Archivo de autor

Del tabique del Libi

Fernando Santiago Muñoz | 13 de septiembre de 2018 a las 3:50

Ataque al patrimonio

Fernando Santiago Muñoz | 13 de septiembre de 2018 a las 2:49

El alcalde estrena manager

Fernando Santiago Muñoz | 13 de septiembre de 2018 a las 1:48

Levante

Fernando Santiago Muñoz | 13 de septiembre de 2018 a las 0:30

Mojarritas

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 21:25

Muy bueno

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 9:42

El cualquierismo

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 9:03

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Había que buscarle algo a Alfredo Sánchez Monteiseirín. El pobre. Desde que dejó la alcaldía de Sevilla a manos del PP no había tenido ningún carguete. Le han elegido para la Zona Franca de Sevilla, ese puesto de tanta responsabilidad y donde se trabaja por amor al arte. Eso sí que es arte. Como dicen los políticos: para eso vale cualquiera.

¿Cuándo dimite Ramoní?

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 8:59

Ha dimitido la ministra de Sanidad por irregularidades en su máster. Dimitió la presidenta de la Comunidad de Madrid por el suyo. Está siendo investigado Pablo Casado por su máster. Pero ahí sigue Ramoní con su doctorado y el pago de Aguas de Cádiz al director de su tesis. Sin mover una pestaña. Dice Ramoní que me va a poner una querella por haber puesto que se había quejado por las entradas de Ricky Martin. Fantástico, así llamamos a declarar a algún compañero suyo del PP para que nos cuente lo que decía Ramoní.

El mamarracho del microbús

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 8:56

Según se acercan las elecciones los políticos se ponen más nerviosos y si encima las posibilidades de un buen resultado son lejanas , alcanzan niveles que rayan en el ridículo. Le pasa a Juancho Ortiz y la prueba evidente es la propuesta de que se ponga un microbús para ir de Josefina Pascual a Santa Teresa: 300 metros que según parece no pueden hacer los niños, pobrecitos. Hay una solución más fácil aún: el San Rafael está a menos de 100 metros. El Carlos III a 200 metros.  Ahora bien, lo del microbús es pa matarse.

Es cierto que la Junta debería haber programado la obra para hacerla en verano, como todas las obras en los colegios. Hasta ahí todo el mundo de acuerdo. Pero estamos convirtiendo a los niños en minusválidos. Si al final tienen que andar cada día 300 metros no creo que nadie se vaya a morir. Por favor, un poco de sentido común. Menos propaganda, menos oportunismo.

Café del Correo sobre elecciones anticipadas y corbetas

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 7:27

Prietas las filas

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 6:44

No se puede pasar

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 4:45

Nombres

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 4:44

Después del Piojito

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 3:43

Más sobre Santa Gadea

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 1:45

Más

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 0:25

¿Se sabe algo del doctor Ramoní?

Fernando Santiago Muñoz | 11 de septiembre de 2018 a las 8:43

Nuestra clase política tiene complejo de no ser nadie ni servir para nada. Parece que muchos se quitan ese complejo acumulando títulos inservibles o regalados. Le pasó a Cifuentes, a Casado y a Montón. No olvidemos el Caso Ramoní . Deberían todos tener el ansia de acumular títulos para lucir en el curriculum y no les importó que se los regalaran o incluso pagarlos con dinero público, más grave aún. Si alguien está dispuesto a cometer tamaña tropelía, tal privilegio, es complicado dejarlos al cuidado del bien común, del dinero público.

Muy bueno Arcadi Espada

Fernando Santiago Muñoz | 11 de septiembre de 2018 a las 8:34

Dice la ministra Montón que no le regalaron el máster. Miente. Un máster titulado Estudios interdisciplinares de género solo se puede regalar. Da igual que una escriba un trabajo de 40 líneas, como ella, o de 1.400 palabras como sus aleladas compañeras de curso. Un máster de esa naturaleza solo sirve para trabajar en El País o para ser ministro: pocas cosas más devaluadas (¡y más giratorias!) en nuestra época. Ayer, en la rueda de prensa, la señora Montón tapaba pudorosilla con un folio blanco el cuaderno donde aseguraba que guardaba sus trabajos. Supongo que para que no se le viera el título: Mi mamá me mima. Una exigencia de la moralidad pública debería ser que la ministra Montón mostrara esos trabajos por los que obtuvo hasta sobresaliente. Ni en el Gobierno ni en la Universidad ocasionaría ningún temblor ese conocimiento: el Gobierno español está hecho a Pedro Sánchez y la Universidad española está hecha a Enrique Álvarez Conde. Pero el pueblo, ah, el pueblo, qué bacanal. Saber los detalles intelectuales con que la ministra logró aprobar asignaturas como Feminismo y construcción de la identidad de género, La aplicación de la perspectiva de género en la investigación o Análisis de políticas públicas con perspectiva de género y la medición del impacto de género es de una imperiosa urgencia civil. Porque esos palotes de la ministra revelarán algo mucho más importante: las bases intelectuales de operaciones políticas como la de revisar desde perspectivas de género los libros de texto o la de obligar a los jueces a que incorporen a sus instrucciones y sentencias la penalización de género (que en este caso es, estrictamente, de lo que se trata). Esa revelación no se puede producir a partir de la simple invocación de los títulos de las asignaturas, por mucho que induzcan a la diversión. Hay que ver los argumentos de Montón, su esfuerzo académico, la profundidad de su riesgo intelectual. Y una vez vistos, calificarlos. Eso sí, con perspectiva de género: que estaría bueno que se aplicara a cualquier cosa y dejara la calificación al margen. Sería de un machismo intolerable, de una falaciosa igualdad, calificar a las mujeres como si fueran hombres, es decir, como si tuvieran la inteligencia y la capacidad de esfuerzo de un hombre. Nada de eso: perspectiva de género hasta las últimas consecuencias.

La ministra Montón tiene razón, por lo demás, en un asunto. Su caso no es como el de Cifuentes o Casado. Desde luego. El máster que cursaron los dos dirigentes del PP se llamaba, sobriamente, Derecho Autonómico y Local. Quiere decir Montón que esa única dignidad sí la tenía.

Dejar en la estacada

Fernando Santiago Muñoz | 11 de septiembre de 2018 a las 8:27

La soberbia es mala consejera en política. La ministra de Defensa es el paradigma. En su comportamiento habitual ese tono altanero y prepotente , esa mezcla de quien se ve por encima de todo y de todos, una vida de la política a la justicia y de la justicia a la política. En lugar de decir: me equivoqué, rectifico, lo enreda todo. Hasta el Emérito fue capaz de pedir perdón pero se ve que Margarita Robles no se equivoca nunca aunque deje en mal lugar a su gobierno y a su partido.

Por si fuera poco ha utilizado una expresión poco apropiada en la Bahía de Cádiz: no dejar en la estacada a los trabajadores. Ya lo dijo Zapatero con Delphi.

Barriada España

Fernando Santiago Muñoz | 11 de septiembre de 2018 a las 5:46