Archivos para el tag ‘PSOE’

Suárez Palomares, con chófer propio y pancarta propia

Carlos Navarro Antolín | 8 de febrero de 2012 a las 6:00

Suárez Palomares tiene un despacho de abogados con doce profesionales a su cargo. Un chófer propio lo ha estado llevando en un vehículo negro de gran cilindrada hasta la Plaza Nueva cada día que ha acudido al palomar, donde era evidente que no estaba su reino, sino un grupo municipal poco cohesionado, melancólico y que demasiada tarea tiene ya con enterarse de qué trata la película de este Ayuntamiento y asistir al mismo tiempo a la caída libre del partido. Palomares llegó para gobernar. Como estrella de un equipo que Espadas confeccionó sin contar con los secretarios de las once agrupaciones socialistas. Todos alabaron la decisión de prescindir de las cuotas orgánicas y preferir a un ramillete de ciudadanos cualificados. Palomares ha sido a Espadas lo que aquel Manuel Pizarro a Rajoy en 2008. Como Zoido arrolló en las urnas, Palomares se quedó a tiempo parcial en el Ayuntamiento dando pie a las apuestas sobre el tiempo que aguantaría cuando hay poco pan, muchas bocas y tela de codazos por los escasos metros cuadrados de despachos. Espadas estaba ayer en el Senado. Lo despidió públicamente por Twitter. La concejal Mercedes de Pablos dijo que la dimisión se debe a una incompatibilidad entre su labor como concejal y su actividad privada. Pero se sabe que el despacho de Palomares rueda solo. El gobierno del PP cantó las virtudes políticas de este jurista con tal generosidad de epítetos que parecía una exaltación de la ojana. Y el caso es que Palomares quiso remachar motu proprio que hace un mes que se posicionó junto a Rubalcaba. Espadas, por cierto, se hizo una foto el jueves tras una pancarta: Sevilla con Chacón. ¿Casualidad o causalidad? Los independientes sirven para el gobierno, nunca para la oposición. Palomares se pudo ir antes. Pero lo hizo ayer. Su pancarta era otra: Palomares con Rubalcaba. Y el chófer lo recogió y se lo llevó de la Plaza Nueva. En ella se quedó Espadas. Y la ojana del gobierno.

Golpes de maza

Carlos Navarro Antolín | 6 de febrero de 2012 a las 12:36

* Acusamos recibo de una llamada teléfonica de un veteranísimo socialista:

“Te puedo asegurar que la primera opción de Zapatero para cenar el sábado en Sevilla no era la del alcalareño Gutiérrez Limones, sino la del periodista Carlos Herrera, con quien sabes que tiene un trato fluido y con quien ha compartido veladas estivales en Sanlúcar de Barrameda. Hablaron por teléfono, pero como Herrera estaba en los Estados Unidos, no pudo ser. Zapatero prefirió, entonces sí, irse con su querido Limones. Eso es verdad”.

* Feo, pero que muy feo resulta que un concejal socialista como Joaquín Díaz mantenga publicado en su muro de facebook durante tres días ya el insulto que una señora dedica a un familiar del alcalde. Díaz publicó a mediodía del viernes una crítica a la intervención de la grúa municipal en los alrededores del Hotel Renacimiento en la primera jornada del congreso socialista. Nada que objetar a su denuncia, pero es muy reprobable que consienta los rebuznos de quienes a falta de argumentos se comportan como asnos. Debe reaccionar con celeridad.

* El entorno de Susana Díaz, secretaria de organización del PSOE, resta importancia al éxito obtenido por Alfonso Rodríguez Gómez de Celis en el congreso federal. El aparato de la calle San Vicente considera que Celis no ha ganado ningún cortijo al salirle bien su apuesta por Rubalcaba:

“Más bien se ha ganado una caseta de peón caminero. Incluso Carmelo Gómez va tres puestos por delante de él en la lista del comité federal. Quiso servir la venganza en plato frío y se enfrió esperando algo que no llegó”.

* Oído en una taberna del Tiro de Línea:

“Vaya tela lo de Espadas. Dijo que apoyaría lo del cambio de nombre de la calle si la cosa tenía apoyo mayoritario en el distrito. Y después ná de ná”.

Celis se gana el cortijo

Carlos Navarro Antolín | 4 de febrero de 2012 a las 20:27

Fumata blanca en clave local. Celis gana. Apostó por Rubalcaba, se la jugó y le salió bien. Cuando apareció en todos los telediarios junto a Benegas entregando los avales de Rubalcaba, el del Polígono de San Pablo se estaba colocando en las proximidades del pitón donde se ganan los cortijos, como dicen los taurinos. En política hay que aplicar siempre una máxima en tiempos de cambios a la hora de sacar conclusiones: es urgente esperar. Pero está claro que el cabecilla de una facción de jóvenes aunque sobradamente preparados del socialismo sevillano (los Celi´s boys) recupera fuelle. Mucho fuelle. Y Susana Díaz no ha ganado precisamente, por decirlo sin echar sal en la herida del perro flaco. La todopoderosa secretaria de organización queda en una situación nada favorecedora y suceptible de agravarse con los idus del 25 de marzo. Y en el palomar del Ayuntamiento, donde anida la melancólica oposición, la cosa no se pone precisamente de cara, con el portavoz Juan Espadas alineado a última hora con la candidata finalmente derrotada, Carmen Chacón. Quienes lo conocen cuentan que lo hizo por su cuenta y riesgo, como un guiño al presidente Griñán porque anhela meter cabeza en la lista autonómica, que para eso se ha trabajado las tardes en la sede del partido. Lo de seguir como senador autonómico lo tiene cuesta arriba. Primero porque los socialistas parten de la base de que de los ocho actuales sólo conservarán cinco o seis en el mejor de los casos. Y segundo porque Rubalcaba tendrá que premiar a sus leales, máxime si se pierde la Junta y hay un regreso masivo de altos cargos llamando a las puertas del partido. Mucha gente para pocos huecos. Y demasiado frío.

PSOE: ni pío sobre la mudanza de Pía

Carlos Navarro Antolín | 12 de enero de 2012 a las 10:42

Nadie del PSOE ha querido o no ha sabido reivindicar el cambio de delegado en el distrito Bellavista-La Palmera como consecuencia de la crisis de la cabalgata. Ni una humilde nota de prensa sobre el efecto de la presión de los socialistas. Extraña que nadie haya tenido reflejos en la oposición para anotarse el tanto, sobre todo después de que los socialistas se ofrecieran para pagar los caramelos, exportaran las carrozas del municipio amigo de El Coronil y apostaran por la presencia del propio Juan Espadas en el barrio en la mañana del 6 de enero. Ahora sí que Zoido ha puesto con Rafael Belmonte a un halcón en Bellavista y ha mandado a la Halcón al cómodo distrito de Nervión. La política siempre es cuestión de pájaros. O de aves, si se prefiere. Pío, pío. El PP no está dispuesto a perder apoyos en un distrito donde obtuvo más del 50% de los votos. Y los socialistas no han sabido sacarle rédito al primer cambio de peones en el gobierno local. Algo ha fallado en el palomar cuando no han dicho ni pío sobre la mudanza de Pía. Otra vez los pájaros… Siempre los pájaros, siempre piando.

El cerdito de Doña Tijeras

Carlos Navarro Antolín | 13 de diciembre de 2011 a las 22:16

Dicen que en su despacho hay un cerdito que reza que la mejor forma de ahorrar es no gastar. A la delegada de Hacienda, Asunción Fley, le dicen los suyos Lady Tijeras, Doña Tijeras o directamente la Thatcher. Ayer se hartó de pegarle puyazos a ese toro del pasado que son los gobiernos de PSOE e IU al que la derecha despiadada se harta de colocarle banderillas con fuego para alentar a las masas. ¡Mirad cómo arde, mirad! Más de una hora estuvo Doña Tijeras dándole que te pego a los números y a las banderillas. Y eso que decían que los independientes de Zoido estaban cortos con sifón de discurso político. ¡Pista, pista que va la Fley venida arriba! Doña Tijeras de lo suyo sabe, se nota que sabe y ella misma quiere que se sepa que sabe. Ocurre que tendrá que echar mano de esa varita mágica que le regalaron en su último cumpleaños para que le salgan bien ciertas enajenaciones claves, como las de la antigua comisaría de la Gavidia y la de la sede de la calle Pajaritos. De lo contrario, el quiosco de este presupuesto que el gobierno nos vende como una intriga por capítulos (nunca mejor dicho) se puede venir abajo. Asunción Fley es ya la especialista en corte y confección. Este alcalde que se viste de tenista pero que sabe latín ha puesto en los números a la que sabe de tijeras. Ay, si el cerdito hablara…

Zoido y Serrano, el poli bueno y el poli malo

Carlos Navarro Antolín | 12 de diciembre de 2011 a las 22:02

Seis meses de gobierno y ya se ven los roles. Sí, los roles. Cualquier término es bueno mientras no sea el escenario, porque ahora ha subido una barbaridad la afición al teatro en España. Todo son escenarios por el empleo, escenarios de más recortes económicos, escenarios de brotes verdes, el nuevo escenario con Rajoy en la Moncloa, el escenario surgido de la última cumbre europea y así hasta que se venga abajo el escenario, que todo llega. Pero a lo que íbamos. Seis meses de Zoido en el gobierno y ya vemos cómo funciona a la perfección la coreografía del poli bueno y el poli malo.

A las once de la mañana sale Superserrano, concejal para todo, y hace de saetero del gobierno con quejíos y gorgoritos incluidos: “Nos han dejado el Ayuntamiento arrasado y hay que tomar medidasdolorosas. La situación financiera del Ayuntamiento pone los vellos de punta”. Y al mismo tiempo despliega Zoido el capote de los números y avanza contra todo pronóstico las bonanzas de su primer presupuesto: más dinero para colegios, para políticas sociales y para el pago a proveedores, los tres pilares de unas cuentas que son como tres dagas especialmente escogidas para herir a un PSOE distraído ahora en la previa de su congreso. Ahí duele.

La jugada está clara. El poli malo y el bueno se han coordinado a la perfección. Serrano dice las verdades incómodas. Y a Zoido le corresponden las amables, cocinadas previamente en su punto.

Arenas, la desconfianza del lince

Carlos Navarro Antolín | 21 de noviembre de 2011 a las 1:37

El lince Arenas desconfía. Sonríe porque la liturgia así lo establece. Y los políticos son muy respetuosos con la liturgia. Hay que reirse cuando toca y poner cara de serios cuando toca. El guión no se altera. Nunca. La mayoría absoluta en Sevilla en las municipales era la primera llave del cambio en Andalucía. El PP la consiguió en mayo con una barrida histórica en la capital. Superar los diez puntos respecto al PSOE en las generales se presentaba como la segunda gran clave. Y ahí al PP parece que se le ha calado el coche cuando oteaba la meta. El rostro de Arenas anoche no era de fiesta completa. Hubo serpentinas, pero no se tiraron los cohetes. Le queda una tarea por delante nada fácil. Más complicada si cabe de lo que esperaba, porque la victoria andaluza en las generales no es tan holgada como deseaba. Ha fallado Sevilla, distinta y distante como el verso final machadiano. La capital de Andalucía ha dejado a Arenas con la cara mitad de fiesta, mitad de pufo. Quizás por eso Zoido tuvo que asumir todo el protagonismo en un balcón donde no se botó pese a las peticiones de la militancia. Ni el comedido presidente provincial (José Luis Sanz), ni el tecnócrata número uno por Sevilla (Cristóbal Montoro) asumieron un papel ni principal, ni destacado, ni especialmente jaranero como podía esperarse de la primera victoria oficial de los populares en unas generales en Andalucía. Arenas cerró el balcón de las celebraciones y se encontró con que en el salón de la casa aguardaba la visita de la cúpula del empresariado andaluz: la CEA. Tal vez no tenía ganas de repartir los canapés de La Raza (que le gana terreno a Robles como proveedor oficial). El lince desconfía. Las tijeras de Rajoy no se lo pondrán nada fácil. La liturgia, por si acaso, recomienda prudencia. Y cuarto y mitad de eso que rima con la ciencia.

Huérfanos del debate más esperado

Carlos Navarro Antolín | 7 de noviembre de 2011 a las 21:12

Nadie ha podido impedirlo. Nadie ha tenido la altura de miras necesaria para ofrecernos un producto sin igual en la historia de la televisión. No habrá muchas ocasiones para lograr tamaña conjunción planetaria. No veremos el cara a cara entre Guerra y Montoro, Montoro y Guerra. Pero no porque falle el repetidor de Guadalcanal, que ya ni repite ni está en Guadalcanal. No, no por eso. Y extraña que nadie haya metido en la parrilla el debate, porque la calle lo pide. A gritos lo están pidiendo desde Pino Montano a la Puerta Jerez, desde la Cartuja a Bellavista. ¿No lo oye usted en el tranvía entre tañido y tañido mientras el convoy sortea a los descontrolados ciclistas? ¿No se le ha quejado nadie en un autobús de esos en los que Zoido se monta con los fotógrafos para ir a la UPO? ¿No le ha asaltado ningún vecino con la matraca? 

-Hay que ver que no veremos a Guerra debatiendo con el señor ese del PP que habla la mar de bien de economía con esas gafas de monturas modernísimas al estilo de Duran i Lleida. Con lo productivo que sería para terminar de decidir el voto de los indecisos como yo… 

Y en Ochoa. Y en Barquillos Loly de Triana. Y en los Angelitos del Arenal. Y en el bar del Hospital Virgen del Rocío donde se pide en ticket previo. Y en Los Balcones del Cerro del Águila. Y en el sanedrín de Casa Vizcaíno de la Plaza de los Carros. Y el kiosko de la Melva de Manuel Siurot. Y en Raimundo, donde ya sabe usted que es lo que tiran mejor en el mundo, adonde aquel hombre tan serio y con cara de 11-M del PP, Ángel Acebes, le gustaba tomar la cerveza en sus visitas a Sevilla. Y en la cola para pedir entradas para la final de la Davis, quién da la vez. Y por supuesto en la fiesta del otro día del Halloween. Todo el mundo clama por el debate entre Guerra y Montoro. La de valerianas que están vendiendo las farmacias para que podamos conciliar el sueño. Esto es un no vivir. Vamos, que debería decir algo en el Consejo Audiovisual de Andalucía, organismo que precisamente está en boca de todos los sevillanos estos días. La gente habla ya del Consejo sin más a cuenta de este atropello a los espectadores. Antes decía usted el Consejo sin apellidos y ya se sabía al Consejo que nos referíamos: al que canjea votos para pregonero de Semana Santa por jamones. Ahora dice usted el Consejo así por las buenas y ya sabe todo el mundo que se trata del Consejo Audiovisual de Andalucía, donde no han dicho esta boca es mía para ofrecernos ese duelo de titanes de la política en un momento en que la política marca tanto la vida cotidiana de la urbe.

Cómo estará de confiado el PP y qué no temerá el PSOE que en ambas aceras ha imperado eso tan sevillanísimo de que no se mueva un varal. ¡Quieto todo el mundo! No vaya a ser que se nos vea.

Silbido de misiles en la Plaza Nueva

Carlos Navarro Antolín | 21 de octubre de 2011 a las 11:01

Lo del Ayuntamiento de Sevilla recuerda por momentos a aquella Guerra del Golfo de las vísperas de la Expo’92. Aquellos días de insuperables telediarios de mediodía de Antena 3 que repetían las imágenes de las baterías de antiaéreos escupiendo fuego a la espalda del intrépido y literato cronista. Días de desayunos marcados por los boletines informativos dando cuenta del lanzamiento de misiles scud. Afloraron como champiñones los técnicos que explicaban la trayectoria de cada misil iraquí cuando de pronto, ¡zas!, llegaba el misil de los americanos, esos inolvidables patriot que interceptaban el proyectil enemigo. A cada scud le seguía un patriot. Y todo el mundo manejaba el lenguaje balístico con alta precisión.

El cielo de la Plaza Nueva está sobrevolado por los scud y los patriot. ¿No oye usted los silbidos? ¿No los ha visto perderse en lontananza tras peinar el ático del Hotel Inglaterra? Ay, ese ático… Pregunten en el grupo socialista por lo de los misiles, porque no deben ganar para sustos. Cuando levantan cabeza con algún tema, se arremangan para denunciar baches, salen de los despachos para conocer in situ las obras o aciertan al denunciar el mal estado de conservación de un parque, tardan pocas horas en recibir un guantazo casi siempre relacionado con el pasado. A cada denuncia socialista le sigue un zurriagazo popular con mala leche de bote y precisión de francotirador experimentado. Alguno del PSOE se tapa ya los oídos a los cinco minutos de soltar la mosca esperando el cañonazo de vuelta. Cada vez que el PSOE municipal larga y hace su necesaria labor de oposición, tenemos resaca de facturas de impagadas, chapuzas en las obras, taxis indebidos, negocios escadalosamente deficitarios y otras irregularidades de los años de vino y rosas del gobierno de PSOE e IU. El papel de Juan Espadas ya era el más difícil de todos los candidatos en la campaña y sigue siendo el más difícil en el arranque del mandato. Y a saber por cuánto tiempo más. Alguien está especialmente interesado en cobrarle muy cara, pero que muy cara, la cancelación de la hipoteca que le dejó Monteseirín.

Se oye en el palomar de la oposición:

-Juan, vamos a sacar que hay baches en el Puente del Cachorro…Que Zoido bien que se hizo la foto en campaña señalando los agujeros y rodeado de motoristas del partido.

Y al día siguiente se canta el pedido en el PP:

-¡Dame media de sobrecoste en obra clave para el futuro de la ciudad! ¡Pero bien pasaíta, para que se les quite las ganas de comer en tres meses!

Y los mineros del pasado le dan al pico y a la pala. Y de allí sale oro y plata para llenar tres galeones. Lo dicho. Todo tiene una rebuscada reminiscencia de aquellos años en que a cada misil le seguía otro más potente. Era la Guerra del Golfo. El golfo es un accidente geográfico. No busquen otra lectura. Malpensados.

Facebook, el muro de las lamentaciones socialistas

Carlos Navarro Antolín | 15 de septiembre de 2011 a las 17:39

Está visto que no sirven para mucho las campañas para fomentar la discreción en las redes sociales y advertir de los peligros de retransmitir tu vida al minuto. Ciertos socialistas han picado, han sido débiles ante la tentación y han mordido la manzana del feisbú. Basta visitar para comprobarlo el muro de la ex concejal Cristina Galán, aquella que dicen que ni siquiera votó la lista de Juan Espadas al Ayuntamiento el día que tocaba ratificarlas en votaciones celebradas en cada una de las once agrupaciones capitalinas. El último debate abierto por la militante San Jerónimo comienza con el siguiente lamento: “En la asamblea de mi agrupación, gran éxito de convocatoria. Menos de 20 personas. Reflexionemos…” El gran Pepe Marín, aquel secretario del Distrito Macarena que acabó como acabó, responde lo siguiente: “Parece ser que en otras agrupaciones tampoco ha sido alta la participación. Reflexionemos…” Javier Barrionuevo aporta el siguiente dato: “Mi asamblea no estuvo tampoco muy concurrida, Cristina… Poco más de 30 personas”. Pepa Cabezón añade: “Al final han sido dos o tres más, pero no ha asistido ni el comité completo. De pena, vamos…” Y Manuel Curtido añade acto seguido: “Creo que las bases están un poco aburridas por múltiples cuestiones. De esta manera es muy difícil llegar a unas elecciones generales con éxito. Veremos qué pasa en las autonómicas…” Cristina Galán sale de nuevo a escena y explica que la suya es la Agrupación José Galán Merino de San Jerónimo. Y dice: “Si el compañero Merino estuviera entrre nosotros, se echaría las manos a la cabeza”. Dámaso Lombardo informa de su agrupación: “En Bellavista, una docena. No hace falta reflexionar, Cristina”. Y la ex concejal Galán vuelve a la carga con una alusión a la zona donde la espalda pierde su castísimo nombre: “Pues no estaría mal que salváramos al partido, porque todavía queda mucho que jugar y algunos podrán perder hasta sus partes traseras más nobles si emplean su tiempo en esa salvación y no en salvar nuestros más que centenarios ideales”. El feisbú los confunde. O el partido. O los dos. Lo dicho: esto con Caballos no pasaba.