Archivos para el tag ‘PSOE’

Zoido, la hora de los halcones

Carlos Navarro Antolín | 23 de marzo de 2014 a las 5:00

Algunos ajustes, pequeños cambios. Lampedusa en el gobierno local. El alcalde no es hombre de aventuras. Queda un año para las elecciones municipales y ya ha avisado a su grupo municipal de la necesidad de ir planteando algunas estrategias. Es la hora de ir forjando algunas decisiones, de elaborar el mensaje con el que se intentará un segundo asalto al poder, de tener prevista la defensa frente a posibles imputaciones judiciales de miembros del gobierno y de desanillar a algunos halcones, los mismos que le ayudaron a alcanzar la Alcaldía por medio de tres vías: la denuncia reiterada (a veces histriónica, a veces en los juzgados) de irregularidades del gobierno de PSOE e IU, la proyección al máximo de su figura personal y el aprovechamiento de una coyuntura política nacional marcada por la caída libre en la que se hallaba el PSOE de Zapatero. Una vez con el poder absoluto en el Ayuntamiento, los halcones dieron paso a los gestores. Acabada la contienda, Zoido no dudó en poner al frente a hombres de paz, a perfiles muy técnicos para gestionar el presupuesto. Los políticos puros y duros quedaron relegados a papeles secundarios, muy bien maquillados en algunos casos, pero de escaso brillo. No nos engañemos. Y algunos quedaron muy desencantados. Al alcalde difícilmente le oirán hablar de cuestiones de partido, de estrategias, de nombres al alza o de nombres a la baja y mucho menos de quinielas para la próxima lista electoral. Son asuntos que le provocan una verdadera incomodidad, huye de ellos como el perro del agua. En la Feria de Abril de 2012 le preguntaron por las intenciones de unos jeques árabes que acudieron a la ciudad con la vista puesta en unas inversiones. Ni mú. “¿A ti te gusta que el alcalde de tu ciudad sea discreto, verdad?” A pesar de ese hermetismo, de ese deseo de no provocar heridas por alguna de las decisiones que ya tiene en mente y de esa intención siempre imposible de tratar de quedar bien con todo el mundo, en este último año hay algunas claves que resultan ya nítidas en la Plaza Nueva.

Poder absoluto. El PP de Sevilla acaba de salir derrotado (¿Humillado?) del último congreso regional. Todos se han caído en favor de Málaga. Pero hay caídas de bruces en el asfalto y caídas en una entreplanta. Zoido se ha caído en la entreplanta de una poderosa Alcaldía. Es el más fuerte de su partido en Sevilla. Tendrá absoluta libertad para confeccionar la lista, sin un Arenas ya que le cuele a uno de esos independientes con los que demostrar su influencia. Sevilla es su fortín. Ynada indica que el líder regional, Juan Manuel Moreno Bonilla, quiera empezar con mal pie en la provincia que le recibió ese frío que es marca de la casa hispalense.
JORNADA TECNICA GRUPO JOLY. DEPURACION DE AGUAS RESIDUALES EN ANDALUCIA: PERSPECTIVA ACTUAL Y NUEVOS RETOS. JAVIER LANDALanda se cae. El número dos del glorioso mayo de 2011, el de los 20 concejales, no repetirá en la lista electoral de 2015. Ha sido un fiasco. Es delegado de Relaciones Institucionales, presidente del Pleno y cabeza política del Real Alcázar. Zoido le ha ido recortando las competencias. El alcalde ha tenido que externalizar la captación de inversiones después de que el catedrático acabara enfrentado con el economista Rafael Salgueiro, hombre clave en la Zona Franca. Landa le ha generado a Zoido más problemas que soluciones. Aún se recuerda cuando expulsó a un fotógrafo profesional de un Pleno y hasta el conflicto generado con el Curso de Temas Sevillanos al negarle la cesión del Alcázar. ALanda lo metió Javier Arenas con la vitola de decano de la facultad de Económicas y para responder a los fichajes de la sociedad civil que acababa de hacer el PSOE para la lista de Juan Espadas. Landa no ha dado el resultado esperado en varias de las negociaciones que se le han encomendado. Y su participación en primera fila en algunos actos del partido no le computarán como méritos. Lo que sí gusta es que la presidencia del Pleno siga recayendo en alguien que no haya tenido cargos políticos con anterioridad por aquello de que el perfil sea lo más neutral posible. Es muy probable que el nuevo número dos proceda del actual equipo. El gran auriga del alcalde es el concejal Gregorio Serrano. Y entre las mujeres, María del Mar Sánchez Estrella, que es quien ocupa la presidencia delPleno en ausencia de Landa. En cualquier caso, nunca se olvide que Zoido es reacio a designar un vicealcalde. Ni siquiera tiene hoy un concejal de Presidencia, a pesar de que lo contemplaba en el programa electoral. En el corral de Zoido, el único gallo es él. La escuela de Arenas se nota en uno de sus principales discípulos.

Pocas bajas. De acuerdo con el estilo Zoido, no están previstos más de dos o tres cambios en la lista. Nueve de los diez tenientes de alcalde repetirán salvo sorpresas. Todos, menos Landa. A la concejal Evelia Rincón le pueden ofrecer un puesto en el organigrama municipal, pero es posible que fuera de la lista electoral ysiempre que se alcance de nuevo el gobierno. La satisfacción con la delegada de Hacienda, Asunción Fley, es máxima, por mucho que no sea un ejemplo de comunicación política. Maximiliano Vílchez sigue representando al hombre sin pasado en cuestiones urbanísticas, lo que supone una garantía para el alcalde, aunque ha tenido crisis de fe por las que ha querido dimitir en alguna ocasión. Fley y Vílchez son los dos grandes gestores del ejecutivo, los tecnócratas que nunca serán reclutados para la trinchera política, pero que son claves para el modelo de gobierno de un alcalde que tampoco procede de las bases electorales: “Yo nunca he estado en Nuevas Generaciones”, dijo en un acto público delante del mismísimo Moreno Bonilla.

El aparato del partido. La mayoría de los componentes del comité de campaña de 2007 y 2011 repetirán como tales. La figura del presidente del PP de Sevilla, Juan Bueno, quedará dedicada a dos frentes que desbordan a cualquier político: la Delegación de Seguridad y Movilidad y la campaña electoral en los 104 municipios de la provincia, donde el PP sigue sin crecer lo suficiente como para soñar con los 55 diputados que le darían el acceso a San Telmo. A Zoido le interesa la paz sindical que ahora mismo se vive en la Policía Local, donde el ambiente se ha calmado tras la llegada de un político como Bueno y la marcha obligada del edil no electo Demetrio Cabello por aplicación de la Ley de Grandes Ciudades. Ironías del destino, a Zoido le ha terminado beneficiando el pronunciamiento del TC que declaró inconstitucionales los ediles a dedo por mucho que tuviera en alta estima al ex comisario de la Policía Nacional.

¿Imputados? Nunca hay que olvidar que la juez Alaya sigue adelante con la instrucción del caso Fitonovo, que investiga un posible cohecho en la adjudicación de contratos en Medio Ambiente, Parques y Jardines. El secreto del sumario –que va para nueve meses– no ha impedido que haya trascendido por un error de la magistrada el pinchazo de los teléfonos de varios miembros del Ayuntamiento. Entre ellos, todo indica que los de dos concejales del gobierno. ¿Cesaría Zoido de manera fulminante a un concejal de su gobierno si resulta imputado? Depende, dicen en el PP. La reacción pasaría por estudiar a fondo el auto de imputación. Se parte de la base de que no es lo mismo una imputación a cargo de la Guardia Civil (como la que recae ahora mismo sobre Joaquín Peña, el director general de Medio Ambiente que fue destituido de forma fulminante en cuanto trascendió la implicación en el caso) que una imputación a cargo de la juez, en la que pueden entrar muchas variables. Cualquier tibieza en la reacción podría pasarle factura a un alcalde que hasta ahora ha sido especialista en zanjar polémicas con cierta celeridad (enchufes de familiares en los distritos, azulejo en la zapata de Triana, proyecto de instalación de un helicóptero en Los Bermejales, etcétera).

Urbanismo. Zoido se enfrenta al último año de gobierno con el ambiente caldeado en la Gerencia, lo que tiene influencia directa en proyectos que pretende acelerar para su rentabilización electoral. Ningún empleado público firma ya licencias con la alegría de épocas pretéritas después de haber visto a varios compañeros hacer el paseíllo en los juzgados por diversos casos, amén de la propia cúpula de la Gerencia, imputada en el caso de la venta de los suelos de Mercasevilla. Para más inri, el alcalde afronta estos meses la renovación a la baja de un convenio colectivo que ha sido calificado como uno de los mejores de Europa.

 

Zoido y Beltran Perez ante de su comparecencia por la dimision d¿El sexto hombre para la campaña?

Cachorro preclaro que fue del partido, lleva meses detrás del burladero político a la búsqueda quizás de un perfil plano (¿gris?) para los tiempos de zozobra que supone el horizonte electoral en cualquier formación política. Puede ser el sexto miembro del comité de campaña, pues se le reconoce nobleza, olfato político y esas cualidades propias de quien está muchas horas en la calle. Metió el pie en el área en los años de la dura oposición y, al igual que Curro Pérez, no recibió la recompensa esperada.  El hoy portavoz del gobierno (Curro Pérez) quería ser delegado de Urbanismo. Yel hoy delegado de Participación Ciudadana (Beltrán Pérez) quería ser portavoz del gobierno. Los dos halcones,  pese a ser tenientes de alcalde, se quedaron desdibujados en un gobierno tan extenso como fuertemente presidencialista. Zoido movió las fichas con el aval de un resultado histórico y nadie rechistó. Por su propia personalidad, el alcalde evitará cualquier feo o gesto que suponga una marginación pública. Pero a los finos observadores no se les escapa un detalle: no incluyó a Beltrán Pérez ni en la ejecutiva regional que él presidió, ni en la que ahora lidera Moreno Bonilla donde el alcalde tuvo su cuota sevillana. Ysí se acordó de Alberto Díaz, Gregorio Serrano, José Miguel Luque, Curro Pérez y Jesús Maza.

 

Entrevista con el delegado de Fiestas Mayores, Gregorio Serrano.Los fijos en un comité de campaña

Los concejales Gregorio Serrano y Curro Pérez; el jefe de gabinete, Alberto Díaz, el vicepresidente de las empresas municipales, Jesús Maza, y el director de Comunicación del Ayuntamiento, Santiago Martínez-Vares (auténtica pesadilla del PSOE en la pasada campaña), tienen plaza fija cuando suena el tam-tam electoral. Habrán de saber hacer llegar al electorado varios mensajes en el año que resta. Las alusiones a la herencia recibida de Monteseirín y Torrijos trufarán un discurso (deuda oculta y rosario de proyectos bloqueados) al que habrá que sumar varios cortes de cinta relacionados fundamentalmente con la iniciativa privada (todo lo vinculado con la reconvertida Ciudad de la Imagen en el Higuerón Sur) y la difusión de los logros conseguidos, fundamentalmente en la puesta en orden de las cuentas municipales. La Navidad de 2014, la última previa a las elecciones, tendrá especial importancia. Pueden venir ayudas extras de los frentes judiciales que tiene abiertos, por ejemplo, el ex portavoz de IU, Antonio Rodrigo Torrijos (venta de los suelos de Mercasevilla e irregularidades en la lonja), al igual que se pueden producir tropiezos serios con la instrucción del caso Fitonovo, que ya se cobró la destitución de un director general de la era Zoido.

La Sevilla de los grupitos

Carlos Navarro Antolín | 19 de marzo de 2014 a las 13:26


Acudieron aquellos cofrades inquietos a preguntarle al sabio de la hermandad, en aquellos tiempos en los que la edad aún concedía el derecho a ser consultado, amén de un lugar preferente en la cofradía; en aquellos tiempos en los que a los hermanos mayores se les dejaba estar un segundo mandato, una norma que no respetó ni la Conferencia Episcopal cuando largó a Blázquez para colocar al rocoso Rouco, una costumbre que, quién lo diría, hoy sólo respeta el PSOE, que deja que sus alcaldes con mayoría absoluta opten a la reelección. Pues aquellos cofrades ejercieron el derecho apócrifo de consulta: ¿Qué le parece a usted Fulanito para ser el próximo hermano mayor? Y el viejo, con la largura de los años, le echó varias petaladas al nominado, algodón previo a la aguja que estaba preparando: “Muy bien, muy bien… Pero tiene un problema. Es mucho de un grupito. Y no me gustan los grupitos dentro de la hermandad”. Sevilla es ciudad tan de clamorosos silencios como de oscuros grupos. El mérito en esta ciudad es hablar con claridad en público, pagar el precio y no pertenecer a ningún grupo. Aquellos grupitos que sólo el sabio sabía distinguir y evidenciar con sus palabras, se han sofisticado hoy una barbaridad gracias a los teléfonos móviles.

El servicio de mensajería de WhatsApp le ha hecho un servicio impagable a los grupitos, los ha oficializado, les ha dado pista a los artistas. Y WhatsApp ha perfeccionado tanto el sistema que le ha dado un barniz de mala educación la mar de actual. Se ve usted metido en un grupo sin previa petición de consentimiento. Cualquier día y a cualquier hora, salta la amenaza, en una especie de no sabéis cuándo ni cómo, pero estad preparados: “Se ha unido usted al grupo ‘Paella del domingo 23″. ¿Que yo me he unido? Cuando lo correcto sería la voz pasiva y una coletilla: “Ha sido usted unido al grupo ‘Paella del domingo 23′ ¿Acepta su ingreso?” Pero no, la mala educación ha llegado a WhatsApp como el tapicero a su localidad o como esas invitaciones de boda en las que ya no es que le pongan a uno directamente la cuenta bancaria, sino que informan con todo lujo de detalle del precio del cubierto para que no haya error en la tasación del regalo. Los regalos de boda hace tiempo que se hacen con perspectiva de perito tasador con la finalidad de que no sólo no les cueste a los novios el convite, sino que encima haya ganancia. Nada como la política de hechos consumados, que siempre abusa de la buena educación del prójimo, del miedo al qué dirán si nos salimos del camino marcado y en vez del dinero hacemos un regalo, del qué pensarán si dejo el grupo en el que he sido incluido. Uno se tiene que retratar en negativo si no quiere estar en el grupo, cuando a lo mejor no es porque tenga algo contra alguien, sino únicamente no desea estar soportando a media mañana, en plena oficina, las ideas para la receta del arroz y las exaltaciones del botellín como el tótem de la amistad, ni sufrir los pitidos de mensajes a todas horas con ocurrencias y estulticias de todo orden. En la constitución de los grupos de WhatsApp se usan los nombres sin permiso como los señores del Consejo manosean los nombres de los candidatos a pregoneros de la Semana Santa. Dan por hecho la inclusión a un grupo como ese colegio profesional que daba por hecha la cesión de un euro para un fin social a mayor gloria de su decano. Oiga, es al revés: primero se pregunta si quiero estar en un grupo, como primero se pregunta si quiero dar un euro. Y, por supuesto, a nadie se le marca el regalo que tiene que hacer. Ni se le dice cuánto cuesta su cubierto. Ante la poca vergüenza, sólo cabe el escapismo de no tenerla y abandonar ciertos grupos. Ya lo decía el sabio: hay grupitos nada recomendables.

Rebelión en la Costanilla y la ‘doctrina Fley’

Carlos Navarro Antolín | 21 de febrero de 2014 a las 5:00

pancarta contra ek Botellón en San Isidoro
Los vecinos del entorno de la Parroquia de San Isidoro están hasta las trancas. Pero no del párroco, no piensen malamente que se les ve venir, que don Geraldino es hombre de la Casa Asenjo hasta los tuétanos y ha recuperado la meditación que antaño hacía de pórtico a los cultos del Cautivo de San Ildefonso, donde don Geraldino también manda, pues sus tentáculos son largos, no saben ustedes lo larguísimos que dicen los feligreses que son… Estos vecinos están en modalidad de vecinos indignados por mucho que han quitado las farolas-ducha por unas farolas sacadas de la salmantina Casa Lys. Y estos vecinos no son precisamente anti-sistemas, de rastas, pañuelo en la cara y barricada. Son más bien vecinos de ruán, de precepto, de escritos de denuncia ante la administración (in)competente, de pedir reuniones con Amidea Navarro, la delegada del Distrito Casco Antiguo que quitó de su despacho al Ché Guevara y puso al Señor de Pasión; de perder una mañana en la ventanilla de la Gerencia de Urbanismo para repasar el número de licencias de veladores en la Alfalfa, que es una ZAS, que algunos no interpretan como Zona Acústicamente Saturada, sino como esa marca de margarina que dispara el colesterol como se multiplican los veladores sin licencia en el milagro del pan y los peces de la Iglesia Zoidiana. Dice uno de estos peligrosísimos vecinos de intifada y que tiene interiorizado que el PP es un partido al servicio del capital que se vale de las fuerzas opresoras del Estado: “Tras examinar lo que hay en Urbanismo sobre los veladores de toda la zona de la Alfalfa, hay casos verdaderamente escandalosos”.
Y estos vecinos, a los que el alcalde conoce personalmente en muchos casos por compartir devociones cofradieras y hasta hábito en la estación de penitencia, tienen el defecto –terrible defecto– de tener hasta curriculum: ¡Qué desfachatez! Están hartos de los ruidos nocturnos de los fines de semana y hastiados de la botellona que no sólo puebla la Alfalfa cuando la Policía Local limpia el Salvador, sino la Cuesta del Rosario, la Pescadería y la mismísima Costanilla, cuyas escaleras de acceso al templo huelen a pizza hasta las doce y a destilados de marca blanca a deshoras.
La Alfalfa no es el Gamonal hispalense, tampoco es Bellavista levantada en protesta por el simple cambio de un rótulo del callejero, pero a Zoido le han crecido las pancartas en territorio amigo. Fíjense en la literalidad de la denuncia:“Lo que no deja de causarnos asombro es la absoluta pasividad del Ayuntamiento tanto para actuar de oficio como a instancia de las numerosas quejas y denuncias presentadas. Esta pasividad municipal es la que nos lleva a la acción”. Silencio, se rueda.
pancarta contra ek Botellón en San Isidoro
Gobernar es pisar callos y estar en permanente actitud de priorizar unos objetivos respecto a otros, enfundarse el traje de bombero cotidiano para apagar el fuego de cada mañana. No ha calmado Zoido las llamas de Bellavista, con la ayuda de la pusilanimidad palaciega, cuando se le revoluciona la Costanilla al mismo tiempo que en su gobierno se evidencia una división de criterios (¿O algo más?)entre dos pesos pesados a cuenta de la ITE. Resulta cuando menos llamativo que el reverendo Vílchez, delegado de Urbanismo, sea quien ponga el dedo en la llaga para acabar con un privilegio que no se entiende por mucho que se presenten sesudos informes que exoneran a los edificios municipales de pasar la inspeccióncomo cualquier hijo de vecino. Hemos acabado con los reservados de los restaurantes, pero no con ciertos privilegios de difícil digestión. El mismo Ayuntamiento que reclama con toda razón a la Junta de Andalucía (no diga Junta, diga PSOE) un total de 8,5 millones de euros en impuestos impagados, practica la política de Juan Palomo para librarse de apoquinar la ITE de sus 400 edificios, una ITE regulada por ordenanza municipal, no se olvide. La Hacienda local, implacable con la ley en la mano en el cobro de multas y en la imposición de recargos e intereses, no quiere dar ejemplo y se niega a cumplir con el engorroso trámite de pasar la inspección de sus sedes, alegando que tiene su propio servicio de protección de edificios. Tomen nota los bancos, las compañías de seguros y las grandes industrias que tienen un equipo de mantenimiento con señores de batas azules, cajas de herramienta y lápiz en la oreja: se pueden librar de pasar la ITE de acuerdo con la Doctrina Fley, ahora que tanto se habla de otras doctrinas. La dama de hierro del gobierno local, que gozaba del perfil más serio y respetable del ejecutivo, parece que tiene ya alguna fisura, aunque para algunos ya se agrietó al subirle el sueldo a su principal colaboradora por el hecho de asumir más funciones en una España en la que –con suerte– se trabaja más que en 2007 y se cobra menos que en 2013. Aunque sólo fuera por una mera cuestión de imagen, la Hacienda local podría haber dado ejemplo cumpliendo su propia ordenanza. Resulta pobre recurrir a un argumento de carril, basado en que el PSOE e IU tampoco sometían los edificios municipales a la ITE. Y en la propia estrategia de defensa está la trampa: la igualación con un estilo de gobierno que –se supone– había que sustituir por el de la luz y los taquígrafos. Se ve que la luz está muy cara y conviene ahorrar. Y los vecinos de la Alfalfa deben ser de ultraizquierda.

Los motores del poder

Carlos Navarro Antolín | 9 de enero de 2014 a las 5:00

coches1
El éxito de un acto en Sevilla se mide por el número de gente que se queda fuera y por el número de coches oficiales aparcados en la puerta. Estas dos varas de medir nunca fallan. Si el Pregón de Semana Santa fuera en la Catedral en lugar del teatro se acababa el morbo del Pregón. Por eso el cofraderío de baranda y palco prefiere seguir yendo al teatro la mañana de tostada y del posterior tostonazo. El morbo siempre se escribe en latín: numerus clausus. Alguien tiene que arañarse para que otros puedan presumir. Cuanta más gente culebree en busca de una invitación, mayor cuota de éxito. El éxito del bar de José Yebra, entre otras causas, era que sólo tenía 24 vasos duralex, lo que obligaba al personal a esperar en segunda y tercera fila. Incluso a marcharse y vuelva usted más tarde. No hay nada menos morboso que la democratización de una convocatoria. Para triunfar hay que amputar. Y un acto que se precie tiene que tener mucho coche oficial reluciente en la puerta y mucho tío con pinganillo.
El desayuno informativo de Susana Díaz convocado ayer en la Fundación Cajasol fue un éxito rotundo. Pero no porque le haya tendido la mano a Zoido para futuros acuerdos de concertación social, que eso a Zoido (el pato cojo de la presidencia del PP andaluz, dicho en clave norteamericana) debe sonarle ya a lo que dijimos que hacía la monja cuando le restaba poco tiempo de convento. El éxito estaba simbolizado en los veinticuatro coches oficiales aparcados en la mismísima Plaza de San Francisco con sus correspondientes cuadrillas de conductores y tíos del pinganillo. Aparcados con una naturalidad pasmosa, con la misma naturalidad que el tío que todos sabemos coloca cuantos veladores considera oportuno cuando lo estima oportuno. Ya lo dijo el tango: con veladores o sin veladores, hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley. Ya se sabe que la Plaza de San Francisco, a la vera de la fachada plateresca del Ayuntamiento, es una zona de aparcamiento que los sevillanos usan a diario por las que hilan.
La verdad es que tal como está el PSOE en la actualidad, sin rascar poder territorial en España, no hay ningún otro de sus dirigentes que pueda presumir de tener a la puerta veinticuatro coches oficiales de consejeros y alcaldes de la provincia. Ni el mismo Rubalcaba, que cada día tiene más cara de portar un farol de mano en la Mortaja, ni por supuesto el único socialista que más allá de Andalucía preside un consejo de gobierno regional, que es el compañero asturiano conocido en su casa a esa hora tan popular del mediodía. Veinticuatro coches oficiales como veinticuatro caballeros que, según se dice, entraron en Sevilla acompañando a San Fernando en el culmen de la Reconquista. Y aparcados todos en la zona noble de la ciudad, en plena Plaza de San Francisco, donde no aparcan coches desde los tiempos de postales del colorín sesentero en que los alcaldes se elegían en el Aeroclub. Y como la derecha sigue llorando su particular cuaresma, recordada como el Waterloo de Arenas, el gobierno de Zoido mandó a los policías locales a multar a ese parque móvil oficial, donde fundamentalmente, por cierto, había marcas de alta gama como Audis y Mercedes. Pero ningún cuatro latas, porque el Papa Francisco no estaba, pese a que este Papa seguro que hubiera desayunado encantado con la presidenta que se pasa siete horas (sin Mario) de tertulia con monseñor Asenjo.
–¿Y no había ningún Clio?
–Clio es la musa de la Historia. Y la historia nunca se repite, siempre es la misma… En Andalucía.
Algunos conductores se marcharon buscando posada donde aparcar junto al Hotel Colón. Otros se quedaron en el sitio, aguantando la mirada del morlaco de la multa segura. La Junta debe al Ayuntamiento de Sevilla 14.000 euros por infracciones de tráfico, una minucia si se compara con los mastodónticos presupuestos de la Administración Autonómica, una vergüenza si se tienen en cuenta cuántas sanciones de tráfico hay que tener impagadas para deber 14.000 euros del ala. Lo importante es que el baranderío socialista llegó, desayunó, cumplió con La que Manda y se marchó en sus coches. Los hubo que se quedaron fuera. Y ninguno de los asistentes aprovechó el tranvía de Monteseirín. Ni la bicicleta de Torrijos. De los camellos de Zoido pegando mordiscos en la Alameda a los coches oficiales del susanismo imperante. Se trata de enseñar músculo. Y echarle jorobas.
Los Municipales multan a los coches oficiales mal aparcados en la Plaza San Francisco

El hombre que quiso presidir el PP

Carlos Navarro Antolín | 17 de diciembre de 2013 a las 5:00

Ayuntamiento.  Pleno municipal
Con unas cuentas escuálidas y atado de manos ante los bancos por efecto del Plan de Ajuste, la mejor baza del alcalde a año y medio de las elecciones es la de su figura como apaciguador del rebaño municipal tras las corruptelas de telediario con los gobiernos dePSOE e IU, sin olvidar los del urbanismo bajo sospecha del PA. No hay grandes proyectos, pero tampoco grandes escándalos, reza la entrada al cuartel de las tropas de Zoido. Pero al tercer año ha tenido que quitarse de la vista a su primer alto cargo. Y lo ha hecho de forma fulminante. La mera sospecha de corrupción en el equipo de gobierno quema especialmente las manos de un alcalde que tiene poco más que ofrecer. La bandera blanca del castillo (desmontable) de los 20 concejales no se puede permitir un solo jirón. Zoido arrancó la semana con el terremoto marroquí que se notó en Sevilla y Huelva y con el suyo particular que afectaba nada menos que a uno de esos funcionarios en los que confió la sala de máquinas del gobierno. Joaquín Peña Blanco, inspector de Trabajo de profesión, no es además un funcionario cualquiera. En su currículum hay más de una década de experiencia como concejal antes de ser incluido en la élite municipal de los directores generales. Hombre introvertido y de formas exquisitas, ya demostró ambición cuando quiso disputarle la presidencia provincial del partido a José Luis Sanz en el congreso de 2008. Se pasó todo un verano pulsando las opiniones y recabando apoyos de la militancia. La verdad es que su paso al frente generó apoyos en un partido acostumbrado a seguir las directrices con disciplina lanar. Pero no logró el objetivo. Se produjeron hasta siete dimisiones en la estructura del partido en el Distrito Norte cuando sus partidarios se enojaron por la “falta de democracia interna” que impidió a Peña concurrir al congreso como alternativa a la lista oficial. Todo hacía presagiar que la rebeldía de Peña sería castigada por el partido, más aún cuando Zoido no lo había dejado tirado en la lista de 2007 como sí hizo con otros concejales de la etapa de SoledadBecerril y Jaime Raynaud. Ya no renovó como concejal en 2011, pero el alcalde aceptó su petición de ser director general, un goloso caramelo en su currículum como funcionario, una vez que su carrera como político tenía ya el cerrojo echado. Zoido sufrió ayer los ecos del terremoto con epicentro en Marruecos y el primer terremoto político que pone en jaque la honorabilidad de su gobierno. La huelga de Lipasam y la mañana de ayer son ya dos hitos claves. Del primero salió airoso al mantener el pulso firme. Y de la de ayer sólo podía salir con celeridad de reflejos. A mediodía pidió al secretario que convocara de urgencia una junta de gobierno con un único punto en el orden del día: “Cese de personal directivo”. La reunión fue a las 13:15: A las 14:02 estaba ya en las Naves del Barranco para inaugurar la obra del mercado gourmet, de donde el delegado de Urbanismo y Medio Ambiente salió en el coche oficial poco antes de las 14:30 para comunicarle personalmente su cese a Joaquín Peña en una charla en el restaurante Los Monos. A Peña no lo han echado las quejas de vecinos y empresarios por una ordenanza de veladores que no contenta a nadie, ni siquiera lo han cuestionado algunos precintos de bares cuyos dueños han recurrido a la Justicia. En otras épocas, un imputado seguía en el despacho. Pero Zoido no está para esos lujos. Ymenos con el mapping a punto de estreno.

Socialistas en el Aero

Carlos Navarro Antolín | 2 de diciembre de 2013 a las 12:20

JUAN ESPADAS PRESENTA UN PAQUETE DE PROPUESTAS PARA REACTIVAR LA VIVIENDA PUBLICA Y EMVISESA
El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento almorzó el pasado martes en el selecto Aeroclub con sede en la Avenida, donde fue recibido por el presidente, Enrique Moreno de la Cova. Juan Espadas estuvo en ese lugar donde cuenta la leyenda que se elegían a los alcaldes de Sevilla en tiempos en que no hacían falta ni mayorías absolutas ni pactos programáticos. Poco después de arropar a Verónica Pérez como candidata a la secretaría general del PSOE sevillano, Espadas se fue al lugar donde se desayunan los mejores picatostes en la mañana del 15 de agosto, donde figura en lugar preferente el retrato de cierto general del Ejército aficionado a los micrófonos y donde ya han almorzado otros socialistas, como Celis, Millán o Marchena. ¿No llevó Zoido al mismísimo Rajoy al corazón del Cerro del Águila, tradicional feudo socialista? Pues Espadas se cuela en el Aero. Lo que no sabemos es si Juan se fijó en esa placa donde hay una lista de nombres, al final de los cuales se lee: “¡Presentes!”

Zoido, el paisaje tras la aventura regional

Carlos Navarro Antolín | 24 de noviembre de 2013 a las 5:00

Pleno del Parlamento. me interesa Valderas, Griñán, Aguayo y ambiente.
Volver a ser lo que fue en su mejor etapa. Un político de vocación local, especializado en la distancia corta, abonado a la sonrisa y aspirante a jubilarse en el sillón de alcalde, como Teófila en Cádiz o Perico en Huelva. Zoido se prepara, por fin, para despojarse del incómodo traje de presidente del PP regional, que le aprieta como un traje de buzo, que le obliga a estar fuertemente vinculado a las siglas de un partido y de unas estructuras, jerarquías, agendas y compromisos de los que siempre huyó. Para Zoido más que para nadie, el partido es el medio, no el fin. Su gran aval es su marca personal. El alcalde de Sevilla está a las puertas de dedicarse de nuevo con exclusividad a lo que mejor se le ha dado hasta ahora, al margen de que en algún momento haya oído –que los ha oído– los cantos de sirena de San Telmo. Llegados a este punto, el objetivo último del embrollo en el que lo metió Dolores de Cospedal en julio de 2012 es gestionar una salida de la sede regional de la forma menos costosa posible. Lo que en condiciones normales equivaldría en política a bajar un escalón, en su caso supondrá la recuperación de la tranquilidad perdida, despojarse del corsé que en no pocas momentos le ha provocado irritación (“¡Estoy negro!”, le dijo al comité ejecutivo provincial el pasado mayo) y olvidarse de los difíciles juegos de equilibrio del mapa regional.
Zoido dejará de ser presidente del PP regional y, en consecuencia, su representación orgánica quedará de nuevo diluida, pero sólo sobre el papel. Quien sí está diluido es Javier Arenas, padre político de la inmensa mayoría de los políticos del PP andaluz, que está comprobando la ruindad de la condición humana. Quienes antes ni atrevían a valorar sus acciones en los pasillos de la sede del partido, lo hacen ya con todo desparpajo. Atrás quedan los tiempos en que no se tomaba una decisión sin su visto bueno. Todo debía estar bendecido por Javier. Simplemente era Javier, sin más apellidos. El PP regional de Zoido se ha manumitido en este sentido. Yel precio ha sido la ruptura de la complicidad de no pocas relaciones. Así es la política, como así es el fútbol. Se llaman amistades a lo que simplemente son una suerte de UTE.
El PP admite que Zoido seguirá teniendo un poder absoluto en los asuntos claves de la capital por mucho que baje del escalón regional. La formación de la lista electoral y la designación de los miembros del gobierno no se le discutirán. Ya gozó de esta potestad en 2011, cuando el entonces todopoderoso Javier Arenas no logró colarle algunos nombres ni en la candidatura ni en el organigrama municipal. Zoido sabe dejar sonar el teléfono y, llegado el caso, derivar las llamadas insistentes a Alberto Díaz, su jefe de gabinete –a quien recuperó de la empresa privada en Madrid en 2007– o a Gregorio Serrano, su concejal favorito con diferencia de entre los veinte que forman el gobierno. Tanto Serrano como su círculo se identifican ya plenamente con el alcalde. De hecho, Antonio Castaño, director del Consorcio de Turismo, y Rafael Rivas, director de la Delegación de Fiestas Mayores, gozan de una proximidad con Zoido que ya quisieran para sí algunos de los miembros del gobierno o de los principales asesores, que tienen que guardar cola de espera para despachar asuntos en la Alcaldía.
Hay unanimidad en las fuentes consultadas en que el número dos de la lista, el catedrático Javier Landa, ni siquiera fue una imposición de Arenas. “Zoido, más bien, se dejó convencer”, dicen quienes conocen la historia de aquellos meses. “Salvo anécdotas ocurridas con Landa, su labor no es nada mala y ya ha conseguido el objetivo de la Zona Franca”, precisan fuentes de la sede regional, aunque esta opinión no goza de unanimidad, precisamente. El partido sí valora de Landa que no se pierde un acto orgánico, un detalle que no tienen otros independientes de la lista electoral.
El presidente del PP en Sevilla, José Luis Sanz, y el secretario general del PP Sevilla, Juan Bueno, mantienen un encuentro con cargos electos del PP.
Un candidato del PSOE necesita, como mínimo, estar bien colocado en la ejecutiva. Pero Zoido se puede permitir el lujo de limitarse a ser alcalde de Sevilla con un asiento en el comité ejecutivo provincial y otro en el comité ejecutivo nacional. No necesita más.
El PP dista mucho del PSOE en cuanto al peso del aparato orgánico. Los candidatos de la formación de centro-derecha no necesitan el refrendo de la lista electoral distrito por distrito. Los socialistas someten la candidatura completa a la votación de cada una de las once agrupaciones, por lo que se evidencian los apoyos y los castigos, según los casos. Basta recordar a este respecto la falta de entusiasmo que generó en algunas de las grandes agrupaciones socialistas la candidatura liderada por Juan Espadas, que apostó por los independientes en detrimento de los secretarios generales de las agrupaciones, como había sido tradicional. En el PP confirman que a Zoido no se le va a realizar un marcaje estrecho en la capital. Juan Bueno y Eloy Carmona, presidente y secretario general del PP de Sevilla, respectivamente, tienen tarea suficiente en los 104 pueblos de la provincia –donde el PP ha avanzado en las últimos comicios de forma tan considerable como insuficiente– como para invertir tiempo en fiscalizar al alcalde en el tramo final del mandato. Juan Bueno es el presidente provincial del partido, sí; pero también es un concejal del Ayuntamiento sometido al mando del alcalde. Se repite en el PP la misma situación que cuando, por ejemplo, Soledad Becerril era alcaldesa y uno de sus concejales, Jaime Bretón, ostentaba la presidencia provincial. Soledad Becerril hacía y deshacía sin esperar ni recibir instrucciones del aparato, todo lo contrario a lo que ocurre en las filas socialistas.
Lo único que la estructura del partido exigirá a Zoido es la consolidación de la Alcaldía en 2015. Y en esta tarea –apuntan fuentes del partido– no tendrá ya el viento a favor del PP en España, por cuanto el Gobierno de Rajoy sufre ya el desgaste en las encuestas oficiales y privadas, ni el recuerdo reciente de las corruptelas del gobierno de PSOE e IU. Zoido no sólo tendrá que afrontar su reelección sin esas dos ventajas, sino que habrá de emplearse en explicar –cosa que ya ha empezado a hacer– que en este primer mandato no puede realizar todo lo prometido. La estructura del partido sí le ha planteado de forma insistente que debe alejarse de promesas irrealizables, sobre todo porque los ciudadanos no demandan ahora grandes proyectos, sino trabajo y no perder más calidad de vida. El de de 2011-2015 no puede ni debe ser el cuatrineo de iniciativas sonadas, más allá de la micropolítica, las luces de Navidad, los autobuses urbanos entrando hasta el corazón del centro, las obras en los colegios y las cuentas medianamente en orden. En esta línea, tampoco se ve como el recurso más recomendable la acusación reiterada a la Junta de Andalucía como la gran bloqueadora de los grandes proyectos. Tan cierto es que la Administración autonómica lastra algunas iniciativas, como que hay otras en las que no tiene culpa de su demora.
Zoido tendrá que hacer de Zoido en año y medio. “No perder un minuto más en Almería”, como apuntan en su equipo. Por el momento ha cambiado su imagen en la red social twitter, donde cuenta con casi 35.500 seguidores. Su imagen ahora es en blanco y negro, tratada con cierto brillo, lo que le da un aire de cantante de orquesta de fin de año. A su derecha aparece un primer plano de sus ojos y a la izquierda el lema Alcalde de Sevilla. Ni una referencia a las siglas del PP en quien hoy sigue siendo nada menos que el presidente regional. En twitter ha comenzado la recuperación de esa senda que le llevó a un rotundo éxito en 2011 y de la que hace año y medio tuvo que apartarse por imperativos del partido, una aventura que le ha reportado muchos inconvenientes y escasas ventajas.
Zoido no se ha criado en la estructura del partido ni tiene especial aprecio por los conocidos como aparatos. El suyo es de esos casos excepcionales en los que pasó de no ser militante a ser secretario general del PP andaluz en 2004, cuando el PP nacional se vino abajo y Rajoy le encargó a Arenas el enésimo intento de levantar los resultados en Andalucía. Su entorno más próximo en el Ayuntamiento no procede precisamente de las entrañas del aparato. Es un político que no está rodeado de políticos. Su actual núcleo duro, con el que intenta sacar alguno de los grandes proyectos de aquí a las elecciones de 2015, no es de un perfil precisamente político: ni el delegado de Urbanismo y Medio Ambiente, Maximiliano Vílchez, ni la delegada de Hacienda, Asunción Fley, ni el vicepresidente de las empresas municipales, Jesús Maza. Son personajes vistos con recelo por quienes se han forjado desde las bases de Nuevas Generaciones. Pero nadie osa decir ni pío ante una victoria de 20 concejales y en un partido donde las voces discordantes tendrían que estar tan protegidas como los linces de Doñana. Los problemas para Zoido sólo vendrán si la Alcaldía no es revalidada. Se la juega a una suerte de puerta grande o enfermería, no hay medias tintas, ni tiempo que perder en planes para hacerse con un cargo orgánico que compense la pérdida de la presidencia regional. Si pierde la Alcaldía, la figura de Zoido se esfumaría del Ayuntamiento y el partido le buscaría una salida digna en alguna institución de la capital de España. Pero sólo le salvaría a él. Su equipo tendría que hacer las maletas y buscarse otros destinos.

Alberto Díaz. El hombre que sabe decir no. Jefe de gabinete del alcalde. Zoido sonríe y promete. Y a Alberto Díaz le toca apuntar cada petición, activar su tramitación, gestionar cada compromiso que adquiere su jefe a pie de calle y, llegado el caso, decir que no. Su labor es fundamental al lado de un político de un perfil tan marcadamente popular. Su jefatura de gabinete incluye hasta las labores propias de un secretario personal de altas dignidades eclesiásticas. Tiene el valor añadido de una relación fluida con José Luis Sanz, Juan Bueno y Eloy Carmona.

Juan Bueno. La cara más amable del partido. Hombre puro y duro de partido. De trato correcto y formas exquisitas. De Arenas ha aprendido a encajar las críticas, una cualidad clave en un político de carrera. Se le conocen pocos enemigos y se le atribuye una gran capacidad negociadora. No tiene una especial relación personal con el alcalde, pero Zoido le da el sitio desde el momento en que es el presidente del PP de Sevilla. YBueno sabe que el tirón electoral lo tiene Zoido. Se complementan y conviven. No es poco.

José Luis Sanz. Su influencia se dispara. El cirineo de Zoido en su aventura regional será el próximo número uno en la sede de la calle San Fernando. La hoja de ruta indica que con Sanz de candidato del PP andaluz, su dimisión como alcalde de Tomares será una consecuencia ineludible. Susu sucesor será un concejal con residencia en el municipio, por lo que se descarta a Eloy Carmona. Se le atribuyen ideas claras sobre qué aspectos podrían ser mejorados en la gestión del Ayuntamiento de Sevilla. Al ser presidente regional y sevillano, su influencia se dispara en la capital.

Eloy Carmona. La previsible figura emergente. Si José Luis Sanz es el candidato del PP andaluz y, en consecuencia, se hace con las riendas del partido, a nadie que conozca medianamente este partido político le cabrá duda de que la figura emergente en Sevilla será la de Eloy Carmona, actual secretario general del PP hispalense y volcado en la Diputación. Procedente de las NN. GG., fue el gerente del partido cuando Sanz ostentó la presidencia. Yno dudo en acompañarle en la lista electoral cuando Sanz fue enviado a la conquista de Tomares.

Gregorio Serrano. El favorito del alcalde. No faltan quienes envidian su proximidad y cercanía con Juan Ignacio Zoido. Acumula cuatro delegaciones y desde las elecciones no sólo no se ha diluido entre tantas competencias, sino que ha ganado aún más influencia. No se le incluye en el núcleo duro de la gestión en el tramo final de mandato, pero su estrecha relación personal con Zoido es incontestable, lo que se evidencia tanto en actos oficiales como en las horas de asueto que comparten en las que se pueden forjar muchas decisiones claves.

Mujer y verónica para el PSOE de Sevilla

Carlos Navarro Antolín | 20 de septiembre de 2013 a las 5:00

veronica perez2
Se conocieron en las Juventudes Socialistas y formaron una piña que hoy perdura. Las tres personas del círculo personal de quien encarna el nuevo tiempo en Andalucía son el delegado del Gobierno de la Junta en Sevilla, Francisco Javier Fernández; el concejal Alberto Moriña, portavoz adjunto del grupo socialista y la parlamentaria Verónica Pérez. Cuando Giralda Televisión realizó en el primer semestre de 2011 una larga entrevista nocturna a Susana Díaz, los responsables del programa eligieron a una serie de personas claves en la vida de la política andaluza para recabar testimonios sobre su figura y que saliera su perfil más amable. Aparecieron desde el hermano mayor de la Esperanza de Triana, a la que Díaz pertenece como hermana, hasta uno de los dueños del bar Santa Ana, verdadero santuario de la hostelería del arrabal. Y del mundo de la política, la elegida fue Verónica Pérez. Cuando Susana Díaz ocupe por relevo natural la secretaría general del PSOE andaluz en el congreso extraordinario previsto entre diciembre y febrero, alguien de su máxima confianza deberá hacerse con las riendas del partido en Sevilla, donde se precisa algo más que un zamarreón para arrebatarle la mayoría absoluta a Zoido, una agrupación provincial donde aún se recuerdan cuáles son los efectos de una división entre los críticos y los oficialistas. Ahora se busca un perfil de mujer curtida en la vida orgánica. Y ahí encaja Verónica Pérez, de San Juan de Aznalfarache, hasta ahora consagrada al Parlamento de Andalucía y a las políticas de igualdad que el nuevo tiempo del PSOE andaluz pretende que sean una sus marcas registradas. Para el templo del susanismo en Sevilla ya hay sacerdotisa. Escrito está que es mujer y verónica. Y hay quien ve en San Juan de Aznalfarache una prolongación de Triana. Y Triana tiene peso en la nueva liturgia socialista.

Socialistas sentados, los nuevos linces

Carlos Navarro Antolín | 26 de julio de 2013 a las 18:26


La grey aclama a la nueva lideresa. Pero el tendido 7 se queda sentado. El cónclave proclama la apertura del nuevo tiempo, erigiendo arcos del triunfo decorados con las flores de la victoria. La victoria tiene la música de los vítores, la estampa de los abrazos y la foto del puño cerrado. En pie, todos en pie. Salvo algunos pocos, que como aquellos irreductibles galos resisten ahora… ¿y siempre? El Wally socialista que hay que buscar en la bulla que aplaude es el que se queda sedente… Y buscando, buscando, las redes escupen la imagen del morbo. Celis, Mir y Llorente no se levantaron a colocar la corona de laureles a la nueva lideresa mientras sonaba la música de la Champions League. El runrún estaba servido. Debía ser verdad lo que dicen que Celis vaticanaba en la previa del simulacro de primarias cuando le preguntaban cómo estaba. “Estoy muy bien. Y mejor que voy a estar”. Claro, Alfonso, mejor se está siempre sentado, sobre todo en la ciudad de los 10.000 veladores. Porque metido en la bulla ya se sabe que te pueden coger… la cartera. Celis es Wally en la coronación laica de Susana. Decían que Planas era el sparring que legitimaría a Susana Díaz, la joven de la quinta del 74 que FG dice que no conoce, como no conocía en tiempos a su sucesor, al que ubicaba en el extinto COU. Pero no, lo que legitima a Susana Díaz realmente es tener a tres señores sentados mientras la masa la saluda con palmas y olivos abriendo un nuevo período litúrgico. La oposición interna es un canario que conviene alimentar con cariño e inteligencia cada mañana, con su poquito de alpiste y su mijita de agua. Celis es importantísimo en este nuevo tiempo, una pieza fundamental. Celis es el nuevo lince de la Doñana de la calle San Vicente. Hay pocos y están en extinción. A partir de hoy queda inaugurado el Observatorio de Celis como herramienta imprescindible para el seguimiento de los socialistas sedentes. Voy a poner los documentales de los animalitos de La 2, que recuerdo uno en que la gacela conseguía zafarse de la manada de tigres.

-Oiga, ¿y ese documental no lo ponen en Canal Sur?

Celis, Susana y la ola…

Carlos Navarro Antolín | 9 de julio de 2013 a las 5:00

El día en que Alfonso Rodríguez Gómez de Celis decidió dar el paso al frente y dirigir la comunicación de la candidatura de Luis Planas a las primarias del PSOE andaluz, muchos de sus incondicionales resoplaron con alivio por dos motivos. Primero, porque la candidatura ganaba en credibilidad después de ser interpretada como un señuelo, una suerte de sparring, como un acto de último servicio al partido para dar legitimidad al proceso exprés abierto por la renuncia de Griñán. Y segundo, porque por fin el socialista sevillano daba un paso hacia adelante, lo que no hizo cuando renunció a ser el sucesor de Alfredo Sánchez Monteseirín. Celis sí ha salido en esta ocasión del burladero. En 2010 llegó a brindar con fina cristalería en un restaurante temático de ópera en Madrid junto a Monteseirín y otros colaboradores tras una entrevista del entonces alcalde sevillano con José Blanco, ministro y secretario de Organización del PSOE por aquellas calendas. “¡Por el futuro alcalde de Sevilla!” Y sonaron los chin-chin. Todos creían que Celis daría la guerra por encabezar la candidatura socialista a la Alcaldía tras los doce años de Alfredo (“Llamadme Alfredo simplemente”). Pero Celis, considerado por grandes comunicadores como Carlos Herrera como una de las cabezas mejor amuebladas del PSOE, se echó al final para atrás oliéndose la ola azul del PP que iba a arrasar en casi toda España. Ahora ha visto venir otra ola, muy distinta, vestida de blanco albino por los pasillos del antiguo Hospital de las Cinco Llagas en aquel debate sobre el estado de la comunidad, como en una interpretación exacta de la célebre letra de la Jurado: como una ola de fuerza desmedida, de espuma blanca y rumor de caracola…

-Y tan desmedida, oiga. No lo sabe usted bien…

Así apareció Susana Díaz en ese día clave en el que todos la miraban ya como la sucesora de San Telmo, cuando el ex consejero Manuel Recio no había escrito aún la majadería de bautizarla como la esperanza de Triana. Ha visto Alfonso la ola y, ahora sí, ha mordido la esclavina y ha salido al ruedo. Tal vez le haya encandilado también el apoyo tácito de FG a Planas. Pero quizás le pase como la otra canción de la considerada La Más Grande la Copla. Ahora es tarde, señora. Ahora es tarde, Alfonso. Y La Que Manda en el PSOE, por aquello de seguir con los títulos en mayúsculas, se convertirá en La Que Manda Tela del Telón en el PSOE. Como una ola, vestida de blanco, con rumor de caracola… Cuando viene la ola, no hay palo al que agarrarse. Tal vez Gomez de Celis sólo busque la dignidad de los guerreros de Braveheart, embravecidos por la arenga sabiendo todos que la iban a espichar. O simplemente ocurra que en la política actual no hay sitio para las cabezas bien amuebladas. Política de Ikea, olas de espumas blancas. Rumor de caracolas, como aquellas caracolas junto al Lope de Vega en las que La Que Manda en el PSOE estudió Derecho en los años posteriores a los Exposición Universal. De fuerza desmedida…