El cine y otras catastrofes » Isaki Lacuesta

Archivos para el tag ‘Isaki Lacuesta’

“Hacer como si…”

Manuel J. Lombardo | 3 de septiembre de 2012 a las 21:51

Avalon edita un cofre con ‘Los pasos dobles’ y ‘El cuaderno de barro’, díptico de Isaki Lacuesta en torno a la mitología africana, la dualidad, François Augiéras y Miquel Barceló

La búsqueda parece ser el leitmotiv que atraviesa la asendereada, fértil y difícilmente catalogable obra de Isaki Lacuesta (Cravan vs. Cravan, La leyenda del tiempo, Los condenados La noche que no acaba), uno de los creadores audiovisuales más interesantes surgidos en España en lo que va de siglo. La búsqueda como tema, de una identidad confusa y dispersa, de un secreto, de una memoria perdida, de un espejismo o un eco, pero también la búsqueda como una flexible categoría estética en sí misma, a saber, la búsqueda, el proceso, como camino que dicta una forma propia e intransferible a cada proyecto.

Los pasos dobles, Concha de Oro en San Sebastián 2011, es otra nueva muestra de su constante inquietud por atravesar formatos, narraciones y texturas bajo la forma híbrida de un palimpsesto en el que se cruzan y superponen la tradición oral y la mitología de los relatos ancestrales africanos, la literatura occidental de viajes y aventuras (con los textos del excéntrico escritor y pintor François Augiéras [1925-1971] como hilo conductor), una cinefilia sui géneris (el bandolero, el western) y la obra plástica de Miquel Barceló, afincado desde hace años en el interior rural de Mali, desde donde, a partir del contacto con la cultura local y la exploración del azar, los materiales innobles y lo efímero, ha redefinido los rasgos primitivistas de su cotizadísima firma.

Lacuesta  configura con todos estos elementos y el paisaje del País Dogón y sus gentes (no actores “haciendo como si…”, según las enseñanzas de Jean Rouch) un relato múltiple y cruzado que se desdobla, literalmente, en el seguimiento de un viaje y en la búsqueda de un búnker secreto como símbolo o mcguffin del misterio insondable de toda experiencia fabuladora, a saber, reinterpretando los datos dispersos de la biografía de Augiéras y la rica tradición oral africana con la fisonomía de sus pobladores y con Barceló como doble, trasunto y legado de aquel legado mítico.

Los pasos dobles ha de verse así como una ficción sobre las múltiples capas de toda ficción, como un work in progress que no termina de cerrarse sobre sí mismo sino como una de las varias opciones posibles que sus materiales ofrecían. Pero también como parte de un díptico del que también forma parte el documental El cuaderno de barro, un trabajo que funciona como retrato de Barceló en acción (junto a Josef Nadj), con la filmación íntegra de su impresionante perfomance con arcilla Paso Doble, y como germen, como cuaderno de notas (ahí están ya las termitas que devoran el papel, las pinturas a carbón en la cueva, los albinos surgidos de la noche cuales zombis del desierto), del que trasladar y desdoblar elementos para que éstos encuentren un nuevo acomodo, un nuevo sentido, en el gran relato en constante metamorfosis que es los Los pasos dobles.

La magnífica edición internacional (con subtítulos en inglés y francés) de Avalon no sólo incluye ambos títulos y la banda sonora de aires western de Gerard Gil para la primera, sino un generoso material extra (audiocomentarios, making of, material descartado, entrevistas con Lacuesta y la productora Luisa Matienzo, cortos relacionados con el proyecto o grabaciones en Super8 de Augiéras) y un hermoso libro a todo color con textos, extractos, fotografías y reproducciones del propio Barceló que ayudan a entender mucho mejor el carácter mestizo y el constante cruce y retroalimentación de referencias literarias y plásticas que conforman las películas.

Los pasos dobles (Edición coleccionista 3 discos) – Isaki Lacuesta – Avalon – 265 min. – Incluye ‘El cuaderno de barro’, BSO y libro (64 págs.) – 16,95 euros

———————————————————————————-

El Nacimiento de una nación (1915) (Ed. especial) – David W. Griffith – 2DVD / Blu-Ray – Divisa – 192 minutos – 17,95 euros

Divisa recupera los masters restaurados de la edición internacional del sello Kino Lorber de la que, durante décadas, fue considerada como la mejor película de la Historia del cine, un fresco épico y melodramático sobre la Guerra de Secesión norteamericana en el que D.W. Griffith sentó “las bases del lenguaje cinematográfico” e inauguró la era dorada del largometraje con un estreno sonado y un escándalo derivado de su incorrección política y su visión sesgada de la Historia en su retrato de los afroamericanos y el Ku Klux Klan.

Esta espléndida edición en dos DVD (también disponible en Blu-Ray) incluye la versión restaurada del filme con dos bandas sonoras diferentes, la original compuesta por Joseph Carl Breil para su estreno y una nueva para este remaster a cargo de la Alto Motion Picture Orchestra, además algunos extras históricos muy interesantes como la presentación del filme realizada por el propio Griffith junto al actor Walter Huston para su reestreno en 1930, posters, programas de mano y material gráfico de la época, un estudio sobre los problemas del filme con la censura, un documentado Cómo se hizo de 25 minutos realizado en 1993 y siete cortometrajes de Griffith sobre la Guerra Civil realizados entre 1910 y 1911 en su etapa de aprendizaje en la Biograph.

 ——————————————————

El Globo blanco (1995) / El espejo (1997) – Jafar Panahi – A Contracorriente – 12,95 euros c/u

Jafar Panahi cumple hoy condena y arresto domiciliario por su apoyo a las denuncias de corrupción y fraude en las últimas elecciones democráticas de Irán. Aún así, ha seguido trabajando en la clandestinidad (This is not a film) mientras la comunidad cinematográfica internacional clama por su liberación.

A Contracorriente nos trae ahora sus dos primeras películas, las que lo dieron a conocer en los festivales internacionales como discípulo aventajado de Abbas Kiarostami, para quien trabajó como ayudante y quien es también el guionista de la primera de ellas, El Globo blanco (1995), un relato concentrado en una jornada en el que una niña sortea numerosos avatares para conseguir un pez de colores en el día de Año Nuevo. Panahi explora la duración pero, sobre todo, el rostro y la naturalidad desbordante de una niña que, como en futuras películas, simboliza en sus encuentros y en su tenacidad la situación y el destino de la nación iraní. Sin embargo, es El Espejo (1997) la película que confirma que en Panahi hay algo más que una simple reelaboración neorrealista con protagonista infantil y trasfondo político. La cinta desdobla su superficie para desentrañar de forma consciente y reflexiva los procesos de un rodaje que vuelve a tener como protagonista a una niña que decide parar la película, poniendo el filme ante el abismo de su propia construcción y dinamitando las fronteras entre realidad y ficción.

 

La memoria sin dueño

Manuel J. Lombardo | 16 de abril de 2012 a las 22:23

El proyecto yourlostmemories.com pretende devolver a sus propietarios el material familiar anónimo de Super-8 encontrado por azar

Una de las aportaciones más interesantes de los pequeños dispositivos y cámaras digitales al panorama del cine contemporáneo ha sido la legitimación artística y estética de ciertos formatos que, hasta no hace mucho, circulaban en paralelo, por carreteras secundarias y marginales, a la Institución cinematográfica, cuya autopista principal ha estado siempre saturada por la ficción y sus convenciones y estructuras de producción.

La voluntad de volver a testimoniar y documentar el mundo o de inscribir el yo en un discurso elaborado con materiales propios, devolvía al cine amateur, tan viejo como el propio cine, un valor y una categoría de visibilidad que, hasta entonces, apenas trascendía el ámbito íntimo y familiar.

Aquellas películas en Super-8 de bodas, bautizos, comuniones, comidas, viajes, excursiones o reuniones familiares al alcance de unas cuantas familias o aficionados, se multiplican hoy en un archivo infinito de nuestro tiempo registrado por pequeñas cámaras, móviles, web cams o tabletas que las nuevas tecnologías digitales permite catalogar e incluso editar y manipular en prácticas de apropiacionismo.

Un título reciente de nuestra cartelera, [REC]3, extrae buena parte de su singularidad discursiva de su intento de afrontar el exploit zombi desde unos códigos de puesta en escena que simulan tantos vídeos caseros o pseudoprofesionales de boda, paradigma kitsch de la imagen-recuerdo de nuestra era, como estrategia paródica y autoconsciente para insuflar un plus de “realismo” que airee o regenere sus formas y convenciones.

Estos días teníamos noticia también de la aparición de un portal web español, yourlostmemories.com, cuyo objetivo pasa precisamente por la recuperación y la legitimación de este tipo de material casero y familiar, íntimo y privado, en un proyecto inicialmente destinado a devolver a sus propietarios o a sus protagonistas las películas anónimas encontradas en mercadillos de segunda mano o anticuarios de todo el mundo.

Más allá de su altruismo y de su voluntad solidaria, yourlostmemories.com nos interesa especialmente como incipiente gran archivo de la historia íntima de España, como gran arca virtual de imágenes perdidas, innobles y no oficiales que bien pueden devolvernos el perfil de un tiempo, unos rostros y unos lugares que, en su propia condición anónima, destilan una poesía de lo cotidiano que, unida al propio desgaste del material como consecuencia del paso del tiempo o a los modos amateur de sus gestos, desprenden un valor documental y testimonial repleto de encanto e interés en sí mismo.

Yourlostmemories.com nos conecta también con una de las prácticas y vetas más estimulantes de la creación visual y audiovisual contemporánea, aquella que trabaja a partir del found footage o material encontrado (los Conner, Forgács, Cornell, Grifi, Jacobs, Baldwin, Berliner, Khlar, Gehr, Frampton, Rosenblatt, Arnold, Müller, Gianikian y Ricci-Lucchi o Tcherkassky), y de la que en España tenemos algunos buenos ejemplos como Tren de sombras, de José Luis Guerin, que reconstruye y recrea las texturas y el modo de enunciación de viejas películas caseras que nunca existieron para su discurso reflexivo sobre el cine y la memoria, o Un instante en la vida ajena, en la que José Luis López Linares editó el portentoso material amateur filmado por la aficionada Madronita Andreu para descubrirnos la España de los 20 a los 80 (Semana Santa y Feria sevillanas incluidas) en unos tonos y unos colores que nos acercan aquel tiempo con una fuerza y una frescura inusitadas que en nada se parecen a las imágenes institucionales en blanco y negro del NO-DO que han conformado la memoria de los españoles.

Yourlostmemories.com no es ajeno a esta reutilización libre y creativa del material encontrado, y en su web se pueden ver también algunos remontajes realizados por Isabel Coixet, Isaki Lacuesta o el sevillano Daniel Cuberta, quien en Faces somete a un ejercicio de ritmo casi estroboscópico a unas imágenes familiares tras las que se esconde una insospechada emoción fotogénica.

——————————————————————–

Y ahora, las habituales recomendaciones músico-cinematográficas de la semana:

Richard Galliano (Quintet) – Nino Rota – Deutsche Grammophon – 57 min. – 18 euros

Con motivo del centenario de Nino Rota (1911-1979), el acordeonista Richard Galliano se suma a los homenajes con nuevas versiones jazzísticas de sus inolvidables melodías para el cine de Fellini, ejecutadas por un quinteto de lujo formado por John Surman, Dave Douglas, Boris Klozov y Clarence Penn. Juntos hilvanan un delicioso continuum rotiano que desarrolla libremente los temas de La Strada, I vitelloni, Las noches de Cabiria, Ocho y medio, La dolce vita, Guilietta de los espíritus y Amarcord con el eco del vals y el tema de amor de El padrino como motivos de referencia.

 

La Conquête – Nicola Piovani – Editions La Marguerite – 30 min. – 12 euros

Si hubiera que nombrar a un legítimo heredero del legado musical de Nino Rota en el cine italiano y europeo, ése es Nicola Piovani, poseedor de un talento natural para la melodía y los aires populares que, unidos a su gusto por las formaciones de cámara, resucitan una parte del inimitable espíritu ligero, luminoso y emotivo del compositor milanés. Su música es lo mejor de La conquête, biopic de la escalada al poder de Sarkozy que suena a puro circo (mediático y político) gracias a sus marchas y ritornellos orquestados con frescura, gracejo y ocasional tono sombrío.

 

El hombre del brazo de oro (1955)  – Otto Preminger – Versus – Video-ensayo de Gerardo Sánchez / Texto de T. Fernández Valentí – 12 euros

El hombre del brazo de oro tiene su hueco en la historia de Hollywood por ser una de las primeras cintas en tratar de forma abierta la adicción a las drogas, asunto que le costaría a un independiente y provocador Preminger no pocos problemas con la censura. Con un Frank Sinatra pasando el mono, un memorable score jazzístico de Elmer Bernstein y los créditos de Saul Bass, la película, basada en la novela de Nelson Algren, resiste el paso del tiempo por encima de su tono moralista. La copia de Versus es estupenda y los extras, muy didácticos.

 

Flic Story (Historia de un policía) (1975) – Jacques Deray – Avalon –  Textos de Ramón Alfonso – 15 euros

Título emblemático del polar francés de los setenta, Flic story reunía a Alain Delon, también productor de la cinta, y a Jean-Luc Trintignant, en una persecución de tintes casi obsesivos entre un policía y un sangriento criminal en la Francia desocupada de finales de los años 40. El artesano Deray (Borsalino) se pliega a sus estrellas y aplica una cierta frialdad seca a una puesta en escena demasiado deudora de sus decorados. No es Melville, pero merece la pena asomarse de nuevo a un género con modos y respiración propios. Sin extras.