Archivos para el tag ‘oposición’

¿Y quién repele a los pájaros del Ayuntamiento?

Carlos Navarro Antolín | 13 de marzo de 2012 a las 5:00

Una grúa de enormes dimensiones sorprendió ayer a los viandantes de la Avenida de la Constitución en una ciudad novelera por excelencia que rápidamente forma el tramo de los mirones con permiso de los señoresde las bicicletas, nuestros amos y señores de la vía pública a lo Mañara. El tío subido en el canasto de la grúa se dedicaba con la paciencia de un chino elogiado por el mandamás de Mercadona a cubrir las imágenes de piedra de Lorenzo de Mercadante con hilos de acero que emiten una descarga eléctrica leve en cuanto una paloma se acerca. El objetivo: ahuyentar a las aves y evitar el efecto corrosivo que la caca de estos animalitos tiene en la piedra del monumento.

El sistema habría que aplicarlo en la política, más que nada para ahuyentar a ciertos pájaros y pajarillos de plumaje variado y evitar el efecto corrosivo de la abstención y el alejamiento del votante de las urnas cuando la cosa huele mal, nunca mejor dicho si el objetivo es impedir las consecuencias de las deyecciones. Dicen los técnicos en la materia que cuando la paloma recibe la descarga, no vuelve más “hasta que se le olvida del efecto”.

Vista la poca vergüenza y el desahogo con el que reaccionan algunos pajarillos cuando no llevan ni media hora de vuelo tras dejar el nido del partido, a lo mejor no basta con proteger el Ayuntamiento con este sistema electrostático, sino que hay que volver a aquella solución que plantearon catedráticos de la Universidad en la década de los ochenta de la pasada centuria en el caso de la Catedral: la presencia de halcones en cautividad entre los pináculos. En Estados Unidos, se distingue entre halcones y palomas en asuntos de política exterior. En Sevilla tenemos ejemplos variados de halcones, como en Hacienda, donde Doña Tijeras restringe el gasto en teléfonos móviles, y de palomas, donde en Fiestas Mayores anda bregando Superserrano, que aguanta con disciplina monacal los mil y un actos cofradieros que le tocan en suerte para contentar al cofraderío. Y aportamos el concepto de palomar como lugar en altura con ojos de buey en el que habita la oposición, donde el pájaro rey emigra a Madrid dos días a la semana y el resto de la camada se alimenta de cafés en General Polavieja.

Pero nuestra avifauna es aún más rica que la americana, muchísimos más, donde va usted a parar, porque Sevilla aporta a la wikipedia de las aves no sólo los cotizados estorninos de la Plaza de Cuba, sino el pájaro de los distritos, importante ejemplar que se cría en libertad y con desahogo por la zona Sur y que tiene un piquito de ruiseñor que no lo calla una descarga por mucho que cubran el Ayuntamiento con hilos de acero. Como el acero de dura sí que tiene una parte del cuerpo. Tanto que el alcalde que tanto visita Los Pajaritos va a tener que anudar halcones en la azotea. Y más que política de barrios, tendrá que hacer un cursillo acelerado de política de cetrería.

PSOE: ni pío sobre la mudanza de Pía

Carlos Navarro Antolín | 12 de enero de 2012 a las 10:42

Nadie del PSOE ha querido o no ha sabido reivindicar el cambio de delegado en el distrito Bellavista-La Palmera como consecuencia de la crisis de la cabalgata. Ni una humilde nota de prensa sobre el efecto de la presión de los socialistas. Extraña que nadie haya tenido reflejos en la oposición para anotarse el tanto, sobre todo después de que los socialistas se ofrecieran para pagar los caramelos, exportaran las carrozas del municipio amigo de El Coronil y apostaran por la presencia del propio Juan Espadas en el barrio en la mañana del 6 de enero. Ahora sí que Zoido ha puesto con Rafael Belmonte a un halcón en Bellavista y ha mandado a la Halcón al cómodo distrito de Nervión. La política siempre es cuestión de pájaros. O de aves, si se prefiere. Pío, pío. El PP no está dispuesto a perder apoyos en un distrito donde obtuvo más del 50% de los votos. Y los socialistas no han sabido sacarle rédito al primer cambio de peones en el gobierno local. Algo ha fallado en el palomar cuando no han dicho ni pío sobre la mudanza de Pía. Otra vez los pájaros… Siempre los pájaros, siempre piando.

Una oposición cautiva y desarmada

Carlos Navarro Antolín | 3 de junio de 2011 a las 10:41

La oposición tiene dos funciones básicas en el sistema democrático: fiscalizar la acción de gobierno y tratar de marcar los tiempos políticos. Para llevar a cabo ambos objetivos es preciso contar, en primer lugar, con una capacidad de trabajo innegable con la que examinar expedientes y más expedientes de los que sacar motivos para dar ruedas de prensa en el Laredo con un cuarto de entrada de periodistas y, en segundo lugar, hacer gala de un sentido de la anticipación que requiere de buenas dosis de sagacidad y reflejos. Lo difícil de hacer oposición es que hay que mantener la tensión con todo en contra, hay que procurar estar en permanente posición de rematar a gol aunque ni de lejos se intuya el balón y hay que estar dispuesto a recorrer kilómetros de desierto sin un pequeño oasis de alivio. “En política no se puede ser menos que concejal de la oposición”, decía hace años uno que hoy está a punto de estrenarse en un puesto destacado de poder en el Ayuntamiento. Los coches oficiales se reducen, la chequera desaparece, te tocan los peores despachos, cuesta el doble en condiciones normales colocar un tema entre los principales titulares y sólo tienes como herramienta la imaginación. Nada más y nada menos que la imaginación.

Cinco días después apareció en los medios quien está llamado a liderar la oposición en el Ayuntamiento de Sevilla los próximos cuatro años. Juan Espadas compareció en una mesa en soledad. Su partido, que se desangra lentamente por San Jerónimo y hasta por la Macarena, no cuidó ese mínimo detalle frente a un Zoido hiperarropado en una foto de partido en Córdoba a la misma hora. Resultó entrañable oírle hablar de que ahora, justo ahora, se basará en las agrupaciones. Ay, Juan, que de nada sirvieron las alusiones mitineras a Los Michi, Los Vari y todos esos militantes que de siempre han controlado a la perfección el día de las elecciones la lista de los vecinos de los barrios que aún no habían votado. Espadas demostró esos días de campaña saber dónde estaba el peligro cuando daba cariño verbal a esos destacados militantes, pero ellos querían otro tipo de afecto y le cantaron por la Jurado: “Y ahora es tarde, señora, ahora es tarde…” Y parecieron decir aquello tan cruel de que te busquen los votos Mercedes de Pablos y Palomares.

El discurso de Espadas resultó famélico en cuanto a contenido político. Está a años luz del objetivo de marcar los tiempos políticos. Lo de ejercer la oposición mediante las agrupaciones es ilusorio. Lo de canalizar el descontento del 15-M parece de rico venido a menos que aún no se ha enterado de que tiene telarañas en la cartera y quiere seguir viajando en primera. Sí dijo una frase muy interesante: “Después de la derrota (electoral) toca un análisis y cambiar lo que haya que cambiar”. Hay veces que sale más barato llamar a Derribos Pavón y levantar una casa nueva. Porque si es este el debut de la oposición, cautiva y desarmada, asistimos al nacimiento de una Téofila, un Torres Hurtado y un Perico, pero al sevillano modo.

Y conste que Juan Espadas no tiene la culpa en exclusiva del desastre del 22-M. La que más tiene que decir sobre la debacle sigue escondida tras el burladero. Qué pena que ya no está Rafael Velasco para echarle la culpa.