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La exaltación de lo obvio

Carlos Navarro Antolín | 23 de octubre de 2013 a las 11:33

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Cuatro colaboradores clave para año y medio de mandato, para pisar el acelerador y no perder impulso político. El alcalde, que ha perdido ya ese barniz de tensión una vez que se ha liberado de la aventura regional, se apoya más que nunca en cuatro de sus colaboradores más próximos. Se trata de una especie de gabinete oficioso que trata de sacar adelante proyectos e iniciativas. Este particular staff de Zoido está formado por Alberto Díaz, su jefe de gabinete, persona que en la práctica hace las funciones del concejal de Presidencia incluido en el programa electoral y que nunca fue designado por un alcalde que jamás oficializa un número dos;  Maximiliano Vílchez, delegado de Urbanismo y Vía Pública, al que parece que se le ha pasado la racha de querer dimitir los días impares y los pares; Asunción Fley, delegada de Hacienda y Administración Pública, la más regular en el gobierno, que no consiente intromisiones de otros asesores y que logra siempre que Zoido le conceda todos sus caprichos, ora un director general anarquista, ora la fusión de dos direcciones generales con una subida de sueldo que ha dado munición al PSOE para la crítica política; y Jesús Maza, vicepresidente de las empresas municipales, el hombre del dinero en un Ayuntamiento sin dinero y que conecta (sin k) con la escuálida clase económica andaluza. Dos concejales y dos técnicos para dar impulso al gobierno en temas clave, para reducir al máximo los tiempos de gestión.

Ocurre  que en el PP hay quienes se plantean si este gabinete oficioso tiene asumido que en año y medio ninguno de los grandes proyectos de la ciudad entrará siquiera en fase embrionaria. Todo lo que se diga desde tribunas oficiales sobre la Ciudad de la Justicia, la SE-35 o futuras líneas de Metro no son más que balas de fogueo en el blablablá de la política. Ya sería un éxito si se logra inaugurar antes de las elecciones el mercado gourmet de la Lonja del Barranco, antes de que pase a la lista de proyectos bajo el título ¿Qué pasó con..? Ahí entrarían las piscinas junto al río (el llamado Paseo del Arte), los aparcamientos o la recuperación del mercado de la Puerta de la Carne o de las antiguas naves de Renfe en San Jerómimo.

Por eso hay quienes consideran que este nuevo núcleo duro del alcalde no debe más que esforzarse en la gestión y defensa de lo obvio, en la venta de lo cotidiano, jugando la carta de que el electorado es plenamente consciente de la situación y que bastaría con que Zoido no meta la pata: ni una foto en el betunero, ni colocaciones de afines en los distritos. Será por eso que se multiplican los anuncios de podas de árboles en los barrios, hasta tal punto que las tijeras podadoras son un símbolo ya del zoidato; se repiten las notas oficiales con los servicios de refuerzo de Tussam (¿Acaso no es natural que en una ciudad de 700.000 habitantes se prevea una subida en la demanda del transporte?), se reparten collares de flores cada vez que llega un crucero, se lanzan las campanas al vuelo cuando se contrata una cuadrilla de peones de limpieza en los colegios, se dan a conocer las estadísticas mensuales de los turistas en la solemnidad palaciega de los salones altos del Ayuntamiento o se publicita la mera concesión de la licencia urbanística de un proyecto. Zoido no puede hacer más, ni se va a encontrar todos los días con que la Junta le eche un flotador para salvar un proyecto como el acuario que lleva ya tres lustros pendiente y que, ironías del destino, traerá a la ciudad de los pájaros (y pájaras) el primer tanque de tiburones. A falta de tanque de tormentas, buenos son los tanques de escualos.

La venta de lo obvio, de la política de infantería, tiene un complemento que es marca de la casa: la exaltación de la normalidad recuperada, el vellocino de oro de una vida municipal sin sobresaltos. Una normalidad que al primero que beneficia es al propio alcalde, gracias a la cual, por ejemplo, los viajes de sus colaboradores no son ya motivo de polémica. Jesús Maza acaba de estar en China invitado por una multinacional con cuya implantación en la capital andaluza se sueña, y Gregorio Serrano ha estado en Argentina para participar en un foro de ciudades magallánicas, que Magallanes es algo más que un bar de copas de la calle Arfe. Ahora se ve normal lo que antes provocaba escándalo y se tildaba directamente de mangazo. Será un efecto más de la pax zoidiana, tiempo litúrgico que anestesia el más mínimo atisbo de polémica.

Aunque nadie lo reconozca oficialmente, Zoido tiene bien elegidos a sus cuatro magníficos para el tramo final de mandato. Es lo que tiene el poder, que la foto real de las fuerzas e influencias nunca coincide con la oficial. Aquí los únicos fijos son los tiburones. Los demás son discontinuos.

Pimpinela en Urbanismo

Carlos Navarro Antolín | 2 de octubre de 2013 a las 5:00

El delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, hace balance de sus 100 días.
La relación entre el delegado de Urbanismo y su gerente debe ser como la del dúo Pimpinela. Maximiliano Vílchez y Alberto de Leopoldo se enmiendan la plana un día sí y el otro también. ¿Recuerdan lo que ocurrió el año pasado con la propuesta de nuevas tasas? Fue retirada con toda prisa del orden del día del consejo de gobierno. Vílchez culpó a los técnicos del desaguisado. El documento era una bomba por la subida de precios que contemplaba con gran cabreo para los constructores y las cofradías. ¿Recuerdan el reciente concurso para cubrir hasta ocho jefaturas de forma interina? Los sindicatos se echaron encima y el plan fue desactivado. Y ahora el reverendo Vílchez niega todo lo relacionado con el futuro trazado por el PP para este organismo autónomo, niega hasta lo que ha quedado reflejado por escrito, como es la apuesta decidida y clara por la funcionarización del personal laboral, y niega también lo que el propio alcalde admitió con toda naturalidad: que está en marcha la negociación para garantizar la “estabilidad” de los puestos de trabajo a cambio de un ajuste salarial apoyado hasta por el PSOE. Zoido no se refirió expresamente a la funcionarización, pero a todos los presentes les quedó claro el sentido de sus palabras. ¿O acaso el PP quiere bajar el sueldo a los trabajadores de la Gerencia sin ninguna contraprestación a cambio? A un altísimo cargo del PP le preguntamos hace pocos días lo siguiente: Y si los trabajadores pasan a ser funcionarios, ¿qué sentido tiene la Gerencia como organismo autónomo? “Ninguno, se disuelve como en Córdoba”. Debe ser el complejo de la derecha de no decir con claridad aquello que realmente se piensa. Lo dicen sólo en privado, como los curas en el confesionario.

Las cacas de los perros, el segundo gran reto de Paco Pepe

Carlos Navarro Antolín | 24 de abril de 2013 a las 18:36


La derecha que nos gobierna sigue fiel a la política de infantería. A falta de perras en la caja, perros en las calles. Muchos perros. Muchísimos. Pero pintados en las señales. Guau, guau. La Policía es la que multa, pero sabemos que el gerente de Lipasam, el nunca bien ponderado Paco Pepe, no ha tardado un minuto en afrontar el segundo gran reto de esta sociedad municipal: la cruzada contra las heces caninas. Hasta hay un protocolo de actuación (toma del frasco…) para que los inspectores de Lipasam y los policías locales colaboren contra esta lacra que pone de los nervios a los viandantes. Primero fue sellar la paz social después de nueve días de huelga de limpieza, aquellas horas en las que a punto estuvimos de estrenar el botafumeiro hispalense en la Plaza Nueva, con Jesús Maza y Maximiliano Vílchez (Vírrrsheee, para la edil Medrano) como tiraboleiros de privilegio para matar el olor a basura como se mata el olor a sudor del peregrino. La derecha nos exhibe a un perro en una señal con la que ocurre como la torre del pueblo de Juan Ramón. Vista de cerca parece la Giralda vista de lejos, pero en versión de prohibición que mirada de cerca parece cierto cartel de la temporada taurina visto de lejos, con aquel toro estreñido que acababa de meter los cuartos delanteros en un enchufe. ¿Y por qué no han puesto a un perro haciendo aguas menores? ¿Acaso no se sanciona también el pipí de perro? El PSOE puso a principios de siglo aquellos pipicanes que provocaron risas malévolas, porque las malas lenguas decían que se sorteaba un fin de semana en Rota entre los amos de canes que los usaran. Estudios de los apócrifos servicios secretos municipales aseveran que ciertos pipicanes fueron utilizados más por los amos en noches de botellonas que por las mascotas, con guasa incluida a la hora de activar la cisterna. Y estudios oficiales determinaron que en Sevilla sólo había un pipican por cada 12.500 canes. Ni había pan para tanto chorizo ni pipicanes para tanto perro. ¡La del pipican sí que es una ratio que no hay consejería de la Junta que la arregle! A punto estuvimos de asistir a la botadura del Observatorio del Pipican. Pero se cayó el mercado inmobiliario… y los pipicanes. Y ahora el PP de los 20 concejales y la tiesura le echa a las cacas los redaños que no exhibe contra las sillas de los chinos en Semana Santa. A ver si Paco Pepe nos da la ratio más buscada: la del número de amos de perros con educación y vergüenza que impiden la presencia en la vía pública de esa catalina que ni es santa ni necesita restauración. De los pipicanes del PSOE a los perros sin trapío del PP. Política de ladrido. Guau, guau.

Más peligro que el PP un sábado

Carlos Navarro Antolín | 17 de diciembre de 2012 a las 0:05

La clave del gato encerrado del gobierno de los 20 concejales no está en que te cuelen el presupuesto en mitad del puente celeste de la Purísima con el turisteo nacional trabajando el montadito. Ni tampoco está en que el gobierno de la mayoría absolutísima, que rima con Purísima, cuele los formularios del tasazo judicial en las páginas del BOE… de un sábado. El sábado, sabedete, Gallardón nos la mete. Se dice que hay ‘agosticidad’ cuando se sacan del cajón en pleno agosto los decretos que afectan al bolsillo. Lo de Gallardón es una nueva modalidad. Política de sabatina, por no salirnos de la ortodoxia, no vayan a acusarnos de déficit de eclesialidad. Ojú. A Gallardón se le dirá lo que se le quiera decir, pero el hombre ha conseguido que el Colegio de Abogados agarre la pancarta cual torero la esclavina y salga a los medios de la vía pública a manifestarse contra el tasazo, que ya estaba bien eso de manifestarse intramuros, en el patio del colegio, que hace tiempo que sonó ya eso de la libertad sin ira.
Pero donde el PP nos la ha colado bien colada (la piña) ha sido este fin de semana. El delegado de Urbanismo de la mesura, de la tila alpina y de las grageas de valeriana, nos ha metido cuarto y mitad con el convenio de colaboración que va a firmar el Ayuntamiento de Sevilla con las siguientes compañías: Telefónica Móviles España, Vodafone España, France Telecom España y Axion Red de Banda Ancha de Andalucía. ¿Y todo para qué? Para que los sevillanos tengamos cobertura en los móviles durante la Feria de Abril. Ni un sevillano sin caseta, ni un sevillano sin cobertura en el móvil. Para que ni usted ni yo podamos presentar en fase de alegaciones ante el gorrón de turno aquello de no te pude recibir en mi caseta porque me quedé sin cobertura. Sólo falta que el reverendo Maximiliano, concejal de Urbanismo, regale cargadores de baterías de móviles y no podamos ya alegar ni siquiera la falta de pilas. Y nos lo cuelan en sábado. El PP se carga la esencia de la Feria, nos recorta la capacidad de regate y atenta contra las libertades del feriante. Si al final tiene razón Torrijos, mente preclara de la política municipal: nos estamos plegando a las grades compañías. Diga usted que sí, don Antonio. La derecha nos obliga al extremisno. ¡A apagar directamente los teléfonos!

Del urbanismo tranquilo y La Mojonera

Carlos Navarro Antolín | 10 de noviembre de 2012 a las 5:00


La gaviota mensajera del PP cuchicheaba hace unas semanas que el reverendo Vílchez andaba algo triste, como la princesa. ¿Qué le pasa a Maximiliano y su urbanismo tranquilo? Porque había un urbanismo bajo sospecha del PA, un urbanismo productivo del blablablá de las campañas electorales y un urbanismo tranquilo, de tila y grageas de valeriana que ejerce Don Maxi. Juan Bueno, el aparato del PP sevillano, le hizo confidencias durante el Pleno. Y Maxi demostró que es flexible como un junco, que se agacha como un costalero para ponerse bajo el palo. Si el aparato llama, Maxi responde. Si hay que cambiar el PGOU, se cambia. ¿Que no viene Decathlón? Ya vendrá, ya vendrá… Urbanismo tranquilo, de velocidad palaciega. Al son de la campana, la recalificación que no cae hoy, caerá mañana. Fley defendió sus ordenanzas de Pescanova: impuestos congelados. Cierto, pero las tasas suben y se crean muchas nuevas. Y ahí el portavoz socialista, Juan Espadas, le zurró al gobierno. El líder del palomar quiso meterle el dedo en el ojo al alcalde refiriéndole ordenanzas de otros municipios. Cuando se esperaban ejemplos de capitales, Espadas se despachó con alusiones a Estepona… Y a La Mojonera, provincia de Almería. Menuda fijación tienen todos los políticos con Almería en los últimos años. Arenas se hartó de ir a Almería en furgoneta. Torrijos mezcló el tú y el usted (“Dijistéis ustedes”) y acusó al alcalde de Pinocho: “Sus mentiras no pueden exculparse en un confesionario”. Política impía (Halcón). El alcalde de los votos prestados también toma prestada la recaudación de los impuestos. Espadas dio rienda suelta al ego y recordó sus tiempos de animoso estudiante: “Se me daba bastante bien el Derecho Tributario”. La verdad es que logró el minuto de oro. La referencia a La Mojonera rompió todos los pronósticos de un pleno que fue como el gentilicio del municipio almeriense: mojonero.

Menos buzones y más… con los veladores

Carlos Navarro Antolín | 17 de octubre de 2012 a las 21:41


El reverendo Maximiliano, delegado de Urbanismo, pondrá un buzón para recoger los chivatazos ciudadanos sobre los abusos de los hosteleros con los veladores, una suerte de tribunal de la inquisición donde usted puede delatar, por ejemplo, al tío que tiene cuatro veladores por metro cuadrado en Álvarez Quintero.

-¿Pero a ese va a ser capaz de meterle mano la brigada antiveladores de Don Maximiliano?
-Sí, hombre, sí…
-Eso tengo que yo verlo.

Pues como en esta ciudad pirra tela eso de largar del vecino y mirar tras los visillos, al delegado de Urbanismo se le va a saturar el buzón. Que lo del buzón está muy bien, que eso fomenta la participación ciudadana, da imagen de transparencia y otras milongas de las estrategias políticas, pero que digo yo que aquí se podría intervenir de oficio por algo tan antiguo como la notoriedad. ¿De verdad que hace falta que le digamos al reverendo Maxi donde están los casos de abusos en las terrazas de veladores? Por Mateos Gago hay que cruzar en helicóptero contando las paellas de plástico y las pizarritas con colores fluorescentes, por Albareda con machete como en una selva con olor a frito, lo de Santa María la Blanca es un caso flagrante de colmatación del espacio público, los veladores se han reproducido como las cucarachas hasta por Arfe y lo de Argote de Molina es sencillamente de…

-De poca vergüenza.
-Eso.

Lo de la carretilla de la brigada antiveladores de Don Maxi llevándose las mesas sin licencia tengo que verlo con estos ojos. Será pesimismo, pero a mí me parece que ciertos espacios públicos los perdimos en favor de las mesas como perdimos un día el Laredo y asistimos a un funeral apócrifo sin esquela. Así que menos buzones y más… eso, con los veladores.

Urbanismo y la cerradura

Carlos Navarro Antolín | 24 de septiembre de 2012 a las 5:05


Un veterano y reputado cofrade poseía la llave de la capilla para entrar y salir de ella cada vez que tuviera que desempeñar uno de los muchos cometidos que había asumido por puro amor y espíritu de servicio a su hermandad. No hacía falta que ostentara ningún cargo para que los sucesivos hermanos mayores le renovaran tácitamente su confianza. Hasta que un día quisieron retirarle lo que algunos consideraban un privilegio. Pero como nadie se atrevía a decírselo directamente al ser persona de indudable prestigio y carácter enérgico, optaron por cambiar la cerradura y apechugar con lo que ocurriera. Y ocurrió. Cuando este señor trató una tarde de abrir la puerta, se topó con que era imposible. En cuanto pudo le preguntó al mayordomo de la junta de gobierno, persona que maneja los dineros en una hermandad y, por ende, tiene reconocido el control efectivo de las cuentas… y en muchos casos de lo que no son las cuentas.

-¿Ha cambiado usted la cerradura?
-Pues… No lo sé.
-¿Que usted no sabe si se ha cambiado la cerradura?
-No…No lo sé [apurado al no ser capaz de reconocer los hechos].
-Si es mayordomo y no sabe que han cambiado la cerradura, ¿qué clase de mayordomo es usted?
-[silencio]
-Y si usted ha cambiado la cerradura y me lo niega, ¿qué clase de persona es usted?

La historia, real como la vida misma y que muchos cofrades conocen, encaja perfectamente con lo ocurrido esta semana en el Ayuntamiento a cuenta del documento retirado a última hora por el gobierno en el que se reflejaban las nuevas tasas de Urbanismo para 2013. Un documento marcado por la subida de algunos impuestos hasta en un 100% y la creación de otros para cobrar por servicios hasta ahora gratuitos. Un documento de más de 160 páginas, de 30 megas si se prefiere consultar en el ordenador para ahorrar papel. Un documento en el que las tasas por los veladores se encarecen en un 9%. Un documento en el que se pretende cobrar un 84% más a las cofradías por la ocupación de la vía pública. Un documento que recoge principios que inspiran el plan de ajuste del Ayuntamiento y que, por lo tanto, podía ser defendido con un argumentario técnico-político, pero que por una mala gestión interna ha provocado que alguien se eche para atrás y decida no defender la necesidad de una renovación al alza de algunos precios públicos. O incapacidad para explicarles a los ciudadanos una actualización de las tasas, o el tradicional complejo de la derecha, o la intervención en el tramo final de algún sector especialmente afectado que tuvo un conocimiento tardío y repentino de lo que se cocía. O las tres cosas.

El caso es que el delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, se defendió de forma improcedente (por simplista) cuando se le preguntó por ese documento.

-Lo han confeccionado los técnicos con criterios técnicos. Yo no conocía el texto.

Sólo un parvulario consume esa coartada. Aquí viene la historia de la cerradura y la llave, del cofrade veterano y el mayordomo bisoño. Si usted no sabe que su gerente y sus asesores han preparado un documento de esas características cuya confección lleva necesariamente meses de trabajo, ¿qué clase de delegado de Urbanismo es usted? O será, por aquello de seguir con los argumentos simplistas, que los gerentes son como los niños, que siempre es bueno que haya alguno para echarle la culpa. Cambiada la cerradura, se acaba el problema. Muerto el perro, rabia exterminada. Guau.

Manzanares, Puerta del Príncipe… ¿e impugnación del Barranco?

Carlos Navarro Antolín | 24 de septiembre de 2012 a las 5:00


Manzanares llegó, toreó y salió por la Puerta del Príncipe. Vino con su cuadrilla, cómo no. Pero se trajo también a su prestigioso abogado. Al letrado lo vimos en los tendidos, que no todo va a ser estar metido en los líos de la Comisión Nacional de la Competencia (CNM) con los asuntos del G-10 de los toreros y los derechos de la televisión. Pero la cosa huele a que este abogado se ha podido traer trabajo a Sevilla. Según el runruneo de entre toro y toro, puede producirse una impugnación del concurso de adjudicación de las naves del Barranco, donde el Ayuntamiento promueve un mercado gourmet al estilo del mercado de San Miguel de Madrid. El delegado de Urbanismo, señor Vílchez, ofreció el viernes los datos del concurso, una vez abiertos todos los sobres que componen las ofertas presentadas por dos agrupaciones de empresas. La UTE en la que se integran el torero Francisco Rivera Ordóñez y el comunicador Carlos Herrera lleva una clara ventaja sobre la UTE cuyas cabezas visibles son Manzanares y el futbolista Sergio Ramos. Todo indicaba, al menos hasta ahora, que la mesa de contratación del Ayuntamiento adjudicará el viernes la concesión del negocio a Herrera y Rivera Ordóñez. El proyecto de ambos se denomina Lonja del Barranco, participado por las sociedades Lonja del Barranco SL (97%), Probigasa, (1%); Juliá Catering SL, (1%), y La Alacena de Carlos Herrera SL, (1%). El diestro, de hecho, ya celebraba su victoria a mediodía del viernes en twitter. Pero hete aquí que alguien ha investigado y determinadas deudas con la Seguridad Social de ciertas sociedades podrían dejar cojo el concurso. De pañuelo verde. Porque la ley de contratos del Estado es clarita: nanai de que ninguna administración pública adjudique contratos mientras haya roncha de por medio. Dicen que si así fuera no se tendría ni siquiera que haber admitido la participación de empresas supuestamente deudoras. La UTE virtualmente perdedora, con Ramos y Manzanares de abanderados, es la denominada Mercado de San Pedro, cuya composición es Junk Project SA (15%), Hostelería para el Ocio Vebeca (20%), Romero Álvarez SA (20%), Sermos 32 SL (25%) y Taurópolis SL (10%). La batalla del Barranco puede tener algún capítulo más todavía. La auténtica fiera ruge en los tendidos. Escrito está.

Golpes de maza

Carlos Navarro Antolín | 20 de septiembre de 2012 a las 20:17


* Menuda cara se le quedó al incisivo Antonio Muñoz, portavoz adjunto del PSOE, cuando comprobó la subida de las tasas urbanísticas que cocina el reverendo Maximiliano en la Gerencia de Urbanismo. Una imagen vale más que mil cajas negras. El gobierno tiene razón cuando asevera que no hay nada aprobado. Justo cuando el reverendo iba a servir los platos en el refectorio, alguien retiró las viandas, pero se dejó la minuta, donde algún fraile hambriento leyó con detalle lo que había para yantar ese día. Muñoz ha hecho diana en este asunto. La oposición está para eso: fiscalizar, anticiparse y procurar marcar la agenda del gobierno. Pocas veces lo ha logrado de verdad en el año y medio de mandato de Zoido, pero esta vez lo ha conseguido. En el palomar parece que se van despertando poco a poco.

* Al fin y al cabo la subida de las tasas en Urbanismo encaja con el plan de ajuste. Asunción Fley, delegada de Hacienda, ya se refirió a la creación de nuevas tasas para reducir determinadas prácticas que ralentizan el servicio al público, caso de la necesidad de hacer las dichosas fotocopias. Casualidades de la vida, ayer mismo anunció el gobierno una revisión de las tarifas de Emasesa por debajo del IPC.

* Una curiosidad en Mercasevilla. El vicepresidente de la sociedad mixta es Pablo González. ¿Quién es Pablo González? El hermano del inminente nuevo presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González.

* Rumor de caracolas. ¿Es verdad que ha dimitido hoy mismo la jefa de servicio de Licencia y Disciplina, Isabel Evans? Como dicen por los pasillos: “Al del pañuelo parece que le crecen los enanos”.

* Cuando el funcionario leyó en Diario de Sevilla el siguiente texto de una información reciente sobre el caso de los ERE y la venta de los suelos de Mercasevilla comenzó a sudar frío: “Una de las investigaciones que la magistrada impulsará en los próximos meses procede de las presuntas irregularidades en la venta de los terrenos de Mercasevilla, en la que la juez Alaya sospecha que se realizó una adjudicación irregular e ilegal a la empresa Sanma, a pesar de que el grupo Noga realizó una oferta que lo superaba en 52 millones”.

Los sevillanos de Zoido en la ejecutiva regional: ausencias y presencias

Carlos Navarro Antolín | 26 de julio de 2012 a las 5:00

ZOIDO no ha dudado en integrar en la ejecutiva regional del PP andaluz a determinadas piezas que considera claves en su gestión diaria como alcalde de Sevilla, el cargo que está obligado a revalidar en 2015 antes de pensar siquiera en otras empresas. En la selección realizada se ven claras algunas apuestas. Yen las ausencias, cómo no, la confirmación de algunas sospechas o posibles maniobras con vistas al congreso del PP sevillano, que se celebrará el último fin de semana de septiembre o el primero de octubre. El ingreso en la ejecutiva regional se puede producir por tres vías: ser parte de la lista formal de vocales que plantea el candidato a la presidencia (gozando de la legitimidad de los votos del congreso y de la seguridad de no poder ser removido del puesto), ser designado directamente por el presidente (en cuyo caso el elegido puede ser cesado en cualquier momento)u ostentar algunos de los cargos orgánicos o institucionales que da acceso directo al comité (presidentes provinciales, secretarios generales, diputados, senadores, etcétera).

Al margen de los equilibrios territoriales y de la apuesta por un sevillano –José Luis Sanz– como secretario general del PP andaluz, Zoido cuenta con otros siete sevillanos en el comité ejecutivo que preside desde el pasado congreso de Granada. Sólo uno de ellos, Juan Bueno, tiene la condición de miembro nato al ser secretario general del PP sevillano. Y casi seguro será el próximo presidente del partido en Sevilla con Eloy Carmona como secretario general. Los seis restantes responden a un juego de apuestas y equilibrios que revelan que Zoido quiere establecer determinadas conexiones entre la calle San Fernando y la Plaza Nueva.

El hombre de las empresas municipales, Jesús Maza, vicepresidente de la Agrupación de Interés Económico (AIE) del Ayuntamiento y consejero delegado de Emasesa (la joya de la corona de las sociedad municipales) ha entrado en la ejecutiva como secretario de área. Nunca había tenido cargos orgánicos en el PP. Hace años ya lo advirtió un colaborador de Zoido: “Para nosotros es importante que Maza esté contento, porque Maza es importante para Zoido”. De hecho, este profesional procedente de la empresa privada ha estado integrado en los dos equipos de campaña de Zoido (2007 y 2011).

Miguel Contreras, gerente de Emvisesa, es también nuevo secretario de área. Conoce sobradamente determinadas entrañas claves del PP andaluz, porque fue su gerente en una anterior etapa. Los dineros estarán controlados. Y Zoido contará así, además, con otro puente tendido entre la sede de San Fernando y el organigrama de las empresas municipales, donde se gestionan los principales presupuestos.

Alberto Díaz, criado en las Nuevas Generaciones del partido, es uno de los nuevos vicesecretarios generales. Es el jefe de gabinete del alcalde, por lo que se lógico por razones de operatividad que sea la misma persona la que controle ambas agendas: la del partido y la del Ayuntamiento. Es el hombre que ejerce la virtud de decir que no, que filtra las reuniones e innumerables llamadas y que está siempre pegado al teléfono, sea en el despacho o fumando en el andén.

Curro Pérez, portavoz del gobierno local, regresa en cierta manera a sus orígenes al ser el nuevo coordinador de formación del PP andaluz. Hay quien ve en esta designación una suerte de compensación por estar infravalorado en el Ayuntamiento, donde es portavoz del gobierno (pero en un ejecutivo presidencialista, nunca se olvide) y delegado de Triana. Estas dos responsabilidades parecían poco para quien fue jefe de campaña en 2007 y se fajó en los temas de urbanismo en los años de la dura oposición.

Y la apuesta más llamativa y hasta ahora poco sonada es la de José Miguel Luque, el discreto delegado de Cerro-Amate, un fortín socialista donde hay coincidencia entre sus compañeros en que su labor desde la oposición fue clave para crecer en votos en 2011. Aquellos resultados fueron premiados con su ingreso en la junta de gobierno del Ayuntamiento como teniente de alcalde. Es también secretario del grupo popular, donde asume labores grises enormemente valoradas por el alcalde, de ahí que lo quiera tener cerca en la ejecutiva.

Gregorio Serrano es el concejal más próximo en lo personal (con todo lo que eso supone), concentra cuatro parcelas de poder en el Ayuntamiento y a nadie ha extrañado que el jefe lo haya incluido por designación directa en la ejecutiva. Otras personas del círculo íntimo no han sido llamados, como pueden ser los casos del delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, y la delegada de Cultura, Mar Sánchez Estrella. Otros perfiles muy políticos del gobierno local como Beltrán Pérez, que estuvo en el comité de campaña de 2011 y que podría haber entrado perfectamente en la ejecutiva, tendrán que esperar al congreso de Sevilla para coger tajada orgánica de poder en el nuevo orden del PP. Un dirigente reconoce lo siguiente: “Esto de la ejecutiva tiene una importancia relativa, como el orden de las listas, pero es verdad que este jefe no da puntada sin hilo”. Y en política casi todo es susceptible de ser interpretado.