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Des-conciertos. Por Yolanda Vallejo

Fernando Santiago Muñoz | 9 de julio de 2018 a las 0:21

Es todo muy raro. Tanto, que sería difícil encontrar una explicación sensata sin recurrir a lugares comunes como los augurios medievales, los presagios sibilinos o las profecías hebraicas –si usted tiene otros referentes, los pone sobre la mesa y listo-. Abenámar, decía el Romancero Viejo, era un moro de la morería –hoy me paso por alto lo de la corrección lingüística- que nació precedido de grandes señales «estaba la mar en calma, la luna estaba crecida». Señales, como las que acompañaron el nacimiento de Alejandro Magno o la muerte del doctor Urbino, y que sirvieron para que Florentino Ariza comprendiera el por qué había tenido que esperar 51 años, 9 meses y 4 días al amor de su vida. Señales –apocalípticas o integradas-, en definitiva, de que algo muy gordo está al caer.

¿Qué, si no, quiere decir este verano sin calor? ¿O esa doble marea que sube y baja a la altura de Isecotel, que impide el paso de la trashumancia orillera y que obliga a los niños a bañarse entre caminantes? ¿Qué nos anuncian las rebajas, si el primer día ya estaban conviviendo los descuentos con una nueva temporada que es la misma temporada –la misma ropa, en definitiva- pero mucho más cara? ¿Acaso no es una señal que haya aparecido un profeta, al que nadie había echado de menos, junto a los ángeles desaparecidos de la Catedral?

No son preguntas retóricas, no se equivoque. Porque para retórica, y de la hueca, nos ha bastado con la campaña del Partido Popular, que también ha dejado su augurio subliminal –o no tan subliminal- de lo que puede estar pasando. Y no me refiero al raquítico censo de votantes en las primeras primarias –no es juego de palabras, solo- de su historia, ni siquiera a la campaña excesivamente personalizada de los seis candidatos en la que hubo de todo menos un plan de organización del partido. Me refiero a la evidencia, en vivo y en directo, de que el emperador, efectivamente, estaba desnudo y han sido seis los niños que lo han señalado con el dedo acusador. La capa que hasta ahora todo lo tapaba, ha dejado al descubierto una situación extremadamente peligrosa para el que ha sido el partido más votado en este país en los últimos años. Porque se sabía que en todas partes se cuecen habas, pero lo que no sabíamos es que en las filas del partido popular no solo estaban los cocineros, sino que había lanzadores de cuchillos profesionales. Y sí, lo de «las viudas de Rajoy» y «el hijo adoptivo» que escupió el «outsider» –dicho por él- de Margallo ha sido de lo más gracioso, junto con las intervenciones de Soraya a lo Paquita Salas –el vídeo del paracetamol pasará a los anales del humor post-crisis de este país- y los esfuerzos de García-Hernández porque alguien además de su madre, lo conociera «hola, soy Joserra». Pero debajo de estos adoquines no se esconde la playa, sino una crisis interna en el partido que tenían que haber resuelto hace muchos años y que seguramente tardará en cicatrizar, si es que cicatriza una herida tan abierta.

Aunque yo no quería hablarle de política, ni adoptar un tono alarmista, para que después no digan que ando pesimista por la vida. Hay demasiadas señales como para detenerme en las más evidentes. La de anoche, por ejemplo.

Tanto paso y tanta opinión –disculpe, pero ya es como frase hecha- dando vueltas por Cádiz en un nivel de concentración tan alto no puede ser bueno, ni siquiera para los que profesan la religión de la «salida extraordinaria». Ni siquiera para los que nunca tienen el paso lleno. Porque lo de la exaltación pública de la fe es una cosa, -en la que se puede estar o no de acuerdo- y otra muy distinta es la utilización pública de la fe con otras finalidades, menos espirituales, por cierto. Ni en los años más duros del nacional-catolicismo se vieron cosas semejantes. La justificación hotelera, hostelera, turística, artística, verbenera, festiva, comercial y todos los apellidos que se han querido poner al Vía Crucis diocesano no ha sido suficiente. Y no ha sido suficiente por esa manía tan nuestra de mezclar las churras y las merinas a ver qué pasa.

Si el turismo se postula como una de las fuentes de ingreso para nuestras maltrechas carteras, no queda más remedio que ofrecer al que venga una programación veraniega –no ya de calidad, que sería mucho pedir- que contente las expectativas de un amplio espectro de visitantes. Un programa con ciento cuarenta actividades presentaba el Ayuntamiento hace unas semanas; un programa que, a decir de la concejala, volvía a apostar por «un verano con calles llenas de gente, con mercado, con conciertos y actividades por toda la ciudad», pero sin tener en cuenta, una vez más, que ni todos somos forofos del carnaval, ni todos somos capillitas –al final, también ese mundo se presta a los espectáculos de calle-, ni todos somos amantes de la música en directo. Aquí tiene otra señal ¿Cuántos conciertos hay programados para este verano? ¿Cuántas noches de carnaval? ¿Cuánto festival flamenco?

Dicen que es la música la que amansa a las fieras. A la vista del programa veraniego de esta ciudad, debe ser cierto. Pero a mí, que quiere que le diga, me produce un gran desconcierto.

Y eso que me he quedado sin entradas para Ricky Martin.

 

Muy cierto

Fernando Santiago Muñoz | 8 de julio de 2018 a las 18:14

Ensaladi ¡ya!

Fernando Santiago Muñoz | 8 de julio de 2018 a las 12:30

8049B0D6-9BA1-47A6-A4A9-1EE6A8B45997 Mañana se cumple un año de la designación de esa gran lideresa e intelectual que es Mercedes Colombo como presidenta local del PP. Con tal motivo ha enviado una carta  a los afiliados donde les convoca a un acto en apoyo de Sáenz de Santamaría . Como ven una actuación pulcra , sin tomar partido. Ese es el nivel . Actuáliceme la cartilla.

La Velada de la Prensa

Fernando Santiago Muñoz | 8 de julio de 2018 a las 11:05

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La última foto es de Rocío Hernández

Costaleros en Cádiz

Fernando Santiago Muñoz | 8 de julio de 2018 a las 9:32

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La segunda foto es de un paso cargado a costal. El centro de Cádiz tomado al asalto por los capillas, algunos con muy malos modos, como si las calles fueran de su propiedad. Hasta altas horas de la madrugada. No solo sacan procesiones cada dos por tres y los vecinos tenemos que aguantarnos, sino que si se pretende pasar se recibe una lluvia de improperios, actitud muy poco cristiana si no recuerdo mal.

Nuevas entidades gaditanas. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 8 de julio de 2018 a las 7:36

 

Ya sé que no se estila que te pongas para cenar, jazmines en el ojal. Dado que en Cádiz se ha iniciado una corriente para reivindicar prendas que habían caído en desuso (la mantilla, la guayabera) con la creación de sus respectivas entidades, ambas con sus pregoneros y sus entusiastas, propongo una campaña generalizada que reivindique ropa que cayó en desuso a ver si de esta manera acabamos con la calzona, la chancla y la camiseta, uniforme del verano gaditano. Ya que se reivindican prendas de nuestros abuelos conviene también hacerlo con los pantalones de campana y con el uso generalizado de las hombreras, tan frecuentes  en los años 70. Incluso el Loden, la trenka, los zapatos Castellanos, la camisa mao, los pantalones bávaros y la Chemise Lacoste. De los pantalones piratas ni hablamos. Ya saben la teoría del baúl de doble puerta: algo que guardamos como una reliquia puede ponerse de moda otra vez.

Se ha creado la Real y Venerable Archicofradía del Sombrero donde tienen cabida por igual los usuarios del de jipijapa(que no panamá) , borsalino, fedora, stetson y canotier. El presidente por aclamación de tal entidad es Ignacio Moreno. Organiza todos lo veranos una velada donde  alguien pronuncia un pregón  todos los asistentes  con la cabeza cubierta, motivo por el cual se hace al aire libre. Hacen lecturas dramatizadas de “Los extremeños se tocan” con José Manuel Vera Borja, Araceli Hernández, Pablo Lorenzo y otros eximios representantes del pueblo de Extremadura como figurantes . Tú saludas tocando el ala de tu sombrero mejor y yo agito con donaire mi pañuelo.  Se ha formado también la Venerable Orden Tercera de Servitas Esclavos de los Tirantes que tienen a Pedro J. Ramírez como ídolo y líder carismático. Sus integrantes rechazan de plano el uso del cinturón por tratarse de un complemento que oprime el aparato digestivo y resulta pernicioso para la salud. Del incidente de Exuperancia Rapú ya hablamos otro día..

El empoderamiento femenino y la sororidad han traído aparejada la Asociación Gaditana de Mujer con Miriñaque. Al fin y al cabo muchos balcones con rejas de esas de buque de paloma están preparados a tal fin y podrían ser una seña de identidad para las damas que quieren formar parte de esta entidad. Desde luego parece un juego pero no hay nada mejor que ser un señor de aquellos que vieron mis abuelos. Nadie ha reclamado aún la reivindicación del sombrero calañés y la manta alpujarreña aunque no se descarta que pueda ocurrir en fecha próxima.

Fernando Santiago

Bolardos para el Celestino Mutis

Fernando Santiago Muñoz | 8 de julio de 2018 a las 4:13

Quiñonismo

Fernando Santiago Muñoz | 8 de julio de 2018 a las 4:05

Que pongan las máquinas más altas

Fernando Santiago Muñoz | 8 de julio de 2018 a las 2:29

Causa-efecto

Fernando Santiago Muñoz | 8 de julio de 2018 a las 2:12

Ejem ejem

Fernando Santiago Muñoz | 8 de julio de 2018 a las 2:04

Tabla Damasceno. Por Fernando Fernández

Fernando Santiago Muñoz | 8 de julio de 2018 a las 0:26

El Ayuntamiento desconfía de los capillas

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018 a las 5:25

Los Galván. Por Fernando Fernández

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018 a las 4:23

Quiero hacer una aclaración por si alguien piense y con razón que estas fotos que mando son mejorables.

He de aclarar que una gran parte de las fotografías fueron realizadas hace 30 o 40 años o como es el caso de las joyas fenicias hace casi 50 años cuando la palabra macrofotografía aún no había aparecido en el vocabulario de  la mayoría de los fotógrafos de esta ciudad.

Fdo. Fernando Fernández

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Mister Skoda al ataque

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018 a las 4:21

Descontrol gaditano

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018 a las 2:00

Pepe Losada con Nekounan

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018 a las 0:44

Manipulación de antes y la que está por venir

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018 a las 0:38

Fronteras. Por Julio Malo

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018 a las 0:05

L62PNXQREn tiempos de la socialdemocracia y del estado del bienestar que la crisis financiera ha intentado liquidar, Manolo Vázquez Montalbán sostenía que Europa era un balneario en el centro de un mundo inhóspito e insolidario. En 1998 mantuve un encuentro con Francesco Dal Co, profesor de Historia en el Instituto de Arquitectura de Venecia. Volvía de Nueva York tras visitar una exposición, mediante la cual el Museum of Modern Art (MoMa) celebraba el centenario del maestro finés Alvar Aalto. Me habló de la sociedad americana, liberal e individualista, concluyendo que la gente vivía mejor en nuestra Europa solidaria; y establecía una comparación acerca de las diferencias entre España e Italia durante los siglos XVI y XVII, entonces la hegemonía política correspondía a la Corona española, pero la gente vivía mucho mejor en Italia; de la misma manera que a finales del siglo XX, los Estados Unidos controlaban el poder, mientras que Europa ofrecía una situación más confortable. Algo ha cambiado ese panorama, con todo Europa aún representa una sociedad más habitable con relación al resto del mundo, envuelto en graves conflictos y sometido a tremendas desigualdades. Pero ahora que hombres y mujeres huyen de situaciones extremas, el balneario europeo les cierra sus puertas con desdén.

 

La crisis del barco Aquarius, en el cual las organizaciones “Médicos sin Fronteras” y “SOS Mediterranée” acogían a 629 personas, rescatadas de pateras a la deriva en plena noche, se ha resuelto gracias a un cambio en las políticas de inmigración por parte del gobierno español, con relación al de Mariano Rajoy que no movió un dedo para facilitar la entrada de refugiados sirios. Así ha terminado la infernal odisea de esa pobre gente, rechazada de forma sucesiva por Malta y por Italia; mientras que la señora Lagarde, presidenta del Fondo Monetario Internacional, el mandamás de la CEOE Juan Rosell, o el ministro italiano Matteo Salvini, vomitaban discursos inhumanos que podrían figurar en una antología universal de la infamia. El partido ultra derechista Vox propuso una encuesta capciosa, a favor de “proteger las fronteras”, rechazada rotundamente a través de las redes sociales por las que circuló, lo cual prueba una sensibilidad mayoritariamente solidaria por parte de la sociedad española.

 

Creo y quiero pensar que los pueblos de España por lo general se conmueven ante el sufrimiento de los hombres y las mujeres de otras tierras, respondiendo de forma solidaria las más de las veces, aunque algunos de sus políticos no siempre representen esta disposición humanitaria. No podía ser de otra manera, pues la Península Ibérica ha sido a lo largo de la historia tierra de acogida para los pueblos más diversos. Por otra parte, nuestras gentes han sufrido en el pasado la rudeza del exilio, como sucedió con los republicanos españoles, refugiados dispersos por un mundo hostil tras el desenlace de nuestra guerra civil. El pasado martes día 3 de julio falleció Carlos Perales, responsable socialista de memoria histórica en la provincia de Cádiz y muy implicado en la defensa de los derechos humanos, pensar ahora en su ausencia nos compromete con su riguroso empeño. Andrés Trapiello comentó que el desenlace de la guerra civil podría tener unas consecuencias semejantes a las derivadas de la expulsión de judíos y musulmanes a finales del siglo XV. Memoria histórica y derecho de acogida son las mejores armas para garantizar la dignidad democrática de los españoles, frente a la hipocresía y el incumplimiento del deber de asilo por parte de otros Estados.

JULIO MALO DE MOLINA

El sorayismo gaditano entra en pánico

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018 a las 19:21

En Cánovas del Castillo más de uno no caga duro, con perdón, ante la posibilidad de que Soraya Sáenz de Santamaría no gane el Congreso. El temor a perder el chollo que les hace vivir de la política desde hace 30 años es algo grande. El día de las primarias no querían que se inscribieran más de un interventor de otra candidatura, habían montado la caja de cartón que hubo de deshacer para volver a montarla y no habían previsto un lugar para la votación secreta. Algunos ejemplos de cómo se las gastan en Cánovas del Castillo. Como he contado antes, hace un mes que Pozuelo sabía que iba a ir como delegado al congreso del partido. Es lo que tiene esta democracia recién estrenada en el PP, que Antonio Sanz ya tenía sus decisiones tomadas sin esperar al voto de los militantes. La barra de Los Dedócratas ha entrado en obras para dar cabida a los cesantes.