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Para que la gente se entere de en qué consiste el Real Madrid

Fernando Santiago Muñoz | 9 de mayo de 2014

IRÉ CON EL MADRID. POR SALVADOR SOSTRES
Iré con el Madrid en la final de la Champions. Aunque sea el eterno rival, aunque sea al precio de asumir que me refrieguen la Décima si la ganan. Yo iré con el Madrid, como Dios manda.

Soy barcelonista, catalán y Cruyff es el resumen de lo que pienso del fútbol y de la vida. Mi padre me hizo socio del Barça el día que nací, rompí mis carnets cuando Núñez echó a Johan y hasta que Laporta ganó la presidencia no volví a casa.

Pero antes que todo esto, y de un modo esencial e irrenunciable, yo soy una clase social. Antes que cualquier otra cosa, yo soy de derechas. Soy de orden y jerárquico, y por rival que sea preferiré siempre un club a una tribu, un equipo caro a oto barato, un linaje al siempre lamentable “a ti te encontré en la calle”.

Cuando dejas que te lleve el odio te acabas siempre equivocando. El Madrid es mi máximo rival pero representa lo que yo soy y tenemos los mismos intereses. Y aunque me parece emocionante la temporada del Atleti, ni Cholos, ni Monos ni Cebollas me parecen personajes asumibles y si los llevara a comer a casa mi suegro escondería la cubertería y mi abuela se suicidaría.

Me gustan los imperios y los dueños, la “vie de château” y las largas cortinas de terciopelo. Me gustan los cócteles de generales, la reina Isabel II y su sentido de la distancia, las servilletas de lino y las chaquetas de cashemir.

No me gusta fotografiarme con las minorías, y los que hablan de justicia social sólo quieren ocuparnos la piscina. Por eso quiero que gane el Madrid, porque que mi rival celebre es mucho mejor a que las hordas se crezcan y tomen Serrano o crucen la Diagonal. Que gane el Madrid, aunque sea la Décima, y que España continúe controlada, contenida, alegre y de derechas.

Que gane el Madrid, sin faltas de ortografía y con un entrenador con el que pudiéramos empezar a cenar a las diez y no volver a casa hasta que empezara a clarear. Carletto, ¿otro armagnac?

No me educaron para ser un rabioso y saber perder es lo más distinguido que hay. En los colegios de pago se enseña a felicitar al rival. En Lisboa iré con el Madrid porque soy partidario de la propiedad privada, de las casas con ascensor del servicio y de ese usted tan hermoso que la turba ha perdido para dirigirse a nosotros.

Los indios, a las reservas. El mando es nuestro.


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