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Chirigota. Por Kiki

Fernando Santiago Muñoz | 16 de septiembre de 2018 a las 0:15

Más de Josefina Pascual

Fernando Santiago Muñoz | 15 de septiembre de 2018 a las 9:38

La Junta de Andalucía ha actuado en el comedor de este colegio con la desidia y la pereza que caracteriza todo lo que hace el Gobierno regional. No ha previsto mejor solución que mandar a los niños de la Aneja, como se le llamaba antiguamente, hasta el Santa Teresa. La distancia, como  me rectifica una madre con acritud, no son 500 metros sino 600, perdón por un error tan grave, un fallo imperdonable por mi parte. Juancho Ortiz dijo 1.200, ahora reconvertidos en ida y vuelta. El caso es que tanto el San Rafael como el Carlos III tienen comedores de catering. El Josefina Pascual y el Santa Teresa los tienen de gestión propia. El San Rafael, a 50 metros, tiene posibilidad de ofrecer 138 comidas en dos turnos y tiene 44 alumnos apuntados al comedor. O sea, que se podrían dar 94 comidas más. Es preciso tener en cuenta que en el Josefina Pascual había apuntados al comedor 102 niños pero unos cuantos se han dado de baja mientras se desarrollan las obras por lo que era viable. Se podría haber ofrecido un servicio de catering en el Josefina Pascual, se podía haber dividido a los niños e ir unos al Carlos III y otros al San Rafael. Incluso se podía haber mandado a los más pequeños al San Rafael y a los mayores al Santa Teresa. Lo del microbús, con perdón para los padres, es una tontería grande(¿cuántos viajes de 600 metros?). A muchos  colegios llegan a comer niños de otros centros y no pasa nada. La Junta, como digo, ha hecho lo más cómodo: ha mandado a los tres empleados del comedor que tenía el Josefina Pascual al Santa Teresa y ha obligado a los padres a enviar a sus niños a este último centro, así no se comen el coco.

Otrosí digo: la obra del Josefina Pascual debería haber empezado a final de junio con lo que el 10 de septiembre hubiera estado terminada. La habitual mala gestión de la Junta, la desidia, la falta de interés, la búsqueda de las soluciones facilonas y simples. Y por supuesto ese espíritu hiperprotector de los padres: los niños no pueden ir andando durante 600 metros, qué escándalo.

Modificación del PGOU

Fernando Santiago Muñoz | 15 de septiembre de 2018 a las 9:28

Sobre el dictamen del Consejo Consultivo:

-Ya no tiene remedio pero hubiera sido mejor que se pudiera valorar mantener el edificio de Tiempo Libre. Creo que el edificio podría estar bien y se podría rehabilitar para darle uso de hotel de cuatro o cinco estrellas a partir de lo que hay o al menos haber acreditado que era imposible su reforma. Tirar edificios sin ton ni son me parece un despilfarro, sea la Aduana, la Ciudad del Mar o el Tiempo Libre. Me parece bien que la Junta sacase a licitación Tiempo Libre para un hotel pero se podría haber pensado si era viable mantener el edificio actual. Ya no tiene remedio, digo.

-Sobre el Pirulí o Tavira 2 , como de manera cursi tituló el edificio el Ayuntamiento en la época de Carlos Díaz, creo que es malo para Cádiz que no sea un hotel, llegado el momento, pero no me causa tristeza. Comprendo los argumentos del Consejo Consultivo y sobre todo recuerdo con claridad como en 1988 ó 1989 , cuando se propuso darle mayor edificabilidad a Telefónica con la excusa de la torre de telecomunicaciones, ya dijimos que el negocio no era la torre sino el edificio de oficinas situado en la base. Se amplió la edificabilidad, se ocupó el 100% de la parcela y al final Telefónica hizo caja y quiere volver a hacer caja. El mismo negocio dos veces. Solo por el aumento de la edificabilidad que se le permitió hace 30 años se debería haber planteado algún tipo de reversión a manos municipales. Recuerdo los debates para modificar el PGOU al objeto de aumentar la edificabilidad para Telefónica que contó con la única objeción de los dos concejales de IU y con la de un vecino, José María Gutiérrez y Hurtado de Mendoza. El tiempo coloca a cada uno en su sitio y aquel atropello se ha visto confirmado ahora, con otra actitud servil del Ayuntamiento. Entonces Telefónica era una empresa pública, ahora es una multinacional privada. Ojo al dato, que decía el Butanito.

Hace 45 años. Por Julio Malo

Fernando Santiago Muñoz | 15 de septiembre de 2018 a las 6:42

VKLB0LMUCuando los hombres futuros estudien la historia contemporánea de nuestra civilización, señalarán con tinta tenebrosa la fecha del 11 de septiembre de 1973, ese día murió Salvador Allende y cientos de miles de chilenos fueron asesinados a causa del un violento golpe de estado perpetrado por un grupo de militares, traidores, crueles y codiciosos, para deponer el gobierno constitucional y legítimo de la nación e instaurar una dictadura sanguinaria. La acción estuvo auspiciada y apoyada por el gobierno de los Estados Unidos, tal como descubrió el periodista americano Charlie Horman, cuyo rastro desapareció durante aquellos lúgubres acontecimientos, aunque los detalles de la conspiración quedaron luego probados cuando su propio gobierno desclasificó los documentos relativos al siniestro complot. Salvador Allende Gossens, prestigioso cirujano que fue Decano del Colegio de Médicos, veterano militante socialista y activo francmasón, tomó posesión de la presidencia de la República de Chile el 3 de noviembre de 1970, tras vencer en las elecciones del 4 de septiembre, con un programa socialdemócrata apoyado por otros partidos en torno al proyecto de Unidad Popular que incluyó a los comunistas, cuyo candidato Pablo Neruda, premio Nobel de Literatura, cedió su lugar para hacer posible una experiencia de socialismo en libertad que observaron con ilusión amplios sectores progresistas de todo el mundo. También la Democracia Cristiana que había gobernado durante el periodo anterior apoyó a Allende en el congreso, mientras sus militantes se sumaban a las celebraciones por parte de una población muy esperanzada.

 

Allende también contaba con el apoyo del ejército, que manifestó con entusiasmo su comandante en jefe, general René Schneider Chereau, asesinado por su lealtad a la Constitución, poco antes de la toma de posesión del nuevo presidente. Acción criminal urdida por Richard Nixon tras fracasar en su intento por evitar el apoyo democristiano al gobierno socialista. Así, la nacionalización de la minería del cobre, tan temida por los americanos, se aprueba por unanimidad en el Congreso Nacional en julio de 1971, y eso acelera los planes de Nixon y Kissinger para liquidar por la fuerza esa experiencia de la nueva democracia chilena. La siniestra urdimbre conduce al ambicioso general Pinochet que inicia su asonada en Valparaíso la madrugada de aquel funesto 11 de septiembre. Ya por la mañana, tanques y aviones de combate atacan el Palacio de La Moneda donde se encontraba Allende con sus colaboradores, la muerte del presidente se justifica por los asaltantes como un suicidio, mientras un reguero de crímenes atraviesa un país ensangrentado.

 

Patrullas militares asaltan con ferocidad los domicilios de políticos y sindicalistas, mientras las descargas de los pelotones de ejecución rasgan el aire de Santiago desde el Estadio Nacional, donde millares de chilenos son sacrificados ante el estupor de un mundo estremecido por la magnitud de la masacre. La ferocidad de los sublevados no se conforma con el genocidio de la izquierda democrática en el interior, la DINA (policía política de Pinochet) llegó a asesinar a los exilados, como al general Carlos Prats, comandante en jefe del ejército, el 30 de septiembre en Buenos Aires, y al canciller Orlando Letelier dos años después en Washington. Aquellos sucesos representaron el final de la esperanza por construir una sociedad más igualitaria desde el ordenamiento constitucional de un Estado de Derecho. Es el final del ciclo de aspiraciones políticas iniciado con la primavera de 1968. Desde aquel 11 de septiembre de 1973 los intereses de los poderes mercantiles y financieros se han ido extendiendo por toda la Tierra.

La playa por el Kiki

Fernando Santiago Muñoz | 15 de septiembre de 2018 a las 5:14

Esquela gaditana

Fernando Santiago Muñoz | 15 de septiembre de 2018 a las 4:13

Vox en Cádiz. Crónica de Manuel López Sampalo

Fernando Santiago Muñoz | 15 de septiembre de 2018 a las 3:40

Si no estuviera en un mitin de VOX pensaría que estaba en un mitin de VOX. Y es que hay veces, las menos, que uno encuentra lo que esperaba.

Marines con plaza en La Isla de León: la piel curtida, el pelo al rape y la musculatura aparatosa. Niñas pijas y guapas venidas de El Puerto, de Jerez (Vista Hermosa, El Centro Inglés, Puerto Sherry, El Altillo School. El fruto dulce y fresco, eugenésico, de la endogamia patriótica). Viejos ‘legías’, pendencieros y amputados. Doctores y abogados que frisan la jubilación y que perdieron los complejos: escuchantes de ES Radio, lectores de ABC, con gafas de cristales redondos y camisas de marca, pantalón de pinza y patrico en los pelos que van quedando. Banderas de España por doquier: en la correa del reloj y cinturón, bordada en la camisa, pulseras, en gorros, en los zapatos.

Españoles tan heterogéneos convergentes allí, en El Palacio de Congresos de Cádiz, por una misma idea: España. La única de VOX.

A la entrada de la antigua fábrica de tabacos no hay colas como cuando viene Albert Rivera a perorar de La Pepa. En los aledaños se ven las primeras banderas de España que ondean y orientan al despistado. En la misma puerta del salón de conferencias hay dos mesas con merchandaising, que no tienen otra función que la del independentismo: trocear y vender España. Y un cartel verde que reza “Actúa”. Dentro, los asistentes que aguardan se hacen selfies patriotas, hablan de política y medios: de la tesis de Sánchez, de “La Secta”, de FJL.

Con puntualidad oxoniense aparece cabizalto el Presidente de VOX Santiago Abascal, los españoles presentes se ponen en pie, dan palmas atronadoramente y ondean las rojigualdas al aire acondicionado; suena música épica a lo Gladiator, como no podría ser de otra forma. Abascal tiene pestañas de ternero, los ojos y el físico de un toro bravo y una barba aguda y negrísima que evoca a un comerciante turco del siglo XVII, como de novela de Pamuk. Desde otro ángulo guarda cierto parecido con Scar, el malo del Rey León.

Tres teloneros calientan la patria allí reunida, cargos provinciales y autonómicos. Un tal Juan Carlos Sáinz, Presidente Provincial, cuenta la anécdota con los “demócratas podemitas” que les esperaban a las puertas de sus reuniones a cantarles “Si somos uno o dos, ya somos más que VOX”. “Hoy tendrían que buscar una rima con miles”, dice orgulloso. Habla del “pirata Piccardo”, de revertir la “injusta” Ley de Género y “luchar” por la custodia compartida, que, “por experiencia propia”, deja a los padres “relegados a cajeros automáticos”. Entra en lo personal, emociona, su hija mayor ya no le trata, y “la chica va por el camino”, confiesa. Antes del Presidente Nacional, sube a hablar Salud Anguita (vaya apellido para ser de VOX), dizque Vicesecrataria Nacional, con acento de la Andalucía oriental, “qué buena está”, comenta uno de tantos carlosherreras.

Santiago Abascal entra como un Miura a su discurso, “¡Buenas tardes, FUERA AUTONOMÍAS Y GIBRALTAR ESPAÑOL!” Enloquecen los patriotas. Parece evocar el quinto precepto del decálogo de las remontadas de Juan Gómez ‘Juanito’: “La primera jugada tiene que acabar en la línea de fondo o arrancar un grito desde las gradas”. Aunque VOX no tiene nada que remontar, ya que no tiene nada que perder. Por eso el discurso tan al ataque, tan ofensivo, en el que hasta el portero sube a rematar los saques de esquina.

S.A. Pide elecciones ya y asegura que VOX entrará en el Congreso. No da tregua, marca una cadencia marcial. Se refiere al “licenciado Sánchez”, “por culpa del registrador Rajoy”, como “cómplice de la invasión migratoria y el tráfico de seres humanos”. Tiene para todos: para Soros, para “la derechita cobarde” que se abstiene ante “una expropiación a la Iglesia”, dice por la exhumación de Franco. Y se acuerda también de “la veleta naranja”, “Riveleta”, que “se mueve según marcan las encuestas”. Hace pública una propuesta personal: “Implantar el servicio militar obligatorio de nuevo”. ¡Bum!

Como hilo conductor de su arenga patriótica se refiere a la “España viva”, la de los españoles sin complejos: “Vamos a llamar al pan, pan, y al vino, vino”. Frente a la “España muerta”, “que solo piensa en desenterrar a los muertos y resucitar los odios”. Se produce un momento catártico en el Palacio cuando Abascal toca el tema de la independencia de Cataluña e inflama su discurso contra los golpistas; y los patriotas aplauden a rabiar, y se levantan y aplauden más fuerte aún, y Abascal alza su tono, ya de por sí alto, por encima de los aplausos, y aquello ‘pega un explotío’ de euforia.

Finaliza tan arriba como empezó: con un “¡Viva España!”. Y los patriotas, a una sola voz, cuadrados, “¡Viva!”. Suena el himno nacional. Cuando snchz estuvo en este mismo escenario, en su tour Peugeot, sonó La Internacional.

Sale uno a la calle, empatriotado, y le choca, le contrasta fuertemente, “la España viva” de Abascal con la Cádiz comatosa del Kichi.

Miércoles

Fernando Santiago Muñoz | 15 de septiembre de 2018 a las 3:12

Alegría

Fernando Santiago Muñoz | 15 de septiembre de 2018 a las 1:50

Aviso

Fernando Santiago Muñoz | 15 de septiembre de 2018 a las 0:49

¡Esa botellita!

Fernando Santiago Muñoz | 15 de septiembre de 2018 a las 0:34

Willy Toledo

Fernando Santiago Muñoz | 14 de septiembre de 2018 a las 8:16

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Es preciso decir que Willy Toledo fue detenido por no presentarse ante el juez, no por lo que dijo. Una medida excesiva, quizás. Y en todo caso, lo que él mismo andaba buscando para amplificar su denuncia. Dicho lo cual: tiene todo el derecho del mundo a pronunciarse de esa manera. Me parece grosero e inadecuado en la forma pero creo que se puede  satirizar a la religión sin correr el riesgo de sanciones. La religión es una idea y puede ser criticada como cualquier otra idea. Digo más: la libertad de expresión existe para aquello que nos parece más desagradable o minoritario. Si solo se pudiera decir aquello que le cae bien a todo el mundo, no sería libertad de expresión. Con los límites naturales: protección a la infancia y a la intimidad o el honor de los otros. A mí no se me ocurriría decir en público algo así, por mucho de que en algún momento en privado haya podido proferir expresiones similares, como hace todo el mundo, por otra parte.

Otrosí digo: me parece inadecuado que Teresa Rodríguez o cualquier dirigente político ofenda de manera gratuita a un sector de la población. Y por supuesto dos curas no son la Iglesia. No creo que Gabriel Delgado o Pepe Araújo se preocupen mucho por un tuit. Seguramente se preocupan por la situación de los migrantes o los desfavorecidos. No sé si esos curas que llaman al alcalde por un retuit se han preocupado también por llamar al Vaticano para expresar sus quejas por los miles de casos de pederastia o por ver si los migrantes acogidos en Tartessos o en los centros de la Cruz Roja tienen alguna necesidad material.

Para mí, peor que el retuit del alcalde es que le haya dado una medalla a una virgen o que salga en procesión con la excusa de acompañar a su madre. En Cádiz también vivimos muchos que no somos católicos y nos ofende que las instituciones públicas secunden actos religiosos.

Reivindicación del sieso. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 14 de septiembre de 2018 a las 6:56

Observo con preocupación cómo se extiende la falsa idea del gaditano gracioso. El martes mismo lo decía Fernando Colomo, director de cine, que rueda estos días en Cádiz una película mezcla de comedia e intriga que ellos llaman narcochirigota (ya se sabe que detrás del prefijo narco cabe cualquier cosa). Para el conocido director madrileño en Cádiz hay muchos graciosos, te montas en un taxi y te cuentan un chiste.  A mí nunca me ha pasado, Colomo ha debido tener más suerte . Tan cansado está él de que le atribuyan la paternidad de la comedia madrileña como yo de que se promueva la idea del gracioso de Cádiz por lo que sería menester que se parase un poco a pensar y se saliera  del tópico. Ni él forjó la comedia madrileña ni Cádiz está llena de graciosos. El día en el que un madrileño venga a Cádiz a buscar siesos o haga una película sobre malages seguro que se llevaba, cuanto menos, un Goya. Se trata de pensar un poco, de salirse del carril, de buscar detrás de los tópicos, de no dejarse arrastrar por las apariencias. El  actor y el guionista  de la película  inciden en la idea del descaro y poca vergüenza del gaditano. No sé con cuántos gaditanos se han relacionado  pero en general creo que la mayoría de los vecinos (y vecinas, que diría el alcalde, que según dicen  es muy gracioso) somos de natural malage, algunos siesos e incluso los hay que alcanzan la excelencia del sieso manío, etiqueta reservada para el sieso cinco estrellas, el verdadero ejemplo del gaditano cabal, aquel  que no se cree nada, que alcanza el grado 33 del escepticismo, que nunca ha pisado las tablas del Falla ni ha cargado ningún paso, que no vio jugar a Mágico, no se tiró por el Puente Canal, no jugó en la plaza Mina con pelotas de trapo, no sabe contar chistes y no se cree la pamplina esa del rayo verde de La Caleta.   Ese es el verdadero gaditano con el poso de sabiduría que dan los siglos, con la mira cínica para todos los que quieren epatar al mundo con un chiste o un juego de palabras. Ahí está la esencia de Cádiz: ni en los erizos caleteros, que se cogen en Tarifa, ni en las tortillas de camarones que inventaron en la Venta de Vargas ni en las sirenas de los barcos. El verdadero age de Cádiz es el de aquel que tiene criterio propio y no se deja deslumbrar por el madrileño  que viene a confirmar sus sospechas . Igual atenerse a la verdad  no vende ni una escoba, tiene menos audiencia que un documental de Alcances.  Que no nos vendan la moto de venir a decirnos cómo somos.  Siesos de Cádiz, uníos.

Fernando Santiago

Raca raca

Fernando Santiago Muñoz | 14 de septiembre de 2018 a las 6:43

Un equidistante

Fernando Santiago Muñoz | 14 de septiembre de 2018 a las 5:52

Hoy

Fernando Santiago Muñoz | 14 de septiembre de 2018 a las 5:04

Pepe Baena hará el cartel de la Ruta Quiñones

Fernando Santiago Muñoz | 14 de septiembre de 2018 a las 4:51

Ratas en Veedor

Fernando Santiago Muñoz | 14 de septiembre de 2018 a las 3:50

Para los más jartibles

Fernando Santiago Muñoz | 14 de septiembre de 2018 a las 2:48

Calle Calderón de la Barca

Fernando Santiago Muñoz | 14 de septiembre de 2018 a las 1:01