Con la venia » Fernando Santiago Muñoz

Archivo de autor

Descuentos

Fernando Santiago Muñoz | 16 de mayo de 2020 a las 5:16

Botadura

Fernando Santiago Muñoz | 16 de mayo de 2020 a las 4:17

Calle Beato Diego

Fernando Santiago Muñoz | 16 de mayo de 2020 a las 3:19

Barrio de Salamanca

Fernando Santiago Muñoz | 16 de mayo de 2020 a las 2:24

Junto a la Tienda de la Cabra

Fernando Santiago Muñoz | 16 de mayo de 2020 a las 2:20

La Normalidad

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 15:39

El atestado del Lavadora

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 12:06

Otra sobre el Lavadora

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 10:38

Recomendaciones para cuando acabe el apocalipsis. Jerusalén. FSM

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 8:51

Ciudad sagrada para las tres religiones del libro. Para los católicos es Tierra Santa, para el mundo Israel y la Autoridad Palestina, si esto último significa algo. En esta pequeña franja de Oriente Próximo se juega parte de la estabilidad mundial. Hay una generación de jóvenes que nos ilusionamos con las experiencias de los kibutz, las granjas comunitarias donde todo se gestionaba de manera democráctica, nadie tenía posesiones particulares, hasta la educación de los niños se decidía por la asamblea de granjeros al entender que era responsabildiad de la comunidad y no de los padres. Los kibutz fueron creados por los primeros colonos que llegaron a Palestina huyendo de los pogromos, empapados de ideas anarquistas y socialistas. Tomaron auge después de la Primera Guerra Mundial, con el mandato británico, y su eclosión fue a raíz de la creación del Estado de Israel bajo la dirección de un grupo de socialistas como Golda Meier y David Ben Gurión. Ahora los kibutz son unas granjas  dedicados al turismo y  a la agricultura de primor, algunas en el desierto del Negev. Han innovado en materia agrícola como no lo había hecho nunca nadie. De aquel proyecto utópico de formar una patria judía con destino a los que escaparon del Holocausto al momento presente hay un abismo. Hemos pasado de un estado laico y socialista a otro confesional y militarista.  Decía Carlos Mendo que los EEUU sostienen a Israel por dos motivos: porque es una cuestión de política interna dada la gran cantidad de judíos que viven y votan en los EEUU, muchos de ellos empresarios que controlan periódicos y estudios de cine. Y dos: porque Israel garantiza que en menos de una semana una columna de tanques podría ocupar Ryad si fuera necesario. El caso es que un estado pequeño en extensión ha conseguido vencer en sucesivas guerras a Siria, Jordania y Egipto, ha soportado atentados terroristas en su territorio y en todo el mundo. Tan es así que la mayoría de sus dirigentes son antiguos militares (Netanyahu, Benny Gantz ahora, antes Rabin,Moshe Dayan o Ehud Barak). Encima es puntero en materia agrícola y tiene la zona de nuevas tecnologías más importante  del mundo después de Silicon Valley, como es la ciudad de Tel Aviv. Hablando de Tel Aviv, es una ciudad moderna y europea, si uno pasea por sus calles o va a sus playas puede pensar que está en cualquier ciudad del Viejo Continente, un lugar moderno, abierto y tolerante. Nada que ver con Jerusalén, donde la religión lo abarca todo y donde la convivencia entre las tres religiones monoteístas  es conflictiva. Hay tal cantidad de disputas incluso entre las órdenes religiosas  que las llaves de la Iglesia del Santo Sepulcro las tienen una  familia palestina porque  no se ponen de acuerdo entre los franciscanos, los armenios y los sirioortodoxos, que me parece son los custonios de los llamados Santos Lugares (que me perdone Martín José si me equivoco en algo).

A Israel se llega al aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv, después de unas extraordinarias medidas de seguridad que empiezan en el aeropuerto de origen. La primera vez que fui era en medio del Januká, la fiesta judía de las candelarias. Todo era fiesta en el aeropuerto, te invitaban a dulces, pero los cacheos y los interrogatorios fueron despiadados. Jerusalén está a unos minutos. En realidad todo está cerca en Israel. Yo diría que hay que ir a Massada, la fortaleza donde los judíos resistieron durante años a las legiones romanas, al Mar Muerto, donde a la gente le gusta demostrar que la elevada salinidad aumenta la flotabilidad ( a mí me dio mucho asco bañarme allí). Belén , en zona palestina, para ir a la Basílica de la Natividad, Ramala, la capital palestina con los recuerdos a Yasser Arafat, Jericó, la ciudad más antigua del mundo, dicen, el Río Jordán, por motivos religiosos aunque el agua es tan importante en la zona que el Ejército de Israel se ha ocupado de garantizarse el caudal de este río y del Litami que hace frontera con Líbano. Qué decir de Jerusalén. Por supuesto es una ciudad que hay que conocer, por muy ateo que se sea. Al Aqsa, el Domo de la Roca, lugares sagrados para el Islam , con la explanada de las mezquitas. El Muro Occidental o Muro de las Lamentaciones son los restos del Templo de Salomón,  está justo debajo de la Explanada(situado en el monte del Templo), donde van a orar los judíos separados por sexos. Hay una escalera que une el Muro y la Explanada  cuando la usó Ariel Sharon dio paso a la Segunda Intifada. Para acceder al Muro hay que pasar un arco  detector de metales y un cacheo por la seguridad israelí. La Vía Dolorosa, el Gólgota, el Huerto de los Olivos y el Santo Sepulcro son lugares que no debe perderse nadie, de manera especial los creyentes. Dicen que fue Santa Elena,tres siglos después de la fecha que Flavio Josefo  señalaba como de la pasión y muerte de Jesucristo, la que señaló los lugares concretos. Es ahora una cuestión de fe creerse que son esos y no otros, si existieron. Íbamos a entrar en el Santo Sepulcro cuando vino un monje para decirnos: un momento , un momento, que va a entrar una alta autoridad. Era Nicolás Sarkozy con su anterior mujer, Cecilia Cigagner (prima de Ruiz Gallardón).  Era por entonces ministro de Economía con Chirac. Le dije a un amigo: este hombre será presidente de Francia, lo que se confirmó años después.Tengo foto del encuentro y testigos del augurio. Hay quienes se emocionan con estos lugares por motivo de su fe. Yo , como solo creo en el Cholo Simeone, me emociono con pocas cosas. Es inexcusable ir al Museo del Holocausto, muy bien hecho, donde uno comprende la historia reciente. Por supuesto, es bueno perderse por la ciudad antigua, por el barrio musulmán, el barrio armenio, el barrio judío y el barrio cristiano, la puerta de Jaffa y la puerta de Damasco. El Hotel Rey David, que hizo estallar el Haganah con unos cuantos militares ingleses dentro.  Cuidado con el sabath, que empieza al caer el sol el viernes y termina con la puesta de sol del sábado. Se paraliza la ciudad, salvo en los hoteles no hay sitio deonde comer. En general en Jerusalén se come bien, si se tiene en cuenta las limitaciones de la comida kosher (lo anuncian en la puerta) : no se puede comer rumiantes que no tengan la pezuña hendida, no se pueden comer pescados sin escamas (mariscos, por ejemplo), no se puede mezclar carne y leche, motivo por el cual en la mayoría de los restaurantes no sirven café con leche, por si acaso. Son muchas reglas , pero si se aceptan, la comida es suculenta y sabrosa. Aparte de la cantidad de películas (“Exodo”, “Munich”) ahora hay muchas series de tv: Fauda, Our boys, El Espía. Por supuesto, cientos de libros, empezando por la Biblia.

Crónicas asociales. Barrio de Salamanca. FSM

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 8:05

José Ramón Patterson, corresponsal de TVE en Bruselas, dijo el otro día que hace 45 años, cuando él vivía en el barrio de Salamanca, los vecinos sacaban las banderas españolas para lo contrario, para rechazar la libertad. Los mismos que criticaron lo de la manifestación del 8M (quizás con razón sabemos hoy día) son los que ahora se juntan en la calle Núñez de Balboa para pedir libertad , sin que la policía haga nada. Deben vivir en una dictadura muy rara que les permite manifestarse en contra del decreto del estado de alarma y no les pasa nada. Es una extraña paradoja. A mí me parece fantástico que todo el mundo exprese sus puntos de vista con las limitaciones previstas en las leyes. Que hagan caceroladas en los balcones contra los borbones o contra el gobierno. Allá cada cual. Incluso si se reuniesen dentro de los horarios establecidos y con la distancia determinada de dos metros por persona, también me parecería fantástico, sea  por las causas que sea: que la Tierra es plana,  que Jesús Gil vive, que el hombre no llegó a la Luna, que Pedro y Pablo son nefastos o cualquier otro asunto. Lo que no entiendo es que la policía denuncie a ciudadanos por no cumplir las normas, a bares porque en las terrazas no se llevan a cabo las medidas establecidas, pero a este grupo de ciudadanos que se reúnen con sus banderas para criticar al gobierno se les permita , no vaya a ser que acusen al gobierno de poco democrático. Las leyes estarán para todos, ,no para ser aplicadas con discrecionalidad. Si llevan banderas españolas como si llevan banderas del Real Madrid.

Recomendación :  voy a darles descanso a los neoizquierdistas, espero que alguno de los libros recomendados les sirva para reflexionar, aunque como dijo Einstein ,  es más fácil engañar a alguien que demostrarle que ha sido engañado. Hoy sugiero Grahan Greene. En primer lugar “El factor humano” excelente novela  que en el fondo va de amor, con Sudáfrica, Londres y la Unión Soviética de por medio. Pero también “Nuestro hombre en La Habana”, “El poder y la gloria” “El tercer hombre” (excelente película) y “El americano impasible”. De esta última una frase genial “dios solo existe para los editorialistas y yo soy un reportero”.

Hoy

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 7:16

Temporal

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 7:15

El amontillao del Lavadora

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 6:55

Estado de la muralla

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 6:49

Anguita. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 6:02

Primer mitin, junio de 1986. Plaza de San Antonio a rebosar. Intervino Anguita , con la Orquesta Mondragón como reclamo, cosa que no hubiera hecho falta porque solo el famoso alcalde de Córdoba ya levantaba suficiente expectación. Con un lenguaje un tanto engolado (“la izquierda es el manantial que brota de la roca” dijo aquel día) suponía la esperanza de un sector de la izquierda con ganas de cambio ante el viraje del PSOE en el tema de la OTAN. Como alcalde de Córdoba había tenido momentos gloriosos, como cuando le dijo al obispo “usted no es mi obispo pero yo sí soy su alcalde”.

Segundo mitin. Plaza de la Catedral.. Un grupo de integrantes de la Plataforma contra el Cable de Tarifa habían venido hasta Cádiz para entregarle a Julio Anguita un dossier donde explicaban sus puntos de vista contrarios a esa infraestructura(por cierto, el tiempo no les ha dado la razón). Anguita se negó a recibirlos, ni a hacerse una foto mientras le entregaban el documento. Eso es populismo, decía. Se negó en redondo y los chavales se tuvieron que ir por donde habían venido. ¿Populismo? Se ve que la edad no le ha hecho ver bien cómo actúan Pablo Iglesias y sus mariachis. El mitin, como todos los suyos, constituía en una riña permanente a quienes le escuchábamos. Como dijo un amigo: joé, que le riña a los que no vienen, que nosotros estamos convencidos.

Tercer mitin. Patio del colegio Valcárcel. El último en el que le vi, supongo que después del infarto, sobre 1995 o por ahí. Nos largó un rollo sobre la obsolescencia programada de los electrodomésticos, la trampa saducea del capitalismo, según dijo. Que si las lavadoras, que si las televisiones, que si las neveras. Le dio por la historia , no muy bien entendida, a mi juicio. Nos largó una lámina sobre la Batalla del Trocadero que libraron y ganaron los Cien Mil Hijos de San Luis en esa zona de Puerto Real. Cada dos por tres interrumpía su discurso con el grito “Gaditanos, ¡al Trocadero!” aunque nadie acertaba a comprender lo que nos quería decir.

Ni que decir tiene que le deseo una pronta recuperación. Dicho lo cual, creo que ha sido una calamidad para la izquierda. Lo de Las Dos Orillas (en un lado están él y los suyos, en la otra orilla todos los demás que son unos corruptos) que en algún momento ha rescatado Pablo Iglesias, me parece de una necedad aplastante. Las depuraciones en IU y su alianza con Aznar para acabar con Felipe González es su legado . Siempre gustó mucho a la gente de derechas, por ese estilo joseantoniano, como dijo Carrillo.

Fernando Santiago

Error

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 5:50

Calle Alonso Cano

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 4:51

Elegancia

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 3:52

Zamacola

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 2:48

Caleta

Fernando Santiago Muñoz | 15 de mayo de 2020 a las 1:19