El cine y otras catastrofes » Méliès

Archivos para el tag ‘Méliès’

Utopías restauradas

Manuel J. Lombardo | 8 de octubre de 2012 a las 22:15

Después de editar hace unos meses el indispensable cofre con la totalidad de los cortometrajes conservados hasta hoy del gran Méliès, y al rebufo de este renacido interés (puro marketing, en realidad) por el cine mudo tras el estreno de La invención de Hugo Cabret o The Artist, Divisa prolonga su idilio con los tesoros del cine de los orígenes con la edición en DVD y Blu-ray de la versión original coloreada restaurada de Le voyage dans la lune (1902), mítico título fundacional del cine fantástico y de ciencia-ficción, quintaesencia de la poética mélièsiana y obra clave de esa estética de atracciones que alimentó los asombros de la mirada en los albores del siglo XX.

Buscada durante décadas y finalmente localizada en condiciones de conservación lamentables en la Filmoteca de Catalunya en 1993, esta versión de Le voyage dans la lune confirmaba no sólo la certeza de que Méliès ideó su universo de trucos, viajes extraordinarios, transformaciones y féeries a todo color, para lo que contaba con una plantilla de mujeres que trabajaban en el tintado manual, fotograma a fotograma, de sus películas, sino la concepción de un sugerente universo plástico en el que el color no supone tanto una pretendida búsqueda de realismo como una herramienta expresiva más al servicio de la fabulación deudora de las ilustraciones, los dibujos o la pintura popular de finales del siglo XIX.

Esta nueva copia, cuidadosamente restaurada en un proceso largo y costoso en el que han participado Lobster Films, la Fondation Groupama Gan y la Fondation Technicolor y que sólo ha sido posible gracias a las últimas tecnologías digitales, deslumbra ahora por el brillo y la viveza fulgurante e irreal de sus tonalidades pastel, por una extraña cualidad fantástica que se suma al propio atrevimiento, de raíz más wellsiana que vernesiana y siempre en clave paródica, de un viaje a la Luna en el que el realismo, las coordenadas físicas o la verosimilitud científica quedaban totalmente suspendidas para dar rienda suelta a la creación de imágenes emblemáticas (sobra decir cuál es la más recordada) y al artificio barroco de los decorados y las escenas ideadas por Méliès en su estudio de Montreuil.

Acompañada ahora de una nueva banda sonora a cargo del dúo electrónico francés Air, una música que, en cierta forma, reproduce ese aire ingenuo, intemporal y naif de la propuesta de Méliès a través de melodías, timbres, voces y texturas vintage, Le voyage dans la lune recupera toda su poesía y su encanto artesanales y nos es dada a ver como si de la primera vez se tratara, en un ejercicio de restauración que va más allá de la arqueología filológica para restituir también la propia experiencia de asombro de la mirada sin esa molesta distancia nostálgica que embalsama y entierra la Historia.

Esta versión coloreada, que se presentó en el Festival de Cannes de 2011, puede verse también ahora con dos acompañamientos musicales clásicos de piano (Frederick Hodges) u orquesta (Robert Israel) y viene acompañada por el magnífico documental sobre su historia y su restauración El viaje extraordinario, realizado por Eric Lange y Eric Bromberg, que incluye entrevistas con Michel Gondry, el heredero más visible hoy del espíritu mélièsiano, Jean-Pierre Jeunet, Michel Hazanavicius, los miembros de Air o Costa-Gavras, actual responsable de la Cinemáteque Française. Como complemento, también se incluyen otros cortos de temática lunar de Méliès: el fundacional La luna a un metro (1898), Eclipse de sol con luna llena (1907) y Excursión a la luna (1908).

http://youtu.be/JnfJo8lronQ

Tal vez pensando en un programa doble, Divisa también ha reeditado ahora la copia restaurada por el Murnau Stiftung de La mujer en la luna (Frau im mond, 1929), el último filme mudo de Fritz Lang para los estudios UFA, basado en una novela y un guion de su esposa y colaboradora Thea Von Harbou, un filme realizado inmediatamente después de Metrópolis y Spione en el que Lang vuelve a conjugar su querencia por las enrevesadas y discursivas tramas folletinescas con su visionarismo escenográfico, ambiental y arquitectónico a la hora de plasmar en imágenes las utopías futuristas, convenientemente asesoradas por un comité científico para la ocasión. Mucho más interesante en su segunda parte, cuando aborda ya el viaje hacia la luna de sus protagonistas en el cohete espacial o cuando se produce el alunizaje en una superficie arenosa y desértica, La mujer en la luna ha pasado a la Historia del cine por preludiar y materializar ciertos asuntos e iconografía (el cohete, la cuenta atrás en el lanzamiento, la falta de gravedad, la comprobación de la existencia de oxígeno) en torno al viaje espacial, así como por su poética carga existencial y romántica incorporada a las ambiciones de expansión y conquista del universo del hombre.

El viaje a la Luna – George Méliès – DVD-Blu-ray – Divisa – Incluye ‘El viaje extraordinario’ (2011) + entrevistas – 80 mins. – 14,95/18,95 euros

La mujer en la luna (1929) – Fritz Lang – DVD – Divisa – 161 mins. – 14,95 euros

Fantasía submarina

Manuel J. Lombardo | 18 de junio de 2012 a las 22:17

Versus recupera en DVD la versión de 1916 de la popular novela de Jules Verne ‘20.000 Leguas de viaje submarino’, la primera en mostrar auténticas imágenes submarinas

La desbordante y visionaria imaginación de Jules Verne (1828-1905), paradigma del escritor de éxito en pleno apogeo de la literatura popular de masas en el último tercio del siglo XIX, excitó y alimentó numerosos títulos del primer cine mudo, que descubrió pronto su potencial para la fabulación fantástica, la aventura iniciática y la ciencia ficción una vez superada una primera etapa de asombro y coqueteo con la reproducción de la realidad documental del mundo visible.

Le debemos al gran Méliès las primeras adaptaciones importantes del universo verniano a la pantalla, que se inauguraban con aquel fundacional Le voyage dans la lune (1902) que sentaría las bases no sólo de una nueva vertiente del cine de atracciones, sino de toda una poderosa imaginería recreada en estudio que, a mitad de camino entre la ingenuidad teatral y la exploración de los trucos y efectos propios de la máquina moderna, iba a modelar una peculiar poética del fantástico que abrió las puertas de lo que poco más tarde el cine narrativo iba a consolidar como uno de sus géneros más importantes y seductores.

Méliès fue también el primero en adaptar 20.000 Leguas de viaje submarino, publicada por entregas entre 1869 y 1870, “una de las novelas más bellas de toda la historia de la literatura”, en palabras de Fernando Savater, en una versión de 1907 en la que el mago dispuso todo su arsenal de transparencias, filtros, superposiciones y dispositivos para recrear en su estudio de Montreuil el efecto de filmación submarina indispensable para insuflar credibilidad ambiental al relato de las aventuras del misterioso, maldito y obstinado Capitán Nemo y su nave Nautilus.

Nueve años más tarde, ya en Hollywood, el por entonces pequeño estudio Universal, con Carl Laemmle al frente, iba a producir el primer largometraje sobre la misma novela, un filme escrito y dirigido por el pionero Stuart Paton que pasaría a la historia, así se publicitó en su estreno, por el ser el primero en mostrar auténticas imágenes submarinas filmadas gracias a los sistemas creados por los hermanos George y Ernest Williamson, a los que los títulos de crédito iniciales del filme agradecen explícitamente, con su aparición incluida, los hallazgos técnicos que hicieron posible trabajar bajo el agua para conseguir unas imágenes de insólita, luminosa y silenciosa belleza, un auténtico fogonazo documental con vida propia (y corales, peces y tiburones de verdad) que se cuela en el seno de una narración aún balbuciente que integraba peripecias procedentes de 20.000 Leguas… y La isla misteriosa (1875), en la que Verne hizo reaparecer a Nemo, en una farragosa trama de aventuras y venganza que se abría paso entre una puesta en escena no demasiado generosa en momentos estéticamente destacables (apenas hay planos cortos, soluciones de montaje o movimientos de cámara) a pesar del enorme esfuerzo de producción (un presupuesto de 200.000 $, publicitado también como el más alto de su tiempo, por encima incluso de los filmes de Griffith) y del rodaje en exteriores naturales en las Bahamas.

Con todo, esta versión casi centenaria materializa ya de forma poderosa la iconografía del submarino ovoide y su ventana (metáfora tal vez del propio cine) a la inmensidad subacuática, la caracterización del Capitán Nemo (Allen Holubar) como un exótico, desterrado y desafiante explorador, el pulpo gigante o los intrépidos submarinistas en escafandras luchando contra la corriente, imágenes que, en todo caso, quedarían definitivamente forjadas en el imaginario popular gracias a la versión de 1954 en Technicolor y Cinemascope dirigida por Richard Fleisher para Disney y protagonizada por James Mason y Kirk Douglas.

http://youtu.be/dPe5DH0aprQ

Para Jules Verne, los Viajes Extraordinarios se convirtieron en el vehículo idóneo para unir el progreso humano y el papel clave que podía representar la ciencia en el progreso. En este sentido hay que entender el submarino Nautilus, de la misma forma que la cápsula espacial de Viaje a la luna o el globo de La vuelta al mundo en 80 días, como celebraciones de esa Era de la Máquina, de la modernidad en definitiva, como esperanza en un futuro en el que la aventura y el viaje hacia lo desconocido podrían ser también una promesa de avance para la humanidad.

La copia que podemos disfrutar ahora procede de una restauración efectuada en 2010, con tres tintados distintos para las escenas de interior (ocres), submarinas (azules) y para el escenográfico episodio final en la India (blanco y negro), y viene acompañada por una nueva banda sonora de ecos herrmannianos.

http://youtu.be/bddMqFECcD4

20.000 Leguas de viaje submarino (1916) – Stuart Paton – Versus – 96 min. – 11,95 euros