El desapego

Fernando Santiago Muñoz | 4 de julio de 2012

Los políticos le llaman desapego a lo que los demás llamamos rechazo. Es decir, el desagrado que produce a los ciudadanos el comportamiento de los políticos profesionales para perpetuarse en el poder y para retener los privilegios.

Viene esto a cuento de Rafael Márquez, persona a la que no tengo el gusto de conocer. Conozco a su padre, Felipe Márquez, gran persona. Pero si añadimos  el nombramiento de Rafael Márquez al de Amanda Meyer o al más antiguo de Raúl Perales vemos que los políticos  nacidos en los 50 están colocando ya a sus hijos. Y pienso: todos tenemos hijos, todos queremos lo mejor para ellos, pero algunos tenemos que sufrir las inclemencias de la situación económica y otros tienen el camino expedito por la via de la política. Dicho sobre gente que viven de la política. Los que no viven de la política es otra cosa. A mi me da igual que en España haya medio millón de políticos. El dato importante es cuantos tienen un sueldo de la política. En el caso de Rafael Márquez cabe pensar que vale lo mismo, a lo que se ve, para la vivienda que para la energía. Un gestor o lo que llama Rafael Garofano el cualquierismo: cualquiera vale. Esto vale para todos los partidos sin excepción: los del PP también han situado a sus hijos , hermanos, cuñados y compañeros de promoción en diferentes cargos de la administración central.

Mientras en el PSOE se dilucida el debate congresual gaditano. Lo sigo por twitter y no percibo debate alguno: Rafael Quirós e Irene García van acompañados por su cohorte de afines por las distintas agrupaciones pero no detecto que se debata sobre nada. Todos están contra el PP mucho mucho mucho. Todos defienden mucho mucho mucho el estado del bienestar  y cosas asi. No se cual es la diferencia y observando lo que escriben en twitter unos y otros sigo sin saberlo. Tiene mucho de pelea personal o asi parece.

Etiquetas: , ,


Comentar


Nombre (Obligatorio)

Correo electrónico (Obligatorio)

Página web (Opcional)

El autor, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber