Yélamo: el compañero imprescindible. Por Fernando Pérez Monguió

Fernando Santiago Muñoz | 11 de junio de 2019

Hace dos semanas, Antonio Yélamo compartió en su cuenta de Facebook el artículo ‘Cuando la radio entraba por los pies’ de Juan Cruz. Este prócer periodista canario trazaba una emocionada declaración de amor y de gratitud a Radio Club Tenerife en su 85aniversario. “Soy de la radio. También soy periodista y ser humano. Pero antes de todo, soy de la radio”, comenzaba Cruz, quien concluía confesando que “sin la radio no hubiera sido periodista”.

La primera frase parece escrita para y por Antonio. Del epílogo, un matiz necesario. Yélamo hubiera sido periodista sin la radio, pero no hubiera sido, seguro, el periodista que ha sido y que seguirá siendo sin Radio Cádiz, Radio Sevilla y la Cadena SER. Así lo ha demostrado tras una vida entera dedicada al periodismo, siempre desde las ondas: 37 años de carrera ininterrumpida en primera línea de la actualidad en el que se ha convertido en un “compañero imprescindible” de todos los que han tenido la oportunidad de trabajar y aprender a su lado. Es una de las numerosas cualidades que enumera el jurado que le ha otorgado el prestigioso Premio Agustín Merello de la Comunicación.

Nunca una apreciación tan subjetiva pudo tener tantos cimientos objetivos. “Compañero imprescindible” porque en su quehacer diario siempre estuvo presente mejorar la vida de los que se cruzaron en su camino. Fue y es maestro de periodistas, a los que fichó, formó y promocionó; inculcó –sin pretenderlo, seguramente- su profunda vocación periodística a sus hijos José y Mercedes, y desde la vicepresidencia de la Asociación de la Prensa de Cádiz dignificó las condiciones laborales, salariales y profesionales de los periodistas gaditanos.

Pero no se confundan. A Yélamo no le dan este galardón por ser buena persona, que lo es, sino por ser un extraordinario periodista que situó a la SER en un pedestal de notoriedad estando presente en todos los acontecimientos importantes de las ciudades a las que servían, destapando numerosas primicias informativas de relevancia nacional, e impulsando eventos que contribuyeron al enraizamiento de la radio en los territorios. Valoran también su pluma certera y solvente como corresponsal y columnista en Abc, Tiempo, El País, El Correo de Andalucía y los Viva de Andalucia.

El ‘Merello’ es, dicho por él, el galardón que más feliz le podía hacer por su vinculación con Cádiz y la APC; la amistad que le unió a Agustín, y porque parió la idea de crear este premio que ahora recibirá. Con todo, no se cierra ningún círculo, como podría pensarse. La relación de Antonio con el periodismo, con la radio y con Cádiz no acabará nunca.

  • Ignacio Moreno Aparicio

    ¿ Quien no quiere a una persona de la categoria de Antonio Yelamo ?

  • Tripulación A Gobiante

    ¿Lleva implícita la profesión periodística esta auto loa constante? ¿No será más bien que los cimientos de la profesión son muy dudosos?


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