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Intrigas y confabulaciones

Iván Gómez | 16 de abril de 2014 a las 17:58

Entre fantasmas. Los ecologistas llevan años congratulándose por la jurisprudencia favorable a la demolición del Algarrobico, pero la última sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJA) que declara el suelo urbanizable, sin ningún tipo de protección, y abre nuevas posibilidades de defensa a la promotora y el Ayuntamiento de Carboneras parece haberlos dejado en fuera de juego. Miren por donde miren sólo encuentran intereses ocultos, conspiraciones e intrigas por la salvación de un hotel que comenzó a construirse hace once años. Los espectros y confabulaciones de la justicia los llevó hace unos meses a plantear un incidente de nulidad contra la Sala de lo Contencioso-Administrativo que debe dirimir sobre la legalidad de la licencia municipal de obras, días después a pedir la recusación de los magistrados que declararon el suelo urbanizable, contra los que se han querellado, y ahora a retirar el incidente por un sencillo motivo. Si bien antes crecían que se había cambiado el ponente, cuando Rafael Toledano sustituyó a la magistrada María del Mar Jiménez Morera, para que la sentencia fuera contraria al derribo, ahora entienden que no existió tal maniobra porque esta jueza es una de las cuatro que ha firmado el fallo con el que se ha dado un giro radical al conjunto de sentencias anteriores, entre las que se incluyen algunas del TSJA.

Hotel Algarrobico.jpgLos colectivos conservacionistas cuestionaron el funcionamiento del alto tribunal andaluz cuando la magistrada no se reincorporó tras su baja por enfermedad y se plantaron para que el ponente y presidente desala, el juez Rafael Toledano, no llegara a emitir su fallo, una sentencia que se viene demorando desde la vista que se celebró el 14 de enero. Tanto la asociación Ecologistas en Acción como Salvemos Mojácar dieron la voz de alarma al entender que en las normas de sustitución de los magistrados del TSJA se habían producido “irregularidades” y ahora dan marcha atrás sin más. Donde había extrañas maniobras ya no hay nada más que sospechas infundadas y un mayor retraso en el desenlace del proceso judicial. El alto tribunal andaluz pedirá a las partes que se pronuncien una vez retirado el incidente de nulidad para que formulen las alegaciones que crean oportunas en cinco días, si bien mantiene la suspensión del plazo para dictar la sentencia tal y como acordó el 27 de marzo.

Precisamente hace unas semanas, el presidente del TSJA, Lorenzo del Río, indicó que debe ser el Tribunal Supremo el que “unifique la doctrina” porque el siguiente paso de los colectivos conservacionistas ha sido pedir la recusación de los cuatro jueces que validaron el suelo del paraje del Algarrobico como urbanizable en un fallo contra el que también han recurrido la Consejería de Medio Ambiente y Greenpeace al considerar que lesiona el principio de seguridad jurídica y la tutela judicial efectiva. El alto tribunal ya les ha requerido la documentación y podría admitir a trámite o directamente anular la petición de recusación contra los cuatro magistrados por la vía de urgencia. “Estamos intentando que los recusen para que no dicten sentencia”, explica el presidente de Salvemos Mojácar, Jaime del Val. El Supremo tiene la última palabra y hasta que no decida no se pronunciará el TSJA sobre la validez de la licencia municipal. Los colectivos ecologistas han presentado una querella criminal por presunta prevaricación contra unos jueces de la sección tercera que también tendrán que fallar próximamente sobre la adaptación de las Normas Subsidiarias a la Ley de Ordenación Urbana de Andalucía (LOUA) que en 2009 llevó a cabo el anterior equipo de gobierno con Cristóbal Fernández (PSOE) como alcalde carbonero calificando el suelo como urbanizable, así como el sector adyacente donde se había previsto un residencial de 250 viviendas.  La promotora madrileña lo empezó a construir a principios de 2003 con la intención de que abriera sus puertas en Semana Santa de 2006. Ha llegado la de 2014 y aún siguen sin saber si algún día recibirán turistas o simplemente se reducirá a escombros. Hace un par de años que llevan filtrando a las partes que la sentencia sobre la licencia municipal era inminente y, tras los incidentes de nulidad, cambios de ponente y salto al Supremo, el recorrido jurídico parece que no ha hecho nada más que comenzar.

pic-20110908074131S9507P4La maraña judicial en la que se ha convertido el procedimiento del Algarrobico, con una docena de sentencias contrarias al hotel siendo definitiva la que establece que invade la zona de servidumbre de protección del dominio público marítimo-Terrestre de la Ley de Costas, sufrió un vuelco el 25 de marzo con el fallo del TSJA que establece que se construyó en una zona urbanizable contradiciendo incluso dictámenes anteriores atendiendo a una simple cuestión de antinomia entre el texto publicado en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de Cabo de Gata-Níjar y su documentación gráfica. Siempre fue urbanizable, aunque durante los mapas lo pintaron como zona de especial protección durante años. El Supremo tendrá que decidir si la antinomia detectada por el juez Jorge Muñoz prospera o si se tumba la sentencia que ha dado un giro radical al caso. Además, el propio fallo tendrá réplica en el recurso presentado por Azata del Sol contra la sentencia del TSJA por la que se aceptó el derecho de retracto ejercido por la Consejería de Medio Ambiente. Si, tal y como determina la última sentencia, se podía construir, ¿cómo ha pasado el terreno a ser de la Junta en base a una protección inexistente?

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