Análisis gaditano de urgencia

Fernando Santiago Muñoz | 27 de mayo de 2019

Adelante-Cadiz_1358574304_100474369_1011x569Decía Emilio López Mompello que análisis los de Delgado Lallemand. Aún así me permito algunas opiniones:

-Kichi ha alcanzado la identificación con la ciudad, Cádiz es Kichi para bien o para mal. La gente le considera “uno di noi”, uno de los nuestros, un vecino de La Viña que sigue viviendo “en su casa de currante”. Su carácter amable, simpático, cercano, su  vinculación con las tradiciones y costumbres de la ciudad ( las famosas Tres Cés de  cadismo, cofradías y carnaval que tanto odiaba hasta hace poco Pepe Pettenghi) le han granjeado la simpatía de una amplia mayoría de la población. No ha cometido errores importantes, por mucho que algunos quisieron trasladar a los tribunales lo que no ganaban en el pleno. Su gestión, en cambio, ha sido reguleras tirando a mala. Es cierto, ha reducido la deuda, fruto de la ley de Estabilidad Prespuestaria que obliga a los ayuntamientos a amortizar deuda con el superávit. Desbloqueó el carril bici que tuvo parado Teófila Martínez, a pesar de las continuas críticas que ha recibido por ello. Mejoró notablemente la gestión de Aguas de Cádiz y poco más: eliminación de las barbacoas, las ninfas y la iluminación de la playa. Una de sus principales cualidades, aparte de lo señalado, ha sido la honradez y saber mantenerse al margen de Pablo Iglesias que ha provocado el hundimiento de este partido en toda España menos en la ciudad de Cádiz. Tanto en el caso del chalet de Galapagar como en las corbetas (“que suenen los pitos de las ollas”) y la medalla de la Virgen del Rosario demostró que tenía más intuición y sentido que Pablo Iglesias y su corte de aduladores. Un error garrafal del alcalde: días antes de las elecciones manifestó en La Sexta su apoyo a Sanchez Mato, el candidato alternativo a Carmena en Madrid cuyos votos al final no le han dado ni un concejal y han aupado al tripartito de derechas al gobierno de la capital. Por cierto, el calor que da la victoria: la sanroqueña Ángela Aguilera como si fuera de La Viña, igual que el jerezano Ignacio García. ¿No hubieran estado mejor con sus compañeros de sus lugares de residencia que venir a Cádiz a apuntarse tantos que ni siquiera les corresponde? Una última cuestión: con una lista mala y una campaña regular (dedicada a no meter la pata más que a otra cosa) Kichi ha conseguido un éxito arrollador. Ni siquiera las insidias de los capillas han conseguido nada.

– Hundimiento del PP, que se ha quedado en la tercera parte de los votos que llegó a tener Teófila Martínez. Se demuestra que hace cuatro años sin Teófila el resultado hubiera sido peor. A pesar de haber hecho una buena campaña y del entusiasmo de Juancho, el desastre habría que llevar a ese partido a pensar que con Antonio Sanz difícilmente va a conseguir nada. Juancho es una buena persona, un tipo simpático y cariñoso, pero era un mal candidato. No era ni algo nuevo ni era Teófila. Para eso podían haber puesto a José Manuel Cossi con el que hubieran propuesto una opción de  futuro. No hace falta decir el lastre que ha supuesto Romaní para el PP de la ciudad de Cádiz. Es insólito que un partido así cometiese el error de poner a una persona investigada por la justicia en lugar destacado.

-Desastre del PSOE. La comparativa con las europeas demuestra el solemne batacazo del Partido Socialista, que tiene los peores resultados de su historia y que pierde incluso el diputado provincial. Fran González era también un mal candidato: por no tener no tenía ni relato propio, como pudieran ofrecer otros candidatos. Una vida  dedicada en exclusiva al partido y a las movidas internas no le ha reportado más que una mayoría en el PSOE , encima rodeado en la agrupación local de gente que en lugar de aportar, quitaba votos (Manolito Piñero, Luis Ben, el Mosca ). En los primeros puestos de la lista había gente competente y conocida en la ciudad pero eso no ha conseguido levantar el ánimo de sus electores que han huido en masa a la lista de Adelante Cádiz, ni siquiera tener el control de la Zona Franca y la Subdelegación del Gobierno.  No sé qué hubiera pasado si las elecciones municipales hubieran sido en solitario, sin el calorcito de las europeas y sin haber tenido lugar las generales hace un mes, con los buenos resultados para el Partido Socialista, que ganó en la ciudad. Lo mejor para el PSOE y para el propio Fran González es que dimitiese de sus responsabilidades orgánicas e institucionales en el Ayuntamiento y dejar el partido en otras manos. Ahora que el PSOE tiene poder institucional de sobra, seguro que podría conseguir algún cargo en Madrid.

-Ciudadanos ha tenido un resultado aceptable, seguramente gracias al tirón de sus siglas.El candidato era muy malo, aunque en la lista podía haber gente competente. Cabe pensar qué hubiera ocurrido si Ciudadanos hubiese mantenido a los dos concejales que tenía en el Ayuntamiento cuya gestión tiró por la borda de manera inexplicable. No han conseguido el famoso “sorpasso” ni formar parte de una mayoría de gobierno.

-Batacazo de Vox y de Ana Peral, como era evidente. Algo más de dos mil votos, casi la tercera parte de lo que sacó el Generalísimo en la ciudad hace un mes. Una candidata malísima que encima renunció a hacer campaña. Quien tomó estas decisiones mejor que se dedique a otra cosa.

– Ridículo espantoso para Sebastián Terrada y su Alternativa Republicana. 170 votos, menos que el PACMA. Así se da cuenta de que lo que tuvo IU en la ciudad  con él al frente era por las siglas y no por él. Baño de humildad necesario para alguien tan pagado de sí mismo .


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