Archivos para el tag ‘PSOE’

Hoy comemos con Viera

Carlos Navarro Antolín | 11 de febrero de 2011 a las 19:39

viera

“Cuando las cosas van mal, militancia pura y dura”. Y le aplaudieron. El ex presidente del Gobierno Felipe González se llevó el minuto de oro durante la celebración del primer centenario de la llegada del PSOE al Congreso de los Diputados. “Cuando las cosas van mal y se pueden poner peor, almuerzo en El Toboso”, debió pensar el secretario general del PSOE de Sevilla, José Antonio Viera, que este jueves se llevó a comer al conocido y nada barato restaurante de la Gran Plaza a los secretarios generales de las agrupaciones de la capital. Una vez en la sede de Luis Montoto, Viera dedicó una buena parte de la reunión a explicar el asunto de los ERE. Defendió su inocencia en todo momento y negó la existencia de una trama, a pesar de que tal calificativo es empleado tanto por la jueza Alaya como por la Policía Judicial. El ex consejero de Empleo, cuyo rostro de melancolía en los últimos meses es evidente, se explicó de tal forma que los asistentes salieron la mar de contentos: “Lo hemos entendido todo”. Dicen que un buen almuerzo de hermandad todo lo arregla. Y si es en El Toboso, ese lugar del viejo Nervión desde donde aún se otea la Giralda sin interferencias paisajísticas, mucho mejor. Cuando las cosas van mal, Toboso, Toboso, Toboso.

Confesiones intramuros

Carlos Navarro Antolín | 3 de febrero de 2011 a las 19:29

susanayviera

“Estamos apurando los meses. Sabemos no sólo que nos vamos, sino que esto no se va a parecer nada a lo que ha sido en los últimos doce años. Aquí, de cambio tranquilo nada de nada. No me refiero ya a lo que pueda ocurrir si gana la derecha, que colocará a los suyos por mucho que recorte los cargos de confianza. No, no. Me refiero a los míos, a mis entrañables compañeros de partido. Con tanta precampaña electoral, con tanta carrera vertiginosa de los candidatos, con tanto ruido de las listas y con tantas gestiones para ganarse el favor de los medios y luchar por cada foto como si fuera la útima botella de agua a repartir entre una muchudeumbre en el desierto, se te está pasando una transformación interna tan interesante o más que la transformación general que se derivará forzosamente de las urnas. La interna es la que vivimos, o sufrimos, dentro del partido. Estamos evolucionando del vierismo a lo que ya se ha dado en conocer como el susanismo. Estamos a las puertas de una nueva era. Que no se piensen los vieristas que todos serán colocados de nuevo en esta casa. Por ahí no van los tiros. Todo pasa por Susana. Es como si en la puerta de la sede hubieran colocado el Todo por la Patria de los antiguos cuarteles, pero en versión del PSOE en 2011: Todo por Susana.

¿Te acuerdas cuando Alfonso Guerra llegaba al aeropuerto de Sevilla los viernes y de camino a su casa, en el coche, tenía quien le ponía al día de todo lo que ocurría en la Junta de Borbolla y en el partido? Se decía aquello de que hasta el retranqueo del quiosco de la Campana tenía que recibir el visto bueno del entonces todopoderoso vicepresidente. A escala menor, muchísimo menor, tenemos claro que Susana Díaz recibe información detallada de lo que ocurre aquí dentro no ya los viernes, sino cada diez minutos. Ya quisieras tú tener la red de corresponsales que ella tiene en la Plaza Nueva. Hay algún concejal que no tiene tiempo de desarrollarse porque no para de hablar por teléfono con Susana para darle pelos y señales. La verdad es que, en cierta forma, estoy reviviendo aquellos años. Claro que aquellos eran esos maravillosos años… No seré yo quien, por el momento, ponga a Susana a la altura de Guerra. Aunque Chaves puso a Monteseirín a la altura de Felipe. ¿Recuerdas cómo te miré en ese momento en aquel acto del Alfonso XIII? Del vierismo al susanismo. No pierdas de vista lo que te digo”

Evangelina, siempre nos quedará Miraflores

Carlos Navarro Antolín | 14 de enero de 2011 a las 18:25

Se marcha a su casa. Hace poco le oyeron decir que no puede vivir en paz sin dar rienda suelta a su hiperactividad. Y en el Parlamento se siente tan arrinconada como infrautilizada. A la Naranjo hubo quienes no le perdonaron nunca que Chaves la ascendiera tan alto. Tan fue así que las pocas ocasiones en que el presidente y don Gaspar estaban fuera de Andalucía, ella era la número uno de facto en la región. Hasta le recordaron despectivamente su etapa de taxista, eclipsando interesadamente su condición de ingeniero técnico agrícola. Un día, desde la ventana de su despacho de la Consejería de Gobernación, presenció una protesta de taxistas en la Plaza Nueva bajo una fina lluvia. Con una mano abriendo la cortina y mirando fijamente a los manifestantes, se le escapó un comentario desde lo más hondo: “No sabes cómo los comprendo…” La Naranjo recibió a todos los alcaldes de Sevilla en aquellos cuatro años. A todos, es verdad, menos a uno: Juan Manuel Sánchez Gordillo (IU). Nunca le aceptó sus malas formas.

Cuando llegó a la Consejería de Justicia, su reino comenzó a no ser de este mundo. Comenzó la hiel tras los tiempos de miel. Y cuando Chaves dejó la Presidencia de la Junta, ni reino, ni mundo. Todo fue ya hiel. Aquel Domingo de Ramos estaba viendo la cofradía de la Paz por la calle Gamazo cuando recibió la noticia de que su padrino cogía el AVE para Madrid. Se vio fuera del gobierno y muy probablemente de más sitios. Siempre ha tenido y tiene el oasis de su cofradía amada del Tiro de Línea, a la que no ha dejado de acompañar ni en sus años de consejera como una madre más que lleva a su hija a cumplir con un rito. Y, por supuesto, le queda la agrupación socialista de Miraflores, cuya secretaría general retiene como la aldea de los irreductibles galos que resiste ahora y siempre al invasor. En sus pocas horas libres de consejera daba rienda suelta a sus tres pasiones: su hija como objetivo máximo y preferente, los cafelitos con las militantes de su agrupación para no perder el contacto con las bases y la compra de zapatos.

“Están locos estos romanos”, decía Obelix. “A este PSOE ya no lo conoce ni la madre que lo parió”, piensa alguna que yo me sé.

El dardo de Antonio Silva

Carlos Navarro Antolín | 16 de diciembre de 2010 a las 21:39

silva

Ocurrió en el grisaceo salón de las grandes celebraciones de San Telmo, que ha perdido aquella suntuosidad de las paredes para convertirse en un parador minimalista de nuevo cuño. Antonio Silva de Pablos, director de la televisión municipal de Sevilla, recibió  de manos del presidente Griñán  unos de los XXV Premios Andalucía de Periodismo por un reportaje de cuatro horas de duración sobre el A400M. El veterano periodista tomó la palabra sin papeles por delante. Fue breve, pero no perdió la oportunidad para soltar un dardo al interpretar generosamente el reconocimiento a su cadena como un premio a todos los trabajadores de las televisones públicas, a los que califició de “cuestionados y vigilados” por quienes “no se aplican” los criterios de libertad que “tanto dicen defender”. A nadie escapa que Silva anda especialmente molesto por la labor de fiscalización, legítima y lógica, que realiza el PP municipal de los informativos de la cadena. El Consejo Audiovisual de Andalucía no para de emitir informes al respecto como consecuencia de las denuncias por la reducida atención que recibiría el candidato Zoido en comparación con los gobernantes socialistas. Silva presume de haber sido avalado siempre por este organismo. La tensión ha llegado a tal extremo entre Silva y el PP que ya hay anuncios  de querellas de por medio.  Ambas partes, que se llevaban muy bien en otros tiempos, se han retirado los embajadores. En San Telmo, en el salón de los oros que perdimos, Silva lanzó su dardo a la derecha. Al final del acto, el portavoz de IU, Antonio Rodrigo Torrijos, le felicitó por sus palabras. Querellas, denuncias, premios y parabienes. Silva prueba la miel y la hiel. Del oro al gris y vuelta a empezar. La vida misma.

La clave está en la camisa

Carlos Navarro Antolín | 29 de noviembre de 2010 a las 19:30

arenas1

Ocurrió el jueves en el Parlamento de Andalucía. Los peperos aprovecharon la cita para cargar contra el gobierno por el feo, feísimo, asunto de Mercasevilla. El mismo Javier Arenas exigió al presidente Griñán que diga “dónde está el dinero” de las pólizas que se han suscrito en Mercasevilla a nombre de personas que no han trabajado nunca en esa empresa. Las crónicas cuentan que el líder de la oposición también planteó si existe algún otro ERE similar y recalcó que la investigación ha de ser promovida “por la justicia y por la administración”. Arenas aprovechó el fuego político parlamentario para recordarle al presidente que presume de transparencia cuando en Andalucía hace quince años que no se constituye una comisión de investigación. Hasta ahí todo normal. La anécdota reveladora se produce cuando Arenas se levanta de su escaño, se marcha a su lugar habitual de descanso fuera del plenario, enciende un cigarrillo rubio y, cuando aún no ha disfrutado de una primera calada honda, ve interrumpida su calma porque se le acerca muy apurado un ex consejero de la Junta con alto mando orgánico y le espeta, entre otras cosas, lo siguiente: “Javier, que sepas que yo ante todo he sido, soy y seré muy honesto. Que sepas que yo entré con esta camisa en el Parlamento y con la misma camisa me iré”. Se ignora lo que pensó Arenas en ese momento. Pero lo que está claro es que la camisa ha debido de salirle muy buena al hombre. El algodón, que no engaña. Como si lo viera.

Celis coge aire

Carlos Navarro Antolín | 18 de noviembre de 2010 a las 19:58

celis

Era el heredero natural. El príncipe. El llamado a recoger el testigo del alcalde. El discípulo amado de Alfredo (“Llamadme así, simplemente Alfredo”). Por su brillante futuro brindaron de pie con la copa en alto, “Por el próximo alcalde de Sevilla, ¡por Alfonso!”, que estos ojitos lo vieron. Pero se fue. Se lo llevaron. Lo metieron en esa reserva activa a resguardo de la pólvora que se dispara a escasos meses de las elecciones. ¿Se fue por falta de arrojo político o simplemente porque no lo dejaron seguir? Teorías hay para todos los gustos. El caso es que ahora tiene oficialmente un tentáculo en Madrid. De la Consejería de Obras Públicas al PSOE en Madrid. Del Tiro de Línea a Ferraz. Ahora se dedicará a elaborar eso tan rimbombantemente denominado programa marco de los socialistas para las elecciones municipales. Y ya es seguro que se trae a ZP el 13 de febrero a Sevilla con tal motivo. Gómez de Celis coge aire. Sus leales, que los tiene, también. Seguro que algunos respiran aliviados al saber de esta nueva encomienda. Porque Celis no ha dejado de moverse durante su reserva activa. Nunca. Algunos sueñan con su fantasma vivo por el Salón Colón…

Mercasevilla: Ha sido posible realizar la conexión

Carlos Navarro Antolín | 16 de noviembre de 2010 a las 19:10

Martes por la mañana. El periodista marca el teléfono móvil de Antonio Garrido Santoyo, responsable de política municipal del PSOE de Baeza.

antonio garrido

Antonio Garrido Santoyo

-Buenas tardes, Antonio. Le llamo desde Sevilla para una consulta muy específica. ¿Es verdad que ha cobrado ud. del ERE de Mercasevilla más de 100.000 euros sin haber trabajado nunca en la empresa?

-No le oigo bien…

-¿Que si es cierto que ud. ha cobrado como prejubilado sin haber trabajado en Mercasevilla tal como acaba de denunciar el PP?

-[Información gratuita de Orange. Ha sido imposible realizar la conexión].

Minutos después, el periodista telefonea al intermediario que, en oficinas de la Junta, negociaba las presuntas comisiones ilegales en el caso Mercasevilla, Juan Lanzas.

-¿Juan Lanzas, por favor?

-Sí, dígame, dígame…

-Mire, quería saber si usted tiene conocimiento de que el señor Garrido Santoyo ha cobrado como prejubilado de Mercasevilla sin haber trabajado nunca en esta empresa.

-Puede ser…

-¿Es posible entonces, no?

-Bueno, no sé… Perdone, pero es que estoy reunido. No puedo hablar ahora. [La línea se corta bruscamente]

La tercera llamada del periodista es al alcalde de Baeza, el ex consejero de Agricultura y Pesca de la Junta, Leocadio Marín. Con toda corrección, el alcalde confirma que Garrido es miembro de la ejecutiva local del PSOE. Incluso refiere que Garrido ya se jubiló de su trabajo en una conocida empresa aceitera. La pregunta inmmediata: ¿Pero este hombre no se prejubiló en Mercasevilla, como demuestra la documentación que obra en poder del juzgado? Está claro que la jubilación es ese tiempo alegre para el disfrute, esa jubilatio que decían los clásicos. Y algunos la disfrutan dos veces. Los silencios hablan. Ha sido posible realizar la conexión.