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Las tres muertes de Lola. Por Julio Malo

Fernando Santiago Muñoz | 18 de enero de 2020

Finales de eneroImágenes que despiertan olvidos agazapados en un rincón profundo y misericordioso de la memoria, imágenes como puñales que sangran heridas de hace ya medio siglo. Todo libro es un arma cargada de emociones, la foto de Lola González, Enrique Ruano y Javier Sauquillo es algo mas que un puñal metafórico, tres jóvenes alegres y confiados a mediados de los años sesenta cuya sangre fue tiñendo recuerdos de toda una generación, la de quienes vivimos nuestra juventud en el desconcierto de un país anacrónico. Esa imagen de portada del libro “A finales de enero”, de Javier Padilla, Tusquets Editores 2019, me lo regaló hace poco un gran amigo porque había leído un párrafo en el cual se me citaba de forma casual: “En la promoción de Enrique Ruano (en el madrileño colegio de El Pilar) había muchos estudiantes de origen vasco. Entre ellos el preadolescente recién llegado a Madrid Fernando Savater destacaba por su fuerte acento. Enrique era compañero de curso del futuro filósofo, así como del catedrático de psicología evolutiva Álvaro Marchesi y del arquitecto gaditano Julio Malo de Molina.” Es la imagen de un día soleado de marzo en el Madrid de 1968: Lola, Enrique y Javier caminan hacia la Ciudad Universitaria para asistir a la conferencia del liberal francés Jean-Jacques Servan-Schreiber, allí coinciden con otros jóvenes progres estudiantes y con Paquita, hermana mayor de Javier, que había sido junto a Manuela Carmena y Cristina Almeida un referente en la universidad de principios de los sesenta.

 

Javier Padilla (Málaga, 1992) obtiene con este libro el XXXI Premio Comillas de Historia, Biografía y Memorias, según fallo de un jurado presidido por José Álvarez Junco en el que también participa el periodista Miguel Ángel Aguilar. El escritor aclara en el prólogo que su padre era un joven revolucionario de los sesenta, como podrían haberlo sido Lola, Enrique y Javier. Y añade: “En esta época es difícil no sentir fascinación y cierta envidia por los jóvenes que asistieron al concierto de Raimon en 1968 o al entierro de los abogados de Atocha. Sin embargo, ¿cambiaria alguien su año Erasmus por escuchar a Raimon, o la actual libertad sexual por enamorarse en mayo del 68?” En el instante de la foto, Lola era novia de Enrique que murió en manos de la policía política en enero de 1969, luego fue esposa de Javier, asesinado en enero de 1977 durante el asalto de un comando ultra al despacho de abogados laboralistas donde ambos trabajaban, ella también sufrió graves heridas como consecuencia de las cuales fallece en enero de 2015. Lola perdió su vida tres veces a finales de enero y este libro cuenta cada una de sus vidas.

 

En la madrugada del 18 de enero de 1969, agentes de la brigada político social detuvieron a Enrique Ruano en el confortable domicilio de su familia del barrio de Salamanca, junto al parque del Retiro. Dos días después fue arrojado al vacío desde una ventana. El propio Manuel Fraga llamó al padre de Enrique para comunicarle su fallecimiento y a continuación se encargó de hablar personalmente con los medios para darles instrucciones de difundir la noticia como un suicidio. La familia consiguió reabrir el caso en la Audiencia Nacional, la sentencia de 1996 reconoció las torturas a Ruano pero el delito había prescrito; la exhumación del cadáver mostró indicios de un disparo de bala. Poco antes de morir Lola confesaba: “Yo no me siento una heroína, soy una victima.”

 

JULIO MALO DE MOLINA

  • Amalia Ramírez

    Una de las cosas que más reconfortan de D. Fernando Santiago Muñoz, capaz de cerrar los ojos a los errores de un amigo, hasta el punto de fingirse présbita, ante algunos “compañeros de viaje” (más doloroso nos resulta su voluntario síndrome de Estocolmo, ante los que tuvieron -y algunos no cejan en ello- la mayor responsabilidad política, impidiendo que Andalucía se acercara en calidad institucional o en creación de riqueza, a Europa). Es que ni en el peor momento de su vida -y eso le honra- caería en el paroxismo de la egolatría de alguien que sólo por una mera coincidencia geográfica, pretende chupar cámara de un frágil héroe, un verdadero santo laico -a pesar de su breve paso por el seminario marianista- por sus actos, reales y no presuntos, como fue Enrique Ruano,

  • JOSELETE

    Supongo, como es lógico, que Julio habrá escrito su artículo con una mezcla de añoranza, rabia e impotencia. La fotografía que sirve de portada al libro es la de tres jóvenes militantes antifranquistas, inundados de vida y de sueños, que la perdieron a manos de la policía (a Ruano, a pesar de la versión manipulada de Manuel Fraga Iribarne, lo arrojaron desde la ventana de un séptimo piso después de torturarlo) y a Sauquillo lo asesinó la ultraderecha (asesinatos de Atocha).
    Los dos fueron novios de Lola. Efectivamente, la mataron tres veces. Ella se encontraba en el despacho de los abogados laboralistas del PCE en la calle Atocha. Recibió un tiro en la garganta mientras veía morir desangrado a Sauquillo.
    Cuenta Javier Padilla en una interesante entrevista que los dos novios de Lola murieron en el mes de enero. Cuando se acercaba ese mes de Juno -el mes consagrado al dios romano que abría las puertas y el año- Lola padecía de vómitos y depresiones. Fue Juno quien también le cerró a ella las puertas de la vida “A FINALES DE ENERO”.

  • JOSELETE

    Aconsejo la lectura del artículo que hoy pública El País “La trinchera infinita” de Julio Lamazares. Cuenta que una guerra civil dura 100 años. La de España necesitará 50 más.

  • JOSELETE

    Erratas: publica, Llamazares.

  • Gala

    Me ha conmovido la historia de Lola.

  • MV

    Qué borde Amalia Ramírez, una larga perorata para insultar al autor de tan estremecedor relato, algo fuera de lugar y de tono. Gloria a Lola, Enrique y Javier, mártires de la libertad. Gracias por el artículo que les recuerda.

  • Tirio

    Murio de cancer de pulmón tras sobrevivir 38 años a las graves secuelas que le produjeron las heridas de bala que sufrió en esa masacre.

  • Amalia Ramírez

    ¿Cual es el insulto hacia Don Javier Padilla?

  • Amalia Ramírez

    Don Javier Padilla el único autor del libro, no tuvo jamás la suerte de coincidir geográficamente con Don Enrique Ruano vivo. Don Enrique, era un cristiano cabal, extraordianariamente comprometido, que tuvo dudas muy coherentes sobre su vocación sacerdotal, y que recibió una influencia muy fortalecedora de su compromiso social, por parte de la comunidad católica marianista. El marianista más vinculado a él, su confesor, abandonó Madrid para siempre, destruido por su asesinato, y vivió muchos años en Cádiz donde le dolia terriblemente hablar de Enrique, pero cuando era imprescindible lo hacía. Le recordaba como un chico maravilloso, con una excepcional madurez emocional -nuda de toda egolatría- y una gran capacidad de perdonar, exactamente lo mismo que Dª Paquita Sauquillo rememora, cuando cualquiera que acude a su comunidad cristiana de base en Madrid (en la que permanece con Don Juan José Tamayo -quien tb puede hablarle de todos ellos- ininterrumpidamente desde hace más de 60 años) le pregunta. ¿Necesita el tlf o el email de alguno de los dos? ¿Hay alguien respirando por alguna herida narcisista?

  • MV

    Curioso tipo o tipa quien firma Amalia Ramírez, supongo nick. Con una versión muy peculiar de la historia de Ruano, en la que destaca su condición de fervoroso católico, yo no le conocí pero he leído mucho acerca de su dolorosa tragedia. Puede que fuera devoto en su adolescencia pilarista pero no fue al seminario marianista que se encontraba en Friburgo (Suiza). Cuando le detienen, torturan y asesinan militaba en el Frente de Liberación Popular, organización de izquierda radical que criticaba al PCE por traidor y revisionista. He leído que la detención una madrugada de Enrique Ruano para asesinarlo fue una operación planeada por la policía política para dar un escarmiento a los muchos jóvenes de clase acomodada, padres franquistas y formación católica, que militaban en organizaciones clandestinas de izquierda. Nadie tiene derecho a reescribir la historia de Ruano, víctima de un régimen despótico afortunadamente superado. Respetemos su memoria y el dolor de su familia. El año pasado, con motivo del 50 aniversario del crimen, su hermana Margot exclamó: “ni olvido ni perdonó”. No podemos olvidar estos crímenes, ya sean católicos o marxistas las víctimas. Muy bueno el conciso artículo, leeré el libro de Javier Padilla. Si no conocemos nuestro pasado corremos el peligro de repetirlo.

  • Uantuzri

    Debería existir un master sobre que crímenes hay que olvidar y cuales no.
    Entenderíamos por qué Atocha y Ruano han de ser recordados y los atentados perpetrados por ETA y Grapo olvidados, por qué Otegi es un ejemplo para la democracia y Ortega Lara pasó de ser víctima de un horroso secuestro a peligroso fascista, porqué hay que superar unos crímenes y recordar permanentemente otros, y porqué es un héroe un activista antisistema, que no dudo que lo sea, y sólo un número una victima inocente, que me pregunto que por qué no lo es.

  • Julio Malo de Molina

    Amigo Uantuzri, todas las víctimas del odio merecen respeto. Y todos les debemos reparación y justicia. Conocí a Enrique Ruano en el colegio, un chaval estupendo. Ya en la universidad se afilió al FLP, grupo de oposición al régimen totalitario entonces vigente, y por tanto “clandestino”, como todos, pues no se autorizaba más partido que FET y de las JONS, también conocido como “Movimiento Nacional”. La pertenencia a un partido u organización sindical diferente se podría castigar hasta con 20 años de cárcel como le sucedió a Nicolás Sartorius, siete veces Grande de España, en el proceso 1001 de 1972 que condenó también a Marcelino Camacho y otros opositores. El “Felipe” como se conocía al FLP en medios universitarios no era un grupo “terrorista”, para nada. En sus filas militaron personas tan diversas como el escritor Manuel Vázquez Montalbán o el sacerdote Jesús Aguirre, luego Duque de Alba. La ejecución de Enrique Ruano, entonces un chaval de 20 años, resultó conmovedora. Como la matanza de Atocha, perpetrada por un comando de extrema derecha, según algunos con apoyo logístico de la policía. Lola fue triple víctima de tan terribles sucesos, tal como relato y como ella misma sostenía: “Yo no me siento una heroína, soy una víctima.” Todas y todos merecen nuestro respeto y protección. Y la memoria, para que hechos tan infames no vuelvan a ocurrir.

  • Gala

    Está estudiado desde la psicología que se puede ser víctima del horror (caben todos) y fascista, en el síndrome de Estocolmo se desarrolla una relación de complicidad con su verdugo. Recordar a familiares del franquismo que piden enterrar a sus víctimas de las cunetas que “están más guapos calladitos porque perdieron aquella guerra” es propio de alguien sin empatía e indiferente al dolor. Respondo a Uantuzri con interrogantes. ¿Será porque los que murieron durante palizas, torturas, disparos con pelotas de goma o fuego real, fueron crímenes de Estado y sus órganos de seguridad quedaron en un olvido hipócrita, sin ninguna o nula investigación y sin ningún tipo de reconocimiento? ¿Será porque aún se fomenta desde determinados sectores políticos y sociales y de individualidades que no es comparable con atrocidades castigadas y que tienen reconocimiento social, político y económico? Tras la muerte del Dictador -no del franquismo- durante más de cuarenta años, no ha habido acto institucional para recordar a las víctimas de ese período. Se trata de hombres y mujeres que, en la mayoría de los casos, corren el riesgo de acabar en el silencio del olvido.

  • Uantuzri

    Julio, tu primera frase resume perfectamente a donde yo quería llegar.

  • Uantuzri

    Gala, otras víctimas ya han acabado en el silencio del olvido.
    La maquinaria ha funcionado hasta tal punto que varios de los mecánicos que la engrasaban y la ponían a punto para que otros la utilizaran ocupan cargos de responsabilidad en las instituciones y son llamados a servir de ejemplo de democracia.
    La vuelta a la tortilla ha sido de Master Cheff.

  • Gala

    No entiendo lo que quieres decir.
    Reconocimiento social de las víctimas del terrorismo en todos los actos institucionales que les afecten…
    https://www.boe.es/buscar/pdf/2011/BOE-A-2011-15039-consolidado.pdf

  • Uantuzri

    En el BOE sí, en la práctica en algunos sectores no.

  • Amalia Ramírez

    Don Julio, Enrique duda de su vocación religiosa no en Friburgo, sino en la Residencia Marianista de la Parra, junto a Arenas de San Pedro. Por favor siga contándonos… ¿Cómo reconfortó Vd. al Padre Pepe Bailo, reunido con Enrique aquella misma tarde de su muerte en la que Enrique considera inviable crear un frente obrero dentro del FLP (aludiendo a que el único militante realmente obrero del mismo se llamaba casualmente como Vd. y vivía casualmente como Vd. en el Barrio de Salamanca). ¿Cómo fue el juramento que Vd. hizo al destrozado Pepe Bailo, de que conseguiría -por el sentido de Vd. de la coherencia- castigar la ocultación que impone Janli Cebrián en los informativos de TVE, sobre el asesinato de Enrique; Obligando a su íntimo Álvaro Marchesi Ullastres a renunciar junto a Alfredo P. Rubalcaba al toda relación futura con Janli, por muy nutricia que pudiera resultar a Álvaro y a Alfredo?

  • JOSELETE

    Villareja, el Estado no puede ser un criminal. Te recuerdo que llevamos una semana de Gobierno socialcomunista y las monjas son felices.
    -master, que, cuales y victima llevan tilde, pero “solo”, no.
    -Desconozco quién es Otegi.
    -Aclárate con por qué y porqué.
    Lo de Ortega Lara pregúntaselo a él y a Vox.

  • Amalia Ramírez

    ¿Y por qué cuando menciona a su al parecer íntimo, Alvaro Marchesi, le priva de su segundo sonoro apellido, Ullastres? ¿Le averguenza que el opusino tío de Álvaro, fuera el numero 3 del régimen de Franco? ¿Qué pudiera haber contribuido al triunfo de éste en la Complutense? ¿O lo que le avergüenza es la presente herencia de la criaturita de Álvaro (la más extremista y demagógica versión de la en tantos países ya entonces fracasada “comprehensive education (C.E.)”, que 35 años después aún mantiene a España secuestrada, en las últimas filas de PISA y resto de evaluaciones educativas, con gran alegría de nuestros vecinos portugueses, cuyo gobierno socialista -tras abrir lo ojos- abandonó dicha C.E. alejándose de nosotros a toda velocidad, en dirección contraria?

  • Uantuzri

    Estás contaminando un hilo muy interesante.

  • Ozé Luí

    Ha contaminado un blog muy interesante.

  • Amalia Ramírez

    Hay una errata. El 17 de enero de 1969, es el día del ingreso en la D.G.S. de Enrique, de Lola, de Abilio Villena y del cura José Bailo, no el de la muerte de Enrique. Por cierto, Enrique permaneció permanecido 6 meses exactos en la Residencia Marianista de La Parra en Ávila, y el único motivo de su ingreso fue dilucidar, su vocación sacerdotal. No es tan raro que Margot no pudiera olvidar, Manuel Fraga, uno de los aglutinadores de los accionistas de El País, junto al falangista Polanco, había amenazado sutilmente a su padre, con que ella -igualmente controlada por la Brigada Político Social- podría encontrar el mismo final.

  • Julio Malo de Molina

    Respondo parcialmente a Amalia Ramírez ya que parte de sus afirmaciones no las comprendo o me resultan desconocidas. Alvaro Marchesi Ullastres y yo seguimos siendo muy buenos amigos. Al mencionarle no aparece su segundo apellido porque reproduzco textualmente una cita de Javier Padilla en la cual figuramos ambos con el primer apellido. En efecto, el ministro Alberto Ullastres, hombre fuerte en el gobierno tecnócrata de Franco, era tío de Alvaro. En esos tiempos yo vivía en el barrio de Salamanca, en Velazquez 22, muy cerca de la vivienda de Enrique pero no era obrero sino estudiante de arquitectura.

  • Amalia Ramírez

    ¿Y el Almirante Suanzes, a que distancia de su familia se desenvolvía Don Julio?

  • Amalia Ramírez

    Le haré otra pregunta menos comprometida.

  • Amalia Ramírez

    El 24 de Enero, a resultas de la reacción de los universitarios madrileños a la muerte de Enrique, se declara el Estado de Excepción, con el resultado de 337 estudiantes detenidos, 200 expedientados, a 52 les prohibieron la entrada en la Universidad, 200 fueron deportados, 25 denunciaron malos tratos policiales, 15 fueron llevados ante el Tribunal de Orden Público y 29 a tribunales militares. Por favor no se reprima e indíquenos, a resultas de la solidaridad activa de Vd. ¿Cual fue la posterior suerte de Vd.?

  • Gala

    Un aviso a las familias del régimen que tenían a sus hijos militando en partidos del movimiento antifranquista.
    “Nos podía a matar a cualquiera de nosotros, no tenía que ser de otras clases sociales.”

  • Julio Malo de Molina

    No creo que esto interese a nadie, pero justo entonces yo impartía clases de cálculo en la Universidad Laboral de Zamora, a propuesta de mi buen amigo, el jesuita padre Riaza. Bella arquitectura proyectada por Luis Moya, autor también del Colegio Mayor Chaminade y de la sede del Pilar en el barrio del Niño Jesús. Las medidas que cita se aplicaron básicamente contra los compañeros que ostentaban cargos de representación en el clandestino Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Madrid. (SDEUM) que era reconocido de hecho por el estamento docente. El estado de excepción desarticuló el sindicato. Además, se derogó el Estatuto de Universidades, que protegía los centros de la intervención policial. Desde entonces, la actividad en el interior de Facultades y Escuelas resultó sometida a un rígido control por parte de la Brigada Politico Social..

  • MV

    Me sorprende Amalia Ramírez, parece informada o informado, aún pienso que es nick. Pero incurre en errores de bulto. Cómo no, de esa historia terrible no hay archivos fiables, la prensa de entonces manipulaba la información y la policía redactaba atestados falsos. Leo el libro de Javier Padilla y me parece de lo mejor. El joven autor ha entrevistado a multitud de testigos y recompone una historia bastante objetiva. Recomiendo su lectura. En cualquier caso, honor a Lola! Heroína y mártir de la libertad. Gloria también para Enrique, Javier y los muchos estudiantes que, pese a pertenecer a un sector social privilegiado y favorecido por la dictadura, lucharon por la democracia, y pagaron en ocasiones con el sacrificio de sus propias vidas. No les olvidaremos nunca.

  • Uantuzri

    Que errores de bulto?

  • MV

    Varios, señor “Uantuzri”. Algunos muy evidentes. No considero procedente prodigarme más al respecto. Lea usted el libro de Javier Padilla, lo más riguroso que hasta ahora se ha escrito sobre el triple sacrificio de Lola, Enrique y Javier.

  • Uantuzri

    Tampoco tengo tanto interés, prefiero seguirlo por aquí, es más ameno.
    Amalia Ramirez ofrece datos y parece que sabe de lo que habla.

  • josedelacalle

    Doña Amalia,me da a mi que, algunos vivieron los acontecimientos desde la barrera y se tiraron al ruedo cuando murío el toro.

  • Plaza Mina

    Sí, josedelacalle: a tu tocayo José Luis Garci, el director de cine, le oí comentar en cierta ocasión –con la socarronería que le caracteriza– que en mayo del 68 él se paseaba la mar de a gusto por un Madrid semidesierto porque por aquellas fechas todo el mundo estaba en París levantando adoquines y haciendo la revolución. Al menos eso es lo que el genial cineasta decía haber escuchado a tanta gente algunos años después de aquellos acontecimientos parisinos.

    Pues eso…

  • Julio Malo de Molina

    Gracias Gala por el video que contiene interesantes recuerdos y análisis de Manolo Garí, creo que dirigente del FLP, donde militaba Enrique Ruano. A falta de fuentes documentales, los testimonios de quienes vivieron aquellos acontecimientos resultan muy valiosos, como ocurre con frecuencia, la tradición oral suple la ausencia de información escrita.


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