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La UCA rectifica

Fernando Santiago Muñoz | 23 de abril de 2019 a las 18:16

Silencio

Fernando Santiago Muñoz | 23 de abril de 2019 a las 15:43

Uso partidista de medios públicos

Fernando Santiago Muñoz | 23 de abril de 2019 a las 15:42

Un abrazo para Juan Carlos Aragón

Fernando Santiago Muñoz | 23 de abril de 2019 a las 7:51

El debate

Fernando Santiago Muñoz | 23 de abril de 2019 a las 7:01

Podemos no hace campaña en la ciudad de Cádiz

Fernando Santiago Muñoz | 23 de abril de 2019 a las 6:09

Ni José María González ni Teresa Rodríguez ni el círculo de Podemos de la ciudad están haciendo campaña para las elecciones generales. De hecho Pablo Iglesias no ha puesto el pie en la ciudad, la única de España con un alcalde militante de Podemos, una de las 7 de esa patraña llamada “Ayuntamientos del Cambio”. El enfrentamiento de Teresa Rodríguez con Pablo Iglesias tiene que ver con el que mantiene la corriente Anticapitalista con la dirección de la organización hasta el punto que lo de Adelante Andalucía ya es una marca independiente de Podemos, incluido para las municipales.

Lo de José María González con Pablo Iglesias empieza con lo de la mansión de Galapagar, cuando el alcalde de Cádiz hace público un comentario rechazando la decisión de la pareja Iglesias-Montero de comprarse una casa en la sierra de Madrid, continúa con la concesión de la medalla a la Virgen del Rosario criticada por Iglesias y concluye con el apoyo de González a la construcción de las corbetas para Arabia Saudí en San Fernando. En este desencuentro se incluye el que mantuvo José María González con Juan Carlos Monedero.

En Podemos Cádiz piensan que Iglesias es una rémora para ellos, sobre todo de cara a las municipales incluso no quisieron que Rafa Mayoral viniese a la ciudad, por lo que se tuvo que conformar con ir a Jerez. también hay un enfrentamiento entre  González y Rodríguez con Noelia Vera, que no ha aparecido apenas por aquí en los tres años que ha sido diputada y que apenas hace campaña salvo cuando aparece con Pablo Echenique para soltar la monserga aprendida.

Podemos, en sus distintas etiquetas, ha sido la primera fuerza en la ciudad de Cádiz desde hace cuatro años.

Alumnas del Colegio Alemán de Cádiz

Fernando Santiago Muñoz | 23 de abril de 2019 a las 6:04

Los jubiletas se aburren

Fernando Santiago Muñoz | 23 de abril de 2019 a las 2:20

 

Desde la Asociación Marea de Pensionistas de Cádiz, tras conocer  el artículo “pseudo” periodístico realizado por usted, Fernando Santiago, titulado “Decadencia Gaditana”, en el apartado de Opinión del Diario de Cádiz el pasado 12 de abril del presente  año, en el cual ataca a todo el colectivo activista  de jubilados y pensionistas  de la ciudad sin ningún argumento aparente, queremos manifestar lo siguiente:

 

En primer lugar, dejar claro que nuestra Asociación  no está al mando  de ningún “Comandante Cangrena”, sino de una persona elegida entre los miembros de la Asociación de forma libre y democrática, siendo nuestro presidente  el compañero Gabriel Biosca. Por tanto, se merece  todo el respeto que se tiene como persona, y, sobre todo, como activista  solidario que se manifiesta  y reivindica unas pensiones públicas,  la que luego usted recibirá gracias a las reivindicaciones  y lucha constante de personas  como nosotros y nosotras, saliendo en las calles y plazas de nuestra ciudad.

Por otro lado, como periodista que supuestamente es, antes de despotricar  con argumentos aburridos y sin sentido que solo ataca  el buen hacer de personas, todos y todas voluntarias, debería realizar un análisis e investigación como tal, cosa que vemos no ha realizado correctamente. Si fuera así, agradecería el buen hacer de personas como las de nuestras asociación, puesto que nuestra insistencia y resistencia es para el bien común de todos nosotros, así como para nuestros hijos y nietos, incluido a usted, puesto que las Pensiones Públicas son un Derecho y lo más sagrado para un trabajador y trabajadora en su edad de jubilación.

Es por ello que, por su falta de información, por su falta de ética profesional, por su mala praxis en la divulgación de hechos con contenidos distantes de la verdad, así como también en la intencionalidad de dañar  el honor, el prestigio, la integridad de un grupo de personas, y, por supuesto, en su mala fe, le solicitamos una rectificación de lo manifestado en su artículo, sin perjuicio de tomar las medidas legales por vulneración del Derecho al honor.

JUNTA DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN MAREA DE PENSIONISTAS DE CÁDIZ

Meses después sigue igual

Fernando Santiago Muñoz | 23 de abril de 2019 a las 2:06

El Grimaldi sigue a lo suyo

Fernando Santiago Muñoz | 23 de abril de 2019 a las 2:05

La tradición. Por Diego Gadir

Fernando Santiago Muñoz | 23 de abril de 2019 a las 1:01

DC0EF294-84BC-4928-BE81-C8B2CF9C80FCLa tradición, don Fernando, parece ser el inventario de una memoria común que se hace llevadera. No todos se sienten parte de estos inventarios. Tal vez, por avatares que los dejaron fuera del acontecimiento compartido; tal vez, por una inadaptación social. O por ese extrañamiento que a tantos hombres produce la norma. Pueden incurrir factores de carácter o de educación. La influencia de la política determinaba, en mucho, la inclinación de cada cual en esta balanza. Hoy, menos.

 

Se procede a rememorar aquello que los procesos históricos han determinado justo y necesario de ser revitalizado. Las tradiciones pueden vivir muchos siglos, aunque

sufren una muda de piel afín al flujo de las sociedades que se superponen. Casi ninguna permenece intacta.

 

El mito, excepto en escasos ejemplos universales, está circunscrito a lugares concretos y a estadías históricas. La tradición antigua puede haber sido manipulada o reconvertida en su totalidad . Gracias a esto, la tradición se viste de un halo fantástico con grandes posibilidades de alentar la admiración y la fascinación. Si el momento o el hecho mítico se repite hasta la saciedad, se transforma en lugar común para la mayoría. A fuer de repetirlo, de consagrarlo, se convierte en una realidad distinta del hecho que forjó el mito. También se banaliza, muchas veces.

 

Algo así ocurre con la muerte. Los primeros pobladores del mundo forjaron la percepción del asco y la repulsión a partir del horror sentido ante el cadáver de un semejante. El olor de la muerte se hizo nauseabundo porque lo que resultaba repulsivo era morirse. Nos lo contó Bataille. Aún nadie había pensado en otra vida posible.

 

Miramos, en cambio, con aguante la pasión de Jesucristo en esos pasos que han procesionado por toda la piel de toro -el de Osborne está resistiendo cual tradición moderna-. En el caso de Cristo, no vemos la muerte en sí, la “buena muerte” de aquel Hombre. Llegar hasta ella debió ser un episodio absolutamente horrendo como describieran Juanjo Benítez en Caballo de Troya o aquellas películas hiperrrealistas de la Pasión. No vemos la muerte misma en todas esas imágenes ni en esas películas. Arrostramos el martirio, el matadero. Pero la muerte es invisible. La buena muerte no está mientras el Cristo agoniza y expira. Cuando llega la muerte, solo vemos el despojo físico que deja. Nunca se nos ha revelado el más allá de esto. Es un mito… irrepresentable. Es el no mito, pues nadie desea la muerte y nadie la mira a los ojos.

 

En el caso de mitos literarios como Nosferatu -el no muerto-, o el zombi, se han forjado en base a una estética de la enfermedad o la decadencia -harapos, guiñapos, carne lívida, ojos infernales, jirones musculares… -. No representan la muerte misma. Los ángeles creados por Rilke eran criaturas terribles del mundo invisible. De la muerte solo es posible ver representaciones extrañas de muertos redivivos. Pareciera que el que fuese capaz de superar la muerte podría resultar un extraño al revelarse a los vivos de este mundo. Mantenía, Rilke, que correríamos el riesgo de sufrir un colapso al enfrentarnos a la terrible aparición de un ángel. No creo haber visto ni un solo resucitado digno de tan excepcional proceso paranormal en la iconografía artística mundial, ni tan siquiera en manos de Velázquez o Caravaggio. Quizá el hombre no esté preparado para esta excepcionalidad.

 

La saeta, como forma musical moderna de la tradición religiosa, también abunda más en la buena muerte de Cristo que en su resurrección. La flecha -saeta- que un saetero clava en los corazones de los fieles, pretende despertarlo a una empatía con el dolor de Cristo. Todo eso que Nietzsche consideraba una gran debilidad sentimental. Mi padre Diego Gil García, canta la saeta por seguiriyas, la forma que creara Manuel Centeno hace más de un siglo, con licencias. Este Jueves Santo, cumplió religiosamente con su tradición de cantar al Nazareno de Cadíz. Suele hacerlo mano a mano con ese otro buen saetero gaditano, Manuel Benítez. En la esquina izquierda del Palillero, ambos cantaron sus saetas al Nazareno y a su madre la Virgen de los Dolores. Grandes saetas que rasgaron el velo morado de la madrugada, con sus

puntas afiladas en la piedra de la piedad y el arte -grandes virtudes humanas-. Mi padre canta siempre con su pátina caracolera y otros esplendores en la sangre, del arte de Beni y de Rancapino, de Fosforito y de Pansequito de El Puerto, sus amores hondos del cante. Su talón de aquiles son las letras. Pero siempre consigue que el cedro se estremezca. La gente le felicita al finalizar la madrugada. El Nazareno debe sentir que le miran fijamente a los ojos de cristal. Y al alma del Líbano. En Sevilla cantó infinidad de veces.

 

También en Sevilla, la madre de Rosa, María Cruces, cantaba la saeta con punta afilada y desgarro de fibra invisible. Creación portentosa; tradición de la sangre, la que abre las venas y la que mancha el paladar, en la estela de Tía Anica “La Piriñaca”. Así, cantaron y cantan, saetas, Vallejo, Chacón, La Niña de los Peines, la

De la Alfalfa, La Perla de Cádiz, Carmen de la Jara, Laura Gallego…

Son muchos los cantaores que han temido la pérdida de esta tradición, desde Mairena a El Guapo de Jerez. Muchos son los que creen que este arte sí corre verdadero peligro en ciertas zonas de España, toda vez que, en manos de los jóvenes , “la saeta está tomando otros derroteros”. La tradición puede zozobrar, aseguran.

 

No siempre los lugares comunes dan resultados erróneos , dijo, más o menos, Jorge Luis Borges hablando de Voltaire, el adalid del Siglo de las Luces, que deslumbrara incluso a los nobles y reyes de su tiempo, como Federico de Prusia. Fue el azote de la Iglesia y los mitos cristianos, como el que entronca al mismísimo Jesucristo con  Juana de Arco. Voltaire, el irreverente… El antipatrias. El mejor prosista de Francia y quizá del mundo, como le reconociera Borges quien, en algún ensayo crítico, escribió: “Si Quevedo se burló de la inofensiva mitología griega; Voltaire, de la cristiana, la de su tiempo”.

Cecilio

Fernando Santiago Muñoz | 22 de abril de 2019 a las 22:08

Albergue de transeúntes

Fernando Santiago Muñoz | 22 de abril de 2019 a las 22:07

Grande Marlaska

Fernando Santiago Muñoz | 22 de abril de 2019 a las 18:31

Debates

Fernando Santiago Muñoz | 22 de abril de 2019 a las 15:16

Jefes de centuria

Fernando Santiago Muñoz | 22 de abril de 2019 a las 7:59

Patrimonio gaditano. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 22 de abril de 2019 a las 6:33

Ahora que el Ayuntamiento se ha puesto a pintar los cañones(esos que según dicen se llaman “esquinales”) y los guardacantones de las esquinas del Casco y que ha rectificado la espada que iba a poner en la garra de uno de los leones de las Puertas de Tierra por el cetro original, es el momento de que los políticos se tomen en serio el patrimonio como un elemento de preservación de nuestra cultura y como la principal atracción turística de la ciudad, más allá de la propaganda y la palabrería. Empezando por las murallas, que todavía tienen tramos en peligro ( junto al Pabellón de la Mirandilla está cortado el tránsito desde hace meses), lugares abandonados como el castillo de San Sebastián, sin uso definido como el Baluarte de Candelaria o Santa Catalina, a medio utilizar como los baluartes de San Roque y Santa Elena, de carácter residual como el Baluarte de Santiago, abandonados como el lienzo junto a la estación, con usos inadecuados como San Carlos(cubierto de matojos) y San Felipe. Abordar con decisión las actuaciones que la autoridad urbanística pasa por alto (uso abusivo de aluminio y PVC, pinturas de colores inadecuados), mobiliario urbano poco adecuado (papeleras, contenedores de basura, marquesinas), actuaciones fuera de lugar (chapas de registro en las fachadas, cableado aéreo o trenzado sobre paredes, tubos sobre fachadas ), mesas y veladores que ocupan calles y plazas, sillas y sombrillas de plástico , asfaltado de calles con cemento y hormigón, uso abusivo de metacrilato para todo tipo de placas sobre fachadas nobles en lugar de homologar estos recordatorios como hacen todas las ciudades. Una tarea ingente que el Ayuntamiento no hace, más preocupado por la propaganda que por la acción. Han vuelto los anuncios en banderola que en su día quitaron las corporaciones presididas por Carlos Díaz y que tuvo un rechazo de los comerciantes como si se fuera a acabar el mundo, se ha demostrado que era una buena iniciativa . La Junta debe preocuparse de tener abiertos museos y yacimientos de su competencia y de que los Bienes de Interés Cultural junto con su entorno permanezcan bien conservados .

Se impone en primer lugar hacer cumplir la normativa existente en la materia .Mientras tanto reformar y endurecer las normas a aplicar a través del PGOU y de una nueva ordenanza de patrimonio. Son precisas inversiones por parte del Gobierno de España, el de Andalucía y el propio Ayuntamiento. Sin olvidar la rehabilitación del Casco, antes acometida por la Junta y ahora por particulares.

Fernando Santiago

Catas

Fernando Santiago Muñoz | 22 de abril de 2019 a las 4:10

La avenida Garaicoechea

Fernando Santiago Muñoz | 22 de abril de 2019 a las 3:58

9 días

Fernando Santiago Muñoz | 22 de abril de 2019 a las 1:47