Gran Poder, dame suerte con el cuplé. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 18 de agosto de 2019

Tengo una excelente opinión de María Jesús Montero, como persona y como política, más allá de las actuaciones que haya llevado a cabo. Dicho lo cual, últimamente le ha dado un ataque de locuacidad lo que unido a que estamos en agosto, la mayoría de vacaciones o cambiando pañales, cada vez que habla sube el pan, sobre todo si viene por Andalucía, “bajar” como se dice en Madrid. Todo empezó cuando a José Luis Ábalos, el desagradable ministro , le dio por lanzar un globo sonda sobre la posibilidad de fijar un peaje suave sobre las autovías para financiar los mil millones que cuesta su mantenimiento y para bajar el precio de los existentes “con el objetivo de equilibrar territorios” en su alambicado lenguaje político. Un asunto que merecería una reflexión pero no por parte de un gobierno en funciones, que puede tener que presentarse de nuevo ante los españoles en noviembre, momento ideal para que el PSOE lo incluyese en su programa. No es un disparate la idea de que los usuarios de las autovías financien su mantenimiento como se hace con el ferrocarril , los aeropuertos o los puertos. Lo raro es que se diga en agosto por un gobierno que no puede tomar decisiones así. En Cádiz lo del peaje suena tan mal que cuando le preguntaron a la ministra de Hacienda tuvo que salir del paso como pudo. El cénit lo alcanzó María Jesús Montero en Sanlúcar, donde llegó tras visitar la Zona Franca de Sevilla, ese mamarracho que se inventó Zoido para competir con Cádiz. No se le ocurrió otra cosa a la ministra trianera que decir que es bueno para la Zona Franca de Cádiz que exista la de Sevilla. No sé si es de su cosecha o se lo sopló alguien al oído pero fue una auténtica majadería, dicho con todo el cariño. ¿Cómo puede ser bueno para la Zona Franca de Cádiz que le pongan otra a competir a una hora por carretera? Es cierto que el puerto de Sevilla tiene unas limitaciones extraordinarias, que por mucho que se empeñen no podrán dragar el Guadalquivir porque la Comisión Europea no lo va a permitir, pero ahí está intentando atraer empresas como hace la de Cádiz, con 80 años más de historia. Si en la respuesta a lo del peaje salió por la tangente como buenamente pudo, la respuesta a lo de la Zona Franca de Sevilla no fue afortunada, dicho en medio de lo más crudo del mes de agosto donde los informativos están más secos que un polvorón. Lo pronosticó ese gran filósofo al que nadie le dedicará una calle un colegio o una estrella en el paseo de la fama, el Libi: “ Sevilla tuvo que ser, mi arma”.

Fernando Santiago


Comentar


Nombre (Obligatorio)

Correo electrónico (Obligatorio)

Página web (Opcional)

El autor, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber