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Bolardos

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2019 a las 3:16

Misa de verano

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2019 a las 2:15

Consigna

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2019 a las 1:14

El obispo de Cádiz y los despidos. Por Pedro Castilla

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2019 a las 0:48

Desgraciadamente nos encontramos ante una Jerarquía eclesiástica más preocupada por el mantenimiento de la Institución que por defender una vida digna para todas las personas, más preocupada por salvaguardar la financiación por parte del Estado que por implantar una ética universal basada en los Derechos Humanos y por imponer su rancia doctrina y moral que por impulsar el Evangelio de Jesús. Ante esta triste y preocupante realidad no nos debe extrañar que el señor Zornoza, obispo de la capital europea del paro, como es la Bahía de Cádiz, haya despedido en los últimos cuatro años a más 20 empleados de la Diócesis. Superándose, recientemente, con el despido y desahucio de un matrimonio cercano a los 70 años, que cuidaban de un convento, desde hacía más de cuarenta.
Todos estos despidos han sido objeto de procedimientos judiciales, con sentencias condenatorias al obispado, y motivo de protestas por distintas organizaciones cristianas y parte del clero. En una zona de gran afluencia de pateras provenientes de África, el obispado también cerró una casa de acogida para migrantes, ubicada en una parroquia de Algeciras, cuyo párroco fue cesado fulminantemente por el propio obispo, enterándose aquel por la prensa. Andrés Avelino, como se llama el ex párroco, es una persona muy querida en Algeciras por su admirable labor social en favor de los más necesitados y de los migrantes. Nadie entendió esta injusta sustitución en una parroquia que, posteriormente, quedó vacía de actividad social y de feligreses.
El sr. Zornoza, también cerró en Cádiz capital una casa de acogida para personas sin hogar, despidiendo al mismo tiempo a todo el personal que los atendía. Con ello se demuestra que su gestión se basa en la rentabilidad económica, muy alejada de los principios evangélicos y en el apoyo fraterno a las personas y familias en situación de vulnerabilidad. Para el Sr. Obispo es muy fácil jugar a empresario utilizando dinero de la diócesis, recibido de distintas fuentes, y que debe ser administrado de acuerdo a las necesidades reales, prestando especial atención a los más débiles (personas sin hogar, desahuciados, desempleados, emigrantes, familias en extrema pobreza…) y con el consenso de consejos diocesanos de presbíteros y seglares que, desde que este obispo ocupa la sede diocesana, no funcionan.
Estas indignadas organizaciones cristianas y parte del clero de la diócesis de Cádiz, han puesto los referidos hechos, y otros muchos más, en conocimiento de la Conferencia episcopal, del Nuncio del Papa en España y de diversos arzobispados, pero ante la ausencia de respuesta y el recrudecimiento de la diócesis, han enviado al Vaticano un extenso y minucioso informe sobre la gestión “empresarial” del obispo y su ecónomo, totalmente contraria al espíritu evangélico.
Como suele decir Enrique de Castro, no nos debe extrañar que tantísimos jóvenes, amigos y compañeros de colegios católicos, al pasar a la Universidad o al mundo del trabajo, abandonen o renieguen del atracón religioso recibido en la infancia y adolescencia. El problema estriba en que su punto de referencia era, y todavía lo es, la institución eclesiástica. Al rechazarla han rechazado también los orígenes. No han sabido distinguir entre la institución iglesia y el Proyecto de Jesús de Nazaret, porque ésta ha ocultado, con su práctica y dialéctica, lo que significa la Buena Noticia de liberación y salvación para el ser humano, priorizando y resaltando un conglomerado de dogmas, ritos, normas morales, preceptos y lujosos templos y ropajes.
Ese ocultamiento del Mensaje de Jesús, supone una gran afrenta contra el propio cristianismo y contra la esperanza que puede suponer su Proyecto para el mundo.
Esta jerarquía eclesiástica, además, se identifica mucho más con las clases sociales poderosas que con las clases humildes y sufrientes de las consecuencias de aquellas, difuminando, aún más, esa imagen del Nazareno cercano a los últimos y desprotegidos, que luchaba por sus vidas contra toda esperanza de ella. Esa es la verdadera esencia del cristianismo: un verdadero amor basado en la justicia social, en la igualdad y en la fraternidad universal.
Hoy, donde la Ley castiga a quien da asilo a un emigrante o lo salva de morir ahogado en el Estrecho (ya decía Jesús: “No está hecho el hombre para la Ley, sino la Ley para el hombre) y donde la religión católica se ha apartado tanto de las practicas del cristianismo, se hace necesario, más que nunca, ser insumisos a esos que imponen la Ley o la religión por encima del ser humano.
En la Mesa de Jesús de Nazaret, pueden participar los ateos, agnósticos y creyentes de cualquier religión. También están especialmente invitadas todas aquellas personas que sufren los padecimientos de este cruel sistema económico, depredador de personas y naturaleza y, por supuesto, todos aquellos desempleados a los que se les niega la vida, conjuntamente con las de su familia. Esos también tienen un lugar privilegiado. Pero no tienen cabida todos aquellos que condenan al inhumano desempleo a los preferidos de Jesús. Por mucho que se obstinen en gritar su nombre, aquellos que niegan la Vida a los demás nunca merecerán tenerla.
Pedro Castilla Madriñán.
Comité Oscar Romero de Cádiz.
Grupo cristiano de acción y reflexión de Cádiz.
Comunidades Cristianas Populares de Andalucía.

Premio Paco Navarro

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2019 a las 13:27

Hoy

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2019 a las 2:50

En el Arco Garaicoechea

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2019 a las 2:41

Fiesta en la playa

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2019 a las 2:40

Acceso de minusválidos en Santa María del Mar

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2019 a las 2:34

Otro carguete para el Chaquetilla

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2019 a las 1:39

Arquitecturas razonables. Por Julio Malo

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2019 a las 0:09

CAPITOL%203Lo decía Sáenz de Oiza, “el racionalismo es aquella arquitectura moderna que tiene razón”. Oiza fue uno de los grandes de la arquitectura española durante la segunda mitad del siglo XX, centuria recorrida por la obsesión de la revolución moderna, llegando a convertirse en un dogma. Luis Lacasa, ese pequeño gran hombre que proyectó el pabellón de la República Española en la exposición de París en 1937, donde se alojó el Guernica de Picasso, hablaba de “Arquitectura Tectónica”. Alberto Sartoris publicó “Gli Elementi dell’Architettura Funzionale” (Milán 1932), un extenso volumen que recoge las mejores muestras de los comienzos de la modernidad, con prólogo de Le Corbusier. El maestro suizo había liderado, a partir de sus propias publicaciones y de los Congresos internacionales de Arquitectura Moderna, la formulación de los principios y estilemas del Movimiento Moderno, síntesis de las vanguardias artísticas y arquitectónicas que bullen desde los comienzos del siglo hasta cristalizar en este estilo, para muchos críticos el primero auténtico desde el gótico.  A partir de los años 70, las criticas a la Modernidad por parte de autores como Aldo Rossi, Charles Jencks y Robert Venturi, dan lugar al posmoderno, un eclecticismo que se apaga rápidamente, pero de alguna manera está en las raíces de la arquitectura institucional mediática, ésa que Antonio Miranda denomina “arquitectura jeroglífica”. En este marco, reivindicar una lectura del Movimiento Moderno en clave de contemporaneidad supone una fórmula para hacer arquitecturas razonables, sostenibles y a la medida de la gente.

 

Bruno Zevi en “Saber ver la arquitectura” (Editorial Poseidón, Buenos Aires 1976), lamentaba el desinterés del publico no especializado por la arquitectura moderna. Las cosas han cambiado, como lo prueba la reciente catalogación como Bien de Interés Cultural del Edificio Capitol, también conocido como Edificio Carrión por el nombre del promotor que encargó la pieza multifuncional con cine, sala de fiestas, bar, cafetería, hotel y oficinas, a los jóvenes arquitectos Luis Martínez Feduchi y Vicente Eced que habían acabado la carrera cuatro años antes, y demuestran con su proyecto la capacidad de la arquitectura racionalista en construcciones de carácter monumental. Levantado entre 1931 y 1933, el Capitol ha llegado hasta nuestros días con muy pocas modificaciones, ya convertido en icono del centro de Madrid.

 

Otra valiosa muestra de la arquitectura racionalista madrileña durante el periodo republicano es la Casa de las Flores de Secundino Zuazo, quién actualiza el concepto de manzana abierta, sustituyendo el hormigón que proponía Le Corbusier por el ladrillo rojo que contextualiza este edificio de viviendas en un barrio de ambiente liberal. Allí vivió el poeta Pablo Neruda, cuyo piso frecuentaron: Lorca, Miguel Hernández, Rafael Alberti y Luis Lacasa. “Mi casa era llamada la casa de las flores, porque por todas partes estallaban geranios: era una bella casa con perros y chiquillos”. La placa colocada en 1981, “Madrid recuerda a Pablo Neruda”, se encuentra allí sobre un cajero automático, junto a un letrero que anuncia una revolución: “ha llegado la hipoteca que revolucionará el mercado”. Menos conocidos son los doce moteles para automovilistas repartidos por toda España que proyectaron los arquitectos Carlos Arniches y Martín Domínguez, ambos exilados después de la guerra civil. Hoy más que nunca hemos de hacer arquitecturas razonables. La Escuela de Ingenieros en Puerto Real de Rafael Otero, el Palacio de Deportes de Chapín de Ramón González de la Peña, la Casa del Infinito en Atlanterra de Alberto Campo Baeza, muestran en nuestra provincia que es preferible una arquitectura racional y sostenible.

Julio Malo de Molina

Diluvio de asesores

Fernando Santiago Muñoz | 5 de julio de 2019 a las 15:19

Lo de menos es que los diputados provinciales se suban los sueldos un 6%, eso es el chocolate del loro. El asunto es la pléyade de asesores que puede haber en la Diputación: hasta 43 (si no renuncian los de La Línea 100×100). Resulta ridículo que un solo diputado forme grupo (IU, Andalucíax Sí, Ciudadanos), también es ridículo que por una argucia legal haya dos grupos de la misma formación (4 de Adelante Andalucía y uno de IU, dos grupos distintos, seis asesores, dos liberados y dos subvenciones en total).

Resulta absurdo también que el alcalde de Cádiz siga cobrando de la Diputación cuando dedica su tiempo, como no puede ser de otra manera, a su Ayuntamiento: viene una vez al mes al pleno de la Diputación y se lleva 65 mil euros, aunque done la mitad).

Un despilfarro de dinero público.

Inasectable. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 5 de julio de 2019 a las 6:50

 

Debía ser el otoño de 1981. Yo estaba en el pasillo donde se ubicaban los despachos de los diputados provinciales en el Palacio a la espera de ver a Rafael Garófano. De su despacho salió un hombre mayor dando voces que volvió al poco con unas tijeras de considerables dimensiones. Del despacho de Garófano salieron gritos, entré y el hombre tenía a Rafael cogido por el cuello mientras intentaba clavarle las tijeras .Llegué hasta él y pude tirarle al suelo sin que nadie sufriese, con la ayuda de un joven rubio que estaba también en el pasillo a la espera de ver a José Luis Blanco. Ese joven de hace 38 años era el hoy ofuscado Paco Cabaña. Desde entonces ha pasado de un cargo a otro en un efecto liana, tanto en su partido como en las instituciones. Ahora cuando sus compañeros han decidido que ya ha terminado su vida parasitaria, en lugar de decir lo del Santo Job “el Señor me lo dio, el Señor me lo quitó, alabado sea el nombre del Señor” se ha puesto a despotricar contra todos aquellos que le han apoyado a lo largo de estos años en contra de la evidencia de que era un pésimo gestor y un parlamentario perezoso e insignificante.  Igual ha sido un buen alcalde para su pueblo, puede ser, no tengo elementos de juicio. En la Diputación estuvo 16 años entre vicepresidente y presidente sin más noticias que situar a los amigos y promover el campo de entrenamiento para su equipo en El Rosal. Por el Congreso y el Senado ha pasado sin pena ni gloria, quizás en el bar Manolo es donde más le van a echar de menos. En el PSOE defendió con el Colectivo Janda la apertura del partido a la sociedad hasta que alcanzó el poder orgánico y entonces se dedicó al dolce far niente.  Debe ser muy simpático y ocurrente, sobre todo a partir de las tres de la tarde, no digo que no. Jamás he estado con él en una sobremesa así que poco puedo decir al respecto. Me limito a observar su trayectoria y a comprobar lo que siempre sospeché, que no es una persona de fiar como han podido comprobar Griñán, Román, Pizarro , Aído y, en su momento, Alfonso Perales. Ha luchado con denuedo para volver a ser senador a pesar de los graves problemas físicos que, según dice, le impiden dar clase. No se sabe si va a cobrar la pensión que le correspondería como docente(aunque nunca  ha dado clase) o la del Senado. En realidad, como cantaban Los que ponen la primera piedra: Francisco González Cabaña, no trabajes tanto por la provincia de Cádiz, que no hace falta. ¿Qué diría La Margari?

Fernando Santiago

¿Qué carajo es esto, Dios mío de mi alma ?

Fernando Santiago Muñoz | 5 de julio de 2019 a las 2:30

Cortadura

Fernando Santiago Muñoz | 5 de julio de 2019 a las 2:29

El lunes

Fernando Santiago Muñoz | 5 de julio de 2019 a las 1:28

Que avisen a la Duquesa

Fernando Santiago Muñoz | 5 de julio de 2019 a las 1:19

Los selectos abrevaderos. Carlos Mármol en El Mundo

Fernando Santiago Muñoz | 5 de julio de 2019 a las 0:23

 

El ex diputado del PSOE y miembro de la ejecutiva andaluza Antonio Pradas. ANTONIO HEREDIA

Decía G.K. Chesterton, cuya lectura es tan saludable como ver las luces de una lluvia de estrellas fugaces en una hermosa noche de verano, que “cuando uno elige algo rechaza todo lo demás”. Es lo que acaban de hacer los partidos de la Marisma al proponer los nombres -la cosa aquí es básicamente nominativa- de los candidatos a dos de las canonjías mayores de la autonomía: Canal Sur y el Consejo Audiovisual. Dos órganos de representación parlamentaria que históricamente han funcionado como abrevaderos selectos en los que cada jefe de escuadra colocaba a viejos políticos en reciclaje, abogados de causas particulares, jefes de propaganda y amiguillos de la pandilla, que es el verdadero ascensor social en la República Indígena. A los agraciados les regalaban un retiro golden: un sitio cómodo donde no se trabaja mucho (algunos ni van), se cobra muy bien (entre 80.000 y 60.000 euros) y, si sirves a tu signore, puedes jubilarte con la pensión máxima. Un oasis épico.

El gobierno del cambio (que no es cambio, sino escabeche) prometió en su día revertir esta situación nombrando a profesionales del periodismo -que no es ni de lejos lo mismo que la comunicación- que devolviera a ambos órganos, si no el prestigio, la neutralidad. Pues bien: las promesas se han ido a tomar viento. La lista de candidatos de los grupos, que algunos estiman un éxito del consenso, lejos de corregir la situación, viola la ley y reduce al mínimo los perfiles profesionales sin ataduras políticas. Gracias a la generosidad de PP y Cs, que han eludido abordar la reforma de Canal Sur por decreto, Su Peronísima (marchita) recompensa con un sueldo público para que no pase frío ni en verano, entre otros fieles necesitados, a Antonio Pradas, expulsado de las listas electorales por el sanchismo. Lo mismo hacen Vox, el PP (a medias) y Podemos-IU, que propone, en un alarde de originalidad, a Pilar Távora. Al fin. Entre los candidatos hay tres perfiles distintos: los verdaderos periodistas (es el caso de Rafael Porras y Antonio Checa), que son los más escasos; los pesebristas (políticos resituados) y los mixtos variados: pretéritos comunicadores de formación que llevan décadas a sueldo de partidos políticos.

No ponemos en duda que sean profesionales, pero de cosas distintas: los periodistas dan noticias; los políticos, politiquean y gestionan la mentira; y los entreverados se dedican a la propaganda amable. La despolitización de Canal Sur y el Consejo Audiovisual se torna así una estafa: cada partido sienta a su jefe de agitación para ahorrarse un sueldo -que pagaremos todos- y garantizarse la santa fidelidad del anillo vaticano. El prestigio de la mayoría es subterráneo. Entre los que se hacen pasar por periodistas de partido, ese oxímoron, nos cuesta recordar el día -milagroso- en que dieron una noticia. Es el caso de Joaquín Durán, que salta de Canal Sur al Audiovisual como Tarzán: de liana en liana. Tras cinco años de incumplir la ley, los políticos indígenas han resuelto que Canal Sur siga siendo un mayorazgo. Nihil novum sub sole. Chaves ya nombró presidente de la RTVA a su portavoz. Calígula designó senador a su caballo. La nuestra seguirá siendo suya. ¿Quién dijo cambio?

Mañana

Fernando Santiago Muñoz | 5 de julio de 2019 a las 0:18

Qué dispendio

Fernando Santiago Muñoz | 4 de julio de 2019 a las 14:30

Una proeza sin parangón: el alcalde ha conseguido 50 mil euros para la Ciudad de la Justicia. Menos mal. Estábamos inquietos tras el gatillazo del Vicepresidente Juan Marín y la larga cambiada del consejero Rogelio Velasco. Gracias a una enmienda de Adelante Andalucía habrá 50 mil euros en los presupuestos de la Junta de este año. Respiramos aliviados. A este paso en unos 25 años tendremos la Ciudad de la Justicia.