Con la venia » Fernando Santiago Muñoz

Archivo de autor

Calle Cervantes

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 3:47

Aceitunas

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 2:48

Puente Carranza

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 1:49

Carteles

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 0:50

Cayetanos

Fernando Santiago Muñoz | 20 de mayo de 2020 a las 0:01

Soltar lastre

Fernando Santiago Muñoz | 19 de mayo de 2020 a las 12:37

Recomendaciones para cuando acabe el apocalipsis. Líbano.FSM

Fernando Santiago Muñoz | 19 de mayo de 2020 a las 9:34

Un país que pasó de ser la suiza de oriente a no poder ni formar gobierno, atormentado por las guerras de todos sus vecinos, ocupado por Siria durante años, invadido por Israel cada vez que le pareció oportuno, con una guerrilla activa en el sur ,con soldados españoles en misión de paz.  Un mosaico de etinias y religiones: drusos, sirio ortodoxos, palestinos, cristianos maronitas, suníes, chiíes y dentro de cada grupo étnico, diferencias entre clanes y grupos. Fue la cuna de la civilización con los fenicios, de aquí salieron los barcos que transportaban a los marinos y comerciantes que fundaron la ciudad de Cádiz. Beirut era una ciudad permisiva y tolerante antes de la guerra, Hamra era una calle y un barrio animados donde a nadie se le preguntaba su religión o su origen, con cafés y restaurantes de primer nivel,discotecas y tiendas de moda. Lo cuenta muy bien Maruja Torres en “Mujer en guerra”, dice la periodista en el libro que para ella el termómetro de cómo estaban las cosas en Beirut era la Noria Ferri: si estaba de pie es que llevaban un periodo prolongado de paz, si estaba en el suelo, es que  había conflicto. Pasear por la Corniche, frente a la Isla de las Palomas es una gozada. El Museo Arqueológico es una visita inexcusable, allí se pueden ver sarcófagos antropoides como los de Cádiz ( a mi juicio, de peor calidad en la elaboración) y el famoso alfabeto que los fenicios llevaron por todo el Medeterráneo del que surgieron los alfabetos griego y latino. Líbano es un país pequeño pero tan difícil moverse por él que se antoja más grande . El Valle de la Bekáa es una tierra fértil donde se cosechaban históricamente uvas que producían un vino famoso, los restos de la ciudad romana de Baalbek, muy bien conservado (al menos cuando fuimos nosotros), los restos de lo que fue un gran bosque de cedros, el árbol  nacional cuya madera fue tan preciada en el antiguo egipto. Tiro (desde donde partieron los barcos de los tirios que fundaron nuestra ciudad), Sidón con su maravilloso puerto y su fortaleza y Byblos, una de las ciudades más bonitas. Algo más al norte, Tríupoli, con una pequeña medina, donde se refugió Yasser Arafat en una de las invasiones israelíes. Al sur de Beirut, el campo de refugiados palestino de Sabra y Chatila . La sede de la Embajada de España todavía conserva el recuerdo del proyectil que impactó en el comedor de la residencia del embajador Pedro de Arístegui, que murió en el acto.

Los libaneses odian que les llamen árabes. Llevan con orgullo su origen fenicio. De hecho  los cristianos maronitas se sienten más ligados a Europa que a los países de la Liga Árabe. Hezbolláh se ha convertido en un actor fundamental, sostienen económicamente a muchas familias y tienen en pie un ejército entrenado en el combate por su participación en la guerra de Siria.

En Líbano se come muy bien. Ellos sostienen que son los inventores del humus, que también se lo atribuyen judíos, turcos y egipcios. Lo hacen de categoría,como el pan pita, los mezza, el falafel, el kebta, el pescado, el cordero. La mezcla de la cocina árabe , francesa y las tradiciones de la región han dado unos platos  sabrosos  y suculentos.

El Lavadora se pone chulo

Fernando Santiago Muñoz | 19 de mayo de 2020 a las 7:38

Crónicas asociales. Juan Carlos. FSM

Fernando Santiago Muñoz | 19 de mayo de 2020 a las 7:16

Pienso muy a menudo qué diría Juan Carlos Aragón de toda esta parafernalia en torno a su propia muerte. Tengo para mí que pondría esa medio sonrisa suya, haría un comentario cáustico sobre tanto homenaje, se reiría de los homenajeadores profesionales e incluso escribiría una copla, pasodoble si es para su comparsa, cachondeándose de las hagiografías. El estíritu irreverente del autor no soportaría tanto almíbar, tanta poesía, tanta gente transida de dolor. Se vería en la obligación de poner las cosas en su sitio diciendo algo por muy inconveniente que pudiera parecer, algo que cantarían otros que ni siquiera entenderían lo que cantaban. No digo nada de las décimas, de los ramos de flores en la puerta del Falla, de la solemne majadería de ponerle su nombre a un colegio. Y para qué hablar de los que señalan al cielo o lanzan besos al Hispasat, él que no creía en nada ni en nadie. Hay que repetir lo obvio: fue un extraordinario autor, original e iconoclasta, que dejó para el recuerdo grandísimas coplas. De su vida privada, mejor no hablar, pero tampoco hay que tratar a todo el mundo como si fueran santos. Hay futbolistas prodigiosos que tienen una vida llena de canalladas o no saben ni hablar, lo que no impide que podamos admirarles como futbolistas.  A mí me gusta el Aragón autor de carnaval, y ya está. Los juancarlistas me parecen unos pesados.

Recomendación : los libros de memorias de José Bono son interesantes en la medida en que están llenos de maldades y de chafardeos. El tipo iba anotando en un cuaderno  todo lo que le decían sus interlocutores, que no hubieran hablado con esa libertad si lo llegan a saber. Luego lo ha ido contando el propio Bono en una traición a la confianza que depositaron en él cientos de personas. “Se levanta la sesnión ” es el último.

Nuevos

Fernando Santiago Muñoz | 19 de mayo de 2020 a las 6:45

El Columbus C. Foto Kiki

Fernando Santiago Muñoz | 19 de mayo de 2020 a las 5:59

Defensa de la Institución

Fernando Santiago Muñoz | 19 de mayo de 2020 a las 5:05

Los Galván

Fernando Santiago Muñoz | 19 de mayo de 2020 a las 4:00

Fábrica de naipes

Fernando Santiago Muñoz | 19 de mayo de 2020 a las 3:02

Ceballos

Fernando Santiago Muñoz | 19 de mayo de 2020 a las 3:01

Santa Bárbara

Fernando Santiago Muñoz | 19 de mayo de 2020 a las 1:07

El Lavadora no se va

Fernando Santiago Muñoz | 18 de mayo de 2020 a las 11:51

Toldos

Fernando Santiago Muñoz | 18 de mayo de 2020 a las 11:49

Crónicas asociales. Horarios. FSM

Fernando Santiago Muñoz | 18 de mayo de 2020 a las 8:12

Si os soy sincero, yo ya tengo un lío con los horarios. Yo veo las calles llenas de gente a todas horas.  Sé que solo se puede hacer deporte de 6 a 10 y de 20 a 23. El resto es un misterio insondable. Como han abierto bares y comercios cabe pensar que está permitido salir a todas las horas, siempre que se mantenga la distancia de seguridad. No es obligatorio el uso de mascarillas. Cuando veo a la gente sentada en una terraza, con una jarra de cerveza y una mascarilla me entran ganas de tirarme al suelo de la risa. Ya no sé el horario de los niños, quizás porque no convivo con ninguno. Tampoco tengo mascota ni convivo con ninguna persona mayor así que me he perdido. Veo oque la gente sale en grupos sin ninguna medida de distancia .Todo eso de las fases va a quedar poco a poco en nada. Ya no veo a la policía tan beligerante como antes, ya no salen noticias sobre las denuncias  tramitadas, ni aparecen vídeos de gente que se salta la reclusión, tan solo los cayetanos del Barrio de Salamanca, a los que nadie parece haber denunciado, igual tienen algún tipo de influencia en la policía. Igual, digo. Hoy abren los colegios y la semana que viene los comedores de los restaurantes. Hoy se reanudan los almuerzos en el Terraza.

Recomendación: “La unidad” serie española en Movistar. Está bien hecha, con  una producción impresionante. Los actores son buenos  salvo Natalie Poza que me parece lo más flojito. Se deja ver porque trata temas de actualidad, aunque le falta algo de emoción. Quizás parezca un poco previsible y acartonada. Aun así, es entretenida.

Recomendaciones para cuando acabe el apocalipsis. Damasco. FSM

Fernando Santiago Muñoz | 18 de mayo de 2020 a las 8:01

Una desgracia muy grande ver cómo está Siria. Diez años de guerra civil desde que la policía le requisó sus mercancías a un vendedor ambulante y empezaron las protestas contra el Régimen. Sobre el tablero sirio  convergen cientos de intereses:  los rusos (con base naval en Tartús), los kurdos en el norte (también asentados en Irak y Turquía, una de las heridas que dejó abiertas la descolonización), los turcos (que no iban a permitir inestabilidad en su frontera sur ni la creación de un estado kurdo), los suníes (que son una amplia mayoría en el país), los alauíes (una minoría próxima a los chiíes que gobiernan desde hace décadas), Israel (que ocupa los Altos del Golán desde hace décadas y periódicamente bombardea posiciones sirias), Irán (que apoya a Bachar Al Assad)  , El ISIS ( que ocupó zonas  poco pobladas entre Siria e Irak),Hezbola (el parido guerrilla libanés)  y los EEUU , que con Obama estuvieron a punto de iniciar un bombardeo sobre Damasco. Luego hay decenas de minorías: yazidíes, arameos, sirio ortodoxos. Siria fue un invento de la descolonización,  los acuerdos tras la I Guerra Mundial  supusieron desmembrar el antiguo Imperio Otomano, Siria quedó como un mandato francés hasta después de la II Guerra Mundial , que obtuvo la independencia.  Un escenario infernal que ha provocado la devastación del país. Tiene sitios maravillosos, como las ruinas de Palmira, la capital de un fastuoso y mítico reino. El castillo de los templarios de Krak des Cavaliers, el mejor conservado de los que construyó esta orden de monjes soldados en todo Oriente Próximo. Y sobre todo, la legendaria Damasco, una brillante ciudad que durante décadas fue referencia laica en el mundo árabe gracias al Partido Baas Socialista . Siria fue siempre un país laico , desarrollado si lo comparamos con sus vecinos.

No sabría decir cómo se encuentra ahora Damasco. Cuando yo fui me pareció una ciudad espléndida: el Zoco Al-Hamidiyya era un bullicio de personas como solo ocurre en Oriente, la Mezquita de los Omeyas, muy cerca de Damasco Maalula, uno de los pueblos donde todavía se habla arameo, el idioma utilizado en la región hace 2.000 años, con su convento dedicado a Santa Tecla,la puerta del templo romano de Júpiter, pastelerías con montañas de dulces árabes de hojaldre y miel, cafetines donde los lugareños fuman un narguile mientras ven pasar la vida. Un lugar lleno de historia por donde se cruzaron civilizaciones, hoy arrasado por las guerras. Es duro decirlo pero al final parece que los Al Assad se saldrán con la suya: ¿mereció la pena 10 años de guerras, millones de desplazados, miles de muertos, ciudades devastadas?