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El partido de mi vida por Manolo Fossati

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2020 a las 6:00

EL PARTIDO DE MI VIDA

La Tapa de Europa

Manolo Fossati

Lo mejor fue la llegada a la oficina, el día siguiente al partido final en el Amsterdam Arena. Sobre la mesa deFelicísimo Culé, el barcelonista más indomable y concentrado de la Redacción alguien había dejado un trofeo plateado, no exactamente igual, sin orejas y más pequeño pero lo más parecido que he visto a una Copa de Europa. Era claramente un trofeo de un torneo de barrio muy menor y probablemente no pertenecía siquiera a una competición de fútbol. Pero relucía, porque lo habían abrillantado a conciencia, sacado tal vez de encima de un mueble doméstico en el que descansaba desde hacía añoso de las vitrinas de un club de barrio. El autor de la broma podría haber optado por una reproducción acartonada cubierta de papel de aluminio. Pero no, se había esmerado y seleccionado el objeto, quién sabe si tras una rápida e intensa indagación entre sus amigos, familiares o remotos conocidos. Y había encontrado la más aproximada réplica de la Copa de Europa, la séptima del Real Madrid, la que el equipo blanco había conseguido la noche anterior, el 20 de mayo de 1998.

Para los merengues eran 32 años de hambre europea, saciados de golpe con un gol de Mijatovic a la Juventus. Pero para el maquinador de la puesta en escena era mucho más, era una dulce venganza en formato pequeño, fríocomo manda el canon. En seguida adivinamos quién había sido el perpetrador de esa vendetta cuyo tamaño fue creciendo con la espera, ya que el destinatario de la misma estaba asignado a la sección de cierre y se incorporaba a su puesto más tarde que el resto. Los chascarrillos y las risas aumentaban, así como los corros alrededor de la mesa, una vez que alguien confirmó quién había colocado la Copa justo delante del ordenador del embromado, para asegurarse al cien por cien de que lo vería nada más entrar o, mejor aún, se sorprendería cuando se sentara en su puesto de trabajo.

Felicísimo llevaba años soltando y proclamando, con el volumen de voz más alto posible y con una media sonrisa de suficiencia, afirmaciones poco originales como que el equipo del Bernabeu gozaba del favor permanente de los árbitros en España pero que eso no le servía en una Europa menos proclive y testigo de sus fracasos; que los gobiernos y los periódicos le ayudaban y, por supuesto, que todas las ‘orejonas’ anteriores no valían porque eran ‘en blanco y negro’.

Impartía también asertos generalizantes, como “todos los tontos y las mujeres son del Madrid”, obviamente equivocados como “todos los madridistas son fachas”, y algunos otros más extraños como uno indescifrable,directamente sacado de quién sabe qué enciclopedia de sociología madridista: el de que “a todos los del Madrid les gusta la ensaladilla”. Gustaba de repetir este con más frecuencia y mirando a ciertos compañeros.

A media tarde de ese día, entró Culé con un punto de rebaja en su nombre de pila, y se dirigió a su mesa. Se encontró con el trofeo inesperado pero, fiel a su carácter, dominó bastante bien su sorpresa, y con la misma sonrisa y el mismo volumen altivo hizo un chiste despreciativo y claramente forzado. Casi sincronizado con él y pocos segundos después, con toda la Redacción expectante, hizo su aparición el bromista. Era el camarero del bar de la esquina que servía cafés durante todo el día, un hombre de mediana edad, más que poco agraciado en su aspecto, desgarbado en su andar vacilante, declaradamente madridista y al que el barcelonista acérrimo había llamado más de una vez “tonto”. Triunfal, el camarero no portaba esta vez en la bandeja una decena de vasos con cucharilla, sino un único platillo con dos bolitas brillantes de masa blanca y un pico en lo alto. Frente al hincha militante, que lo miraba sorprendido y sin hablar, agrandó su sonrisa,paseó la vista por toda la sala, y tras unos segundos gloriosos la volvió a enfocar en el objeto de su burla y preguntó lo más alto que pudo: “¡¡Culé!!… ¿quieres una tapa de ensaladilla?”.

Institución

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2020 a las 5:42

Javier Sánchez Rojas

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2020 a las 5:39

El comercio local

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2020 a las 5:24

LLORECA siempre llorando

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2020 a las 4:06

Calle Ancha

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2020 a las 3:47

El Anteojo

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2020 a las 2:46

Cerro del Moro

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2020 a las 1:45

Astilleros Vea Murguía

Fernando Santiago Muñoz | 21 de mayo de 2020 a las 0:44

Mañana mascarillas

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 17:22

Baños

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 14:19

Bahía Blanca

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 13:28

Recomendaciones para cuando acabe el apocalipsis. Parques Nacionales EEUU. FSM

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 13:20

Hablo de memoria, yo diría que conozco cinco parques nacionales: Everglades, Valle de la Muerte, Yosemite, Yellowstone y Gran Cañón. He estado en algún enclave o paraje natural de los EEUU que, si no recuerdo mal, no  tienen la categoría de parque nacional como el Mount Rainer, Saint Helens, Mesa Verde, Bryce Canyon, Zion Canyon, el volcán Kilauea, Galcier Bay y Monument Valley. Todos los lugares están bajo custodia del servicio de parques naturales dependiente del Gobierno Federal, lo que quiere decir que cada vez que hay un obstáculo para aprobar los presupuestos del gobierno, se cierran porque los empleados dejan de cobrar.

Hay que decir que los estadounidenses son amantes de la naturaleza y la vida al aire libre. Los parques están perfectamente señalizados, las rutas que se pueden transitar están balizadas, antes de empezar te dicen el grado de dificultad de cada ruta y  cada tanto te cuentan el tiempo necesario para volver o para llegar a tu destino. No se ve ni una lata de refresco ni una bolsa de patatas vacía ni una colilla. Los diferentes centros de interpretación de cada parque son lugares bien organizados, limpios y con todos los servicios necesarios . Los guardabosques son gente amable y encantadora.  En resumen, es una gozada. En todos los senderos de los parques hay unos letreros en inglés: mantén salvaje la vida salvaje. Creo que Yellowstone, donde se desarrollaba aquella famosa serie de dibujos animados del oso Yogui, fue el primero en el mundo, creado por el presidente Teodoro Roosvelt en los primeros años del siglo XX.  Es muy famoso porque quedan allí en libertad los únicos rebaños de búfalos de las praderas que fueron exterminados por los cazadores contratados por las empresas constructoras del ferrocarril. Hay muchos otros animales y muchos géiseres, de ahí el nombre del parque derivado del azufre . Los Everglades son un enorme pantano que ocupa todo el centro del estado de Florida, con caimanes, serpientes y multitud de pájaros, se recorre en unas planeadoras impulsadas por la hélice de un avión. El Valle de la Muerte es donde se desarrollaban los dibujos animados del Coyote y el Correcaminos. Un lugar inhóspito, que suele pasar con frecuencia de los 50º, donde hay que andarse con cuidado para que no se recaliente el coche y te deje tirado. Yosemite es célebre por los enormes sequoias, el árbol más grande del mundo, algunos con más de dos mil años , y por la roca  Half Dome que todo escalador quiere conquistar alguna vez en su vida. Y el Gran Cañón, a mi gusto uno de los lugares más hermosos de la Tierra. El río Colorado excavó hasta crear este enorme cañón que cambia de color según avanza el día y el sol pega de manera diferente. Llegamos al centro de interpretación con el fin de explorar algo del Gran Cañón, empezamos a bajar, los que venían conmigo  se fueron dando la vuelta poco a poco. Cuando llevaba cuatro horas de bajada, en un antiguo cementerio indio, me paré a comer el shandwich que llevaba , bebí algo e inicié la vuelta. Yo pensaba que era fácil pero se me hizo eterno. Creí que no iba a llegar nunca. Estaba casi rendido cuando vi pasar a un grupo de excursionistas , la mayoría con alguna discapacidad física, así que me dije: si alguien con estos impedimentos puede subir, yo también. Me puse a la cola y cuando vi que llegábamos al final, apreté un poco y llegué antes que ellos, como un vulgar chuparuedas del Tour, el orgullo. Doce horas duró la excursión. Cuando llegué arriba creí que iba a desfallecer. Dicho lo cual, es un lugar excepcional digno de ir, si alguien está por Los Ángeles, San Francisco o Las Vegas, que no se lo pierda. La pelícual “Grand Canyon” lo refleja muy bien.

Al que le guste John Ford tiene que ir a Monument Valley. Quien tenga interés por la  cultura de los indios pueblo, a Mesa Verde. El Kilauea está en permanente erupción por lo que se ve cómo la lava llega al mar. Glacier Bay está en Alaska, hasta 12 glaciares llegaban a esta Bahía cuando la exploró Malaspina, que da nombre a un enorme glaciar. Hay muchos otros lugares en los EEUU con enclaves naturales dignos de visitar.

Crónicas asociales. Mascarillas. FSM

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 7:23

Por supuesto, habrá que cumplir lo que digan las autoridades sanitarias. Dicho lo anterior: si cuando estaba lo peor de la epidemia se nos decía que no era necesario e incluso hubo quien dijo que era desaconsejable, no entiendo que ahora sea imprescindible. Se adoptan decisiones sin explicarnos los motivos. La administración debería tener la costumbre de dar explicaciones: ahora es necesario el uso de mascarillas por tal y cual causa, antes no lo era porque creíamos tal cosa , aunque luego nos hemos dado cuenta de nuestro error. Algo así. El resto suena a arbitrariedad. Qué gran verdad es que el miedo se transmite con más facilidad que el virus. Claro que se ofrecen dos excepciones: cuando uno vaya a una terraza a tomar algo(es imposible beber y comer con la mascarilla, obvio) o si se puede mantener la distancia de seguridad. Veremos ahí a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado con una cinta métrica por las calles. Me da a mí que esto es hablar por hablar porque va a haber mucha gente que incumpla la norma. El que viva lo verá. Mientras tanto, es complicado reconocer a los amigos por la calle. Yo saludo a todo el que me saluda, por si acaso, para que no digan que soy más malaje de lo normal.

REcomendación: “El cuento de la criada” de Margaret Atwood , serie de televisión que al parecer  va ya por la cuarta temporada. Vi la primera porque todo el mundo hablaba de ella. No soy muy amigo de las distopías, no hablo de este momento en el que vivimos en  nuestras carnes una. En general no me gustan, porque siempre nos hablan de un futuro tenebroso. Supongo que el que  nos hable de un futuro halagüeño será tan original que llamará la atención. A mí me agobió tanto la primera temporada que decidí no ver ninguna más.  Suelo aplicar a rajatabla el consejo de Carlos Boyero: a determinada edad no tenemos tiempo que perder, si el primer capítulo de una serie no está bien, hay muchas otras que ver. Si en las primeras 100 páginas no le cogemos el gusto a un libro, hay que dejarlo por otro. En esta serie vi la primera temporada completa , ya no me quiero  castigar más.

Qué raro habla este hombre

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 7:09

¿Es esto legal?

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 6:43

El partido de mi vida por Kiki

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 6:42

FOTO 1
La memoria de un fotógrafo es como la carpeta de mis imágenes en un ordenador y que, por otra parte, ha sustituido a la lata de carne de membrillo donde las familias guardaban las fotos antes de llegar los álbumes baratos.

Todos mis recuerdos están relacionados con imágenes, aunque no soy de los que piensa que una vale más que mil palabras, por lo tanto, a la hora de recordar el partido de mi vida recurro a los discos duros y lo cuento con mis fotos.

Entré por primera vez en el Carranza (que, por cierto, si cambia de nombre apuesto por el de “Mágico”) el 5 de junio de 1977 y el Cádiz CF ascendió a la división de honor, ganando al Tarrasa. Yo, que llevaba una flamante Nikon y sin imaginar mi futura profesión, hice ya las primeras fotos de un partido de futbol en ese histórico encuentro: las jugadas de Fernando Carvallo y la gran invasión del campo al final del partido con un Macarty (merecido monumento) que ya vestía de azul y amarillo.

FOTO 2
Desde ese día, he asistido a unos 1000 partidos de futbol en todos los campos de España, sin embargo, nunca he presenciado un partido desde la grada, sino todos desde el terreno de juego. Dicen que no es lo mismo.

Aunque el partido antes mencionado está en los anales del Club Cadista, el partido de mi vida llegaría cuatro temporadas después. El 24 de mayo de 1981 en Elche, donde el Cádiz, contra todo pronostico, alcanza de nuevo la primera división.

En esas fechas empezaba a colaborar con la sección de deportes de Diario de Cádiz, con mis queridos compañeros Paco Perea y Carlos Medina, casi ná. Ellos me dieron la oportunidad de cubrir gráficamente los días previos al encuentro: la concentración, el partido de la jornada y la celebración del partido.

El jueves previo al partido, después del entrenamiento y con la ayuda de Luis Escarti, hago las fotos de Manolito, Mejías, Juan José, Hugo Vaca, Choquet y Zúñiga, que formarían parte del equipo titular. Por la noche acudo a la Plaza de España para hacer algunas fotos a un grupo de aficionados, con más moral que el Alcoyano, que viajarían a Elche.

FOTO 3
Me desplazo desde Sevilla a Valencia con el equipo, directivos, aficionados ‘VIP’ (como diría Emilio López, ‘mangantes vitaminados’) y periodistas de oficio, casi todos “bajancias” y recelosos unos de otros, en busca del último cotilleo.

Nos alojamos en Benidorm en el hotel Adoc. El sábado propongo formar un grupo con todos los jugadores en la zona de la piscina, donde se incorporó Macarty y, entre cachondeo, Luque le dio ‘la puntilla’ cayendo en redondo al suelo, broma que no entendía Milosevic y momento que pude capturar con mi cámara.

FOTO 4

En la mañana del domingo, a los jugadores se les notaba ya la presión, pues todo jugaba en su contra y solo les valía ganar el encuentro. Rovira, como de costumbre, fue con su gran baúl al estadio a preparar las equipaciones y, al regreso, nos contó secretamente que en el vestuario del Elche ya tenían preparadas las cajas de champán para después del partido.

Otra foto que encuentro en la carpeta (1981/mayo/Elche/Cádiz) es la de Manuel Irigoyen como gran relaciones públicas, en la cafetería del hotel con un whisky en la mano, charlando con Mari Carmen Izquierdo, compañera de televisión española y pionera en el periodismo deportivo

Llegó el momento del partido, que sería a su vez del partido de mi vida como profesional, ya que no tendría mejor oportunidad para demostrar que me podía ganar la vida como fotógrafo.

Con más miedo que vergüenza afronté el reto que me encomendaron: hacer fotos de todo lo que ocurriera con dos cámaras, una con película blanco y negro y otra con diapositivas en color para la portada del suplemento de deportes.

FOTO 5

La crónica del partido ya está contada y está en las hemerotecas. El campo hasta la bandera, 55.000 personas. La foto más conocida, la del equipo titular.

En el banquillo del Cádiz, los suplentes con medio cuerpo afuera gritando y animando. Luis Escarti, muy colorao, no sé como no le dio algo ese día y, aunque parezca mentira, en el

mismo banquillo también, junto a Milosevic, un joven José María García retransmitiendo para la SER el partido de la jornada.

FOTO 6Gol de Zúñiga y el reloj no avanza. Llega el empate y los minutos corren y corren. Marca Mejías y se vuelve a parar el tiempo para que el Cádiz suba a primera división.

Final del partido, los jugadores del Cádiz saltan y lloran de alegría, yo hago las fotos con los nervios y la emoción del momento y cuando revelo veo varias de ellas movidas, menos mal que hice muchas.

FOTO 7

Entro en el vestuario del Cádiz y hago los abrazos, los bailes por tanguillos y las alegrías. Paso justo enfrente y veo la desolación y tristeza de los ilicitanos y a Matías Prats en persona entrevistando al técnico, Evaristo Carrió, que días antes había declarado que se pondría un traje de pana para los abrazos y que en ese momento tenia la carita como Marcos el día de las madres.

FOTO 8

FOTO 9

Hasta las tantas de la mañana duró la fiesta, a la que se unieron aficionados de los que llegaron en autobús y perdiendo el viaje de regreso.

El lunes en el avión de vuelta me hago una foto con Chano, Jesús ‘el boina’ Manet, Rovira, Luque, Lopez y Mejias.

FOTO 10

Por la tarde desde el balcón del ayuntamiento retrato la plaza de San Juan de Dios repleta de aficionados esperando la llegada del equipo, con el coro de la Viña “Entre Pitos y Flautas” primer premio de ese año con una pancarta que decía: ‘cantamos al alirón con el Cádiz CF en 1ª división’

FOTO 11

Como he dicho antes, he visto muchos encuentros del equipo amarillo y, entre ellos, varios ascensos, pero el Elche-Cádiz de 1981, sin duda alguna, fue el partido que marcó mi vida.

J. Hernández Kiki

KikiFotógrafo.com

Versión

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