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Opiniones. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 16 de julio de 2020

 

La energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Y punto. Todo cuerpo sumergido en un líquido sufre un impulso hacia arriba igual al peso del volumen del líquido que desaloja. Y punto. Roma invadió Cartago. Y punto. Si sobre un cuerpo no actúa ninguna fuerza tenderá a estar en reposo o en movimiento constante rectilíneo. Y punto. La presión ejercida por una fuerza química es inversamente proporcional a la masa gaseosa. Y punto. La evolución biológica de los seres vivos se realiza a través de la selección natural. Y punto. Estas y otras  ideas de la termodinámica, la biología, la historia, la química o la física enunciadas por Arquímedes,  Darwin, Boyle Mariotte, Newton y otros forman parte de la historia y la ciencia como la teoría de la relatividad o la física cuántica, exactas hasta que se demuestre lo contrario, que diría Einstein. Hay un principio en el periodismo que dice que los hechos son sagrados y las opiniones son libres. Si un coche atropella a un niño es un hecho. Si la culpa es del conductor, habrá de ser establecido. Si alguien piensa que por esa calle no deberían ir coches, es una opinión. Los “y punto” son una forma de negar el debate, una variante de la Ley de Godwin según la cual “ si una discusión en línea se alarga la probabilidad de que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a uno”. Pues los que emplean el “y punto” ejercen esa forma de cerrar un debate que si se tratase sobre hechos, sería adecuado. Alcanza un nivel parecido a “hoja de ruta”, “poner en valor”, “vecinos y vecinas”,”elegetebeifobia”, “empoderamiento”, “pastilla”, “pintar un proyecto”  y otras frases hechas con las que se castiga nuestra vista y nuestros oídos cuando no se tiene una expresión propia que utilizar. Por  supuesto nadie habla así con su familia y amigos, son cosas que se dicen  en las tribunas y en los medios de comunicación. Nadie en su casa diría eso de “¿los niños y las niñas  qué quieren para cenar?”, por citar el tópico más utilizado.

Dicho lo anterior: a mí me parece un sinsentido cambiar la pintura del carril bici porque de repente se le ha ocurrido a algunos supuestos técnicos de la Junta. No alcanzo a ver qué mejora supone que sea gris en lugar de verde. Lo que sí comprendo es que se ha gastado dinero público de una manera frívola e innecesaria. De la misma forma diré que me parecen verdaderos disparates el Queco y la Queca, la Pérgola de Santa Bárbara, el Pabellón del Casco, el  Parador o el Teatro Cómico. Seguramente a quienes  hicieron los diseños y a quienes los aprobaron les debió parecer extraordinario, a mí me parecen todos ellos unos mamarrachos, como el que va con la camiseta del Cádiz paseando por el centro de la ciudad. Cuestión de gustos y de opiniones, ahí no hay ciencias exactas, solo hay el criterio particular . Habrá gente que esté encantada con el color gris del carril bici, aunque es un hecho que cambiar el color ha costado dinero público.

Fernando Santiago

  • jocha

    Si estamos hablando de gastos en dinero público, también habría que meter el gasto innecesario en la cantidad de organismos públicos que sobran, gente de confianza, comisiones, etc, etc.

  • Pedro García

    Y que me dice de las “paguitas”.?

  • Agua tapá

    Fernando, hijo yo no calificaría de mamarracho a la persona vestida con una camiseta del Cádiz (es verdad la gente debería ir más arregláita ) el centro de la ciudad es vía pública. Lo que no es de recibo es ver a dos personas con calzonas, chanclas de deo y camiseta del Cádiz en un lugar sagrado como la iglesia catedral de Santa Cruz. Ya de paso he rezado y pedido salud para toda la gente del blog ante el Santísimo Cristo de Medinaceli. También para usted


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