Palomada popular. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 15 de marzo de 2019

 

Las palomas tienen un prestigio que no se corresponde con lo que dejan en las ciudades, en la mayoría de los casos suciedad y enfermedades. Son una especie de ratas con alas que cuando alcanzan un número desproporcionado se convierten en agresivas. En el Antiguo Testamento Noé soltó una paloma después del Diluvio, era el símbolo de la diosa Afrodita , con la llegada del cristianismo representa a esa creencia tan extraña llamada Espíritu Santo. Luego se convirtió en símbolo de la paz hasta el punto de que dos comunistas connotados como Picasso y Alberti las usaron a menudo. Quizás este sea el motivo por el que en las ciudades no se acomete el problema de la superpoblación de estas aves como se merecen , incluso nadie es capaz de recriminar a los descerebrados que les dejan comida. ¿Alguien se imagina que algún ciudadano alimentase a las ratas y esa actitud se viera como algo entrañable? Pues lo mismo podemos decir con las palomas. Por si fuera poco , desde la llegada de Podemos al gobierno de la ciudad no se ha adoptado ninguna decisión sobre el asunto, como ocurre en otras de las llamadas pomposamente Ciudades del Cambio, donde tienen problemas similares. Debe ser que como somos ciudad amiga de los animales no pueden venir circos, no puede haber coches de caballos ni celebrar corridas de toros, tampoco se pueden adoptar medidas para reducir la población de palomas. A mí ya me parecía un poco raro esa milonga de que se iban a capturar palomas para soltarlas en el campo, cerca de Valencia decían. De la misma forma que me parece una gran pamplina esterilizar palomas a través de pienso que se les va a suministrar. Es el gran complejo con el que tratamos a  estos animales. Lo suyo simplemente es capturarlas y eliminarlas. Eso que Purita González de la Blanca llamó en su día el Exterminio Nazi de las palomas,  el Holocausto Palomil. Ese mismo complejo que tuvo Carlos Díaz cuando aseguró que se iban a recoger palomas para entregarlas a los comedores sociales de la ciudad al objeto de que sirviesen de alimento, lo que llevó a Carmen Morillo a escribir un famoso artículo “Palomada Popular” que  tendría lugar en la calle de Bahía Blanca donde vivía el alcalde. Como se ve no es un problema nuevo. No digo que se eliminen a cañonazos, como hizo el añorado Paco Vivas con los estorninos pero no entiendo cómo se pueden matar ratas y no se puede hacer con las palomas. En el Terraza las ahuyentan  tirando una bandeja al suelo, cuando empiezan a ponerse pesadas,  aunque asustan más a los clientes que a las aves.

Fernando Santiago

  • De Cádiz y del Cadi

    Y porquë no esterilizarlas? cuesta dinero pero es mas humano y una forma efectiva de reducir su número. ¡Cómo hemos cambiado! Tengo recuerdos de cuando de niño en la Plaza de España dándoles de comer maíz y rodeado de ellas echarles fotos … a mis hijos les gustaba que le comieran de la mano. No creo que esas aves sean ratas voladoras porque no viven en las cloacas.

  • jocha

    Creo recordar que hace tiempo también las capturaban para llevarlas al zoo de Jerez, para comida de otros animales.

  • Un tal Iván

    En efecto, el ecologismo se ha mimetizado con la adoración a las mascotas y por extensión al resto de animales. De ahí proviene el veganismo y resto de filosofías animalistas.
    Y en realidad el verdadero ecologismo consiste en el equilibrio natural entre especies: sin que haya exterminio ni superpoblación. La abundancia de palomas es perjudicial para otras especies, además de para los seres humanos.
    Hoy día los cazadores son vistos por algunos como bestias inmundas, pero sin ellos habría, por ejemplo, superpoblación de conejos, que es perjudicial para el campo (recordemos el ejemplo australiano).

  • Arfonzo

    Capturarlas y eliminarlas,por ejemplo en el zoo de Jerez y quienes las aprecien que las tengan en el salón de su casa.No es de recibo estar en una terraza tapeando con varias intentando comer de gañote contigo.Entre tantos perritos y palomas los perrosflautas y demás kichivagos estarán en la gloria.

  • Uantuzri

    Arfonzo, habría que preguntar en Jerez, no? No creo que las palomas sepan donde acaban los límites del parque ni que los jerezanos quieran tus parásitos.
    Que pensarías si los jerezanos trajeran las suyas al Parque Genovés?
    Por pura lógica, disminuirían su número si se prohibiera y sancionara la alimentación artificial, al no haber alimentos para todas muchas se irían donde hubiera y la población se autorregularía sóla, no se eliminarían pero descendería el número.

  • Joselete

    Fernando, aunque eres tan ateo como yo (lo cual es un orgullo), recuerda que puedes estar provocando, con tu excelente y motivado artículo, la sensibilidad de miles de gaditanos que siguen creyendo, a pie juntillas, que Dios decidiera que la tercera persona de la tríada divina fuese el Espíritu Santo y que este se hiciese visible mediante su reencarnación en una “rata voladora.”
    Tu razonable “Colombofobia” va en aumento.

  • Akiles

    Ahora que Colombo tiene que ver con la cultura, y la cosa va de colombófila,podría echar una mano para preservar los monumentos.


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