Prioridades políticas

Fernando Santiago Muñoz | 14 de marzo de 2012

Los políticos en campaña usan con frecuencia la palabra prioridad, pero la aplican a la vez a tantas cosas que pierde su uso: todo no puede ser prioritario a la vez, porque deja de serlo. Creo que Ignacio Bosque y la Real Academia deberían tomar cartas en el asunto. Javier Arenas es mucho de prioridad: a cada pueblo que va se convierte en una prioridad, con cada sector con el que se reúne se hace prioritario, y así hasta el infinito. He de decir, en cambio, que me parece muy bien que vaya a reducir los delegados provinciales de la Junta de Andalucía. Ya veremos. Lo anunció Griñán y no lo hizo y la Junta tiene delegados provinciales de cada consejería pero tiene también políticos al frente de cada agencia, instituto y empresa pública de la Junta en la Provincia. Más a más (como dicen los catalanes), se podrían suprimir todos los puestos políticos (empezando por los delegados provinciales) y dejar a un Delegado del Gobierno Andaluz. No pasaría nada. Es imposible que se haga tanta política en  tantos sitios. Sería un ahorro sustancial que no se hará porque hay mucha gente que colocar, de la misma manera que Griñán lo anunció y no lo hizo.

Ayer por la noche estaba Sánchez Gordillo en Canal Sur. Es lo que podemos llamar un mamarracho. Su indumentaria, su aspecto físico, su manera de hablar y, sobre todo, las tonterías que dice. Cada vez que sale le quita votos a IU. La nada absoluta. ¿seguirá cobrando dos sueldos? ¿se seguirá alojando en el Meliá Princesa cuando va a Madrid?

Por cierto, ¿qué le estaría diciendo por lo bajini Luis Pizarro a José Antonio Griñán en la foto? ¿la que está sentada junto a Luis Pizarro es Silvia López? ¿por qué se despidió el otro día bajo la fórmula del “balance”? ¿eso es legal en campaña electoral? Se apuntó como mérito de su gestión “la gran marea”. Insólito.


Comentar


Nombre (Obligatorio)

Correo electrónico (Obligatorio)

Página web (Opcional)

El autor, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber