Archivos para el tag ‘Pregón’

¿Jamones electrónicos?

Carlos Navarro Antolín | 9 de octubre de 2013 a las 5:00

Ocurrió ayer en el Ayuntamiento, mientras el alcalde anunciaba los nuevos alquileres sociales para familias sin rentas en pisos de Emvisesa. Zoido estaba en la sala de gobierno con el delegado de Urbanismo, el reverendo Maximiliano Vílchez; la delegada de Asuntos Sociales, Lola de Pablo-Blanco, y el gerente de Emvisesa, Miguel Contreras, de quien por fin se oyó el tono de voz. Se entiende que un periodista preguntara quién era aquel chico sentado a la izquierda del concejal Vílchez, Vírshe para la impagable edil Medrano, de IU.

–Es el gerente de Emvisesa, la verdad es que lo placean poco. Fue el gerente del PP andaluz cuando Arenas era presidente. Ojú.

Pues estaba Zoido con su plan de atención para personas en riesgo de exclusión social cuando en la planta baja, en el Salón de Fieles Ejecutores, se reunía la comisión de contratación bajo la presidencia del concejal Jaime Ruiz (PP). Era el momento de la apertura solemne de las fichas técnicas de las cinco ofertas presentadas, pues en una jornada anterior ya se abrieron los sobres con las propuestas de viabilidad económica. Recuerden que el contrato de la zona azul es para diez años, con dos de prórroga. La adjudicataria tiene que pagar medio millón de euros al año al Ayuntamiento y se calcula que los beneficios para su caja estarán entre los dos y tres millones de euros al año. Se colige con rapidez que es uno de los grandes contratos del año. La apertura de las cajas se realizó delante del oficial mayor de la Secretaría General del Ayuntamiento, el representate de la Intervención General, los tres vocales designados por el alcalde y hasta dos representantes de la oposición que ejercieron su derecho de asistencia. La liturgia de apertura tuvo dos incidencias que dejaron estreñidas algunas caras. La primera fue que una de las cajas venía abierta… Se da por hecho que por una “negligencia” en el transporte, por lo que se hizo constar la diligencia oportuna. Pero lo mejor, como dijo aquél, estaba por venir.

Alguien comentó de pronto:

–En esta caja hay una tablet.

Silencio maestrante. Dicen que el codiciado artilugio venía con su caja, su envoltorio y sus avíos.

–Y en esta otra caja hay un i-Pod.

Todos se miraron. Cuentan que se acordó consultar el contenido de los soportes, dándose por hecho que tendrían documentación técnica relacionada con el proyecto de la zona azul, y devolver los aparatos a esas dos empresas ofertantes a la mayor brevedad. Nadie pensó mal, ¿verdad?, pero a todo el mundo le vino un mal olor.

Tal vez Jaime Ruiz, como presidente de la comisión de contratación, debió reaccionar como Adolfo Arenas cuando recibió en la sede del Consejo la cesta con un jamón, un queso y una caña de lomo en vísperas del pregón con la tarjeta personal de un descarado aspirante al atril. Mandó que la cesta fuera donada al convento más próximo. El tío que la mandó quedó en segunda posición con seis votos. Ya se sabe que siempre queda la solución del convento para alivio de los malpensados. Un i-Pod o una tablet son ordinarieces al lado de un jamón. Donde de ponga un jamón que se quite la zona azul.

Tontos del gin tonic, tontos de la Davis

Carlos Navarro Antolín | 2 de noviembre de 2011 a las 18:13

A la muy novelera ciudad de Sevilla le ha entrado una pasión incontrolable por el tenis. Nos han salido aficionados al tenis de debajo de las catenarias. Lo del tenis en Sevilla es como la ginebra. Siempre estaban ahí, pero ahora es cuando se le echa cuenta al uno y a la otra. Están los tontos de la Davis todo el día preguntando por las entradas como están los tontos del gin tonic expertos en sabores de tónica y modalidades del enebro desde hace un cuarto de hora. ¿No recuerdan cuando nos dio por Velázquez? La de autobuses que se fletaron para ir al Prado. Vengan los Sevilla Bus con el personal hambriento por consumir cuadros de Velázquez. Velázquez por un tubo. Se hablaba en 1990 de la Velazquezmanía. Pasamos de una manía a otra.

Las colas para pedirle entradas de la Davis al alcalde Zoido (que ahora parece que se dice así, como el arzobispo Asenjo) son dignas de mención en la ciudad que desde el 92 es la de las colas por antonomasia. Todo el mundo quiere ir a la Copa Davis, la que llegó a la ciudad en barco como en la procesión marinera de julio, con los pulgares del alcalde y sus aliados hacia arriba como emperadores romanos indulgentes, pero sin banderitas festivas ni otras embarcaciones de escolta haciendo sonar las sirenas. A los chicos del gobierno me los tienen fritos, con la cara estreñida y sin un minuto libre. Pero no están así porque hayan llegado al gobierno y algunos se hayan vuelto importantes de la noche a la mañana. Noooooo… Por eso no. No sean malpensados. Este síndrome, de haberlo, se arreglaría con el paso del tiempo (reloj no marques las horas). Están que no les cabe el cuerpo en la caja (negra) porque desde que Escañuela nos ha traído la buena nueva del tenis, al personal le ha entrado un irrefrenable deseo por asistir a algún partido de la Davis. Y ya se sabe lo que pasa en Sevilla, que basta decir que para un acontecimiento no hay más que unos cientos de entradas disponibles para tener el lío formado. Con lo ocupados que están los Zoido´s boys elaborando el presupuesto de 2012 y encima la gente dándoles la barrila para suplicar entradas para el tenis como si fuera un Domingo de Resurrección de los años de Romero o un Pregón de Semana Santa de los años buenos.

En la Davis hay que estar cueste lo que cueste. Sobre todo desde que se ha vendido tan inteligentemente la dificultad por lograr una entrada. Tras la Zoidomanía, la Davismanía. La verdad es que con la de gente que hay últimanente en la Plaza Nueva con cara de pelota de tenis… No sé de qué nos extrañamos. Ni toros, ni pregones, que ambos andan flojos de remos. Ahora toca Davis, mucha Davis. Y que no falte tónica con aliño de enebro.

Y su rodajita de limón. Por supuesto.