Con tal de no trabajar

Fernando Santiago Muñoz | 11 de octubre de 2015

Dice Cabaña que está encantado con ir de candidato al Senado. Así no tiene que trabajar, que lleva el pobre 35 años sin doblarla . Ya se ha convencido del importante papel que juega el Senado. Trascendental, diría yo. Y el papel de Cabaña será relevante, como lo ha sido en el Congreso de los Diputados. No se conocía un diputado tan brillante en los siglos de existencia, Dios es grande en el Sinaí. En la Carrera de San Jerónimo se formaba un tumulto cada una de las numerosas veces que Cabaña se subía a hablar a la tribuna. El bar se vaciaba, los despachos de los grupos sin nadie, los pasillos desangelados. Todo el mundo a ver la brillante oratoria y la profundidad política del diputado Cabaña. Ahora trasladará su genio político a la plaza de la Marina Española que tiene justo  enfrente el conocido restaurante El Senador , famoso por sus riñones, y un poco más arriba La Bola, donde ponen el mejor cocido de Madrid. Un barrio fantástico para Cabaña, felizmente recuperado de sus dolencias. Lo siento por los alumnos de secundaria que no van a disfrutar de las enseñanzas del expresidente de la Diputación. Cada vez que juego en El Rosal me acuerdo de su excepcional legado.

pacocabaña

Etiquetas: ,


Comentar


Nombre (Obligatorio)

Correo electrónico (Obligatorio)

Página web (Opcional)

El autor, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber