Archivos para el tag ‘Josefa Medrano’

La izquierda cuando besa

Carlos Navarro Antolín | 28 de noviembre de 2014 a las 19:55

El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos, ha anunciado este viernes su dimisión a IU tras su imputación en dos causas judiciales
Estos camaradas son como costaleros de cofradías de capa, que al arriar el paso en el templo, salen pringosos y sudorosos y, hala, se ponen a pegarse besos de abuela, con mucho aparato sonoro, mucho lagrimeo de emoción incontenida y mucho tatuaje en el brazo regordío. Estos concejales de IU se besan como ciudadanos de la antigua Yugoslavia para diferenciarse de la derecha opresora y capitalista, que es más adicta a los abrazos. “¡Un abrazo, un abrazo!”, dice Luis Miguel Martín Rubio cuando va hablando por el móvil y quiere saludar a alguien sin pararse a la misma vez que sube la barbilla. Abrazos da Zoido cuando envía recuerdos por casa a los vecinos. Arenas es el rey de los abrazos de la ceja levantada, que lo del arqueo de la ceja lo inventó Arenas mucho ante que ZP, pero como la derecha nunca sabe sacarle partido a sus propios logros, pues llegaron los señores del márketing de ZP y crearon toda una seña de identidad del zapaterismo.
La izquierda envuelve sus dimisones con el celofán de los besos. Dimitió Torrijos hace justo un año y se besó con Pepi Medrano. Ha dimitido José Manuel García y se ha besado con Pepi Medrano. La Medrano es como los cofrades del Valle cuando están apenados en la Anunciación sin salir por la lluvia y se hartan de recibir en su casa los pasos empapados de otras cofradías buscando refugio. A Pepi le pasa lo mismo: sin moverse de su sillón de concejal va a ver pasar media lista electoral de IU a su lado. A la mujer la mandaron el otro día al Pleno más sola que la Soleá de Rodríguez Buzón camino del Ayuntamiento ni por sus camaradas acompañá. Y lo pasaría tan mal que no se lo perdona a José Manuel García, al que ha largado con un beso. García es el político que toma la palabra en el Pleno y es toda una reivindicación de la antigua Carta de Ajuste de TVE, aquella que perdimos. Sigue pendiente que alguien funde una asociación de amigos de la Carta de Ajuste para que el Gobierno la reponga a determinadas horas. Lo bien que se dormía con la Carta de Ajuste puesta en el televisor, con sus colorines y con su generosidad de darte gratis la hora. Lo bien que se podía aprovechar el turno de palabra de García para bajar a tomar café en los Plenos. A García lo perdemos a golpe de beso de la Medrano como perdimos la Carta de Ajuste. Una pena honda nos carcome, una angustia interior nos oprime el pecho, una hemorragia de tristeza nos consume.
Viendo las fotos del besuqueo de los camaradas, Pepi Medrano también recuerda al socialista Bernardo Bueno. En las crisis del PSOE sevillano de los últimos años, cuando alguien preguntaba en qué bando había que colocarse, la brújula perfecta era la de Bernardo Bueno, ese señor que siempre tiene cara de Transición, de haber salido de un capítulo con voz de Victoria Prego. La corriente en la que estuviera Bernardo Bueno era la que ganaba. No fallaba. “Tú ponte donde Bernardo”, le dijeron a uno. Pues a Pepi le pasa lo mismo con sus besos. Cuando Pepi besa a un camarada, ya se sabe lo que pasa: que ponen la Carta de Ajuste. Y después viene Espinete con los abrazos.
José Manuel García, concejal de IU

El comandante Barranca y los bajos fondos de la política

Carlos Navarro Antolín | 30 de septiembre de 2011 a las 19:55

La noche de campaña que el concejal socialista Alberto Moriña aseveró en el contexto acalorado y fogoso de un mítin que si el PP pudiera fusilaría a todos los militantes del PSOE, defendimos que este joven edil no había más que cometido una torpeza, un desliz, un comentario desafortunado por el que pidió disculpas inmediatamente y por el que tuvo que aguantar un aluvión de críticas y reproches. En el pecado llevaba la penitencia. Y bien que lo sabemos. A las pocas horas defendimos que Moriña no era ni es ningún chulo. Justo era no distorsionar la imagen de un político socialista que encarna los mejores valores de su partido con el valor añadido de hacerlo en clave sevillana. Pocos como Moriña representan al político moderado que lo último que hace es buscarle aviesamente los tobillos al rival. Seguro que se le podrán reprochar muchas cosas, no hay duda, pero nunca la de ser un matón o un exaltado. Esta mañana, en el Pleno hemos presenciado el ataque rastrero que IU ha efectuado contra el comandante José Barranca, defensor del Ciudadano, al que los dos ediles de este grupo político han estigmatizado sin piedad como golpista y fascista. Para desprestigiarlo han sacado a relucir a sus favoritos: Franco, Mola, Pinochet… Esta vez se han olvidado de la División Azul. Todo lo cual a cuenta de la carta que Barranca, militar en la reserva desde 1996, escribió en la prensa en el año 2006 en apoyo al general Mena, destituido por el entonces ministro de Defensa, José Bono, por aquel polémico discurso en el que advirtió en pleno debate sobre el estatuto catalán que el Ejército podía intervenir si se rebasaban los límites constitucionales. Tiene gracia que el imputado Torrijos y la procesada Medrano jueguen con el prestigio de un profesional tan gratuitamente. Provoca náuseas que quienes hace dos telediarios ampararon a un edil de Empleo que formó parte de un piquete violento se lleven farisaicamente las manos a la cabeza para arremeter contra Barranca después de realizar una interpretación torticera y sesgada de aquella carta. Debe ser cosa de los bajos fondos de la política, de las alcantarillas por donde corretean las ratas de un estilo artero y desahogado que genera arcadas, del interés por seguir alimentando la vinculación del digno oificio de militar con alguien retrógrado, represor (palabra favorita de quienes parecen tener la exclusiva de repartir los carnés de demócratas) y que por supuesto debe vivir amordazado. La cosa apesta de tal forma que recuerda a ese anticlericalismo trasnochado que sale a relucir cada dos por tres cuando estos mismos personajes ridiculizan al clero. No hay ni una sola prueba de que Barranca sea un golpista, un fascita, un represor, un exaltado, un elemento peligroso, un conspirador o un violento. Más bien de todo lo contrario. Este señor hizo uso de su libertad de expresión. Ni siquiera tiene que perdir disculpas por ello. Y la libertad de expresión no admite posiciones intermedias: o se está con ella o no se está. Incluso disfrutan de ella los imputados y los procesados. Y hasta los que amparan a los que destrozan las lunas de un restaurante en una huelga general.

Coda: Barranca no cobra por ser Defensor del Ciudadano. Tan sólo tiene derecho a 140 euros de dieta por cada sesión que celebra la oficina que preside. Su hoja de servicios está inmaculada. Pero en Internet ya aparece caricaturizado y vinculado a Tejero. Hoy estaba sentado en el Salón Colón junto a su mujer sufriendo en silencio la baja estofa de una política que sigue avivando el fuego de los peores estereotipos.

De ausencias y cachiporras

Carlos Navarro Antolín | 15 de marzo de 2011 a las 5:00

Esta noche se emite el cuarto debate sectorial en Giralda TV, grabado ayer en los estudios de la calle Rioja. El tema a tratar es la convivencia (lo que toda la vida se ha llamado seguridad) y la participación ciudadana. En los carteles estaban anunciados Eugenio S. Palomares por el PSOE, Josefa Medrano por IU e Ignacio Flores por el PP. La sorpresa se produjo cuando no se presentó nadie por los socialistas por un problema de ajuste de citas y confirmaciones de citas. El PP se negó a posponer la grabación alegando que ellos estaban a la hora y en el lugar donde se les había indicado. Y el PSOE, ante la imposibilidad de que Palomares acudiera con la rapidez exigida a los estudios, envió al portavoz de la campaña de Juan Espadas, Miguel Ángel Vázquez.

Les adelantamos algunas claves de lo que pódrán ver esta noche. La compañera Pepi, como la llaman en su partido, y el portavoz Vázquez mordieron el pasado de Zoido, acusándole de llevarse 600 policías de la ciudad cuando era delegado del Gobierno en Andalucía. Flores pidió que demostraran esa acusación con papeles y puso de relieve que se trata de unas elecciones municipales y, por lo tanto, cabe hablar de policías locales. El representante del PP recordó que ese mismo argumento fue empleado por el defenestrado Francisco Fernández (PSOE) en un debate de hace cuatro años. Qué falta de piedad la de Flores…

El portavoz Vázquez se refirió a Zoido como “el de la cachiporra”. Recuérdese, por lo rancio del término, que una cachiporra es el “palo enterizo que termina en una bola o cabeza abultada”. La compañera Pepi se refirió a Zoido como “represor” de los manifestantes y hasta hubo alguna acusación de micrófonos ocultos en las reuniones del comité de empresa de cierta compañía. Ojú, el tío de la luz… Y, claro, el camarada Flores le recordó a la compañera Pepi que se encuentra procesada a la espera de sentarse en el banquillo por vetar la organización del homenaje a Agustín de Foxá. Dedo en el ojo, se llama.

Así se despachó el asunto de la seguridad, que todas las encuestas dicen que es una de las principales preocupaciones de los ciudadanos. Y, ay pena, penita, pena, tendremos que seguir esperando para ver al tres del PSOE, el independiente Palomares. Ahora, no me negarán que lo de la cachiporra no les rejuvenece. Esas historietas de Mortadelo y Filemón… ¿Recuerdan aquel Mortadelo disfrazado de troglodito con cachiporra en la mano? Ay, aquellos maravillosos años. El PSOE arrasaba y los geniales protagonistas del cómic nos hacían tan felices…