo de las urnas en las municipales. No toda la culpa es de Rajoy. Y presumir de victoria en número de votos es tan legítimo para el consumo interno como irrisorio en los foros públicos.

Tras el teatro de la reunión, copichuela del grupo municipal en un pub irlandés con asistencia de los tres ediles que han dimitido hasta ahora por muy distintas razones: Asunción Fley, Javier Landa y José Luis Vargas. Todos regalaron al ex alcalde un Giraldillo para que le acompañe en su nueva etapa como diputado en Madrid. Las Cortes se constituyen esta semana. Guardando la viña se queda Serrano, un apasionado de la política municipal al que muchos de los suyos no le harán la senda fácil al activar el google a la búsqueda de mochilas en su gestión, ya sea en Fitonovo o en los gastos de la Asociación para la Promoción Exterior de Sevilla.

La función continúa. Unos cultivan el jajajá en público y otros afilan la daga en privado. Carpanta nunca se come el pollo, pero disimula esparciendo migas como portavocías adjuntas en tiempos de penuria. Se nos rompió Sevilla de tanto usarla. Políticos, política.

El más puro estilo Zoido

Carlos Navarro Antolín | 18 de abril de 2015 a las 5:00

PLENO DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
Ocurrió por la mañana, en la junta de gobierno de cada viernes en el Ayuntamiento. Despachados los temas del orden del día, pareció sonar el Extra omnes! de la Capilla Sixtina que manda salir del cónclave a todos los que no sean cardenales. Se marcharon el interventor y el secretario. Se quedaron sólo los políticos. Zoido tomó la palabra y, por fin, anunció a los presentes el orden de la candidatura. A esa misma hora se celebraba el comité electoral del PP de Sevilla que debía aprobar las listas, un chau-chau en toda regla carente de debate y espíritu crítico, pues la lista estaba cerrada desde mucho antes. Zoido cantó los nombres sin necesidad de chuleta. El dos, Fley. El tres, Javier Landa. El cuatro, María del Mar Sánchez Estrella. El cinco, José Luis Vargas, un arquitecto que ha logrado colar la diputada Alicia Martínez… Las caras de los halcones se fueron estriñendo al verse relegados a ese tramo de la cofradía donde no se oye la banda de la cruz de guía ni la del primer paso paso, pero se oye con nitidez el estruendo del calentador de la leche de las cafeterías.

Zoido vuelve a confiar en los tecnócratas en detrimento de los hombres de partido que le auparon a la primera victoria (insuficiente) en 2007 y contribuyeron al exitazo de 2011. Cantados los nombres, el alcalde abrió el turno de las intervenciones para posibles aclaraciones, pero aquello era, para unos, la entrada de la Mortaja; y para otros, la salida del palio de la Victoria. Nadie habló. Prietas las filas. Los concejales ausentes de la junta de gobierno se fueron enterando de su puesto por las redes sociales o por los chascarrillos de tertulia.

Los perfiles institucionales y de gestores vuelven a estar primados sobre los estrategas y gladiadores en la arena del circo de la campaña. El alcalde sigue externalizando apoyos y se vuelve a saltar la plantilla del PP. Sigue fiel a los esquemas propios de quien no se ha criado en las Nuevas Generaciones, ni entiende determinados conceptos, hábitos o inercias de la política actual. Ha colocado en los principales puestos de la candidatura (del dos al seis) a cinco profesionales sin bagaje en el partido, provocando una vez más los primeros escozores entre quienes se creían con más derecho a ocupar esos puestos por estar en los frentes vecinales, en la lidia con los funcionarios pusilánimes o en la pelea con los interventores para sacar adelante un gasto. El primer militante de la lista procedente del aparato puro y duro, curtido en la estructura provincial y regional, es su propio jefe de gabinete, Alberto Díaz, que ocupa el séptimo lugar de la candidatura. La composición de la lista revela que el alcalde avala la gestión de los profesionales independientes con los que contó en 2011 (Fley, Landa, Sánchez Estrella y De Pablos) y que es previsor al dejar muy bien colocado a su fiel jefe de gabinete en caso de que se produzca la catástrofe de perder la Alcaldía. Si el PP no retiene el gobierno, nadie duda que habrá una desbandada de los independientes, que no aguantarían muchos meses con el sueldo de edil de la oposición (unos 30.000 euros anuales), por lo que Díaz sería el mejor colocado en la hipotética formación de un grupo político en la oposición, con conexión fluida y directa con el presidente provincial, Juan Bueno. Sabido es que los pontífices tienen por costumbre dejar ordenados como obispos a sus secretarios para garantizarles un blindaje cuando ellos ya no asuman el gobierno de la Iglesia. Zoido ha seguido esta práctica premiando a Díaz muy por encima de halcones del PP local como Curro Pérez y Beltrán Pérez, así como por delante de uno de sus grandes afines, como es Gregorio Serrano, sobrecargado de competencias en el mandato y que ha sufrido en las paredes de su propia casa las decisiones impopulares que ha tenido que tomar en Mercasevilla. Díaz es el Atlas que soporta la gestión diaria de la popularidad de un alcalde que no tendría tiempo material de devolver todas las llamadas telefónicas a las que se compromete. Arenas citaba al personal para almorzar y Zoido, más austero, se compromete a telefonear.
El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, visita la calle Amador de los Ríos junto al concejal delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, y la concejal delegada del Distrito Nervión, Pía Halcón. En la calle Amador de los Ríos, esquina Alonso de Orozco..

La lista del PP está concebida a primera vista para seguir gobernando. Pero Zoido aplica la diligencia del buen padre de familia y ha dejado asomar su carácter previsor en una suerte del todo atado y bien atado en caso de batacazo, pues todo apunta a que se han invertido los términos en el PP nacional como marca electoral: de la ola victoriosa de 2011, que elevaba a la cima del poder hasta al PP extremeño, al tsunami derribista de 2015, que tiene con las carnes abiertas a todos los dirigentes. La marca personal de Zoido, uno de los escasos pilares aún fuertes en la debilitada catedral del centro-derecha andaluz, se pone a prueba en estas elecciones mucho más que en 2007 y 2011. El propio alcalde ya admite que todos los partidos son “buenos socios de gobierno” si se respetan unos criterios elementales, al mismo tiempo que resta importancia a las ideologías en la gestión municipal.

El ascenso de Fley al segundo puesto es un reconocimiento a su gestión al frente de la Hacienda local, una de las pocas alegrías de un mandato marcado por las arcas vacías. El alcalde no ha sabido o no ha podido prescindir del catedrático Javier Landa, que vive su particular pascua de Resurrección después de haber sido dado por orillado de la lista por el propio Zoido, habida cuenta de los roces que ha tenido con otros miembros del gobierno y de algunos episodios desafortunados como presidente del Pleno. Landa ha soportado en silencio que le dieran por amortizado y ha potenciado su presencia en los actos del partido (pese a su condición de independiente) en una última etapa en la que ha procurado suavizar su imagen. El resultado: sigue políticamente vivo. Y muy por delante de quienes han denunciado sus errores como político bisoño.

Una de las novedades de la lista oficial es la ausencia de José Miguel Luque, que el presidente provincial del partido, Juan Bueno, atribuye a razones personales. Las presiones de la vida diaria municipal han podido lastrar su presencia. Luque es el actual delegado del distrito Cerro-Amate, donde el PP no ha hecho más que perder votos en las sucesivas consultas electorales desde las elecciones de mayo de 2011. Es uno de los políticos mejor valorados por el alcalde y por el aparato, de ahí que haya sorprendido su salida de la lista.

Zoido ha premiado también a Pía Halcón en un puesto de salida, pese a que no pudo con el peso de la gestión del Distrito Bellavista-La Palmera y provocó una pequeña crisis de gobierno al ser desplazada a Nervión.

El alcalde no se ha decidido a colocar entre los cinco primeros a Dolores de Pablo-Blanco, delegada de los asuntos sociales. Ha dejado a María del Mar Sánchez Estrella, responsable de las parcelas de cultura y deporte. Las cosas siguen como estaban, lo propio de un perfil tan poco amigo de los cambios y tan contrario a provocar recelos. La lista deja muchos descontentos dentro de casa, provoca daños en los músculos que precisamente deben mover la maquinaria electoral.

Fley de dos y Landa sin suerte

Carlos Navarro Antolín | 4 de febrero de 2015 a las 5:00

Landa
LAS bolas están en el bombo. Tiempo de elecciones, la ruleta gira. Bolita, bolita, ¿dónde te pararás? Donde diga el aparato. En el fútbol siempre ganan los alemanes. Y en política siempre vencen los aparatos. Tiempo de elecciones, tiempo de cambalaches. ¿Irá Juan Bueno de número uno por Sevilla en las autonómicas? Si Bueno se va de la Plaza Nueva, un puesto de relumbrón queda libre en las locales de mayo. Zoido maneja colocar de número dos a Asunción Fley, la concejal más brillante del gobierno, el símbolo del saneamiento de las cuentas municipales, la imagen más fiel de las virtudes de programa económico del PP, el antídoto más contundente frente a la número dos del PSOE, Carmen Castreño, presidenta del Puerto de Sevilla, que ya se sabe que los partidos son como niños: todos quieren lo que tiene el otro. ¿El PSOE ha puesto a una mujer de dos? Pues yo también. ¿El otro puso tres independientes en 2011? Pues yo también. En realidad los partidos políticos son todos muy conservadores, todos quieren jugar a la casilla del menor riesgo y del mayor mimetismo, para no señalarse, para no distinguirse, para no parecer menos que el vecino en la ciudad que mejor observa oculta tras los visillos.

El número dos de Zoido en 2011 se cae de la lista de 2015. La suerte pasa de largo para Javier Landa, justo ahora que se estaba empezando a enterar de qué tratan los festejos municipales. Lo anunciamos el pasado marzo y todo indica que no lleva ni un cupón para el inminente sorteo. Fley tiene todas las papeletas, dependerá de si a ella le salen o no sus particulares cuentas. No se olvide que Fley no necesita de la política para yantar y que en el puesto que está lleva cuatro años perdiendo dinero. También tiene muchas papeletas para el sorteo la entrañable Lola de Pablo-Blanco, pese al mal trago de su marido contratado en la Fundación del Banco de Alimentos, ay Lola qué disgustos le das a tu alcalde. A Lola la pondrán entre los seis primeros de nuevo. El reverendo Vílchez no termina de desatascar todos los proyectos de Urbanismo a la velocidad que querría el alcalde, pero ya saben ustedes que es un hombre de Zoido desde el principio y que siempre está el gerente para apechugar con las culpas, que para eso es de los que más cobra y mejor luce el pañuelo, Petronio de las caracolas, que ya estaba bien de tanto constructor cateto y de cuello abierto en los tiempos del PSOE.

Gregorio Serrano se quedará otra vez sin el caramelo del número dos. Pero irá de salida. Como irá de salida Curro Pérez, el jefe de campaña en 2007 que no repitió como tal en 2011 pero pocos se percataron. Como el tapado Beltrán Pérez, siempre que el aparato no lo reclame para otras responsabilidades, que no se olvide que este Pérez lleva ya bastantes años en la Plaza Nueva y podría necesitar la mascarilla de oxígeno.

Landa no se marchará sólo. Lo acompañarán probablemente Juan García, Evelia Rincón y Carmen Ríos. Hay que dar por hecha la continuidad de José Miguel Luque, sin un rasguño en cuatro años de gobierno; de Jaime Ruiz, que ha aguantado bien en San Pablo-Santo Justa, donde el PP creció en votos de forma espectacular en 2011, y de Rafael Belmonte, que fue el número 21, por su labor al frente del distrito de Bellavista, otrora considerado una Siberia para el centro-derecha. Al alcalde le gusta su estilo.

Pía Halcón, que empezó tropezando en Bellavista, ha ganado en proximidad con el entorno más personal de Zoido, quizás esa circunstancia, sumada a que está limpia de polémicas, juegue a su favor para aspirar a repetir.

Ignacio Flores anda ya revuelto como cada vez que gira el bombo con las bolitas. Flores es un clásico en las candidaturas municipales del PP. Tiene un lío montado ahora en su distrito con algún asesor que le ha salido rana, pero a su favor juega su lealtad y capacidad de servicio con los sucesivos jefes que ha ido teniendo.

No esperen que Zoido saque grandes conejos de la chistera. El PP obtendrá menos concejales, luego los puestos de salida estarán más cotizados. Ninguna lista levantará pasiones, más allá de los consumos internos de los partidos y los obligados análisis de los medios de comunicación. ¿Ustedes oyen hablar por la calle de la lista del PSOE? En los bares no se habla de otra cosa. Ha causado verdadero impacto, se ha reabierto entre la ciudadanía la pasión por la política, se ha reactivado la sociedad civil por el aldabonazo que ha supuesto la lista de Juan Espadas. Que yo no sé si darle la enhorabuena al bueno de Juan o acompañarlo en el sentimiento, porque la que le han endilgado de número cuatro es para echarle una mano sobre el hombro y ofrecerle pañuelitos de papel en el siguiente semáforo. ¿No fue esa señora la que dijo que en Los Remedios se levantaban a las doce? ¿No fue esa señora la que dijo en un Pleno que los obispos querían meter sus rosarios en los ovarios? ¿Seguimos enumerando despropósitos? Ay, Antonio Muñoz, cirineo de Juan Espadas, no os queda ná en el próximo mandato… Como le gritaron a Zoido en un pueblo de Andalucía: “¡Qué pesada es la cruz y qué pocos son los penitentes!”. Pues eso: Espadas también lleva su cruz.

Los sevillanos de Zoido en la ejecutiva regional: ausencias y presencias

Carlos Navarro Antolín | 26 de julio de 2012 a las 5:00

ZOIDO no ha dudado en integrar en la ejecutiva regional del PP andaluz a determinadas piezas que considera claves en su gestión diaria como alcalde de Sevilla, el cargo que está obligado a revalidar en 2015 antes de pensar siquiera en otras empresas. En la selección realizada se ven claras algunas apuestas. Yen las ausencias, cómo no, la confirmación de algunas sospechas o posibles maniobras con vistas al congreso del PP sevillano, que se celebrará el último fin de semana de septiembre o el primero de octubre. El ingreso en la ejecutiva regional se puede producir por tres vías: ser parte de la lista formal de vocales que plantea el candidato a la presidencia (gozando de la legitimidad de los votos del congreso y de la seguridad de no poder ser removido del puesto), ser designado directamente por el presidente (en cuyo caso el elegido puede ser cesado en cualquier momento)u ostentar algunos de los cargos orgánicos o institucionales que da acceso directo al comité (presidentes provinciales, secretarios generales, diputados, senadores, etcétera).

Al margen de los equilibrios territoriales y de la apuesta por un sevillano –José Luis Sanz– como secretario general del PP andaluz, Zoido cuenta con otros siete sevillanos en el comité ejecutivo que preside desde el pasado congreso de Granada. Sólo uno de ellos, Juan Bueno, tiene la condición de miembro nato al ser secretario general del PP sevillano. Y casi seguro será el próximo presidente del partido en Sevilla con Eloy Carmona como secretario general. Los seis restantes responden a un juego de apuestas y equilibrios que revelan que Zoido quiere establecer determinadas conexiones entre la calle San Fernando y la Plaza Nueva.

El hombre de las empresas municipales, Jesús Maza, vicepresidente de la Agrupación de Interés Económico (AIE) del Ayuntamiento y consejero delegado de Emasesa (la joya de la corona de las sociedad municipales) ha entrado en la ejecutiva como secretario de área. Nunca había tenido cargos orgánicos en el PP. Hace años ya lo advirtió un colaborador de Zoido: “Para nosotros es importante que Maza esté contento, porque Maza es importante para Zoido”. De hecho, este profesional procedente de la empresa privada ha estado integrado en los dos equipos de campaña de Zoido (2007 y 2011).

Miguel Contreras, gerente de Emvisesa, es también nuevo secretario de área. Conoce sobradamente determinadas entrañas claves del PP andaluz, porque fue su gerente en una anterior etapa. Los dineros estarán controlados. Y Zoido contará así, además, con otro puente tendido entre la sede de San Fernando y el organigrama de las empresas municipales, donde se gestionan los principales presupuestos.

Alberto Díaz, criado en las Nuevas Generaciones del partido, es uno de los nuevos vicesecretarios generales. Es el jefe de gabinete del alcalde, por lo que se lógico por razones de operatividad que sea la misma persona la que controle ambas agendas: la del partido y la del Ayuntamiento. Es el hombre que ejerce la virtud de decir que no, que filtra las reuniones e innumerables llamadas y que está siempre pegado al teléfono, sea en el despacho o fumando en el andén.

Curro Pérez, portavoz del gobierno local, regresa en cierta manera a sus orígenes al ser el nuevo coordinador de formación del PP andaluz. Hay quien ve en esta designación una suerte de compensación por estar infravalorado en el Ayuntamiento, donde es portavoz del gobierno (pero en un ejecutivo presidencialista, nunca se olvide) y delegado de Triana. Estas dos responsabilidades parecían poco para quien fue jefe de campaña en 2007 y se fajó en los temas de urbanismo en los años de la dura oposición.

Y la apuesta más llamativa y hasta ahora poco sonada es la de José Miguel Luque, el discreto delegado de Cerro-Amate, un fortín socialista donde hay coincidencia entre sus compañeros en que su labor desde la oposición fue clave para crecer en votos en 2011. Aquellos resultados fueron premiados con su ingreso en la junta de gobierno del Ayuntamiento como teniente de alcalde. Es también secretario del grupo popular, donde asume labores grises enormemente valoradas por el alcalde, de ahí que lo quiera tener cerca en la ejecutiva.

Gregorio Serrano es el concejal más próximo en lo personal (con todo lo que eso supone), concentra cuatro parcelas de poder en el Ayuntamiento y a nadie ha extrañado que el jefe lo haya incluido por designación directa en la ejecutiva. Otras personas del círculo íntimo no han sido llamados, como pueden ser los casos del delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, y la delegada de Cultura, Mar Sánchez Estrella. Otros perfiles muy políticos del gobierno local como Beltrán Pérez, que estuvo en el comité de campaña de 2011 y que podría haber entrado perfectamente en la ejecutiva, tendrán que esperar al congreso de Sevilla para coger tajada orgánica de poder en el nuevo orden del PP. Un dirigente reconoce lo siguiente: “Esto de la ejecutiva tiene una importancia relativa, como el orden de las listas, pero es verdad que este jefe no da puntada sin hilo”. Y en política casi todo es susceptible de ser interpretado.